GENTES (7) : EL HOMBRE ÁSPERO

 

 

“El áspero es de este modo — dice el filósofo griego Teofrasto—: preguntado dónde está alguno, dice : “Déjame, no me molestes ni me des quehacer.” Si alguno le saluda, no le corresponde. Si vende alguna cosa, no responde a los compradores a qué precio; antes pregunta él mismo al comprador: “¿Pues qué tiene de malo?” A las personas que le manifiestan estimación y le envían regalos en sus días festivos, dice “que ojalá no se los hubiesen enviados”. Es incapaz de perdonar al que involuntariamente le da un encontronazo, o le pisa, o le empuja. Cuando algún amigo le ruega que le ayude con algo de dinero para aliviarle en su miseria o en su quiebra, responde que no quiere darlo; después va  y le lleva ese dinero por sí mismo, y añade que ya cuenta con este dinero por perdido. El hombre áspero es el que tropezando en la calle, se irrita y maldice la piedra. Si espera a alguno, seguramente no le esperará mucho tiempo. Jamás tendrá con otros la condescendencia de cantar, ni de recitar, ni de bailar; y en fin, es tal, que ni cuida tampoco recurrir con sus oraciones a los dioses.”

(Imagen — Barnett Newman – Irwing Penn- national portrait gallerie)

LOS LIBROS QUE NO HAS LEÍDO

 

 

“… Te abriste paso en la tienda a través de la tupida barrera de los Libros Que No Has Leído que te miraban ceñudos desde mostradores y estanterías tratando de intimidarte. Pero tú sabes que no debes dejarte imponer respeto, que entre ellos se despliegan hectáreas y hectáreas de los Libros Que Puedes Prescindir De Leer, de los Libros Hechos Para Otros Usos Que La Lectura, de los Libros Ya Leídos Sin Necesidad Siquiera De Abrirlos Pues Pertenecen A La Categoría De Lo Ya Leído Antes Aún  De Haber Sido Escrito. —sigue enumerando el italiano Ítalo Calvino en “Sí una noche de invierno un viajero” —, Sigue leyendo

LOS NOMBRES DE LOS PERSONAJES

 


“Hay muchos sistemas para ayudarse en la creación. Por ejemplo,  los pequeños cuadernos abiertos con nombres preparados , dedicadas  esas  listas  a consignar nombres y apellidos originales,  saber mezclarlos, archivarlos,  tenerlos así dispuestos para el momento de escribir una novela o un cuento. Simenon mantenía al alcance de su mano numerosas listas de teléfonos que abarcaban casi todos los países y de ellas extraía con precisión los nombres de sus personajes. Hoy con Internet no los necesitaría. Pero es importante hacerse con ese archivo personal de nombres, y sobre todo adecuar bien los nombres con los apellidos, situarlos en un lugar concreto y que correspondan de modo lógico a un país determinado, a un ambiente y a un oficio. Puede compararse esa labor de preparación de materiales  a la que pueda realizar un pintor disponiendo antes de su  trabajo los botes y las mezclas, o los instrumentos , por ejemplo, que vaya a emplear luego un escultor. Esos instrumentos de los que uno se sirve en la creación literaria no se limitan por tanto a plumas, lápices, ordenadores o impresoras sino también a apellidos y nombres dispuestos  en listas propias, que uno mismo ha confeccionado. Quizá igualmente podremos tener necesidad de crear personajes que aparezcan en cuentos o novelas y que provengan de otras latitudes y así tendremos a mano, por ejemplo, a  Karadjos, que es  nombre yugoslavo, a Miroslav y Karel como nombres checos, a Tadeusz como polaco, a Elof y  a Agda como suecos, etc, etc. No digamos nada de los más sencillos en los países más conocidos, pero siempre será útil tenerlos anotados – incluso añadiendo ya los apellidos que elijamos – para no perder ningún tiempo valioso mientras escribimos.
Ha habido sobre esto  diversos autores que han confesado anotar nombres provenientes de tumbas de los cementerios, pero  ya de por sí algunas esquelas en los periódicos – principalmente observando la lista, a veces larga, de los familiares – pueden  quizá ayudarnos para elaborar nuestro propio elenco de personajes.

