SÍ, SIGO CON VIDA

Sí, sigo con vida — escribe Tolstoi el 1 de enero de1891 — Esperaba que sucediera algo en el periodo de mis 63 años, cifra contenida treinta veces en 1890. No ha pasado nada. Como si no supiera que cualquier cosa que pueda venir del exterior no es nada en comparación con lo que puede suceder en el interior.

(Imagen – Tolstoi wikipedia)

HOJAS DE CALENDARIO

Hojas de calendario que se desprenden de las paredes de las cocinas, de los humos, de los hornos, de las comidas. Salen por las ventanas a los patios, empiezan a revolotear cargadas de fechas y tareas, proyectos, marcas, señales, recuerdos en rojo, avisos, lo que se hizo, lo que aún hay que hacer, tachaduras, cruces. Vuelan y vuelan por los patios, se unen a otras hojas que vienen de otras cocinas en países y en idiomas distintos y todas van al mar. De pronto el mar se cubre de hojas de calendario blancas y azules como veleros, que también parecen pájaros con señales en los lomos, cada hoja te cuenta la historia y vicisitudes de una familia, los barcos ven pasar las hojas porque pasa el tiempo y el tiempo lleva números y nombres en las alas, días de la semana que volaron, lo que se hizo y lo que se dejó de hacer.. Pocas veces se ve un mar tan lleno de miércoles en el cielo y de sábados tachados y cruzados entre nubes, las hojas muestran los días e incluso las horas en que se vivió, cómo se vivió, los aniversarios, los nacimientos, las bodas. Se ve en el mar, sobre las hojas de calendario, de qué forma se disfrutó aquella tarde bailando todos en familia, las declaraciones que hubo de amor, sollozos contenidos, despedidas. Luego las hojas de calendario se van, vuelven revoloteando por los patios de las casas en el horizonte y alguna incluso entra de nuevo en su cocina y se vuelve a colocar, como si nada hubiera pasado, sujeta a la pared.

José Julio Perlado

(. Imágenes- 1= / wikipedia/. 2- calendario otomano wikipedia)

as de

LA BELLEZA DE LOS MAGOS

Cuando traían la paz para Ucrania la traían en saquitos que se protegían de manera delicada de las espinas de las alambradas, de las comidas frías y de las carreras bajo los refugios y los niños asustados por el ruido. Venían de Arabia, unos decían que eran sacerdotes persas y otros astrólogos babilonios según la denominación grecolatina Pero la arena de la paz para Ucrania era muy fina y casi transparente, de modo que aún podía verse a través de ella las torres retorcidas de las iglesias devastadas y los sepulcros desnudos y amontonados al aire libre. Había gentes que al verlos pasar entre el aire y la tierra, cabalgando incorpóreos, creían que eran de Mesopotamia o de Babilonia, Se decía también que eran reyes, como así lo seguían cantando los Salmos y lo citaba Isaías, y eran tres porque llevaban tres saquitos con presentes distintos e iguales: una paz de oro, una paz de incienso y una paz de mirra. No tenían nombres aquellos Magos hasta que les alcanzó corriendo el siglo Vll y los bautizó allí mismo, en la cumbre del monte, como Melchor, Gaspar y Baltasar. Hubo quien quiso aventurar si representarían a Europa, Asia y África, pero miraron la cara de Europa descompuesta y desorientada y nadie les dio la razón. Sí se les vio en cambio hincarse, como criaturas que eran, y arrodillarse sobre las pestañas llorosa de las mujeres ucranianas, sobre las mejillas de los niños asustados y abrir los saquitos de arena y depositar la paz

José Julio Perlado

( Imágenes- 1- adoración de los Magos- retablo mayor de la Seo- Zaragoza/ 2- mosaico de San Apolinar- Rávena- Italia)

