MIGUEL DELIBES

“Muerte, infancia, naturaleza y prójimo”. “Novelar o fábular es narrar una anécdota, contar una historia”. ‘Soy un cazador que escribe”. “Un hombre, un paisaje, una pasión”. “… ante el dilema que plantea la sociedad contemporánea, y frente a esa misma sociedad, yo, sin caer en dogmatismos políticos, he tomado parte por los débiles, los oprimidos, los pobres seres marginados que bracean y se debaten en un mundo materialista, estúpidamente irracional. Esto implica algo terrible, imperdonable desde un punto de vista literario, a saber, que yo, como novelista, he adoptado una actitud moral, hecho que, por otra parte, nunca he desmentido, puesto que a mi aspiración estética   — hacer lo que hago lo mejor posible — ha ido siempre enlazada una preocupación ética : procurar un perfeccionamiento social”. ‘Hemos matado la cultura campesina pero no la hemos sustituido por nada, al menos por nada noble”.

 

Estas palabras de Miguel Delibes pueden retratar sus convicciones y en cierto modo su intimidad y su humanidad.

 

“Conocí hace tiempo al Delibes en persona — contaba el escritor Javier García Sánchez —, pues al narrador ya había accedido en mi adolescencia. Y el impacto resultó igualmente grato. Tanto es así que por aquella época, y sin que ello fuese motivo de recato por mi parte, acuñé una frase talismán, una especie de oración -fetiche que desde entonces fui repitiendo por doquier: “Yo, cuando sea mayor, quiero ser Miguel Delibes.” Quien me oía, por ejemplo, algún periodista, preguntaba: “Querrás decir”como” Miguel Delibes…” a lo que uno, circunspecto, respondía: “No. Miguel Delibes.” Supongo que se trataba de un pensamiento o deseo en clave. Somos lo que tenemos. Y si debo reconocer que, literariamente hablando, siempre creí  vivir en una esfera considerablemente inferior — en lo que a talento puro se refiere — a la del Gran Delibes, en lo concerniente a personalidad, carácter, carisma personal, ahí ya mi derrota era por goleada. Por eso él era, es, el espejo donde mirarse y pensar: “Bueno, ahí está. Es posible parecerse un poco, aunque sea un poco.” Tan amable, tan caballero, tan antiguo.

Y es que éste hombre siempre sonríe y te contagia su sonrisa.”

 

(Imágenes—1- elmundo es/ 2-elmundo es/ 3-foto Carlos Arranz- apuntes para “El hereje”/ 4- elmundo es)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .