LAS “FAKES” O FALSIFICACIONES


 

“Las falsificaciones (o  fakes ) – explica Daniel Cassany en suLaboratorio lector” – son webs, ficheros o servidores que no son lo que parece: no pertenecen al autor indicado, dicen mentiras o datos inventados y pretenden engañarnos (…) La IFLA (Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecas ) propone estas ocho preguntas para determinar si una noticia es falsa : 1) ¿ Es fiable la fuente? 2) ¿Qué dice el texto, más allá del titular? 3) ¿Quién es el autor?  4) ¿ Son fiables los enlaces tradicionales? 5) ¿ En qué fecha ocurrió? 6) ¿Es una broma? 7) ¿ Qué sesgo tiene? 8)  ¿Puede confirmarla con otras fuentes?

 

 

Todavía son más graves las estafas, los engaños o las suplantaciones de identidad, que también podemos encontrar en la red, de la misma manera que pasan en la calle cara a cara — y por eso tampoco tiene sentido desconfiar de Internet más que del resto de las actividades —. Como norma general – sigue diciendo Cassany – conviene desconfiar de los internautas desconocidos y que no dan motivos claros y honestos para comunicarse con nosotros.”

 


 

(Imágenes-1- Raymond Waters -2008 -craig Scott Gallerie -artnet/ 2- Arnold Mesches – 1971-Robert Belman gallerie/ 3- Howard  Hogking)

ES EL DE SIEMPRE

 

 

“Por el tiempo no pasan los años .Es admirable cómo se conserva, a su edad. El tiempo está ahí desde hace mucho, probablemente desde la noche de los tiempos, y no se inmuta cuando sus huéspedes temporales le cambian de nombre. Siempre ha ido a lo suyo y no a lo nuestro, que es pasar.  (“Envejecer, morir, es el único argumento de la obra”, dijo alguien que murió sin llegar a viejo),  A mí me pasa lo contrario: he llegado a viejo sin morir en el intento, aunque bien sabe Dios y algunos “barmans” que no ha sido por cuidarme mucho.

Desde ayer el tiempo se llama de otra manera. No puede engañarme porque le he visto emplear la misma estrategia setenta y tantas veces. Siempre, desde que perdí el uso del misterio y gané el uso de razón, una ráfaga melancólica  se me ha colado durante estas fiestas por las rendijas del alma a pesar de tenerla en mi almario. Lo que pasa es que hay que disimular, para no ser un aguafiestas. Además, eso le ocurre a mucha gente en Navidad y en Nochevieja. Nos da por hacer balance, cosa siempre peligrosísima, porque obliga a mirar hacia atrás. El riesgo no estriba en la posibilidad de convertirnos en estatua de sal, que eso pasó sólo una vez, según dicen, sino en coger una tortícolis.

 

 

Los que menos se deprimen  por estas fechas son los psiquiatras:    tienen la consulta llena de personas deprimidas y ven aumentar su negocio, lo que siempre produce alegría. En cualquier caso, no hay que confundir la depresión con la melancolía, que es un sentimiento sosegado, que acompaña mucho. Hasta el punto que creo que nadie puede ser aproximadamente feliz sin tener buenos momentos melancólicos que le deparen la ocasión de superarlos.

Bastante me molesta a mí ser, desde ayer, un tal poeta y gacetillero del siglo pasado. Me consuela saber que el tiempo es el de siempre: un asesino invisible que nos persigue por los calendarios y que al final nos mata a todos, aunque a veces, como carece de prisa, se tome su tiempo.”

Manuel Alcántara -“El Correo” , 2 de enero de 2001

(pequeña evocación del gran articulista y columnista español que acaba de morir)

DESCANSE EN PAZ

 

 

(Imágenes-1-Neeta Madahar -2005- Howard  Yezerski gallerie – artnet/ 2-Emmanuel Sougez/ 3- Yunphotonet)

VISIONES DE NOTRE-DAME

 

 

Innumerables visiones de Notre-Dame. Ocuparían varios libros. Julien Green, entre otros, comenta bajo recuerdos de infancia y de ocupación : “He vuelto el otro día a Notre- Dame. Estábamos en noviembre. Un frío glacial caía sobre mis espaldas y yo avanzaba en la penumbra como por en medio de un bosque. Aquí recuerdo una  especie de temblor maravilloso que inundaba mi ser cuando, mi mano cogida a la de mi madre, entraba en la vieja iglesia. Todo niño es un poco un pequeño bárbaro y cómo bárbaro yo deambulaba aburrido ante tanta grandeza. Aun hoy, y a pesar del amor que  le tengo a esta iglesia, me siento intimidado por Notre- Dame, por su profundidad, por sus ecos y por toda esa noche que ella presenta.

Levanto los ojos hacia la rosa septentrional y constato que allí está siempre. Mis ojos van enseguida a la torre de la iglesia y de pronto se detienen. Algo me oprime la garganta. Esto que estoy viendo no esperaba verlo, pero enseguida lo reconozco. Alta y desnuda y con una simplicidad asombrosa, aparece la cruz de madera destinada a los muertos de Buchenwald. Ahí está, esperando y mirando como las cosas suelen esperar y mirar.  Me quedo largo tiempo cerca de ella, me alejo y vuelvo a considerarla de nuevo. Se parece a un gran grito de dolor y de indignación;  sin duda la Edad Media no habría encontrado  nada parecido para decir esto que las palabras nunca pueden decir y yo no puedo sustraerme de creer que a la pregunta angustiada de marzo de 1940  se me daría una respuesta  en noviembre de 1945.”

