VENECIA RECOBRADA

ciudades.- 45ghh.- Venecia.- Matthew Pillsbury

 

“El secreto de Venecia se encuentra en otra parte; en la repentina alegría que proporciona el juego. Venecia hace de ciudad y nosotros hacemos como si la descubriéramos. Como muchachos juguetones o actores. Durante un breve período de tiempo dilatado dejamos a un lado la seriedad de la vida en beneficio del como si del espectáculo de la vida, algo parecido a un viaje en globo”. Cuenta esto Regis Debray en su libroContra Venecia“, en el que ofrece una visión muy crítica de la ciudad.”Todo esto es posible – sigue diciendo –  gracias a la paradoja del comediante. Pero qué importa  si los venecianos natos creen o no creen en Venecia, si el pueblo, propulsado sobre las pasarelas por la masa de recién llegados, comprende que el espectáculo debe continuar porque es su trabajo y una vieja costumbre. El espectáculo se encuentra en la sala, y la sala es la calle. Mira arriba. Balcones con flores, puentes de hierro forjado, insignias, pantallas de lámpara, cabezas de piedra y bonitas caras que van saltando del tenderete a la tiendecita, todos los accesorios están donde deberían estar; Goldoni puede empezar. Pequeña pincelada vanguardista: el director ha mandado colocar incluso una estatua del autor en un rincón de la escena, Campo San Bartolomeo“.

 

ciudades.- 5ggrr.- Venecia.-Ferdinand du Puigaudeau

 

Venecia como escaparate, Venecia como teatro. Esta crítica a la ciudad que hace Debray se enfrenta con los elogios y evocaciones distribuidas a lo largo de siglos sobre estas tierras de agua. “Le Magazine Littéraire” acaba de comentar un nuevo diccionario sobre Venecia, de Gachet y Scarsella, con sus paseos y su historia, la antología de quienes vivieron y pintaron, escribieron y se enamoraron en estos rincones. Montaigne decía que “tenía hambre extrema de conocer esta ciudad”, Chateaubriand la llamaba “la ciudad contra natura“, Monet le confesaba a su mujer “esto es demasiado bello para ser pintado”y Maurice Barrés anotaba “que esta agonía prolongada es precisamente el encanto más fuerte que me seduce”.

 

ciudades.-7hyhn.-Venecia.-John Singer Sargent.-1882

 

Cuando en mayo de 1900 Proust va a Venecia con Reynaldo Hahn lleva a su madre y la señora Proust prefiere quedarse en su cuarto leyendo o mirando las idas y venidas de los paseantes. Desde lejos, al volver los que han salido a caminar, ven el chal desplegado en el balcón  del cuarto. Ese marco quedará para siempre en Proust como el ideal que rodea al retrato de su madre. ” Y si después -escribirá-, cada vez que veo el molde de esa ventana en un museo, me veo obligado a contener las lágrimas, es simplemente porque me dice lo que más puede conmoverme“.

Tiempo recobrado en Proust, Venecia también recobrada.

 

ciudades.-rvyyu.-Venecia.-Henri-Edmond Cross 1903-.1904

 

(Imágenes -1- Matthews Pillsbury/ 2.-Ferdinand du Puigaudeau/ 3- John Singer Sargent- 1882/ 4- Henri Edmond Cross– 1904)

VERANO 2016 (4) : LECTURA

 

lectura- nuio- Marie Laurencin- mil novecientos trece

 

“Penetro en otras vidas.

Llevo días leyendo, pero ahora

alzo los ojos porque me doy cuenta

de que apenas sé nada de quien escribió el libro.

Me avergüenza no conocer

más que su lucidez. Toda supervivencia

es esta especie de conversación

silenciosa y sin tiempo. Es algo aterrador

y ocurre en el abismo de la mente,

un frío cielo azul en el que el amor es

la única forma de posteridad”.

Joan Margarit – “No estaba lejos, no era difícil” (2010)

(Imagen.-Marie Laurencin -1913)

LA HABITACIÓN DEL SUEÑO

 

figuras-nbgr- W Strempler

 

“Mi mujer – me confiesa L. V. al sentarse por la tarde en mi consulta  -, siempre suele hacer su peculiar y rápida preparación antes de dormirse. Me da las buenas noches deseándome cariñosamente que descanse bien, para después ella, en un instante, volverse boca abajo en la cama dejando que su espalda roce la sábana superior, aplasta con una suave palmada su almohada para hacerse un hueco mullido y abandona su mejilla en ese hueco, rodea con su brazo derecho la almohada abrazándola por completo y a la vez deja como muerto su brazo izquierdo casi rozando la mesilla de noche : es un brazo el suyo ya como olvidado y desprendido, con la mano abierta en el aire.

Esto, que parece muy difícil, lo hace ella rápidamente todas las noches – prosigue L. V. – y en muy pocos segundos. Pretende así adentrarse en las sendas del sueño y muy pronto lo consigue. A su lado yo suelo distinguir aún bajo la sábana ciertos diminutos estertores de algunos de sus miembros, estremecimientos esporádicos de una rodilla suya o de un pie, apenas nada antes de que ella quede definitivamente dormida. Entonces toma enseguida lo que ella llama la carretera del sueño. Con frecuencia me ha hablado de esa carretera y muchas veces me ha confesado sus sueños. Pocas personas he visto tan unidas al mundo de los sueños y tan habitadas por él. Aunque al principio yo no la creía, mi mujer – agrega L. V. –  tiene sueños muy propios y personales que visita con enorme frecuencia. Al dormirse, suele subir, me dice ella, unas escaleras interiores de su imaginación que la llevan desde nuestro dormitorio hasta una pequeña habitación y allí pasa varias horas de la noche entretenida con objetos que ella no recuerda exactamente si ha comprado o restaurado.

 

cielos- byyt- René Magritte- mil novecientos sesenta y dos

 

Ella me habló un día sobre todo de lo mucho que le agradaba reencontrarse en aquel cuarto con un reloj sin manecillas, parecido, me dijo, al que podía verse en un sueño de Bergman, al principio de “Fresas salvajes”, una película que a ella le gustaba mucho. Era un reloj enorme de pared, según me dijo, que ocupaba gran parte de aquella “habitación del sueño” y cuya esfera blanca se reflejaba en el cuarto inundándolo de luz. El resto de la habitación lo formaban pequeños enseres, un diminuto sofá en el que ella se sentaba a soñar, una mesita con revistas y un armario lleno de cuadernos blancos donde mi mujer apuntaba sus pesadillas. Pero nada más apuntarlas, así me lo confesó, aquellas palabras se evaporaban como polvillo ceniciento y gris y los cuadernos volvían a quedarse completamente blancos. Por eso al despertarse junto a mí a la mañana siguiente era incapaz de contarme las negras pesadillas que había tenido, pero sí, en cambio, me relataba las felices horas que había pasado en aquel cuarto.

 

espejos-oi-Lee Miller- Egipto- mil novecientos treinta y siete

 

Un día, sin embargo, se despertó muy alterada, enormemente sobresaltada – me añade L. V. en la consulta.

– Alguien ha entrado en ese cuarto mientras yo no estaba – me dijo incorporada en la cama- Ha entrado a una hora distinta.

Creí que era simplemente un sueño más de los que ella me contaba pero mi mujer intentaba convencerme de que era realidad. ” Alguien ha entrado en mi sueño”, repetía incansable, como si no lo creyera, “estaban varios cuadernos tirados por el suelo y han rebuscado en mi armario”. Jamás hubiera podido imaginar que unas personas pudieran entrar en el sueño de otras, pero al parecer y según sus  palabras había ocurrido así. ” Alguien ha entrado en mi sueño”, volvía a repetir como una cantinela. Estaba completamente desasosegada y no salía de ahí. Era como si hubieran violado su intimidad. Intenté calmarla como pude y aquel día lo pasó con enorme inquietud. Esa noche le costó mucho dormirse y la vi dar vueltas y vueltas muy inquieta. A la mañana siguiente se despertó sudorosa y ante mi sorpresa me dijo con angustia : ” Me ha sido imposible volver a soñar ese sueño, imposible volver a entrar en él”.

