JUGUETES ANTIGUOS

Me acuerdo de la capa del Rey Melchor atravesando la Gran Vía, dejándose detrás rasguños de oro y estrellas, las manos tendidas, buscando la peonza..Era un juguete antiguo que no encontraba, una cabeza de madera que giraba sobre sí misma y se veía al pasar la comitiva de los abuelos y los tíos y los padres que giraban y giraban en la vida con sus preocupaciones. Pero el Rey Melchor iba desatado, yo no he visto nunca al Rey Melchor así, no quería móviles ni pantallas ni nada que fuera del futuro sino una sencilla peonza que girase y le mostrara la vida al niño que la había pedido, un sencillo ir y venir de la madera que con los dedos o con una simple cuerda le enseñara al niño las estaciones del año, los rincones de la habitación, los bailes, los mareos, el mundo.Al fin, en la Plaza Mayor, vio un montón de peonzas arrumbadas que nadie quería porque nadie deseaba el pasado, tomó una y se la llevó bajo el manto.

En la casa, en el comedor, aguardaban los Reyes Gaspar y Baltasar junto a las pirámides de papeles, de colores, junto a las cumbres de envoltorios gigantescos bajo cuya sombra estaban los juguetes. A las nueve en punto de la mañana vinieron los ojos de los niños corriendo por el pasillo, despertándose unas pupilas a otras.Allí quedaron extasiados al descubrir cómo se movía la peonza.

José Julio Perlado

( Imagen- wikipedia)

MUJER EN LA VENTANA DE VUILLARD

Eduouard Vuillard dejó agendas anotadas, día a día, desde 1890 hasta su muerte en 1940 llenas reflexiones, preciosas sin duda, acerca de su arte , su obra y sus contemporáneos.Este diario lo llevaba secretamente. Lo depositó en manos de Adolphe Boschot,secretario perpetuo del Instituto, para que se conservara secreto en la Biblioteca de la Academa de Bellas Artes

Así era Vuillard, la mirada intimista.

(Imágenes- vuillard- wikipedia)