SOBRE LOS NEGOCIOS

 


“Y, por encima de todo aquello, en unas altas letras góticas que imitaban la caligrafía de quien la había legado a las generaciones venideras, se leía aquella célebre máxima: “ Hijo mío, atiende con placer tus negocios durante el día, pero emprende sólo los que te permitan dormir tranquilo durante la noche”.

Thomas Mann— “Los Buddenbrook”

(Imagen —Jonho Jeon arario gallery- Korea)

CONFESIONES DE UN LIBRERO

 


“Como muchos libreros yo pertenecía al grupo de hombres que saben un poco, pero nada a fondo — cuenta Ernst Jünger en 1987, en  sus Diarios “Pasados los setenta” ( Jünger está leyendo las confesiones de un literato y su cliente en la inauguración de una librería)—Puse en práctica la costumbre  de los libreros de leer sólo por encima y hojear de pasada los libros nuevos que se editan. Me ocupaba sólo de las novedades, pero nunca de las fuentes del saber; era un vendedor, es decir, un intermediario  y un agente.  El trato con los clientes  tiene también algo denigrante. Yo estaba obligado a acceder a los variopintos deseos de esos clientes, tenía que darles informaciones que, como yo mismo percibía, tenían algo de inexacto y confuso, también tenía que ensalzarles libros que no tenían nada de elogio. Todo  esto conduce a la charlatanería, la superficialidad y a una actividad vacía(…) Y si me llenaba la caja con algo más de rapidez, me parecía que todo estaba en orden.”

 

Jünger añade ese día en su anotación un pasaje del Diario de los Goncourt de 1867: “ Un síntoma de los tiempos: la tienda del librero del muelle ya no tiene sillas. France era el último librero que tenía silla, la última librería en la que se podía charlar un poco y pasar el rato entre dos ocupaciones. Ahora los libros se compran de pie. Una pregunta y un precio: hasta ese extremo ha llevado a la venta de libros la devoradora actividad de la actual vida social…”

 

(Imágenes—1- Car Spitzweg- 1850/ 2-librería da Villa Sao Paolo/ 3- librería Ateneo – Buenos Aires)

CUANDO SE LEVANTA LA MAÑANA

 

 

“Cuando se levanta la mañana,

el frescor de la noche,

se traslada al plumaje

de los peces; cuando otra vez

se hace visible el contorno

del aire, confío a veces

en la tranquilidad y me propongo

empezar de nuevo, una excursión

quizá a una comarca

para ornitólogos camuflados.

Ven, hija mía, ven,

dame la mano, nos vamos

de la ciudad, te enseñaré

el molino, dos veces al día movido

por la marea,

un milagro crujiente

de ruedas y correas,

que traslada la fuerza

del agua a la piedra,

al polvo goteante

y los cuerpos de las arañas.

 

 

(…)

Dime, niña,

¿te oprime el corazón como a mí,

un banco de grava acumulada,

año tras año,

por las olas del mar,

hasta el norte,

cada piedra un alma muerta

y ese cielo tan gris,

tan uniformemente gris,

y tan bajo

como no he visto antes

otro cielo?”

W G Sebald – “Del natural” (traducción de Miguel Sáenz)

 

 

(Imágenes -1- huchthausen/ 2- Biserko Fercek / 2-  cortesía Harvey Doerkesen – National Geográfic)

REFLEJO DEL DÍA CANSADO

 

 

“Reflejo del día cansado,

las ventanas han palidecido

y con un aleteo

ha llegado el crepúsculo.

Ya la calle se ha vuelto blanda y gris,

la valla está oscura como un arbusto;

pero todas las masas del cielo

sueñan un sueño verde turquesa,

y palidecen hasta convertirse en lejanías enlutadas,

rodeadas de nubes, al salir la piedra de la luna:

y las turbias farolas de gas

suavemente anuncian con su zumbido la tarde.”

Herman Broch“Reflejo del día cansado” (1936) – En mitad de la vida”- (traducción de Montserrat Armas y Rafael- José Díaz)

(Imagen –Caspar David Friedrich– 1821)

LOS VIAJES REDUCIDOS

 

“Hay algo espantoso en la vida que llevamos actualmente, no visitamos nunca dos veces el mismo sitio – confesaba W. G. Sebald – . Un año nos vamos a la India, al año siguiente a Perú y un año después a Groenlandia. Porque hoy cualquiera puede ir donde le apetece. Yo en canbio prefiero mucho más conocer media docena de lugares que signifiquen alguna cosa para mí antes que decir al final de mi vida, “yo he estado en casi todas partes”. En una primera visita no se aprende gran cosa. Yo tengo, por ejemplo, un sitio preferido, la isla de San Pedro sobre el lago de Bienne, en Suiza. Allí me he sentido como en mi casa, aunque parezca extraño, porque aquello es un mundo en miniatura. Una finca, una granja. Una viña, un prado de manzanas, un cerezo y un jardín. Es como cuando uno era niño y se dibujaba un rincón. No me gusta lo que se presenta a gran escala, ni en arquitectura ni en términos de evolución. Para mí, eso es una aberración. En lo que me concierne, el ideal estético y moral es algo muy pequeño y al mismo tiempo autónomo”.

(Imagen –Joaquim Vayreda– 1878)

VIAJES POR EL MUNDO (7) : CÓRCEGA

 

corcega-desde-el-satelite-de-la-nasa-wikipedia

 

“El crepúsculo vespertino oscurecía ya la mitad de la habitación. Fuera, sin embargo, el sol poniente colgaba todavía sobre el mar, y en la luz resplandeciente que de él brotaba en oleadas temblaba todo el mundo que se veía desde mi ventana, no deformado en ese segmento por ningún trazo de carretera ni por el más mínimo asentamiento humano. Las monstruosas formaciones de rocas de las Calanches, pulidas en el granito por millones de años de viento, niebla salada y lluvia, que se alzaban trescientos metros desde lo hondo, lucían con centelleante rojo cobrizo, como si la piedra misma estuviera incendiada y ardiera en su interior. A veces creía reconocer en aquel centelleo los contornos de plantas y animales que ardían o los de una población amontonada en una gran pira. Hasta el agua de abajo parecía estar en llamas.

Sólo cuando el sol se hundió tras el horizonte se apagó la superficie del mar, palideció el fuego de las rocas volviéndose lila y azul, y las sombras salieron de la costa. Hizo falta bastante tiempo para que mis ojos se acostumbraran a la suave penumbra y yo pudiera ver el barco que había surgido del centro del incendio y se dirigía al puerto de Porto, tan lentamente que podía creerse que no se movería. Era un yate blanco de cinco mástiles, que no dejaba la menor huella en el agua quieta. Estaba casi al borde de la inmovilidad, pero sin embargo avanzaba inexorablemente como la aguja de las horas del reloj. El barco se movía, por decirlo así, a lo largo de la línea que separa lo que podemos percibir de lo que nadie ha visto aún.

Muy lejos sobre el mar se despedía el último resplandor del día; en tierra, la oscuridad se hacía cada vez más espesa, hasta que, ante las negras alturas del Capo Senino y de la península de Scandola, se encendieron a bordo las luces del buque blanco como la nieve”.

W G Sebald – “Los Alpes en el mar“- “Campo Santo”

(Imagen.-Córcega desde el satélite de la NASA- Wikipedia)

GÜNTER GRASS

Gunter Grass- web de

 

” Yo soy un autodidacta declarado – decía Günter Grass en1978 -Fui un joven inculto o cultivado solamente en parte. A los quince años se acabó la escuela, y cuando empecé a trabajar seriamente en manuscritos bastante largos, ni siquiera dominaba la ortografía alemana. La primera versión de una de mis novelas, reencontrada por un germanista inglés y que he vuelto a ver unos años más tarde, está llena de faltas de ortografía. A veces tengo la impresión de haber aprendido ortografía cultivándome a mí mismo por la escritura.

La ventaja de las personas que no han hecho el bachillerato es que lo preparan el resto de su vida. Se esfuerzan continuamente por colmar esa laguna mientras que otros que han pasado el bachillerato o incluso un doctorado – estoy generalizando – se quedan a ese nivel de ciencia y entonces se establece cierta complacencia, son personas “acabadas”. Yo nunca he estado expuesto a ese peligro. O sea que mi curiosidad, mi sed de ciencia, mi necesidad de saber, se han conservado. Todo lo que sé y todo lo que necesito para mi modo de existencia lo he conquistado con mi propio trabajo, con el esfuerzo diario.