José Julio Perlado – ( del libro inédito “Relámpagos”)

 

interiores-nbbfr-Maxime Van de Woestyne- mil novecientos setenta y dos

 

(Imágenes.- 1-Strempler/ 2.-René Magritte.- 1972/ 3- Lee Miller- 1937/ 4.-Maxime van de Woestyme 1972)

EL MAR Y EL HUMOR

mar-uybbh-Winifred Nicholson- mil novecientos treinta y cinco

 

“Algunos amigos me han escrito desde Madrid – decía Julio Camba en uno de sus artículos –  pidiéndome mi opinión acerca del mar – ¿ Es muy grande?- me pregunta uno de ellos. Honradamente debo contestarle que no lo sé, porque no lo he visto todo; vi un trozo en la ría de Arosa, otro en la de Marín y otro en la de Vigo. El mismo amigo me ruega le diga si el mar es bonito, y esta salida me pone en un aprieto. El mar – tal como se le ve – no es ni mucho más bonito ni mucho mayor que el estanque del Retiro. Agua, agua salada que no sirve para beber: he aquí el mar.

El mar debe de ser un hermoso espectáculo – me dice uno de mis amigos -. Con toda franqueza confieso que prefiero una sesión de cinematógrafo. Me he pasado muchas horas fumando frente al mar, y no me he divertido nada. El mar no tiene gracia, fantasía y emoción. Los naufragios están muy mal organizados, y yo no he visto ninguno. El coro de gaviotas, regular. El coro de marineros, malísimo. Estos marineros están muy mal ensayados (…) El mar es muy inferior a su fama. Si vale algo es en el sentido industrial, como pescadería y como vía de comunicación. Los peces marinos, en efecto, son mejores

 

mar-uuhh-paisajes-Akseli Gallen-Kallela

 

que esos que fabrican en Madrid y que luego sirven en los cafés con salsa tártara o mayonesa. Pero, líricamente, el mar no tiene importancia alguna. Al mar, como a muchos hombres, lo está perdiendo el afàn de cambiar los negocios por la poesía.

Yo he ido por el mar en un vaporcito desde Marín a Vigo. He visto Marín, Sanjenjo, Portonovo, las islas Cíes… ¡Qué hermoso mar – exclamó un amigo que iba conmigo. Era igual que si al recorrer en tren un paisaje suizo le dijese a uno – ¡Qué hermosos ríeles! – Sin embargo – observó mi amigo -, toda esta hermosura es hija del mar, sin el mar, como medio de vida, no se hubiese construido aquí ni una sola casa ni un solo pueblo. El mar sostiene a estas gentes y las procura una temperatura apacible, sin esos cambios violentos que le han descompuesto a usted los nervios en Madrid…

Era posible. Yo, mientras hablaba mi amigo, me mareé un poco, cumpliendo así un deber elemental de todo el que se embarca y a fin de darle verdadero carácter a aquella excursión marítima.

¡El mar! ¡La inmensidad! ¿Y la tierra? ¿ No es también otra inmensidad?”.

 

mar-nnnhu-playa- Sir Kyffin Williams

 

(Imágenes.- 1-Winifred Niholson- 1935/ 2.- Akseli Gallen- Kallela/ 3.-Sir Kyffin Williams)

VERANO 2016 (3) : NO QUIERO RECORDAR NI CONOCERME

 

mar-nbg- lagos- Arkhip Kuindzhi- mil ochocientos setenta y tres

 

“No quiero recordar ni conocerme.

Es suficiente ver esto que somos.

Basta para vivir

ignorar que vivimos.

Vive lo que vivimos cada hora

y al vivirlo lo muere con nosotros:

cuando pasa, sabemos

que nosotros pasamos.

¿Mas qué sirve saber que lo sabemos?

Sin poder, nada vale conocernos.

Mejor vida es la vida

que pasa sin medirse”.

Fernando Pessoa.- poema de Ricardo Reis

(Imagen.-Arkhip Kuindzhi)

EL PRINCIPAL RASGO DE MI CARÁCTER

 

figuras- ubgr- Helen Frankenthaler

 

Marcel Proust, a los trece años-  en 1885 – contestaba a las preguntas formuladas en el álbum inglés de Antoinette Faure, y esas contestaciones no serían exactamente las mismas que expondrá a los veinte años, cuando responda prácticamente a idénticas interrogaciones. Proust irá confesando la cualidad que prefiere en el hombre y en la mujer, su principal defecto y ocupación, el país, el color y la flor que más le gustan, sus autores preferidos, sus héroes en la vida real y en la ficción, y todo lo que ya se conoce como el célebre “cuestionario Proust”.

La primera de las preguntas de ese cuestionario indagaba sobre cuál era el principal rasgo de su carácter: “La necesidad de ser amado más que la necesidad de ser admirado”, contestó Proust. Pero la ruleta de esas cuestiones prosiguió su camino y muchos otros personajes fueron interrogados sobre ese tema. ¿Cuál es el principal rasgo de mi carácter?. Narciso Yepes, por ejemplo, confesó que el tesón.

