SOÑADORES DE PALABRAS

sueños.-ttbhh.-Safwan Dahoul

 

“Las palabras sueñan que se las nombra”, escribió Léo Libbrecht. Y a su vez Gaston Bachelarden su “Poética de la ensoñación” (Fondo de Cultura),  recuerda cómo los nombres de las grandes cosas como la noche y el día, el sueño y la muerte, el cielo y la tierra, sólo cobran sentido designándose como “parejas”. La atención sobre las cosas y las palabras -tal cómo designamos con palabras a cuantas cosas nos rodean – ha interesado a muchos escritores. “Hay algo maravillosamente dulce – decía, por ejemplo, Charles Nodieren este estudio de la naturaleza, que destina un nombre a todos los seres, un pensamiento a todas las palabras, afectos y recuerdos a todos los pensamientos.”

 

sueños.-vb43.-Jerry N. Uelsmann.-all-art.org

 

La naturaleza tiene también sueños. Las flores de loto, por ejemplo, e igualmente los árboles – así lo  recuerda Heinrich Heine en “Intermezzo” -, tienen sueños nostálgicos, muy semejantes a los de los hombres. “Un abeto aislado –   escribe el poeta alemán – se eleva en una montaña árida del Norte. Dormita: el hielo y la nieve la envuelven en un manto blanco. Sueña con una palmera que allá, en el Oriente lejano, languidece solitaria y taciturna en la ladera de un peñasco ardiente.” Son vuelos oníricos que recorren el espacio. Se sueña siempre. También las palabras se adormecen y se envuelven en sueños. “Las palabras – escribe Albert Béguin-, han sido definidas y refundidas tantas veces, han sido escudriñadas con tanta precisión en nuestros diccionarios, que realmente se han convertido en instrumentos del pensamiento. Han perdido su potencia de onirismo interno. Para volver sobre este onirismo unido a los nombres, habría que organizar una investigación sobre las palabras que todavía sueñan, sobre las palabras que son “hijas de la noche.”

 

Mi abuelo, el Premio Nobel.-99h

 

En mi novela “Mi abuelo, el Premio Nobel” un personaje sueña con una palabra.” Es la historia – va contando Dante, el escritor – de un hombre que sueña con un nombre. Un nombre que se le aparece en el fondo del sueño, un nombre de plata, un nombre iluminado, fosforescente, Yasue. Un nombre de estrellas (…)  La primera noche ese hombre sólo lee Yasue en el fondo del sueño, como si estuviera colgado del vacío. La segunda noche se le revela como un nombre femenino, un nombre de mujer. La tercera noche conoce que ése es un nombre japonés, que Yasue es el nombre de una japonesa a la que tendrá que buscar, una japonesa que le amará (…) Entonces ese hombre empieza a hacer un viaje alrededor del mundo hasta llegar al Japón. Busca allí a Yasue entre las alamedas de bambú, por las avenidas de crisantemos, a lo largo de los bosques de hayas. Cada vez que ve a una mujer le pregunta : ” ¿Eres tú Yasue, la dama del color de las cerezas precoces?” Y cada vez cada mujer se vuelve desde su quimono azulado o rosa púrpura y le va diciendo: ” No. Yo soy la Dama del paseo de glicinas. ¿ Quién eres tú? “. Y la siguiente :” No, yo no soy Yasue. Yo soy la Dama del viento en los pinos. ¿Quién eres tú?”. Y así va conociendo a la Dama de la tercera luna, a la Dama de los pensamientos morosos, a la Dama de la túnica damasquinada, a la Dama de los acordes lúgubres…

Sí, en la literatura y en la vida siempre hay soñadores de palabras, como recuerda Bachelard.