 

GÜnter Grass-bbg-bz-berlin de

 

(…) Soy un trabajador muy lento, necesito concentración, mi verdadero trabajo de escritura y dibujo cada vez con mayor frecuencia es en mi casa del campo, donde puedo estar semanas enteras sin dejarlo (…) Mi concepción de la literatura es que los libros deben suponer para el lector una doble exigencia divertida: divertir y exigir su atención. Todo mi esfuerzo tiende a no comunicar al lector la pena, el cansancio, la conocida desesperación que te dominan ante tus propios asuntos. No me gustan, en consecuencia, los libros en que se pueda descifrar el esfuerzo de su génesis u oler el sudor del trabajo (… ) El estilo de un escritor es su signo personal, la marca. Para mí no se trata de un criterio. Thomas Mann de principio a fin, desde sus primeras manifestaciones en prosa, ha poseído y desarrollado su estilo. Prefiero a autores como Alfred Döblin, a quien estimo tanto como a Thomas

 

Günter Grass- nu- lasdosorillas co

 

Mann, si no más. De libro en libro, ha ido poniendo en tela de juicio su propio estilo con nuevas tentativas, hasta el punto de que no se puede reconocer en él un estilo continuo en el sentido clásico. Esto no sólo lo considero posible sino necesario.

(…) Creo que el artista tiene una concepción del progreso distinta… si acaso la tiene. Para el artista, Beethoven no representa un progreso respecto de Bach, un poema de Apollinaire no es un progreso respecto a Hölderlin, por más que en nuestro siglo algo así como una noción de progreso se haya introducido en el arte a través del concepto falso y engañoso de “vanguardia”. Vanguardia: es interesante observar que se trata de un término militar. Una obra que hace dos o tres años pasaba por moderna, de “vanguardia”, se ve manipulada por los traficantes del arte, es arrojada a la basura con el pretexto de que ya no es in, de que está

 

Günter Grass-ngr-dw de

 

pasada de moda. Y sin embargo, para quien sabe ver, para quien sabe escuchar y leer, es evidente que Montaigne vuelve a ser especialmente actual porque nos lleva a los inicios de la Ilustración. Hasta hoy no se ha podido demostrar que la música de Mozart haya sido superada por cualquier otro músico o que se haya quedado pasada de moda. La idea de desarrollo, la intemporalidad de las artes, son conceptos, en el fondo, más dignos de confianza y más humanos que ese vulgar concepto de progreso que determinó poderosamente al siglo XlX y también al nuestro y que nos ha conducido al umbral en que la razón se convierte en locura. El lenguaje continúa siguiendo las vías de la razón, pero los resultados son irracionales”.

(pequeñas anotaciones sobre Günter Grass, que acaba de fallecer)

Descanse en paz.

 

Günter Grass- bgrb- elpais com- foto Bernardo Pérez

 

(Imágenes.-1.-web.de/ 2.-bz.berlin.de/ 3.-lasdosorillas. co/ 4.-dw- de/ 5.- Günter Grass dibujando en su casa- foto Bernardo Pérez- elpais.com)

 

LEER , PENSAR, OBSERVAR

jünger-iggr-scoop it

 

” Cuando leemos – escribe Ernst Jünger en su “Diario” del 28 de enero de 1942 en París ( “Radiaciones” –Tusquets) -, el texto nos guía, pero también coopera al efecto nuestro propio modo de sentir y pensar, como una aureola que otorga brillo a la luz ajena.

Con ocasión de ciertas frases e imágenes se presenta en mi consciencia una gran muchedumbre de pensamientos. Me ocupo entonces del primero y hago que los demás aguarden en la antecámara, pero de vez en cuando abro la puerta para ver si siguen allí fuera. Al mismo tiempo, sin embargo, continúo también leyendo.

Cuando leo experimento siempre el sentimiento de que son cosas mías, más aun, cosas esencialmente mías las que allí están tratándose. También ese sentimiento debe provocarlo el autor. Este escribe como ser humano que mueve la pluma por el ser humano. En ese sentido se obsequia primero a sí mismo y luego a los demás.”