 

Se ha escrito mucho sobre los nombres de los personajes y no hay más que recordar lo que dice David Lodge en “El arte de la ficción”: “ en la novela, los nombres nunca son neutros ( …) Nuestros nombres de pila nos son dados generalmente con alguna intención semántica: tienen para nuestros padres algún significado agradable o esperanzador. Los apellidos, en cambio, son generalmente considerados arbitrarios, No esperamos, por ejemplo, que el señor Pastor vigile rebaños ni le asociamos mentalmente con esa ocupación.”
Y sin embargo Balzac cuidaba enormemente esos nombres y apellidos. Se proponía que en muchos de ellos se reflejaran contrastes y  que hubiera correspondencia con la personalidad que los llevaba.. La señora Sauvage, por ejemplo, aparece realmente en una de las novelas como salvaje y cruel, el bondadoso Pons será llamado por su amigo alemán Bons, y este amigo, feísimo, se muestra en cambio con un apellido que en alemán significa “guapo”, “elegante”, otro personaje – Tonsard – (del latín “pondere”, desmochar árboles) será un experto podador, etc, etc.””

José Julio Perlado —“El proceso creador”

 

(Imágenes:— 1-  Robert Doisneau – París 1940/2– Heinz  Hajec Halke / 3- Fox fotos- Londres  1930)

EL TRAPERO

 

 

“Lo más interesante que tienen ustedes en esta sala es esta mirada de un trapero, un trapero desconocido como todos los traperos, un trapero de la Barcelona de los años sesenta, una mirada hambrienta, un rostro curtido, una mirada de cazador de escombros y de retales, una mirada de pescador, ha salido sin barca y sin escopeta, sólo con las pupilas acechando el cielo de la calle, el mar de la calle, es una mirada cansina pero decidida, atento a todas las ventanas por si le llama alguien, atento a los zapatos desparejados, a las camisetas deshilachadas, atento a los retales desvaídos, a los abrigos apolillados, a juguetes con las tripas reventadas, a cajas de cartón repletas de relojes sin hora,  a dentaduras postizas, postales rotas, sacapuntas que no funcionan, el broche desgastado, una esquela de hace años, periódicos amarillos atados con cuerdas, todo lo atisban sus pupilas, sus pupilas son imanes que todo lo atrapan, calculan, son calculadoras en el aire,  apenas parpadean, los restos de los naufragios de las casas son recibidos en la gruta  de sus  pupilas penetrantes que ven  bajar del cielo de la calle el tesoro de lo inservible, inmediatamente lo transforman, lo hacen servible, todo se reutiliza, se recompone, se vende, todo vale, a un artista este trapero  de las pupilas agudas le venderá unas chapas para hacer esculturas, a una decoradora los restos de una alfombra, a un investigador papel antiguo.

Lo más interesante de esta sala  que ustedes ven es, pues, esta mirada . Una mirada hambrienta de objetos desechables. Esta mirada ha salido esta mañana  muy temprano a pasear por  la playa de los desperdicios y  ahora se lleva en su saco una  gran fortuna.”

José Julio Perlado

(del libro ‘La mirada”) ( texto inédito)

TODOS  LOS  DERECHOS  RESERVADOS

 

 

(Imagen — Eugeni Forcano —trapero- Barcelona – 1960. – donación de Publio López Mondéjar – año 2012)

UN POETA DEBE SER MÁS ÚTIL


“Un poeta debe ser más útil

que ningún ciudadano de su tribu.

Un poeta debe conocer

diversas leyes implacables.