COMPRAR EL SILENCIO

Érase un hombre que compraba el silencio con unas monedas de plata. Iba lanzando monedas de plata a los políticos para que callaran y guardaran silencio en sus escaños y las monedas de plata revoloteaban por el hemiciclo, las monedas de plata iban y venían con su fulgor evitando ser apresadas, como iban y venían entre los anuncios de los bailarines agitados y trepidantes en televisión, como iban y venían en las discusiones de los patios, o entre los vítores de los estadios, o en el tráfico de las carreteras. Tenía tantas monedas de plata aquel hombre que no le importaba derrocharlas para comprar aquel silencio único que él buscaba, que no era el silencio del sueño ni el silencio del campo, sino un silencio en las calles y en las plazas por donde él avanzaba, las monedas de plata le abrían paso y los ruidos, todos los ruidos, se retiraban y dejaban un camino abierto para recorrer en completo silencio los escaparates y los rostros, los movimientos de las manos y las palabras. Era el recorrido por unas grandes ciudades mudas, con sus calles llenas de gestos y miradas pero nunca de voces, las miradas veían brillar aquellas monedas de plata en el cielo y quedaban extasiadas, como dormidas, siguiendo la estela de cada moneda que giraba sobre los techos de las casas, y nunca volvió a oírse el ruido en aquellas calles porque nunca se agotaron las monedas de plata.

José Julio Perlado

( Imagen – Rothko- 1959-light red Oliver Blackwood 1957)

ANTE EL AÑO NUEVO

Como aves en su lento pasar,

atisba el porvenir el príncipe, y futuros

acontecimientos con su fresco soplo

acarician su pecho,

cuando todo calla en torno a él

en lo alto de los vientos;

mas a sus pies se tienden en todo su esplendor

las riquezas de sus provincias

y los jóvenes reclaman desde un principio

por suyo el triunfo y él los modera

con el batir de sus alas.

Hõlderlin- “Como aves en su lento pasar”

(Imagen – Turner- wikipedia’)

LOS APLAUSOS

Siempre me han sorprendido los aplausos. Sobre todo entre los políticos. Entran en una sala abarrotada, el político aplaude a los asistentes, los asistentes a la vez aplauden al político. Las dos partes lo hacen al unísono, se cruzan atronadoras palmas durante largos minutos, no esperan resultados, lo hacen mucho antes de que empiece el acto, antes de que empiece a hablar el político, el político aplaude a los que le han seguido hasta allí y los que le han seguido hasta allí aplauden al político. Seguramente ha hecho muchas cosas el político, no se sabe bien si muchas o pocas, ¿pero qué han hecho los asistentes al acto? ¿Cuál es el resultados de sus gestiones? Es únicamente el seguimiento al líder, Han sido convocados, son obedientes, muchos de ellos han ido incluso entusiasmados. Y de repente el político, desde su estrado, mira hacia arriba y parece que ha descubierto algo en la lejanía : saluda a alguien que sin duda está por allí, por las alturas, y al que nunca se le ve, es un reclamo en el cielo del acto, en su cumbre. Siempre he pensado que es un gesto calculado, una tentativa de intimidad, de cercanía, algo que está en las tácticas del teatro de aplausos.

José Julio Perlado

(Imágenes — 1- Uta Bart/2-Louise Bourgeois)

LOS REBECOS

De vez en cuando me miran cuando yo paso por el estrecho sendero tendido sobre Cain de arriba o Caín de abajo en los Picos de Europa. Me miran sorprendidos de que yo haya podido llegar hasta aquí, hasta esta altura. Es su territorio. Pero también es mi territorio porque puedo escribir sobre ellos cuando corren entre las piedras o cuando se detienen bruscamente a mirarme. Tomo la pluma y los veo correr por el cuaderno. Tomo la pluma y los dibujo en mi escritura de verano. Aparentemente los Picos de Europa presentan siempre un escenario desierto. El sol. La nieve. El silencio. La niebla. Pero de repente, por la derecha, aparecen en el primer acto del día, los rebecos vestidos de sorpresa que se creen solitarios en las cumbres. Se quedan muy asombrados de que haya público que haya venido a verlos, figuras que no son rebecos como ellos, que calzan zapatillas, que se agarran con sus manos a las cuerdas para seguir andando y no caerse, que llevan bajo el brazo un cuaderno.

