LOS MECANISMOS DE LA CREACIÓN

 

 

”El incomprensible mecanismo de la creación literaria —así lo deja anotado en su Diario “La tentación del fracaso” el peruano Julio Ramón Ribeiro —:  durante más de un mes intenté todos los días proseguir mi  cuento apenas comenzado “Parábola de Bob”, sin lograr añadirle una línea, a pesar de mi empeño.  Ayer — escribe el 11 de mayo de 1975 —, en que no tenía ganas de hacer nada, cojo al azar el manuscrito, con la intención sólo de releer lo avanzado y, sin proponérmelo ni darme cuenta, lo concluyó. ¿Por qué? Nada estaba previsto ni preparado. La historia me fluyó como dictada, alguien dentro de mí la había estado escribiendo sin consultarme y aprovechó un momento de descuido para hacerla visible.”

En otra entrada añade el mismo día: “cuando no estoy frente a mi máquina de escribir me aburro, no sé qué hacer, la vida me parece desperdiciada, el tiempo insoportable. Que lo que haga tenga valor o no es secundario. Lo importante es que escribir es mi manera de ser, que nada reemplazará. Cuando imagino una vida afortunada, millonaria, veo siempre el lugar donde pueda seguir escribiendo. Si no fuera necesario comer, dormir, trabajar, no abandonaría este sitio, donde nada me incomoda, donde gozo del más completo albedrío, donde soy dueño del mundo, de mi mundo, sus fabulaciones, hazañas, torpezas, locuras, el mundo irreal de la creación, al lado del cual no hay nada comparable.”

 

 

(Imágenes- 1-Cig Harvey- 2008 -gallerie -Joel soroka-  artnet/2- Gerhard Richter)