LARGA ES LA AUSENCIA

«TU soledad, Abril, todo lo llena,

colma de luz la espuma y la corriente,

aurora niña con la piel reciente,

toro en golpe de mar sobre la arena.

La soledad del corazón resuena

desierto ya como un reloj viviente

como un reloj que late porque siente

la marcha de tu pie sobre mi pena.

Y así vas caminando sangre adentro,

sangre hacia arriba, hacia el primer encuentro,

sangre hacia ayer en la memoria mía,

¡ay, corazón, donde me pisas tanto!

¡qué soledad sin ti, cierva de llanto!

qué soledad de luz buscando el día».

Luis Rosales: «Larga es la ausencia».- «Segundo Abril»

(Imagen: Clément Rosenthal)