TALLERES DE ARTISTAS

giacometti-zz-le-chariot“¿Sabe usted? – le dijo la periodista Alice Bellony a Alberto Giacometti  -, la primera escultura suya que yo he visto fue en Nueva York: Le Chariot. Me quedé muy impresionada. Aún lo estoy.

– Sí – contestó Giacometti -, ahora me parece que esta escultura ha quedado bien;  yo quería hacer algo muy ligero. Es curioso, pero eso me ha llevado mucho tiempo.

– ¿Quiere usted decir que trabajó de modo especial y durante largo tiempo esta escultura?

-No, únicamente que pasaron muchos años entre el momento en que tuve la visión y el momento en el que la realicé…Casi tres años, creo.

– ¿Esto es excepcional, o bien le sucede con frecuencia?

– Para esta escultura, me parece que era algo particular.

– Es extraña esta idea de una carretilla casi romana. Y esta mujer sobre la carretilla que hace pensar en una  diosa antigua, ¿es un retrato de Annette?

– No, no precisamente Annette – respondió Giacometti-, es un retrato de todas las mujeres”.

Todo esto lo va contando  Alice Bellony en una de las tardes que estuvo con el célebre escultor, visitando su taller en París, rue Hippolyte- Maindron, en noviembre de 1962. (“Une soirée avec Giacometti”)( L´Échoppe). Ella había realizado entrevistas para La Voz de América y había sido corresponsal para la página literaria de la Gazette de Lausanne y admiraba y le tenía intrigada este artista.giacometti-rr-1951

“La indigencia del taller de Giacomettiescribe la periodista evocando aquella tarde -es absolutamente impresionante: el suelo de cemento, los muros severamente castigados por el tiempo, nunca embellecidos por un toque de pintura,  aparecían constelados aquí y allá por algunos esbozos, números de teléfono, direcciones vivamente anotadas, graffitis o simples manchas. Un polvoriento diván situado todo a lo largo del muro, mirando a la ventana, bajo una especie de galería, una silla sin edad y el indestructible taburete de madera frecuentemente destinado para que se siente el modelo, componen todo el mobiliario. Para Alberto sólo cuenta esto que es indispensable para la obra: aunque el taller, estrecha y larga pieza, sienta encima toda la polvareda, algo hay aquí de inquietante. Sin embargo, la reputación de Giacometti traspasa largamente las fronteras de Francia y de Europa (…) Pero Alberto Giacometti, célebre y sin duda rico, ha conservado, contrariamente a la mayor parte de los artistas reconocidos, el taller de un pobre debutante”.

Hace pocos días hablé aquí de este escultor de finuras y de alados alambres, y hoy vuelvo a él, a su taller parisino de la calle Hippolyte-Maindron. Impresiona siempre el silencio donde tiene lugar el acto creador. Pocos muebles, una concentración, una visión, las manos que lentamente moldean el vacío. El vacío se deja moldear y los dedos del escultor obedecen a lo que le dicta el cerebro. Y la figura de la mujer sin espesor, viajando en el tiempo sobre las ruedas de la carretilla, tiene algo de misterioso y antiguo, el secreto que sólo Giacometti conoce.

(Imágenes: “Le Chariot”, de Giacometti/ Giacometti en su taller, trabajando ante Annette) 

Un comentario en “TALLERES DE ARTISTAS

  1. Pingback: CABEZA DE GIACOMETTI « MI SIGLO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .