ANTE UN PARÍS VACÍO

 

Bernard  Buffet y su ciudad sin  habitantes. Como así la estamos viendo y viviendo . Día a día.

“Bernard Buffet — comentaba el académico Gérard Bauer hablando del pintor —, ha suprimido los aspectos directos de la vida y  ha hecho desaparecer, en sus cuadros, a los habitantes de la ciudad, para ceder el lugar y la expresión a la piedra, a los monumentos, a las casas, únicos testigos del pasado y del presente. Bernard Buffet no acepta ni siquiera un pájaro, cuervo, mirlo o gorrión. Sólo lo inanimado, pero un inanimado aparente, pues un alma vela sobre esas extensiones de piedra, tejados o chimeneas.

La realeza, por ejemplo,  de la plaza de los Vosgos se afirma en una disposición magistral que sólo un maestro del dibujo podría transcribir con esta infalibilidad. Esas altas ventanas con marcos de ladrillo y de revoque blanco son las que han presenciado el desfile de la Historia.”

Ahora las atraviesa el virus.

 

 

“La isla de Sant-Louis, en el recodo del Quai d’Anjou, perfila sus casas antiguas, rostros impasibles y confidentes, en el pasado, de la nobleza aventurera y de la poesía.”

Ahora las visita el virus.

 

 

“Este París en estado puro — sigue diciendo Bauer de Buffet—, sin estorbos, sin adornos humanos, incluso sin la gracia de una primavera ni la caída de hojas de un otoño, es la ciudad tal como los hombres la han hecho. Este París lineal, sin embargo, tiene un alma. El pasado reside en ese inmenso silencio.”

 

 

 

(Imágenes —París – por Bernard Buffet)

LA VOZ DE VAN GOGH

 

 

“Para huir de la desesperación me precipité en la pintura —le hace decir a Van Gogh Giovanni Papini en suJuicio Universal” —. Rechazado por las mujeres y por los hombres, me refugié en el amor por la naturaleza. La naturaleza se hacía amar, pero no respondía, no correspondía y a veces se rebelaba.

 

 

Someterla a mí poder, trasladarla toda entera al lienzo, con sus luces de paraíso, sus colores esplendorosos, sus candores insostenibles, era para mí demasiado difícil. Y de la pintura recibí las poquísimas horas de alegría pura que experimenté en la tierra. Apoderarme del amarillo apagado y quemado de un campo maduro; del verde envenenante de las hierbas y de los cardos; de los azulados de los horizontes; del amarillo agudo y ardiente de los girasoles; del rojo  descarado de un paño o de un geranio, era para mí un espasmo de poder fugaz, pero violento.

 

 

Me di cuenta, sin embargo, de que también la naturaleza me rechazaba. A pesar de todo mi paciente ímpetu no llegaba a conquistarla, a poseerla entera. También ella, con su taciturna imposibilidad, que es más dura que una repulsa, me rechazaba.

 

 

Y entonces tú sabes lo que acaece en el débil corazón de los débiles. Cuando todo el amor está encerrado y contenido, el hombre se siente desconcertado, perdido, perseguido, es decir, abandonado, enajenado. Los hombres le llaman loco, lo ahuyentan o lo encarcelan. Así fue de mí.”

Y la voz de Van Gogh volvió a callar.

 

 

(Imágenes—1- matas de lirios/ 2–ramas de almendro en flor/ 3/tronco de tejo/ 4-campo de trigo con un vuelo de cuervos/5-girasoles)

DORMIR

 

Durmió sobre sus manos.

Sobre una piedra.

Sobre sus pies.

Sobre pies ajenos.

Durmió en autobuses, trenes, aviones.

Durmió de guardia.

Durmió en el arcén.

Durmió sobre un saco de manzanas.

Durmió en un servicio público.

En un henal.

En el Super Dome.

Durmió en un Jaguar y en la parte trasera de una furgoneta.

Durmió en teatros.

En la cárcel.

En barcos.

Durmió en chozas y, una vez, en un castillo.