La ley de la confrontación de lo visible,

el trazado de líneas divisorias,

la de colocación de un rompeaguas

y la sumaria ley del círculo.

Ignora en cambio el regicidio

como figura de delito

y otras palabras falsas de la historia.

La poesía ha de tener por fin la verdad práctica.

Su misión es difícil.”

José Ángel Valente— “Segundo homenaje a Isidore Ducasse”

(Imagen —Daphne Christoforou)

SOBRE LOS NEGOCIOS

 


“Y, por encima de todo aquello, en unas altas letras góticas que imitaban la caligrafía de quien la había legado a las generaciones venideras, se leía aquella célebre máxima: “ Hijo mío, atiende con placer tus negocios durante el día, pero emprende sólo los que te permitan dormir tranquilo durante la noche”.

Thomas Mann— “Los Buddenbrook”

(Imagen —Jonho Jeon arario gallery- Korea)

VIAJES POR EL MUNDO (34 ) : NAVEGANDO POR El VOLGA


“El vapor del Volga que va de Nizhni Nóvgorod a Astracán, blanco y festivo como un domingo, está anclado en el puerto —escribe el austriaco  Joseph Roth en una de sus crónicas en 1926 —. Un hombre agita una campanilla asombrosamente ruidosa. Los estibadores, que sólo llevan pantalones y una correa de cuero, como luchadores, van de un lado a otro del muelle de madera. Son las diez de una mañana clara. Sopla un viento ligero. Parece como si un nuevo circo acabara de acampar a las afueras de la ciudad.

(…) La cuarta clase se encuentra muy abajo. Sus pasajeros arrastran bultos pesados, cestos baratos, instrumentos musicales y aperos de labranza. Todos los pueblos que viven junto al Volga y más allá, en la estepa y el Cáucaso, están aquí representados : chuvasios, chuvanos, gitanos, judíos, alemanes, polacos, rusos, cosacos, kirguises. Hay católicos, ortodoxos, mahometanos, lamaístas, paganos, protestantes, ancianos, padres, madres, jóvenes y niños. Aquí hay campesinos modestos, artesanos pobres, músicos y vendedores ambulantes, piratas tuertos, limpiabotas imberbes y niños sin hogar — los que viven del aire y la desgracia —. Todos duermen en literas de madera. Comen calabaza, despiojan a sus hijos o les dan el pecho, lavan pañales, preparan té y tocan la balalaica y la armónica.

 

Durante el día ese estrecho espacio es vergonzosamente ruidoso e indigno. De noche, sin embargo, infunde algo parecido al respeto: así de sagrada luce la pobreza al dormir. Todos los rostros expresan el auténtico patetismo de la ingenuidad, todos son como puertas abiertas a través de las que pueden verse almas inmaculadas y claras. Manos confusas tratan de ahuyentar las molestas luces de las lámparas como si de moscas se tratara. Los hombres hunden los rostros en los cabellos de sus mujeres, los campesinos se aferran a sus mayales y los niños a sus muñecos miserables. Las lámparas se mueven al ritmo constante del motor de vapor. Muchachas de mejillas sonrosadas con la boca entreabierta dejan ver sus dientes blancos y sanos. Una gran paz reina sobre el pobre mundo y — al menos mientras duerme — la humanidad parece completamente pacífica.”

 

 

(Imágenes— 1- Stefan Zweig y Joseph Roth- 1936/ 2- Kane Gledhill/ 3- Dora Carrington)

SOBRE LA SIMPATÍA


“La más espléndida de las cualidades es la simpatía — escribe Sei Shonagon en “El libro de la almohada”—.Esto es especialmente cierto tratándose de hombres, pero también se aplica a las mujeres. Observaciones piadosas a la manera de : “¡Qué triste será esto para usted!” a alguien que ha tenido una desgracia o : “Puedo imaginar lo que siente” sobre un hombre que padece una pena, tienen que agradar por casuales y superficiales que sean. Si esto se dice a un tercero y no directamente a quien sufre, es aún más eficaz que si uno lo dijera directamente. El desdichado nunca olvidará nuestra bondad y querrá que sepamos cuánto nos ha conmovido.