 

Jünger-beew-deutschlandfunk de

 

Los pensamientos y lecturas de Jünger cruzan continuamente sobre estos apasionantes “Diarios de la Segunda Guerra Mundial” , como más adelante – en el tomo titulado “Después de los setenta” (“Radiaciones Vl -(1986-1990) (Tusquets) – los ojos del gran escritor alemán se detendrán minuciosa y certeramente en las montañas, en los insectos, en la Biblia, en los sueños y en tantas cosas más. Es la observación que camina con él durante largos años (vivió más de cien), curiosidad atenta y permanente de lecturas que le suscitan continuas reflexiones. El 21 de enero de 1942, en París, escribe: “Decir: ” Encuentro una persona” es lo mismo que decir : “Descubro el Ganges, Arabia, el Himalaya, el Amazonas“. Deambulo por sus secretos y por sus vastas extensiones y regreso de allí cargado de tesoros; de ese modo me transformo y me instruyo. En este sentido, sobre todo en él, estamos modelados también por nuestros prójimos, por nuestros hermanos, amigos, mujeres. Queda en nosotros el aire de otros climas – y es tan fuerte que en ciertos encuentros experimento este sentimiento: “Ese tiene que haber conocido a fulano y a mengano”. De igual modo que el orfebre graba su sello en las joyas, así también el contacto con un ser humano imprime en nosotros una señal”.

Observaciones precisas, lecciones de sabiduría.

(Imágenes. – 1 – Ernst Jünger-scoop.it/ Jünger.-deutschlandfunk.de)

 

 

“EL EVANGELIO SEGÚN MATEO”

Pasolini-nnhhy- El Evangelio según Mateo

 

“Yo, para mi, soy anticlerical – decía Pasolini – (¡no tengo ningún miedo alguno al decirlo! ) pero sé que en mí hay dos mil años de cristianismo. Con mis antepasados construí las iglesias románicas, y luego las iglesias góticas, y luego las iglesias barrocas: ellas son mi patrimonio, tanto en el contenido como en el estilo. Sería loco si negase tal poderosa fuerza que hay en mí.”

Ahora L´Osservattore Romano anuncia que la Filmoteca Vaticana va a digitalizar “El  Evangelio según San Mateo de Pasolini, película estrenada en 1964. Cincuenta años después vuelve a la actualidad esta obra sobre Cristo realizada por un no creyente.

 

Pasolini-nnb-sobre El Evangelio  segun Mateo

 

En febrero de 1963  Pasolini escribía a Lucio S. Caruso, de la Pro Civitati Christiana de Asís: ” la primera vez que fui a su casa de Asís, me encontré , junto a la cabecera de la cama,  el Evangelio (…)  Lo releí después de cerca de veinte años(…) Luego lo volví a leer sólo por fragmentos, un pasaje aquí, otro allí, como suele ocurrir… Entre ustedes, aquel día, lo leí de un tirón, como una novela. Y en la exaltación de la lectura – ya sabe usted que es la más exaltante que se puede hacer- se me ocurrió, entre otras cosas, la idea de hacer una película del mismo (…) Mi idea es ésta: seguir punto por punto el Evangelio según San Mateo, sin hacer un guión ni una reducción del mismo. Traducirlo fielmente en imágenes, siguiendo el relato sin una omisión  o una adición. Hasta los diálogos serían rigurosamente los de San Mateo, sin ni siquiera una frase de explicación o empalme.”

 

Pasolini--uunn- sobre El Evangelio según Mateo

 

En junio de 1963 le escribía a su vez a Alfredo Bini : “en la película quiero hacer pura obra de poesía, aunque sea corriendo los peligros de la esteticidad. ( Bach, y en parte, Mozart, como comentario musical; Piero della Francesca y, en parte Duccio, para la inspiración figurativa; la realidad, en el fondo prehistórica e histórica del mundo árabe, como fondo y ambiente) Todo esto, lo sé, vuelve a poner peligrosamente en juego mi carrera de escritor. Pero sería una lástima que, amando tan profundamente al Cristo de Mateo, temiese poner algo en peligro.”

