LA CABEZA DESCUBIERTA Y EL VESTIDO

mar-bbvvn- sombreros- René Magriite- mil novecientos sesenta y cinco

 

“El rey Agesilaova contando Montaigne en sus “Ensayos” – observó hasta la decrepitud la norma de vestir igual en invierno que en verano. César, dice Suetonio, marchaba siempre al frente de su ejército, la mayoría de las veces a pie, con la cabeza descubierta, hiciera sol o lloviese, y lo mismo se cuenta de Aníbal. Un veneciano, que ha permanecido allí mucho tiempo y acaba de regresar, escribe que en el reino de Pegú hombres y mujeres llevan las demás partes del cuerpo vestidas, pero los pies siempre desnudos, incluso a caballo. Y Platón da el consejo extraordinario, para la salud de todo el cuerpo, de no llevar ni en los pies ni en la cabeza otra protección  que aquella que la naturaleza les ha puesto. Aquel a quien los polacos han elegido como rey después del nuestro, que es en verdad uno de los más grandes príncipes de nuestro siglo, nunca lleva guantes, ni se cambia, pese al invierno y el tiempo, el gorro que lleva bajo techo. Lo mismo que yo no puedo soportar ir desabrochado y desatado, los labradores de mi vecindad se sentirían trabados si fueran así. Varrón asegura que, cuando se nos ordenó tener la cabeza descubierta ante los dioses o el magistrado, se hizo más por nuestra salud y para fortalecernos  contra las injurias del tiempo que en consideración de la reverencia.

 

sombreros- mju- Eduardo Arroyo- mil novecientos setenta y cinco

 

(…) No sé quién le preguntó a uno de nuestros pordioseros, al que veía en mangas de camisa en pleno invierno no menos vivaz que uno que se arropara con pieles de marta hasta las orejas, cómo podía resistir.”Y vos, señor”, repondió, “lleváis la cara descubierta; pues bien, yo soy todo cara”(…) Y sobre el asunto del vestir – sigue contando Montaigne -, el rey de México se cambiaba cuatro veces al día de atuendos, jamás los volvía a usar; empleaba sus desechos para sus continuas donaciones y recompensas. Tampoco  le ponían dos veces ningún vaso, plato o utensilio de cocina o de mesa”.

 

gentes-nju- sombreros- Auguste Chabaud- mil novecientos ocho

 

(imágenes.-1- René Magritte/ 2- Eduardo Arroyo/ 3- Auguste Chabaud– 1908)

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