Si se trata de alguien muy próximo y que espera preguntas simpáticas, el hecho no lo tocará especialmente, porque nuestra conducta era previsible. Una observación grata, comunicada por terceros tiene que dar felicidad. Todo esto es muy sencillo, pero la mayoría de la gente no se preocupa. Se diría que los hombres y las mujeres de buena cabeza suelen no tener buen corazón o cabe suponer, sin embargo, que hay personas inteligentes y buenas.”

 

(Imágenes—1– Frederick Sandys/ 2-Liao Chi Chun – 1968)

BOGART, “INEPTO” Y “PROFESIONAL”

 

“Si uno escucha atentamente el vocabulario de cualquier persona, se dará  cuenta de que se repiten ciertas palabras que son como claves de su personalidad. En el caso de Bogart, cuyo mordaz diccionario personal resulta absolutamente imposible de publicar — así lo escribía Truman Capote dibujando su retrato —, dos de esos hitos verbales eran “inepto” y “profesional”. Dado que era un hombre muy moral ( exagerando un poco podría decirse que era “remilgado”) , empleaba “profesional” como medalla de platino para ser otorgada a las personas cuyo comportamiento él aprobaba. “Inepto”, lo contrario de un espaldarazo, significaba, en él, un disgusto casi lacerante. “Mi viejo”, dijo en cierta ocasión refiriéndose a su padre, que había sido un respetable médico de Nueva York, “murió con una deuda de diez mil dólares, y yo tuve que pagar hasta el último centavo. Un tipo que no provee de lo necesario a su mujer y sus hijos, es un “inepto.” Ineptos eran también los hombres infieles a sus mujeres y los que estafaban a Hacienda, todos los quejicas y los chismosos, la mayoría de los políticos y de los escritores, las mujeres que bebían y las mujeres que despreciaban a los hombres que bebían. Pero el inepto más inepto era el hombre que no sabía hacer su trabajo, que no era, con el estilo más meticuloso, un “profesional” de aquello a lo que se dedicaba. Dios sabe bien que él lo fue. No importa que jugara al póquer hasta el amanecer y tomara coñac como desayuno: siempre llegaba a la hora al estudio, arreglado y sabiéndose a la perfección el papel que interpretaba ( que era siempre el mismo, por supuesto, aunque no hay nada más difícil que seguir despertando interés a pesar de repetirse’.) No, Bogart nunca tuvo ni un ápice de inepto. Fue un actor sin teorías ( bueno, que debía cobrar mucho) y sin mal genio, aunque no desprovisto de temperamento, y como comprendía que la supervivencia artística depende de la disciplina, permanece, ha dejado la huella de su paso.”

(Humphrey Bogart — decía Capote— era una  persona maravillosa. Fuimos muy amigos hasta su muerte. Bogart tenía una manera de ser maravillosa. Era muy encantador. Conmigo siempre fue amable.)

 

 

(Imágenes : — 1- Bogart maquillándose/ 2- Bogart en El halcón maltés”)

EN TORNO AL AZUL

 

“Yo he nacido un miércoles, que es un día azul— escribe el matemático británico Daniel Tammet—. Los miércoles son siempre azules, lo mismo que el número 9 o el ruido de una disputa.  Yogurt es amarillo, vídeo es violeta y puerta es verde. Igualmente puedo cambiar el color de una palabra añadiéndole mentalmente otras letras a la inicial. Todas las palabras no corresponden a su letra inicial: las palabras que comienzan por la letra A, por ejemplo, son siempre rojas, y aquellas que comienzan por W son siempre de un azul profundo. Como son azules todas las palabras que comienzan con una F.”