 

figuras-iutt- Paul Jenkins

 

Salvador de Madariaga, la espontaneidad. El poeta Joan Brossa, la voluntad. Eduardo Chillida, la desorientación. El pintor Guinovart, la inseguridad. Jorge Guillén, el interés por lo otro y los otros. Octavio Paz, el entusiasmo y la melancolía. Mercé Rododera, la necesidad de huir. Ernesto Sábato, angustia, paradójicamente unida a una gran vitalidad. El escultor Amadeo Gabino, la impulsividad y la sinceridad. El músico Luis de Pablo, la reflexión, la timidez, la previsión.

Acercándonos al espejo de la página cada uno sabrá cuál es el principal rasgo de su carácter. Tantas veces pendiente del momento, de la edad y del tiempo.

 

pintores-buun- Yves Klein-pinstake com

 

(Imágenes. -1- Helen Frankenthaler/2-Paul Jenkins/ 3-Yves Klein- pinstake com)

MEDIO SIGLO DE “EL CUADERNO GRIS”

 

Pla-rrtb-Josep Pla en el Mas Llofriú

 

“El escribir ha creado dentro de mí un yo íntimo y espontáneo, una persona extraña, que muchas veces ni yo mismo comprendo lo que tiene que ver conmigo, de tantas diferencias como constato. En virtud de este desdoblamiento resulta que si yo, por natural, soy un ser débil y mísero, cuando tengo una pluma en la mano me vuelvo dionisíaco y ofensivo, entro en un estado de exaltación silenciosa y soy capaz de mantener una posición hasta las últimas consecuencias“. Así se confiesa Josep Pla en “El cuaderno gris” y así  lo leo una y otra vez en estos días saboreando esa gran literatura de observación a la que me he referido aquí alguna vez.

Algunos comentaristas se preguntan hoy qué sucede con Pla y el eco de su figura, pero el gran homenaje a Pla es tenerlo con frecuencia en la mesilla de noche de la atención, oír sus pasos de prosa por el campo de los países, admirar cómo escoge adjetivos y detalles, aprender de su humor y su ironía envuelta tantas veces en sentido común.

 

Pla- ny- manuscrito original de El cuaderno gris- wikipedia

 

A los 21 años, asomándose al espejo de la página, Pla se ve como “un hombre volandero y huidizo, superficial, enigmático, inseguro y equívoco. De ahí – dice – la teoría de mi frivolidad cínica. Otros desconfían de mí (…) Sería capaz de adular a una persona inteligente en cualquier rama del saber siempre que esta persona pudiera enseñarme algo. No sería capaz, en cambio, de adular a nadie más, salvo que mi pobreza fuera extrema. Me gustan más las mujeres simpáticas que las bellas, tengo una tendencia al racionalismo matizada por la ironía; me gusta vivir entre gente bien vestida, aunque por mi parte janás he prestado atención personalmente a mi indumentaria. Me gustan los zapatos cómodos aunque estén muy usados. No tengo ninguna ambición, y sería incapaz de dar un paso para conseguir una posición brillante. Me gustaría tener dinero, porque el dinero es libertad, principalmente en nuestro país, pero no dinero cuya administración me hiciera perder mucho tiempo o me produjera una especie de angustia triste y estéril. Prefiero la conversación con un comerciante, con un industrial, con un campesino, con un veterinario que con un colega…”.

Así va asomándose al espejo en “El cuaderno gris”, su personal taller de escritura.

 

Pla- nyu- Pla junto al escritor catalán Manuel Brunet- wikipedia

 

(Imágenes.-1.-Josep Pla- wikipedia/ 2- manuscrito original de “El cuaderno gris”- wikipedia/ 3,. Pla con el escritor catalán Manuel Brunet- Wikipedia)

CRIATURAS DEL MAR

 

pescado- bhu- peces- Canan Berber

 

“Cuando contempla uno el mar aparecen, invisibles, sus criaturas entre las aguas, criaturas bañadas por las artes, lomos y estelas y escamas transparentes atraídas por la música, la pintura o el teatro. Hijas del Océano son llamadas por poetas anteriores a Cristo y llegarán hasta lienzos de Renoir o de Picasso. Como también las Nereidas, nietas del Océano, que viven en el fondo del mar y que pintará Delacroix, esculpirá Rodin y pondrá música Dvorak en una balada.