 

 

(Imágenes-1-París por los pintores/ 2- Matisse – Notre Dame al atardecer – 1902 – di ket org)

VIAJES POR ESPAÑA (24) : VISIÓN DE SORIA

 

 

”La ciudad va subiendo desde el río hasta arriba donde se acaba en una cuesta en lo más alto, en que se ve un gran cercado, que solía ser en tiempos pasados castillo o fortaleza, empero va cayendo  su poco a poco por no haber cuidado de reparos. Hay en esta ciudad veintidós parroquias, que representan alguna grandeza. La parroquia principal, que está junto a la plaza, es también colegiata de canónigos, y de algunos años para acá  ha pretendido la ciudad eximirse y alzarse en catedral, que hasta ahora no ha tenido efecto (…) El trato principal de su comarca es tratar ganados y lanas, y se saca mucha madera de la serranía , porque tiene abundancia de pastos y montes de pinares y otros árboles. No cría viñas o muy pocas, y el pan no acude con mucha abundancia por ser la comarca arenosa  y la tierra flaca.

(…) Su Majestad tuvo en Soria su palacio en la plaza, en dos casas principales de dos mayorazgos., llamados de Castilla y del Río, frontero de la Iglesia colegiata, donde fue públicamente a oír misa martes, a ocho de diciembre, día de la Concepción de Nuestra Señora, y se detuvo el dicho día.  La ciudad no tiene fuentes, sino  que beben todos del Duero. La Compañía, después que hizo su entrada con Su Majestad, volvió como legua y media atrás en un lugar que se dice Velilla, donde llegó de noche con mucho frío y mal tiempo de nieve y granizo”.

Enrique Cock – “Viaje de Felipe ll’ (1585)

 

(Imágenes -1-Soria- cadena SER/ 2-Soria- veinte minutos)

CHILLIDA, LOS SUEÑOS DEL HIERRO

 

 

“La mayor parte de las veces – decía Eduardo Chillida –  mi obra no es sólo la escultura en sí. Es también el viento, la mar, el aire,  las piedras que la rodean; todo el conjunto. En el taller, la escultura muchas veces no es nada. Se vuelve algo cuando se fusiona con todos los elementos imprescindibles. Lo único que me importa es mi trabajo, lo único que me ocupa es buscar soluciones  a los problemas que me planteo. Encontrar el lugar desde donde hay que ver. Y medirme de vez en cuando. No para ver mi estatura, sino para comprobar si he crecido. Todo mi trabajo se basa, fundamentalmente, en el riesgo. El riesgo preside todo mi trabajo. He dicho muchas veces que, a diferencia del técnico, que es útil a la sociedad haciendo lo que  sabe, el artista lo es, haciendo lo que no sabe; es decir, experimentando, indagando, buscando… A lo mejor, al final, encuentra algo. Yo me voy quedando, sobre todo, con las preguntas, con las interrogantes de cómo llegar a definir las cosas, hasta su límite, cómo llegar a la máxima concreción, al final, la esencia…”

 

 

Estos días se reabre el espacio Chillida Leku  después de varios años: una oportunidad de nuevo para contemplar su obra.

 

 

“El hierro, como el color, tiene derecho a la originalidad – recordaba Gastón Bachelard hablando de  Chillida-. El hierro de Chillida no  es el hierro de nadie. Este singular forjador conduce verdaderamente los sueños del hierro, dibuja  con el hierro, ve con el hierro. Escucha cómo el hierro propaga su fuerza  a través de los espacios dominados; escucha al hierro duplicar su potencia en formas que vienen a ser como ecos materializados. “Los ecos” es el título que Chillida ha dado a cinco anillos colocados delicadamente como los huesecillos de un inmenso oído externo, ya que el artista conduce todos estos sueños de silencio y musicalidad en el estrépito de su fragua.”

 

 

(Imágenes -1-peine del viento/ 2-Chillida– RTVE/3- Chillida Leku/ 4-Chillida- eldiario es)

CANTO DEL RUISEÑOR

 

 

“A quien más tardé en comprender. – escribía  el húngaro Béla Hamvas en “La melancolía de las obras tardías” – fue al ruiseñor. Los pájaros sólo se entienden metafísicamente, es decir, más allá del hombre. Desde donde los comprendieron Orfeo y San Francisco. Para entender al ruiseñor es preciso dar un pasito más. Los poemas de Wordsworth, de Shelley o de Keats dedicados al ruiseñor no acaban de responder a la realidad. Quien no conoce la paz no puede comprender al ruiseñor. Por eso, a un joven no le queda más que admirarlo. Sólo cuando se han apagado las pasiones  y han pasado por completo los años de las alegrías y los sufrimientos, sólo cuando uno no quiere ya nada de sí mismo ni  para sí mismo y apoya apaciguado la cabeza en la mano de Dios, sólo  cuando en el hombre se despierta la nostalgia por regresar definitivamente al mundo carente del yo, sólo entonces escucha qué canta el ruiseñor y por qué.

Su canto no contiene ni dolor ni sufrimiento, ni fuerza heroica ni risa ni triunfo. Nada de eso. Cuando el hombre ha superado la vida y ya no quiere nada, lo único que lo ocupa es esperar a que lo llamen y rezar. Ese rezo tranquilo, quieto y apaciguado de la espera es el canto del ruiseñor, esa melodía  de la espera cristalina de la muerte y del más allá, despedida de la hermosa tierra, del dulce arrobo de la vida, al cielo que lo deje entrar.”

(Imagen- ruiseñor )