 

“El azul tiene profundidad – señalaba Kandinsky —. Ocurre lo mismo cuando se deja al azul obrar sobre el alma. La tendencia del azul hacia la profundización lo hace precisamente más intenso en los tonos más profundos y acentúa su acción interior. El azul profundo atrae al hombre hacia el infinito, despierta en él el deseo de pureza y una sed de lo sobrenatural. Es el color del cielo tal como aparece desde que escuchamos la palabra “cielo”. El azul es el color típicamente celeste. Serena y calma, profundizándose. Deslizándose hacia el negro, el azul se colorea de una tristeza que sobrepasa lo humano, pero de una manera distinta de como lo hace el violeta, una tristeza semejante a aquella en que suelen hundirse algunas personas en ciertos estados graves que no tienen fin y que no pueden tenerlo. Cuando se aclara, el azul parece lejano e indiferente como en el alto cielo. A medida que se aclara pierde su sonoridad hasta no ser más que una quietud silenciosa y blanca. Si se quisiera representar musicalmente los  distintos azules, se diría que el azul claro se parece a la flauta, el azul oscuro al violonchelo y, al oscurecerse cada vez más, evoca la muelle sonoridad de un contrabajo. En su apariencia más grave y más solemne, es comparable a los sonidos más graves del órgano.”

 

(Imágenes—1- Rothko/ 2 – Matisse—3-Matisse)

GENTES (6) : EL DESCONFIADO

 


“El desconfiado es tal — dice el filósofo griego Teofrasto— que enviando a su criado a comprar el mantenimiento o despensa, destina a otros a averiguar en cuánto la ha comprado. Cuando lleva consigo algún dinero, cuenta a cada cien pasos cuánto es, o si está cabal. Estando ya acostado, pregunta a su mujer si cerró bien la llave al arca, o si el pestillo está bien pasado en la puerta de la sala. Y aunque la mujer le responda que sí, nada menos dejará de levantarse de la cama, desnudo y descalzo, y encendiendo un candil, lo recorre y lo registra todo, y con todo esto apenas puede conciliar el sueño. Va con testigos a pedir los réditos a los que le deben, para que no se los puedan negar. Si da a lavar su ropa, no será al que la lave más bien, sino al lavandero que tenga fiador. Si alguno llega a pedirle vasos prestados, es su mayor empeño no prestarlos. Manda al criado que le va siguiendo que no vaya detrás, sino delante, para procurar que no se le escape en el camino.”

 

 

(Imágenes—1- René Groebli—1946/ 2– fotógrafo desconocido)

VAS POR LUGARES DESCONOCIDOS

 

Vas por lugares conocidos y desconocidos,
ni es de noche, ni es de día.
Vas con los vivos y con los muertos,
los pierdes, los llamas,
los reencuentras.
Siempre hay dos puertas ante ti
y no sabes elegir.
Oyes voces, se pierden
y tú vas.
La salida es diáfana,
pero no sabes dónde está.
Tú pasas, pasas,
y el laberinto
nunca termina.”

Iside Zecchini -“El laberinto reencontrado” – “El huésped” (traducción de Gabriel Sopeña y Luciana Collu)

(Imagen—Helena Almeida— gallery electa web it)

LA VOZ HUMANA

 

“El personaje de “La voz humana” —  anota Cocteau en sus acotaciones a su obra teatral —es una víctima mediocre, enamorada, del principio al fin de la representación; no intenta más que una única astucia: ofrecer un asidero al hombre para que confiese su mentira, para que no le deje ese recuerdo mezquino. Quisiera el autor — dice Cocteau — que la actriz diese la impresión de sangrar, de perder sangre, igual que un animal que cojea, que termine el acto en una habitación llena de sangre.”