 

peces- nui- Armand Vallée- mil novecientos veintitres

 

Plinio el Viejo, en su “Historia natural”, habla de la aparición de “un hombre marino“, un hombre-pez en la bahía de Cádiz, uno de los innumerables “hombres-peces” que asoman a lo largo de los siglos. En el teatro, el francés Giradoux, en “Ondine”(1939) nos lleva hasta la historia dramática de un espíritu del agua. Y en el teatro también, una criatura del mar como la sirena entra en las tablas de “La sirena varada” de Alejandro Casona (1934) y nos acerca a las ensoñaciones del autor.

Cuando contempla uno el mar asoman entre las aguas azules estelas, escamas y lomos transparentes: brillo de criaturas del arte bañadas en teatros, en pintura o en músicas”.

José Julio Perlado

 

peces-vvgy-infancia- Josef Koudelka- dos mil ocho

 

(Imágenes.- 1.- Canan berber/ 2.-Armand Valleé- 1923/ 3.-Josek Koudelka- 2008)

LA MODA Y LA MUJER

ciudades-ftbyhg- Nueva York- Moda- Louise Dahl-Wolfe-mil novecientos cuarente

 

“Apenas una moda  ha destruido otra moda, ya es abolida por otra más nueva, que a su vez deja paso a la siguiente que no será la última: así es nuestra ligereza – escribe La Bruyère en susCaracteres” – . Ahora una exposición en el Círculo de Bellas Artes de Madrid sobre Louise Dahl Wolfe nos lleva hasta el mundo de la moda y esa visión de  la moda nos vuelve a llevar a la lectura de La Bruyère. ” A través de estas revoluciones – prosigue el escritor francés – ha transcurrido un siglo que ha colocado todos estos adornos en la categoría de las cosas pasadas y que ya no existen; entonces la moda más curiosa y que más gusta ver es la antigua.

 

moda.-5fwq.-Balenciaga por el Sena.-1953.-por Louise Dahl-Wolfe.-all-art-org

 

(…) Se condena una moda que toma la cabeza de las mujeres como base de un edificio de varios pisos, cuya disposición y estructura cambian según sus caprichos; que separa los cabellos de la cara, a pesar de que crecen para acompañarla, que los levanta y los eriza al modo de las bacantes, como si quisiera cambiar la fisonomía dulce y modesta de las mujeres por otra altiva y audaz; se protesta, en fin, contra tal o cual moda, que, sin embargo, por muy extraña que sea, adorna y embellece mientras dura y de la que se saca todo el partido que se puede esperar de ella: el de agradar”.

 

moda.-5gbcvv.-Balenciaga.-1953.-por Louise Dahl-Wolfe.-all-art.org

 

(…) En algunas mujeres – sigue diciendo La Bruyère – hay una nobleza artificial que radica en el movimiento de los ojos, en el gesto de la cabeza, en la manera de andar y que no va más lejos: un ingenio deslumbrador que impresiona y que no se estima porque no es profundo. En otras hay una nobleza sencilla, natural, independiente del gesto y del modo de andar que tiene su origen en el corazón y que es como una consecuencia de su elevada estirpe; un mérito tranquilo, pero firme, unido a mil virtudes, que toda la modestia no consigue ocultar, que se escapan y se muestran a los que tienen ojos”.

 

moda.-6ghb.-1949.-por Louise Dahl-Wolfe.-all-art.org

 

(Imágenes.- 1- Louise Dalh Wolfe- 1940/ 2.-Louise Dalh Wolfe-all- art- org- 1953/ 3.-Louise Dalh Wolfe-all-art- org- 1953/ 4.-Louise Dalh Wolfe- all- art- org)

EL CAMINO DE SANTIAGO

 

camino- nuy- caminodesantiagoescribano wordpress com

 

“El peregrino – así lo va recordando el sociólogo y antropólogo francés David Le Breton – es ante todo un hombre que camina, un homo viator, lejos de su casa durante semanas o meses y que hace penitencia por la renuncia al mundo y por las pruebas a las que se somete a fin de acceder al poder de un santo lugar y regenerarse en él. El peregrinaje es entonces una permanente devoción a Dios, una larga plegaria ejecutada por el cuerpo (…)  El estado de los caminos es a veces desastroso, sobre todo en los comienzos. No hay mapas que faciliten el viaje; hay que ir de pueblo en pueblo, siguiendo las piedras que marcan el camino, exponiéndose al frío o al calor, a la lluvia o a la nieve…