En ese cuaderno van los Picos de Europa. Están escritos y dibujados valles y alturas. El rebeco me ve pasar con el cuaderno en la distancia y desde esa distancia veo yo pasar al rebeco.

José Julio Perlado

(Imágenes— 1 y 2- – rebecos- wikipedia/ – 3 – Ordiñanes valle de Valdeon)

UN PARADOR Y UN PÁJARO

Recuerdo que estaba sentado allí, en la terraza del Parador de Sos del Rey Católico con un libro en las manos. Siempre me ha gustado este Parador escondido en Aragón, cerca de Navarra, a pocos kilómetros de Sangüesa . El sol caía a plomo en las extensiones desnudas y escarpadas, peladas, hasta el final del horizonte de los montes, mientras en esta terraza de piedra y vigas del Parador corría una ligera brisa que ayudaba a leer y a escribir. Era el contraluz, el fuerte contraste de sombra y sol, sentir el día caluroso y escuchar el piar de los pájaros como nido de grillos en el aire, y ver y escucharlo todo desde el silencio de este tendido cómodo y aislado. Ha venido siguiéndome un pájaro desde Leyre, quizá antes, desde el valle del Roncal, cuando me detuve en Sigües, en una iglesia del siglo Xll, o quizá antes, porque el pájaro estaba tal vez escondido en el jardín de la iglesia. Luego el pájaro ha venido conmigo a comprar los periódicos a Sangüesa, ha dado las vueltas que da el volante de mi automóvil y hemos subido los dos, el pájaro y yo, hasta esta terraza y luego hasta el libro. Ahora se ha posado el pájaro en una esquina del libro y me ve leer.

José Julio. Perlado

(Imágenes — Sos del Rey Católico- wikipedia)

EL MÉTODO SEURAT

El arte es la armonía. — decía Seurat .— .La armonía es la analogía de los contrarios, la analogía de los similares, del tono, de la tinta, de la línea, considerados bajo el dominio y el influjo de una iluminación en combinaciones alegres, calmosas o tristes.

Los contrarios son:

Para el tono, mayor —luminoso claro— para lo más sombrío.

Para la tinta, los complementarios, es decir, un determinado rojo opuesto a su complementario, etc ( Rojo— verde; naranja- azul; amarillo – violeta),

Para la línea, las que forman ángulo recto.

La alegría del tono es el dominio de la luz; la de la tinta, el dominio de lo cálido; la de la línea, las líneas por debajo de la horizontal.


(Imágenes- Seurat – wikipedia)

TORRENTE, VALLE INCLÁN, BAROJA

Recuerdo una conferencia de Torrente Ballester en noviembre de 1992 sobre el Madrid literario del pasado. Le escuché cómo hablaba sin notas ni apuntes, tal y como si estuviera de tertulia en su casa. Se advertía que estaba muy acostumbrado a desgranar ideas y recuerdos ante un magnetofón. Eso hizo, de modo divertido y espontáneo, en sus “Cuadernis de un vate vago” y aquí repetía el mismo sistema. Aludió a “La Granja del Henar”, con Valle Inclán sentado en la tertulia, siempre muy bien vestido. Allí estaba también Miguel Ángel Asturias. Se refirió al aislamiento de Juan Ramón, a la presencia de Marañón en el Madrid de entonces y a las conferencias de Ortega. Baroja — declaró Torrente— vendía muy poco y Ramón Pérez de Ayala tenía que contentarse con seiscientos ejemplares por libro A Valle Inclán — según Torrente— casi nadie le leía porque el público lo consideraba un autor demasiado refinado.

Cosas de la trastienda de los autores y de sus vidas, que siempre han existido, porque es un mundo reducido y pequeño , aunque a veces se le quiera ensalzar y ampliar —-un mundo de aplausos y de desdenes —, y sobre el que se ha escrito tanto.

