GUARDAR UN SECRETO

Qué difícil es guardar un secreto. Está el secreto guardado en un pequeño cofre que llevamos en el pensamiento, en la memoria, en el corazón. Nos han contado una cosa que no debemos decir, sobre la que se nos pide que no revelemos nada, y del cofre empiezan a salir unas pequeñas gotas de agua, como unos hilillos húmedos, escapes de aire, tal y como si el secreto se estuviera diluyendo, como si se forzara él mismo a escapar. Claudio Magris ha dedicado a este tema su ensayo “ El secreto y no”. El secreto y su custodia — dice Magris— son un elemento fundamental de la potencia del poder” .Se sabe todo pero nada se dice, se guarda con siete llaves la confidencia, las paredes del secreto parece que fueran a estallar. A veces se sueña con el secreto durante la noche. ¡ Ah, si yo lo contara!…. El pequeño cofre sigue situado en nuestro vestíbulo interior, nos encontramos con él cada vez que damos una vuelta a la llave y entramos donde nosotros mismos. En ocasiones nos llevamos ese secreto a la tumba; en ocasiones, uno — por fragilidad— levanta una punta del cofre, entreabre una ranura, y aunque da la impresión de que no huyera nada, todo huye como el humo, todo el secreto se deshace en mil pedazos y llena a los oyentes de enorme y a veces tremenda confusión.

José Julio Perlado

( Imagen – Rothko- 1959)