Durmió bajo la lluvia.

Con ampollas por el sol durmió.

A caballo.

Durmió en sillas, iglesias, en hoteles de lujo.

Durmió bajo techo extraño toda su vida.

Ahora duerme bajo tierra.

Duerme y duerme.

Como un antiguo rey.”

Raymond Carver – “Dormir” -(traducción de Jaime Priede)

 

 

(Imágenes -1- Félix Valloton/ 2- He Zubin- 2007 – Artnet)

SUEÑOS Y RECUERDOS

 

 

”Cada uno de nosotros posee un mundo interior de sueños y recuerdos, imperceptible a los demás – decía Juan Benet y, como tal, llegamos a la ineludible conclusión de que el texto literario no puede ser más que un vano reflejo de una realidad interna, la del autor. ¿Quién mejor que él va a conocer su intención y significado, sea expreso o tácito, su estilo, su tratamiento narrativo, su relación con la propia experiencia, el medio cultural en el que fue engendrada, las influencias que lo marcaron, etcétera? El escritor que quiera reflejar mejor la realidad tendrá que crear un texto lleno de zonas oscuras, contradicciones y ambigüedades, e intentar resolver los enigmas daría al traste con su obra.”

(Imagen –Man Ray – autorretrato)

EL DÍA QUE ME PONGA TRISTE

 

 

“El día que me ponga triste,

de pronto buscaré mi agenda,

y sin un grito ni un suspiro

a algún amigo llamaré.

¡Oh vuestras voces, mis amigos!

Oh gracias, gracias por haber

estado en casa aquellas tardes

de una completa oscuridad,

y porque siempre bajo el yugo

de vuestra angustia y vuestro amor

os olvidabais de vosotros

y me decíais: todo bien.

Y en las palabras cotidianas

se percibía tal bondad,

como si Dios a vuestra espalda

os ayudara a contestar.”

Alexandr Kushner ( traducción de Xenia Dyakonova)

(Imagen –Dora Maar)

RETENER LOS PAISAJES

 

“A mí me han interesado siempre los paisajes. Cuando era niño, en un vagón, yo no me imaginaba mas que en la ventanilla nirando aquello que pasaba. Retenía bien los paisajes, advertía las diferencias sutiles y las guardaba en mi memoria – asi lo confesaba el gran escritor francés Julien Gracq -. Creo que mi formación geográfica me ha ayudado mucho a retener los paisajes pues ella me ha permitido atrapar su estructura y por tanto reconstituir los elementos que se hubieran podido olvidar. Retengo también los paisajes según el mayor o menor placer que he tenido al descubrirlos. Nunca los miro con ojo indiferente. Para mí los paisajes influyen sobre el humor y sobre el comportamiento. Existen paisajes sombríos, paisajes aburridos. Hay, por el contrario, paisajes que uno ama conservar.

 

 

Creo que cuando yo viajo mi formación geográfica la llevo en la punta de la nariz. Es imposible, cuando se dedica uno a la geografía física, que no se pueda evitar mirar un paisaje con ojos de geógrafo, como para un médico lo es el contemplar una escultura sin olvidar su anatomia y las sesiones de disección. Instintivamente, cada uno tiene una forma de ver. Muchas veces me pregunto cómo ven el mundo las gentes que no tienen formación geográfica. El viaje debe de ser para ellos una especie de fantasmagoría desunida, una yuxtaposición de formas extrañas o muy poco encadenadas. Por otro lado, el conocimiento libresco e incluso el fotográfico del país no reemplaza en absoluto a la experiencia directa y no sustituye el efecto de la sorpresa. La fotografía aplana el paisaje; esto se comprueba especialmente en los paisajes de montaña, y reduce el espacio que hay alrededor de las cosas. El relieve, la amplitud de los desniveles, uno se los imagina mal. Se retienen así de una forma muy distinta los paisajes”.

 

 

(Imágenes-1-Felix Valloton- 1924/ 2-Per Ekstrom/ 3- Andrew Wyeth- 1931)