 

Escrita en 193 0 esta obra en un acto —( ahora Almodóvar ha tomado libremente  esta historia para rodar un cortometraje en inglés con Tilda Swinton), es un largo monólogo  en el que la única protagonista “ hablará en pie, sentada, de espaldas, de perfil, de frente, de rodillas, tras el respaldo de la silla-sillón,  con la cabeza cortada inclinada sobre el respaldo,  recorrerá la habitación  arrastrando el hilo telefónico hasta el final, en que caerá de bruces sobre la cama. Entonces su cabeza  quedará colgando y soltará el receptor, como una piedra. Cada postura — sigue indicando Cocteau —debe servir para una fase del  monólogo- diálogo ( fase del perro, fase de la mentira, etc). El nerviosismo no se muestra con la precipitación , sino por esa serie de posturas en la que cada una debe manifestar el colmo de la incomodidad.”

(“La juventud que entra — decía Cocteau — se cruza en la puerta con la vejez que sale. Es un minuto interminable,  una noche de los tiempos. Ese contacto de manos forma una cadena que no se acaba nunca.”

 

(Imágenes—1- Felix Vallotton/ 2-Claire Rothstein/ 3-George Hurrell  – 1936)

RETRATOS DE LAS CALLES

 

 

“La calle, una de las vías principales de la ciudad, durante todo el día rebosaba de animación  ( …) Miraba a los transeúntes  en masa y pensaba en ellos como formando una  unidad amalgamada por sus sus características comunes. Pronto, sin embargo, descendí a los detalles — seguía diciendo Edgar Allan Poe en “El hombre de la multitud” — y observé con minucioso interés las innumerables variedades de tipos, vestidos, aires, portes, aspectos y fisonomías.

La gran mayoría de los que pasaban tenían el aire satisfecho de gente  ocupada y su única preocupación parecía ser la de abrirse  paso entre la muchedumbre. Llevaban las cejas fruncidas y volvían sus ojos rápidamente en todas direcciones.  Cuando eran empujados por otros transeúntes no daban el menor signo de impaciencia sino que se componían un poco la ropa y continuaban su camino.

 

 

(…) Vi traficantes con ojos de halcón que brillaban en unas caras cuya única expresión  era de abyecta humildad.  Porfiados mendigos profesionales que apartaban a los pobres de mejor aspecto y a quienes  solo la desesperación  les había lanzado en medio de la noche a implorar caridad, inválidos débiles y depauperados a quienes la muerte había señalado con su mano y que se tambaleaban entre la muchedumbre, mirando suplicantes a todas partes en busca de alguna posibilidad de consuelo, de alguna esperanza perdida. Modestas jóvenes que volvían de una larga y prolongada labor, hacia un hogar (…) Borrachos  innumerables  e indescriptibles, unos harapientos y llenos de remiendos, haciendo eses, desarticulados (…) Junto a todos estos había pasteleros, recaderos, cargadores de carbón, barrenderos, organilleros, vendedores de canciones, obreros cansados de todas clases y todo este turbión moviéndose en medio de un recinto atronador y de una desordenada vivacidad, que irritaba el oído con sus discordancias y producía una sensación dolorosa en los ojos.”

 

 

(Imágenes —1-Robert Doisneau – 1969/ 2/ Giacometti  1948/ – 3- Hannes Kilian -1965)

TWOMBLY Y LA ESCRITURA

“No conozco otro artista visual occidental— decía John Berger en 2002 — que haya creado una obra que visualice con colores vivos el espacio mudo que existe entre las palabras y alrededor de ellas.¡ Cy Twombly es el maestro pictórico del silencio verbal!

 

Se ha dicho que la pintura de Twombly parece caligrafía o que es una especie de “ escritura”. Algunos críticos han visto semejanzas entre sus lienzos y los grafitis  pintados en los muros. Tiene sentido. En mi experiencia, sin embargo, sus pinturas hacen referencia a algo más que a los muros que miro al pasar en las ciudades o los muros en los que yo también garabateé nombres y dibujé diagramas en algún momento de mi vida; sus cuadros, tal como yo los veo, tocan algo fundamental en la relación del escritor o escritora con su lengua.