 

Pasolini-yytc-el Evangelio

 

El crítico italiano Enzo Siciliano – que interpretó a Simón el Cananeo en el film y que repasó después los lugares y escenarios en los que se rodó la película –  contaba que en parte siguieron el trabajo de Pasolini – además de religiosos y laicos – el teólogo Romano Guardini y el escritor Stefan Andrés. Las tentaciones de Cristo se rodaron en el Etna; el río Jordán – para la secuencia del Bautismo – se “encontró” entre Orte y Viterbo, en una hendidura excavada por un torrente en medio de rocas ásperas y salvajes; la secuencia del Monte de los Olivos, entre Villa Adriana y Tivoli. El sur de Italia se convirtió en el paisaje de Galilea y de Judea. Los campesinos lucanos, esparcidos por los Sassi di Matera, fueron la multitud que aplaudió en Jerusalén la llegada de Jesús NazarenoPasolini pedía a los actores que no representaran ; les pedía la expresión acostumbrada, ser lo que eran habitualmente. ” El objetivo cinematográfico  – les decía- es el  suero de la verdad. Mostraos tal como sois. Es lo único que me importa.

 

 

(Imágenes. -escenarios, escenas y rodaje de “El Evangelio según Mateo”)

LAS ALAS DE LAS MARIPOSAS

escritores.-5frf.-Nabokov.-foto Yousuf Karsh

“Me gusta cazar con la mano mariposas – comentaba Nabokov durante un paseo en 1965 -, pero dudo de que hoy pueda conseguirse nada interesante. Esta agradable senda del borde del lago de Ginebra en verano rebosa de mariposas. Todavía revolotean aquí y allá unas pocas hembras bastante descaradas… Pero las mariposas blancas que vemos en este claro particular son las blancas comunes , la  “Smalll White” y la “Greenveined White“.

Mi pasión por la investigación de las mariposas, en el campo, en el laboratorio, en la biblioteca – añadía dos años después – es todavía más grata que el estudio  y la

 

mariposas.- 77hh.-mariposas monarcas.-7ffr.-Fundación Migres

 

práctica de la literatura, lo cual es mucho decir. He reelaborado la clasificación de diversos grupos de mariposas, he descrito y representado varios grupos de especies y subespecies. Los nombres dados por mí a los órganos microscópicos que fui el primero en ver y pintar se han abierto paso hasta los diccionarios biológicos. Los encantos tangibles de la delineación exacta, el paraíso silencioso de

 

animales.-7hhn.-mariposas.-Martin Jhonson Heade

 

la cámara lúcida, y la precisión de la poesía en la descripción representan el aspecto artístico de la emoción.”

Las alas de las mariposas han imantado en el cielo de los campos a varios escritores famosos. “Las alas de las mariposas, sus recortados, sus dibujos, sus tintes – contaba Roger Caillois – siguen presentando una especie de enigma indescifrable (…) Manchas, estrías y orlas, lúnulas y camafeos, festones y ocelos, dibujan a capricho adornos– seguía diciendo Caillois en “Medusa y Cia” (Seix Barral) – . Los colores no manifiestan menos fantasía, riqueza y variedad. Así

 

mariposas.-799j.-Janet Kennedy

 

el terciopelo negro o castaño de las grandes mariposas, los esmaltes, los nácares y las micas de numerosas especies, la luz que bascula en el plano inclinado de las alas, poseen un índice de refracción diferente (…)  En las alas de las mariposas hay verdadera belleza porque hay creación. Por tanto, está permitido hablar de arte, y más precisamente de aquella de las artes que se interesa por las relaciones de las formas y los colores, es decir, la pintura.”

mariposas.-411q.-Lucien Gallard.-1900

 

El 28 de septiembre de 1987 Ernst Jünger se adentra varias veces en su huerto con una lupa y anota en su Diario un apunte leído: “Las alas traseras de la vanessa atalanta están cubiertas por un mármol vívido de tonos amarillos, en los que se puede leer el número 8118 cerca de la raíz. Aunque la bella mariposa no se iba del huerto, no me permitió acercarme a ella lo suficiente. Busca la fruta caída, se une a las avispas.”

 

mariposas-wdrr- Julia Gukova

 

Así vuelan las mariposas de colores brillantes o apagados atrayendo a ciertos autores y a sus escritos. Colores apagados que las hacen casi invisibles o colores brillantes que permanecen en las retinas.

