HARLEM, 1929

Se ha hablado mucho del Harlem de los años veinte y de su poder de catalización. La década más fantástica que haya podido conocer este barrio negro de Nueva York, comienza con el éxito de la comedia musical  negra  y el charleston, para acabar con la caída de la Bolsa en 1929. El Renacimiento de Harlem participa de la exuberancia ruidosa de los años veinte. “Cuando murió A`Leila Walker, rica heredera y diosa alegre de Harlem, el reverendo A. Clayton Powell ofició sobre su féretro. En los funerales de Florence Mills, un aeroplano arrojó pájaros negros sobre los asistentes. Un predicador charlatán, el reverendo Becton, tenía dos ballets y utilizaba una orquesta de jazz para acompañar los sermones. La vida nocturna era desenfrenada. El Cotton Club, en la avenida de Lenox, rebosaba de gansters y de blancos ricos. Los bailarines de Lindyhop se dedicaban a hacer acrobacias cada tarde en Savoy para animar a la clientela y el escenario estaba concebido de tal manera que los bailarines se balanceasen con el ritmo. Gladys Bentley tocaba al piano música hipnótica, durante noches enteras en un pequeño club.

Había también fiestas literarias. De vez en cuando se podía ver a Theodore Dreiser en los clubs de Harlem. La moda se extendió a los libros, a la escultura africana, a la música, a la danza: nombres hoy día célebres comenzaban entonces a ser conocidos: Louis Armstrong, Josephine Baker, Duke Ellington. Los libros escritos por negros se vendían bien y en cada temporada, había por lo menos una obra de éxito en Broadway interpretada por negros”.

 Se cuenta todo esto en la biografía dedicada al escritor Langston Hughes. Es la narración en la que triunfa un barrio elevado de repente a la categoría mundial de la negritud.

Leo todo esto ante la actualidad de las próximas elecciones norteamericanas y del muy posible triunfo de Obama. Como leo y me llegan – nos llegan a todos – las convulsiones de la Bolsa y de la economía de entonces, con aquel balance que Marc Saporta hace de la crisis del 29 en “Historia de la novela norteamericana(Júcar):

“Las compras escribe habían bajado frente a los préstamos garantizados por las acciones en alza; el proceso se detuvo brutalmente cuando las disponibilidades de los bancos y del ahorro se encontraron absorbidas sin remedio. Desde hacía ya mucho tiempo, el dinero líquido en vez de ser invertido en la producción ( la construcción estaba en pleno marasmo) había tomado el camino de la Bolsa. El jueves 24 de octubre de 1929, el punto de ruptura era esperado. Los prestamistas comenzaban a vender las acciones empeñadas. Hacia la mitad de noviembre el total de las pérdidas alcanzaban los 30.000 millones de dólares. Empresas privadas y bancos estaban amenazadas de bancarrota. Los pequeños ahorradores estaban arruinados. Todo el mecanismo económico se desplomó”.

Protagonismo negro y Bolsa a la vez.  Bolsa, y a la vez protagonismo negro.

¿Es un periódico de 1929 ?

¿ O es un telediario de 2008?

(Imágenes: Louis Armstrong/ Duke Ellington en Nueva Delhi, 1963.-foto: Duke Ellignton Collection, Archives Center National Museum of Awmerican History, Smithsonian Institution.-The New York Times/ Louis Armstrong en Nigeria, 1960,. foto: Louis Armstrong House Museum.-The New York Times)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.