 

camino- unb-commons wikimedia org

 

Lo que al principio eran caminos librados a la buena o mala fortuna del peregrino, en los que se exponía a todos los peligros del tiempo, se acabaron convirtiendo en las cuatro rutas que llevan a Santiago de Conpostela y que fueron organizando poco a poco su acogida, con guías que le informaban de los lugares donde dormir y comer, o rezar. Los peregrinos recorrían cada día entre treinta y cuarenta kilómetros, y gozaban de la protección de las autoridades civiles y religiosas. En las regiones montañosas, los peregrinos podían saber dónde encontrar un albergue gracias a las campanadas regulares de las parroquias y los peregrinos los descubrían también gracias a las insignias que reproducían la concha de Santiago.

Los caminos de Compostela siguen siendo recorridos hoy por miles de peregrinos, no ya como afirmación ostentosa de la fe sino en una búsqueda personal de espiritualidad o en una voluntad de tener un tiempo para uno mismo, de romper con los ritmos y las técnicas del mundo contemporáneo uniéndose simbólicamente a millones de predecesores. Se trata todavía de una promesa, de una voluntad de afirmar la devoción, pero lo más común es que sea una búsqueda de lo sagrado, es decir, de la constitución de una temporalidad y una experiencia íntima, inolvidable por su originalidad y densidad.

 

camino- boi- fotocommunity es

 

Los caminos de la fe  ceden su lugar a los caminos del conocimiento o de la fidelidad a la historia, los caminos de la verdad se convierten en caminos del sentido, y ya será cada peregrino quien decida con qué tipo de contenido personal los va a llenar. El caminar desnuda, despoja, invita a pensar el mundo al aire libre de las cosas y recuerda al hombre la humildad y la belleza de su condición. El caminante es hoy el peregrino de una espiritualidad personal, y su camino le procura recogimiento, humildad, paciencia; es una forma ambulatoria de plegaria, librada sin restricciones a la inmensidad del mundo alrededor de uno mismo”.

 

camino-bfu-wwwbeevoz com

 

(Imágenes.-1- caminosdesantiagoescribano wordpress/ 2.-commons wikimedia org/ 3.-fotocomunity es/ 4.-wwwbeevoz com)

EL ARTE DE PERDER

mujer-onnu- salon des Champ de Mars-mil ochocientos noventa y siete

 

“No es difïcil dominar el arte de perder;

tantas cosas parecen llenas del propósito de ser perdidas,

que su pérdida no es ningún desastre.

Perder alguna cosa cada día. Aceptar aturdirse por la pérdida

de las llaves de la puerta, de la hora malgastada.

No es difícil dominar el arte de perder.

Después practicar perder más lejos y más rápido:

los lugares, y los nombres, y dónde pretendías

viajar. Nada de todo esto te traerá desastre alguno.

He perdido el reloj de mi madre. Y, ¡mira!, voy por la última

– quizá por la penúltima – de tres casas amadas.

No es difícil dominar el arte de perder.

He perdido dos ciudades, las dos preciosas. Y, más vastos,

poseí algunos reinos, dos ríos, un continente.

Los echo de menos, pero no fue ningún desastre.

Incluso habiéndote perdido a ti (tu voz bromeando, un gesto

que amo) no habré mentido. Por supuesto,

no es difícil dominar el arte de perder, por más que a veces

pueda parecernos (¡escríbelo!) un desastre.

Elizabeth Bishop – “Un arte”

(Imagen.- salón des- champs- des – mars – 1897)

VERANO 2016 (2) : EL RÍO DEL OLVIDO

 

ríos-boyt- William Robnson Leigh

 

