EL SECRETO DE TU CORAZÓN

 


“No guardes sólo para ti el secreto de tu corazón,

amiga mía, dímelo, sólo a mí, en secreto.

Susúrrame tu secreto, tú que tienes una sonrisa tan dulce;

mis oídos no lo oirán, sólo mi corazón.

La noche es profunda, la casa está silenciosa,

los nidos de los pájaros están envueltos por el sueño.

A través de tus lágrimas vacilantes,

a través de tus temerosas sonrisas,

a través de tu dulce vergüenza y tu tristeza,

dime el secreto de tu corazón.”

Rabindranath Tagore

(Imagen —Iman Maleki)

EN TIEMPOS DE DESESPERACIÓN, SEGUID TRABAJANDO

 

 

Copio aquí unas respuestas de Javier Marías a “La Nación “ publicadas hace ocho años.

Le preguntaban sobre cuándo le parecía que la “ voz” que insertaba  en sus novelas era la adecuada.

—“ ¿Cómo puedo yo saber si una voz es “la adecuada”? — contestaba Marías — Es como si me preguntara: ¿cuándo se percata de que ha escrito una buena novela? No me toca a mí decirlo ni saberlo. Uno avanza, cruza los dedos confiando en que le esté saliendo algo aceptable o digno, y nunca tiene la seguridad de haberlo conseguido. Ni siquiera si el libro en cuestión es celebrado y elogiado por muchos. Lo que uno nunca pierde es la inseguridad: antes de empezar, durante la escritura y tras concluir.”

 

Y más adelante, contestando a otra pregunta, respondía:

 

“Hay una frase de Edmund Burke que no recuerdo con exactitud pero que viene a decir algo así como “en tiempos de desesperación, seguid trabajando”. Intento recordármela a menudo, y creo que todo el mundo debería aplicársela, se dedique a lo que se dedique.”

(Imagen — Martin Richman)