 

animales.-swop.-mariposas.-1951.-Richard Lewington.- Burlington Paintings

 

 

 

(Imágenes-1.-Nabokov  por Yousuf Karsh/ 2.-Fundacion Migres/ 3.-Martin Johnson Heade-wikipainting/ 4.-Janet Kennedy/5. Lucien Gaillard– 1900.-johncoulthart- com/ 6.-Julia Gukova/ 7.-Richard Lewington-1951- Burlington Painting)

CARTAS A FELICE

escritores.-7nhh-Franz Kafka

“Estimada señorita – le escribe Kafka a Felice Bauer el 28 de septiembre de 1912 -, disculpe que no le escriba a máquina, pero tengo tanto que escribirle, la máquina está ahí fuera, en el pasillo, y además esta carta me parece tan apremiante (….)”

Era la segunda carta que le escribía tras haberla conocido apenas un mes antes, el 13 de agosto. Kafka tenía entonces 29 años, Felice 25. En alguna ocasión he hablado aquí de las “Cartas a Felice”, sobre todo cuando él le pregunta a ella sobre alguna explicación para “La condena, relato al que el escritor aún no le había encontrado sentido.

Kafka-dscc-Carta a Felice Bauer-xlibris.de

(…) “mi lamentable carta – prosigue Kafka ese día de septiembre – tuvo que pasar por todo antes de ser escrita. Ahora que la puerta entre nosotros empieza a moverse, o al menos tenemos en la mano el picaporte, puedo decirlo, si no es que tengo que decirlo. ¡Qué estados de ánimo se adueñan de mí, señorita! Una lluvia de nerviosismo cae sobre mí de forma ininterrrumpida. Lo que quiero ahora, no lo quiero al momento siguiente. Cuando llego a lo alto de la escalera, sigo sin saber en qué estado estaré cuando entre en el piso. Tengo que amontonar inseguridades dentro

Portrait of Franz Kafka and Felice Bauer

de mí antes  de que se conviertan en una pequeña seguridad o en una carta. ¡Cuántas veces – por no exagerar, diré que 10 noches – he compuesto aquella primera carta antes de irme a dormir! Uno de mis padecimientos es que no puedo escribir de un tirón nada de lo que antes he compuesto ordenadamente. Mi memoria es muy mala, pero ni la mejor de las memorias podría ayudarme a escribir con precisión aunque sólo fuera un pequeño fragmento previamente pensado y anotado, porque dentro de cada frase hay transiciones que han de quedar pendientes al escribirlas. Cuando me siento a escribir la frase que anoté, no veo más que migajas dispersas, no veo ni entre ellas ni más allá de ellas, y tendría que tirar la pluma si eso diera respuesta a mi tibieza (…)

Kafka-uhhb-Kafka en mil novecientos seis-wikipedia

Pero por este camino no voy a ninguna parte. No hago más que hablar de mi carta anterior en vez de escribirle lo mucho que tengo que escribirle. Le ruego que observe de dónde procede la importancia que esa carta tuvo para mí. Procede de que usted me la ha contestado con esta otra que tengo a mi lado, que me causa una tonta alegría y sobre la que ahora pongo la mano para sentir su posesión.

Kafka-rooh-Kafka en mil novecientos cinco- Imagano. Getty

¡Vuelva a escribirme pronto! No se tome ninguna molestia, una carta supone esfuerzo, se mire por donde se mire; escríbame un pequeño diario, eso es pedir menos y dar más. Naturalmente, tiene que escribirme en él más de lo que necesitaría para usted misma, porque no la conozco en absoluto. Así que tiene que reseñar cuándo va a la oficina, qué ha desayunado, adónde dan las vistas de la ventana de su despacho, qué clase de trabajo hace, cómo se llaman sus amigos y amigas…”

escritores.-Franz Kafka

Una carta insólita, asegura Reiner Stach, el gran biógrafo de Kafka. La califica como un escrito sobre la escritura.” Hacía pocos días –recuerda Stach– que su vida se había intensificado de manera vertiginosa, sólo desde hacía pocos días se había dado cuenta de que la intensidad anhelada durante tanto tiempo se había hecho realidad, y podía retenerla. Y por eso no hablaba de otra cosa que de la intensidad de la escritura, y por eso no podía escribir de otro modo (…) Era muy fuerte pedir a alguien un diario, y por tanto las comunicaciones más personales que podía imaginar… alegando que no se le conocía (…) Por el momento sabía que tenía que esperar. Pero cuando, a las dos o las tres de la mañana, se tumbaba en la cama después del trabajo felizmente devorador en “El fogonero“, podía ocurrir que su cerebro empezara a redactar imaginariamente interminables cartas, martilleando hasta el amanecer comienzos nuevos.”