José Julio Perlado

(Imágenes- 1- Torrente Balllester-wikipedia/ 2- Baroja- wikipedia)

PROBLEMA Y MISTERIO

Todo lo que nos espera en los próximos meses de 2023 está enlazado de problema y misterio. Es como una sortija eslabonada, unas veces radiante, otras oscura, cada aro está enlazado con el siguiente, en todos hay conflicto, en todos hay solución. Si no hubiera conflicto no habría vida y hasta en los campos de fútbol la incertidumbre del desenlace — el conflicto — es lo que hace vibrar la tarde, levantar los brazos, agitar las pasiones. Sin conflicto, la suerte estaría echada desde el principio para todos los encuentros y para todas las horas y los días y el campo y las botas y el aire de los arcos del balón quedaría yermo, la gente no acudiría a los estadios al clausurarse la emoción. Ningún médico ni ningún investigador, levantando su ojo del microscopio para observar qué pasará el 9 de abril de 2023, nos podrá revelar con certeza qué solución tiene ese día el problema que acaba de mirar. Han tropezado sus ojos con el misterio y nos mirará desde su bata blanca y su ojo cargado de misterio para decirnos que no sabe qué pasará. Tampoco qué pasará el 26 de octubre de 2023, tampoco el 22 de junio, tampoco qué pasará mañana. Nadie sabe qué pasará mañana. El ojo del médico y del investigador no han visto más que misterio y eso es lo que nos dice al acercarse: “ habrá que esperar”. Toda la atención y la espera van unidas en las grandes extensiones de las fábricas, donde procuran aplicarse las mejores soluciones a los más intrincados tornillos de problemas. Pero no todo es problema en esta vida. Está el misterio de por qué no se caen las nubes, de cómo cambian las tonalidades del sol, de donde nacen escondidos los fantasmas dormidos en los pliegues de nuestro organismo.

Hay gentes que esperarán a 2023 como problema a resolver y gentes que añadirán a los problemas que surjan el misterio de 2023 , inapresable, insólito, que nos sorprenderá por mucho que hayamos vivido. Un misterio que tendremos que aceptar y abrazar. Un respeto para cualquier posición que adoptemos.

José Julio Perlado

(Imagen – Rothko)

NAVIDAD 2022 (y 3)

Jesús, el dulce, viene…
Las noches huelen a romero…
¡Oh, qué pureza tiene
la luna en el sendero!

Palacios, catedrales,
tienden la luz de sus cristales
insomnes en la sombra dura y fría…
Mas la celeste melodía
suena fuera…
Celeste primavera
que la nieve, al pasar, blanda, deshace,
y deja atrás eterna calma…

¡Señor del cielo, nace
esta vez en mi alma!

Juan Ramón Jiménez

(Imagen— Boticelli- Virgen con el Niño- national gallery)

NAVIDAD 2022 (2)

El cuerpo del Niño,

flor de almoradux,

brillaba en la sombra como una luciérnaga,

brillaba en la sombra diciendo su luz”.

Luis Rosales- “”Donde se da debida cuenta de un resplandor que allí había”— “Retablo de Navidad”

UNA MUY FELIZ NAVIDAD PARA CUANTOS LEEN “ MI SIGLO”

(Imagen — atribuido a Jan Joest- 1515)