“No entiendo, no, por qué el río del olvido ha sido traído a esta tierra antigua, de tan sereno y apacible rostro. Comienzo por no entender – añadía Álvaro Cunqueiro  – por qué conviene a la economía de los humanos mitos el que haya un río, unas aguas lentas y oscuras, para olvidar. A mí nunca se me ha pasado por mientes beber vino para olvidar; si lo he bebido, habrá sido para todo lo contrario, para acercar aún más las islas de la nostalgia a mi corazón. Enrique von Kleist tenía una copa de plata que decía, en verso latino, “bebo porque así te veo”. Olvidar, desasirse hasta de la propia memoria, soltarse de sí mismo, es cosa que no comprendo que se desee. Se lo decía al Limia, siguiéndole el camino por más de una larga legua, para poder recordarlo un día. Para poder recordar la puente y los álamos y las junqueras. Filosofaba así camino de Ginzo, y me gustaba citar a Ulises, esa memoria errabunda y patética, dejando los ojos perderse por la abierta gándara. El camino por donde viajaba cruzaba unos liñares, medio encharcados por la lluvia, y en un prado vecino podía ver el negro ganado vacuno de la Limia. Llovía mansamente sobre Ginzo de Limia, y yo quise entrar en la iglesia de Santa Mariña a pedirle a la santa que me conservase la memoria, la memoria de la tierra y la memoria de la lengua con que contarla, la memoria de las mañanas y las tardes y esa otra memoria siempre fugitiva que los hombres llaman los sueños”.

(Imagen.-William Robinson  Leigh)

HEMINGWAY Y PAMPLONA

escritores-buec-Ernest Hemingway

 

“Quedamos con Antonio Ordóñez para la hora de cenar en “Las Pocholas”. Y regresamos hacia la Plaza del Castillo. Hemingway pisaba las grandes losas con la dignidad y el gozo de quien vuelve a tomar posesión de algo muy suyo. A fin de cuentas, a partir de “Fiesta había comenzado su vida literaria.

Se fue derecho a la terraza del bar “Choko”, después de echar una mirada a la plaza entera.

– Antes iba al “Iruña”, allí enfrente – dijo Hemingway -, pero se ha puesto cargante ese bar.

Además del “Choko” había a mano otros bares, el “Kutz” o “El Torino”, y como el día era largo, habría tiempo para probar las sillas de uno y otro.

Y seguía constante, clamoroso, arrebatado, el homenaje del pueblo, no sólo del pueblo navarro, sino de españoles de todas las regiones que se mezclaban en la cola con los extranjeros. Hemingway hablaba, firmaba. Y de vez en cuando se quedaba abstraído, aturdido, como burlado. De repente, a mí me entraban ganas de preguntarle sobre personajes o hechos pasados.

– ¿Qué tal era Belmonte cuando lo conociste?- le dije en un descanso.

– Más bien callado, un tipo poco expresivo.

– ¿Tímido acaso?

– Un poco raro. Se pasaba uno con él un mal rato hasta que se ponía en facha. Cuando se ponía bromista era divertido, pero esto ocurría poco. Lo natural es que se mantuviera taciturno, como desdichado.

– ¿Tanto?

– Siempre me pareció preocupante”.

 

escritores.-thhui.-Hemingway

 

Todo esto lo cuenta Castillo Puche en su “Hemingway“, cuando pasea con el escritor por Pamplona y por diversos sitios de España. Es sabido que Hemingway, años antes, en el verano de 1924, había vuelto a los Sanfermines (había estado ya en 1922 y 1923) y corre los toros por las calles. En Pamplona se hospeda  en el Hotel Quintana, cuyo dueño le presenta a  diversos toreros. “Aunque los tablones del encierro estaban puestos – prosigue contando Castillo Puche-, todavía no había aparecido el personaje principal de la Fiesta: el toro”. Lo sucedido en Pamplona le fascinó por completo. Anthony Burgess recuerda que Hemingway idolatró al torero Nicanor Villalta y pensó que cuando tuviera un hijo le iba a bautizar con ese nombre. Durante años escribió breves apuntes de las corridas, apuntes vigorosos, sangrientos, para unos imparciales, para otros brutales.

 

escritores.-Ernest Hemingway

 

Las relaciones con el arte taurino y el arte de narrar han sido estudiadas por muy diversos autores. “La gran cosa es resistir – escribe Hemingway hablando de su oficio enMuerte en la tarde – y hacer nuestro trabajo, y ver y oír e intentar comprender; y escribir cualquier cosa cuando sea;  y no antes; y no demasiado tarde (…) Se trata de trabajar y aprender a rendir”. “Escribiendo para un periódico – había dicho en otra ocasión – se cuenta eso que sucede y, con uno o dos trucos, se llega a transmitir  la emoción gracias al elemento de temporalidad que hace emocionante no importa el tipo de suceso que se haya producido ese día. Pero la verdadera realidad, el encadenamiento de movimiento y de hechos que constituyen la emoción y que serán aún válidos un año o diez años después, esto no se encuentra aún a mi alcance, y debo trabajar muy duro para intentar alcanzarlo (…) Yo querría dotar la prosa de una cuarta dimensión, algo más difícil de escribir que la poesía, escribir sin trucos y sin mentira alguna, sin nada que arriesgue el corromper la prosa inmediatamente”.