escritores.- rrguu.- Kafka con su hermana Ottla.- foto Deutsches Literaturarchiv

Ahora que parece que estamos en tiempos de la casi desaparición de la carta, como ya escribí aquí, esta nueva edición de las “Cartas a Felice” supone repasar una correspondencia esencial para entender los avatares de una vida, correspondencia que, por su interés, atrajo el luminoso ensayo de Elias Canetti,El otro proceso de Kafka” (Alianza). “Yo leí esas cartas – decía Canetticon una emoción que desde hacía mucho no había experimentado en la lectura de una obra literaria. Esas cartas de un tormento que duró cinco años. Estas cartas forman ahora parte de esa serie de insignes memorias, autobiografías y epistolarios de los que se nutría el propio Kafka. Él, cuya máxima cualidad era el respeto, no recelaba en leer y releer las cartas de Kleist, de Flaubert, de Hebbel.

(Imágenes.-1.- Franz Kafka/ 2.-carta a Felice Bauer-xlibris/3.- Kafka y Felice Bauer- foto Corbis-the guardian/4.- Kafka en 1906.-wikipedia/5.-Franz Kafka en 1905.-imagano- getty/6.-Franz Kafka/ 7.-Kafka con su hermana Otta-foto deutsches-literaturarchiv)

SOBRE EL LEER PERIÓDICOS

periódicos.-4200.-Peter Sellers-1963.-por Bill Brandt.-1963.-Bill Brandt Archivo Ltd

“Korf, cuando ve a un amigo inquieto que se afana

por los problemas entre las naciones, le dice:

“Lea usted el periódico de pasado mañana.

Cuando los diplomáticos riñen en primavera,

basta buscar un diario del otoño y mirar

en qué fue a terminar todo, y de qué manera.

Claro que suele hacerse al contrario, más bien,

pues, de otro modo, ¡en qué quedaría el “ahora”!

Pero, de hecho,  es cuestión de costumbre, también.”

Cristian Morgenstern.- “Sobre el leer periódicos”.-“Canciones de la horca”

periódicos.-r5gh.-Richard Caton Woodville.-1825-1856.-1848

(Imágnnes.-1.-Peter Sellers.-1963.-Bill Brandt.-Archivo Bill Brandt/2.- Richard Caton Woodville.-1849)

PAU CASALS Y EL VIOLONCHELO

música.-32.-Pablo Casals.-1954.-por Yousuf Karsh

Bach es la base de todo – le decía Casals a sus setenta años a Emil LudwigBeethoven es la pasión, Bach es la música completa. Cada día empiezo mi vida con él, ejecutando al piano una de sus fugas. Fue mi padre el primero que me me hizo conocerlo en el órgano. Un día que íbamos de paseo, descubrimos en casa de un librero de viejo algunos cuadernos antiguos en los cuales hallamos las siete suites para violonchelo… ¡Sí, Bach!(…) Creo en el valor del ejemplo y de la palabra mucho más que en el del texto impreso. Por eso no he querido publicar ningún método de violonchelo, dejando a a mis discípulos el cuidado de transmitir mi tradición.”

Paco Aguilar en su libro “A orillas de la música” (Losada) quiso titular unas páginas “Un día de Pablo Casals” y allí escribía: “Y aquel día, saliendo Pablo de casa, se sentó junto a la mar. Junto a la mar está su Vendrell; y en ella, su playa de San Salvador. Y junto a esa mar está Barcelona; y en ella, su palacio de la música catalana. Y se allegaron a él muchas gentes; y entrándose él en la nave, se sentó, y toda la gente estaba a la ribera”.

El timbre cálido y aterciopelado del violonchelo nos trae y lleva de Ludwig a Casals mientras sigue hablando el músico:

“Soy el único violonchelista que llega a sus setenta años sin sentirse disminuido en absoluto ante su instrumento. Ignoro lo que es un calambre o una neuralgia. La fatiga muscular que experimento después de cada concierto se disipa en una hora. Me siento a la mesa y todo ha desaparecido.(…) Cada día, mi primer gesto, en cuanto amanece, es abrir las ventanas. Y en seguida me siento plenamente feliz. Inmediatamente abro el piano y toco una fuga de Bach. Los pájaros no tardan en advertir que hay algo que acaba de despertarse y empiezan a cantar. Tengo allí mis perros, mis gatos y mis pájaros. Mi madre ha vivido a mi lado hasta una edad muy avanzada. Desde la terraza veo el campanario de la iglesia en donde, cuando yo tenía once años, mi padre me enseñaba a tocar el órgano. Es el único lugar del mundo en que soy dichoso.”