MI FAMILIA

A veces intento dibujar en el aire el perfil de mi familia. No es fácil. El lápiz se me va primero al rostro serio de mi abuelo paterno, a su mano derecha blandiendo un bastón nudoso con el que se marcha esta mañana al pico del monte así queda avisada mi abuela paterna, una mujer mansa, recogida, que en este momento está terminando de doblar las sábanas de las camas de sus nietos y que, como maestra que es, posee la ciencia de contar las palabras una una, las mete dentro de su lengua como migas de pan, nunca sé si está masticando pan o palabras. ama los adverbios, le gustan las conjunciones, está enamorada de versos famosos como los de Manrique o de Darío, dobla las sábanas y las alisa y les pasa la mano por encima como acariciándolas igual que a versos, y me dice entretanto, Hijo, no frunzas el ceño, tú siempre sonriente, acuérdate que en la vida hay que estar siempre sonriente, pero mi lápiz se me escapa de pronto hacia la izquierda, como es lápiz pequeño yo creo que se me ha escurrido entre los dedos y he aquí que estoy ahora pasando el lápiz sobre las gafas de mi otro abuelo, el materno, que va vestido impecablemente de blanco, hoy es mi cumpleaños, cumplo diez, no sé, acaso once años, no me impresiona demasiado, también a mí me han vestido de blanco y me han puesto en el centro del grupo, es verano, el sol nos da a todos en los ojos, a mis hermanos menores, uno que será gran médico y otro que será gran abogado, el sol les hace guiñar los ojos y casi cerrarlos, como a mi madre rubia, como a mi padre poderoso.

Yo doy unos pasos hacia atrás, sesenta o setenta pasos. Toda una vida. Desde aquí veo mejor lo que pasó aquel día y la importancia de la foto.

José Julio Perlado

(Imágenes— Mark Rothko)

CONFIDENCIAS DE BRAHMS

Es la hora de mi paseo — le decía Brahms a Charles Isaacson —Nunca falto a él. Ya tiene usted idea de adonde voy, ya conoce usted mi camino. Caminar es el mejor ejercicio para cualquier cosa que sea. Una vez me preguntó una joven: ¿qué haré para mejorar rápidamente en música? Y yo le contesté: Pasee continuamente por el bosque y critíquese en todo momento, nunca será bastante.

— Muy buenos días tenga usted —- le dijo Brahma a una señora que estaba a la puerta de una pequeña tienda — Aquí me espera todos los días para que le diga eso — le comentó Brahms a Isaacson —- Una buena muchacha, muy fina, capaz hacer feliz a un hombre.¡ Qué lástima que yo no me haya casado! Ni casamiento ni ópera para mi, cuando era joven no poda sostener a una mujer, y después he estado demaiado ocupado para buscarla Ninguna mujer más noble ni más generosa que mi amiga Clara Schumann. Cuando mi primer encuentro con Clara y Roberto en su casa, yo era muy joven. Me recibieron en su casa, sabían mi nombre, me oyeron tocar. Roberto Schumann escribió algo que quizá me perjudicó más que favorecerme: “ el verdadero sucesor de Beethoven”, y la mitad de la gente se burló de mí. Hasta que mi música les explicó un poco lo que Schumann sentía por mi. Comprendo que con el apoyo de Schumann inicié verdaderamente mi carrera. Es curioso que, dada mi manera de entender la música, me hiciera oír, no obstante, cuando joven, en compañía de Remenyi. Muchacho amable, violinista de una habilidad extraordinaria. Trabamos amistad, hasta viajar con él y participar de su fama. Innumerables veces hemos estado a punto de romper, pero entonces me daba on con el arco en el hombro durante los ensayos y se abalanzaba sobre mi. Suyo era el primer lugar a la vista del público y esto no lo olvidaba él jamás.

(Imágenes— 1- Brahms- wikipedia/ 2 – un concierto de Brahms)

TAN NOBLE

Tan noble y tan honesta parece mi dama cuando a alguien saluda, que toda lengua, temblando, enmudece, y los ojos no se atreven a mirarla. Ella se va, oyéndose alabada, benignamente de humildad vestida, y parece ser algo que ha venido del cielo a la tierra a manifestar un milagro. Se muestra tan agradable a quien la mira, que lleva por los oj9s una dulzura al corazón, que no puede entender quien no la prueba, y de sus labios parece salir un suave espíritu lleno de amor, que va diciéndole al alma:” Suspira”.

Dante Alighieri -“ La vida. Nueva”XXVl

(Imagen-de todo biografías)