 

sueños.-fudn.-Rosabasurto com

 

(Imágenes.-1.-Safwan Dahoul/ 2.-Jerry Uelsmann/ 4.-Rosa Basurto-galeriaestampa.com)

 

PINTURA Y POESÍA (6) : JOHN SINGER SARGENT

mujer-ttrred-John Singer Sargent- wikipedia

 

 

“Ella está detenida en un espacio

¿de su recámara? ¿del vestidor?

¿del baño? ¿Desde qué ángulo interior

ella inclina su rostro muy despacio?

La miro pensativa en la labor

del cuadro: el traje negro en largo lacio,

seda con luz de perla. En el palacio

-¿la casa es un palacio? – está el color.

Pero el color proviene de otra parte:

del rostro y de los hombros. La blancura

termina y recomienza en esa cara

como si fuera inaccesible un arte

más vivo que este rostro en la pintura.

En el retrato el corazón se aclara.”

 

Victor Manuel Mendiola.-“Madame X. Un retrato de John Singer Sargent”.-1884- Metropolitan Museum of Art- New York

(Imagen .-John Singer Sargent  ” Madame X”

EL ROSTRO DE LAS LETRAS

 

 

 

A veces los rostros de las letras hacen pasar unidos a Unamuno del brazo de Baroja, de la Pardo Bazán, de Galdós, de Rosalía o de Pla, de Juan Ramón, Machado, Azorín, Valle- Inclán, Gómez de la Serna, Ramón y Cajal, los Quintero o Benavente. A veces los rostros de las letras dejan pasar imágenes encadenadas en el tiempo y  no hay mas que contemplarlas. No hay que añadir nada más.

(Con motivo de la exposición que tiene lugar en Madrid desde el 24 de septiembre al 11 de enero de 2015 en la Dirección General de Bellas Artes: “El rostro de las letras. Escritores y fotógrafos en España desde el Romanticismo hasta la Generación de 1914“)

 

EL DUENDE DEL BAILE

 

Gades- antoniogades valprod fr

 

“El bailarín está inclinado en un rincón , se enjuaga la boca; pero contra los ojos, el burladero de los telones le oculta; viene y se va de él una vez más, agua y sudor. Entra su aliento hasta el callejón de los decorados. Luego encuentra el respiro. Se calma. Se yergue. Borra con un pañuelo la humedad de sus manos. Llega un tono de palmas del otro lado de la escena, desde el sol de la luz. Se le cita. Un “cantaor” sigue citándole, los brazos atrayendo el aire con el que quiere atraerse al bailarín. Es el tercio de la muerte, la última parte de la danza; allí donde este hombre murmura: “Yo me parto por dentro.” Toma el sombrero, el rigor, el nervio. Antonio Gades cambia a Antonio Gades la fastuosidad de un espectáculo por el estoque de la retención. No mira a nadie. No brinda a nadie. Conforme deja atrás las tablas, los tercios, los medios para ir entrando en esas tablas del teatro, su sobriedad sólo está brindando a ese trabajo de años que ha ido realizando en sí mismo.

 

Gades-unidadylucha es

 

Diez perfiles en su compañía: rostros, yemas de dedos, castañuelas transformadas en manos. El público del Teatro de las Naciones recorre el talle de su guitarra y las siluetas de lunares rojos y amarillos de bellezas morenas, el rasgueo seco de las cuerdas y los golpes del tacón, la planta, la punta de los pies marcando su ritmo al silencio. Antonio Gades aparece como uno de los más puros bailes de hombre que existen, la danza menos espectacular y más despojada, esa farruca seria y grave, tras la que surgirá luego su intentó de coreografía moderna española, seguida de la ‘Danza fantástica“, de Turina a la que Gades, con singular libertad de expresión, ha querido añadir el tema vasco tradicional del “zortzico” estilizando todos los movimientos que recortan un episodio de amor. Es la jota final la que concluye, esa jota con la que Gades ha querido hacer y deshacer cubos y rombos; juego incesante de formaciones, trenzado de brazos y parejas, excitado tintineo de ese par de piezas de madera que en salto hacen chocar los dedos hasta que de los huecos brotan al aire los estallidos de la sequedad.