 

escritores,-.55ec.-Hemingway.-Jean Philippe Charbonnier.-1950

 

(Imágenes.- 1,2 y 3 – Hemingway/ 4.- Hemingway- Jean Philippe Charbonier- 1950)

VERANO 2016 (1) : LOS DOS ÁRBOLES

 

árboles- bytr- Jane Fulton Alt

 

Cuenta Sileno personaje entregado a la búsqueda de la sabiduría y dotado del don de la profecía según relata Claudio Eliano en susHistorias curiosas” (Valdemar) – que en el borde de determinado territorio hay un lugar llamado “Sin retorno”. Dos ríos corren  por esta región, uno llamado Placer, el otro Dolor. En las orillas de cada uno de estos ríos hay árboles del tamaño de grandes plátanos. Los árboles que crecen junto al río Dolor producen frutos de la siguiente naturaleza. Si alguien los prueba, deja caer tantas lágrimas que consume todo el resto de su vida, hasta la muerte, en lamentos. Los otros árboles, los que han crecido junto al río Placer, producen frutos de características opuestas. Pues quien los prueba, cesa en todos sus anteriores deseos e, incluso si amaba a alguien, también de esa persona se olvida. Se va volviendo poco a poco más joven y va recuperando, hacia atrás, el tiempo que ya había vivido y aquellas edades por las que atravesó. Y así, tras abandonar la vejez, retorna a la madurez y, después, a la juventud para, a continuación, convertirse en un niño y después en un recién nacido. Tras todo ese recorrido, se consume”.

 

árboles- ngr- Vincent van Gogh

 

(Imágenes.- 1.-Jane Fulton Alt/ 2.- Vicent van Gogh)

COCINA Y ESCRITURA

objetos.-7red.-cocina.-interiores.-Kelley Somer

 

“Escribir se parece a cocinar – decía Bioy Casares – Yo siempre quise saber algo de cocina, porque suelo imaginarme en un lugar solitario y tener que valerme por mí mismo, y me alarma pensar que no sé nada, porque saber escribir equivale acaso a la ignorancia universal en cuestiones prácticas. Entonces pido recetas y pregunto: “¿cómo se hace tal plato?”. Me contestan: “Es muy fácil. Pones tal cosa y tal otra, en cantidad suficiente”. ¡Cantidad suficiente! ¿Qué es cantidad suficiente? A lo mejor, escribir bien consiste en saber, en todo momento de la composición, cuál es la cantidad suficiente (…) Para escribir  bien hay que escribir mucho, hay que pensar, hay que imaginar, hay que leer en voz alta lo que uno escribe, hay que acertar, hay que equivocarse, hay que corregir las equivocaciones, hay que descartar lo que sale mal. Si vamos por mal camino y vemos que no tenemos esperanza, dejemos eso y empecemos otra cosa, o retomemos la idea de manera diferente, en la esperanza de, a lo mejor, ser una persona distinta. El consejo para los que empiezan a escribir es evidente: que lean mucho, que traten de leer buenos libros, que no sufran en su amor propio por errores cometidos, que se alegren de corregirlos y de aprender”.

 

cocina- nhu-Kelley Somer-liveinternet ru

 

(Imágenes.-: Kelley Somer -liveinternet.ru)

TE ACOSTARÁS SOBRE LA TIERRA

cielos- nhu- Emil Nolde- mil novecientos treinta

 

“Te acostarás sobre la tierra sencilla,

¿quién te dijo que te pertenecía?

Desde el cielo inmutable, la luz errante

volverá a comenzar la eterna mañana.

Creerás renacer con las horas profundas

del fuego negado, del fuego mal extinguido.

Pero el ángel vendrá con sus manos de ceniza

para calmar la fiebre del día que nace”.

Yves Bonnefoy.-Te acostarás sobre la tierra”

(evocación ante la muerte ayer del poeta francés) Descanse en paz.

(Imagen.- Emil Nolde – 1930)