 

Los escritores  luchan continuamente  contra la lengua que utilizan por conseguir la mayor claridad, o, para ser más exactos, luchan contra el uso común de esa lengua. Los escritores no ven la lengua con la  claridad y la legibilidad de algo impreso. Más bien la ven como un territorio lleno de cosas ilegibles, caminos ocultos, callejones sin salida, sorpresas y oscuridades. Su mapa no es un diccionario, sino el conjunto de la literatura y, tal vez, todo lo que se haya dicho alguna vez. Sus oscuridades , sus sentidos perdidos, su retraimiento aparecen por muchas razones: por la manera en la que las palabras se modifican unas a otras, se borran unas  a otras, porque lo no dicho siempre cuenta tanto como lo dicho, o más, y porque la lengua nunca puede abarcar todo lo que significa. La lengua siempre es una abreviación.

 

 

(… )  Para mí, los cuadros de Cy Twombly son paisajes de ese territorio desconocido y, sin embargo, familiar. Algunos de ellos parecen expuestos a un sol cegador del mediodía, otros, como si hubieran sido encontrados al tacto por la noche. En ninguno de los dos casos cabe recurrir al diccionario, pues la luz no lo permite. En estas misteriosas pinturas, tenemos que contar con otras precisiones : del tacto, del anhelo, de la pérdida, de la expectación.”

 

(Imágenes— Twombly -1- 2008- artnet/ 2-Twombly / 3- 1983/ 4-2006/ 5–1970)

LAS ALAS DE LAS MARIPOSAS

 


“Las alas de las mariposas , sus recortados, sus dibujos, sus tintes, siguen presentando una especie de enigma indescifrable.— así se lo preguntaba el ensayista francés Roger Caillois en su interesante estudio “Medusa y Cía” —.Yo no sé ni creo que nadie sepa para qué puede servir tanto esplendor. Puede que el color sea útil, pero no el dibujo. ¿ Por qué los dibujos? Alas de un solo color, de la tonalidad que conviene al insecto para captar la energía suficiente, resolverían igual, si no mejor, el asunto. “ Roger Caillois va comparando y relacionando los tintes de de las alas de las mariposas que, para él, constituyen su “pintura”.

 

Describe asombrado esas alas: “ manchas, estrías y orlas, lúnulas y camafeos, festones y ícelos, dibujan a capricho adornos que, en este caso, no deben nada a la simetría para cada ala. Los colores no manifiestan menos fantasía, riqueza y variedad. Por añadidura, no son simples tonalidades estáticas. Están corrientemente realzados por diversas cualidades que los hacen profundos o cambiantes, metálicos o tornasolados. Así el terciopelo negro o castaño de los grandes  ornitópteros, el azul eléctrico de los “Morpho”, los reflejos de fuego y los matices de las “Uranias” y de los “Areturus”, los esmaltes, los nácares y las micas de numerosas especies, la luz que bascula en el plano inclinado de las alas, cada vez que las sutiles películas que componen las escamas poseen un índice de  difracción diferente.  Las formas son ahiladas, dentadas, festoneadas, recortadas o enteras. Apéndices desmesurados, rígidos y que parecen almidonados prolongan el volumen de las”Actias”. En las “Hypolycena”, sin finos, suaves al tacto y enrollados en volutas.

 

Hay en esta orgía de formas, de motivos y de colores — seguía diciendo Caillois—, una prodigalidad casi inversa de la severa contabilidad que, un momento antes, repartía lo mejor posible una jalea preciosa, temblorosa de vida.”

Pero Caillois continuaba preguntándose intrigado sobre el por qué de los dibujos en las alas.

 

 

(Imágenes—1- Gordon Beníngielfd- burlington  paintings/2-Donald Sultan-1995- artnet/3-Koshiro Onchi/4- Odilon Redon – 1914)