 

Gades-iiu-spanish peopledaily com

 

La segunda parte – esa continuación de flamenco sobre la que Gades me revelaba, una vez más, su sentido de la comunicación no a través de lo espectacular, sino de lo sobrio, lo contenido, el contacto directo con el público por el camino de la austeridad -, forma un recinto. Del oscuro ritmo lento de las “bulerías”, tocando palmas, ascendiendo en emotividad, entran los sentimientos casi en solemnidad en el silencio del “martinete“, donde un “cantaor” solo, “El Lebrijano”, domina la soledad de la escena.

Antonio Gades, esbelto, vertical, los ojos entornados, el chaleco y su pechera blanca dando vueltas hasta alcanzar el vértigo, la rabia de su pirueta sobre la que se mueve en torbellino el teatro –  palcos, arañas, rojos, dibujos, dorados a una velocidad increíble en torno al eje humano de Gades -,  queda parado al fin, seco, cerrándose en un movimiento circular, como una media verónica en la que se va recreando este bailarín, en cuya vida – él mismo me lo ha confesado – parece adivinarse, invisible, la presencia interior de un toro despierto.”

José  Julio  Perlado

( desde París, diario ABC, mayo 1969)

 

 

(Imágenes.-1 y 2.-valprof.fr/ 3.-spanish peopledaily.com)

 

PINTURA Y POESÍA ( 5 ) : ROTHKO

pintores-bbnnt- Mark Rothko en su estudio

 

“Sobre el lienzo de lino inmaculado

que tensa el bastidor de la mañana

se trazó el primer día

la pincelada roja.

Como si de repente la oblea de este mundo

comenzara a sangrar.

Como si alguien clavase

un alfiler en medio del pan ácimo

y de su corazón escapara una gota

de rojo inconcebible.

Rojo ciego.

Escrito en sangre está, todo está escrito

con nuestra propia sangre derramada.

Esta sabiduría, esta belleza,

este edificio en pie del pensamiento,

esta aventura insomne

de ser sin que sepamos por qué somos,

están flotando sobre un mar de sangre.”

 

Carlos Marzal. –“Rojo”

 

( Imagen. Mark Rothko en su estudio)

 

 

 

LA OTRA CASA DE KAREN BLIXEN

 

KAREN BLIXEN

 

“Con sus ojos oscuros centelleantes – escribe Ole Wivel, el poeta y amigo de Karen Blixen – y el cabello largo recogido, abajo, en la nuca, con un lazo de terciopelo negro, la escritora tenía una apariencia joven y espléndida. Era alegre y reía fácilmente, como si fuera de por sí la prueba de que algo bueno fuera a ocurrir, como si, en efecto, hubiera sido establecido con anterioridad (…) Hablaba sin interrupción alguna, con ese extraño acento suyo cargado de cultura y solemnidad, que se tornaba más cálido por su variedad de timbres (…) Había algún que otro hilo gris entre sus cabellos, pero Karen parecía joven cuando se levantó para abrir la puerta que da al porche y habló del amor que su padre y su madre alimentaban por esta casa. Era uno de los inviernos más templados que yo recuerde; era enero y parecía principios de primavera y el Estrecho, libre de hielos, resplandecía azul al sol.”

 

Karen Blixen- Rungstedlund- cerca de Copenhage- wikipedia

 

 

Esta casa era la casa de Rungstedlund, la casa de la niñez de Karen Blixen, que Sandra Petrignani visita en “La escritora vive aquí” (Siruela), y cuyos muros nos van atrayendo  no sólo por sus muebles y objetos singulares, arcones y jarrones de cristal (“vieja casa sin comodidades modernas – anota Wivel en la que los inviernos debían de ser durísimos) , sino por las conversaciones matizadas con silencios. Hablan de Karen Blixen – a través de Petrignani –  los poetas Ole Wivel y Thorkild Bjornvig y lo hacen cada uno desde un ángulo distinto. Como lo hace igualmente Tore Dinesen, sobrino de la escritora, que al hablar de la otra casa – la casa en África – comenta que aquella no fue mas que el centro de  un largo paréntesis muy duro. Pero a la vez, un periodo de extraordinaria inspiración.