Y de nuevo pasa al fondo el muy grave registro, aterciopelado y cálido timbre del violonchelo.

Casals,-.rvrg.-Ramón Casas.-wikipedia

(Imágenes:- 1.-Pau Cassal por Yousuf  Karsh/ 2.-Pau Casal por Ramón Casas.-wikipedia)

IR Y VENIR DE LIBROS POR EL MUNDO

El interés por los libros procura pasar, paciente y tenazmente, de padres a hijos (aunque muchas veces no lo logre) , pero en otras ocasiones retorna de forma inesperada y emocionada de hijos a padres. En el primer tomo de su Autobiografía, “La lengua absuelta,” (Muchnik Editores) – Elías Canetti  cuenta las lecturas que siempre deseaba disfrutar su madre. “No se limitaban a Strindbergrecuerda el escritor de lengua alemana– , aunque era éste quien más le ocupaba en esta época. (…) Habría querido esos libros de regalo. Nuestra asignación no hubiera alcanzado, pues era muy modesta, y ello pese a que la ahorrábamos casi íntegra para este fin. Pero yo recibía a diario unos céntimos con que comprarle al bedel un buñuelo para el almuerzo matutino. Pasaba hambre, por cierto, pero prefería ahorrar hasta reunir con qué comprarle otro libro a mi madre. Primero me había acercado a Rascher para enterarme del precio, y ya era todo un placer entrar en aquella animada librería para ver a la gente, que solía pedir justamente el libro que sería nuestro próximo regalo, y naturalmente abarcar de un vistazo todos los libros que alguna vez yo leería. No era tanto el sentirme más grande y responsable entre aquellos adultos, sino en realidad el presagio

de lecturas futuras que nunca se agotarían. Pues si en aquel tiempo en algo me preocupaba el futuro, era en cuanto al efectivo de libros en el mundo. ¿Qué ocurriría cuando los hubiera leído todos? Por supuesto, lo mejor era volver a leerlos una y otra vez, pero este placer suponía la certeza de que se le irían sumando muchos más.

Una vez conocido el precio del regalo, empezaban las cuentas. ¿Cuántas meriendas tenía que saltar para reunir lo suficiente? Siempre se trataba de un par de meses: así, suma tras suma, se armaba el anhelado libro. La tentación de comprarme por una vez un  buñuelo, como algunos compañeros, y comérmelo ante ellos, no era nada comparada con este objetivo. Al contrario, gozaba acercándome a alguien que comía un buñuelo, e imaginando con una especie de placer, no lo puedo llamar de otra forma, la sorpresa de mi madre cuando le entregáramos el libro.

Ella siempre se sorprendía, aunque el hecho se repitiera. Nunca sabía de qué libro se trataba. (….) ¿Cómo no iba a sorprenderse? Entonces tenía que prometerle, por supuesto, que no lo volvería a hacer nunca más, y que a partir de ese momento me comería el buñuelo en la escuela, pero nunca me amenazó con retirarme la diminuta asignación de la merienda. Tal vez esta actitud integraba su política de formación del carácter; quizás el libro le causaba una alegría especial por haberlo conseguido yo mediante pequeños actos de renuncia cotidiana”.

La llama de los libros enciende así emocionadas vivencias. Vienen y van los libros por el mundo, vienen y van – con esfuerzo – de los hijos a los padres, como llegaron y vinieron también – siempre con gran esfuerzo – aquellos otros libros producto de la dedicación de los padres hacia sus hijos. Vienen y van corrientes de lectura.

¡Felíz Año 2012 a todos los que leen MI SIGLO!


(Imágenes:- 1.-T. F. Simon.- libreros de segunda mano.-1912.- wikipedia/ 2.-dibujo de A. K. Womrath  para The Savoy.-vol. 3 -London-1896.-archive.org)