 

escritores.- Karen Blixen

 

 

Ahora, al recordarse los cien años de aquel principio en África, las dos casas de la autora de  “Cuentos de invierno” adquieren un mayor contraste. A la singular casa de África – con sus caballos Aimable, Rouge y PoorBox, con su perro Dusk, y el pastor alemán Pasop, llamado también Rommy – se unen en la evocación estas otras habitaciones cerca de Elsinor, la casa-museo con sus cuadernos de escuela, la libreta que siempre llevaba en el bolsillo para anotar lo que la sorprendía, su última pluma estilográfica, negra, ” con el  extremo opaco porque evidentemente tenía la costumbre de llevársela a la boca…”

 

Karen Blixen- uvvvfe- BlixenMuseum- Niels Elgaard Larsen

 

Desde su casa de Dinamarca la escritora solía recordar su otra casa de África.  En 1956 confesó : ” cuando  era niña estaba muy lejos de mi mente la idea de ir a África, ni tampoco soñaba con que una granja africana era el lugar donde yo sería perfectamente feliz. Esto sirve para probar que Dios tiene una capacidad de imaginación más grande y refinada que nosotros (…) Desde el primer día que estuve en África amé el país y me sentí en casa. El este de África, en ese entonces, era un verdadero paraíso, “el feliz  territorio de caza” de los indios pieles rojas (…)  Eran gente bella, noble, valiente y sabia.”

Y repetía continuamente que allí fue muy feliz.

 

escritores.-4sfg.-Karen Blixen.-con su editor en Dinamarca.-por Gleie Erik.-noviembre 1957

 

 

(Imágenes.- 1.-Karen Blixen- hidtoriefaget. dk/ 2.-Rungstedlund- wikipedia/ 3.-Karen Blixen/ 4.-Blixenmuseum- elgaard larsen/ 5.-Karen Blixen en 1957- gleie erik)

PINTURA Y POESÍA ( 4 ) : RAFAEL ALBERTI

pintura-ccft-Bartosz Beda

 

 

“Mil novecientos diecisiete.

Mi adolescencia : la locura

por una caja de pintura,

un lienzo en blanco, un caballete.

Felicidad de mi equipaje

en la mañana impresionista.

Divino gozo, la imprevista

lección abierta del paisaje.

 

pintura-bbrr- Kiril Doron-dos mil diez

 

Cándidamente complicado

fluye el color de la paleta,

que alumbra al árbol en violeta

y al tronco en sombra de morado.

Comas radiantes son las flores,

puntos las hojas, reticentes,

y el agua discos transparentes

que juegan todos los colores.

 

mar.-55gg.-Emil Nolde.-mar con cielo de colores

 

 

 

El bermellón arde dichoso

por desposar al amarillo

y erguir la torre de ladrillo

bajo un naranja luminoso.

El verde cromo empalidece

junto al feliz  blanco de plata,

mas ante el sol que lo aquilata

renace y nuevo reverdece.

Llueve la luz, y sin aviso

ya es una ninfa fugitiva

que el ojo busca clavar viva

sobre el espacio mas preciso.

 

colores.-gerhard richter..-1992.--art overpainted photographs

 

 

 

Clarificada azul, la hora

lavadamente se disuelve

en una atmósfera que envuelve,

define el cuadro y lo evapora.

Diérame ahora la locura

que en aquel tiempo me tenía,

para pintar la Poesía

con el pincel de la Pintura.”

Rafael Alberti : – “1917″

 

colores.-335.-por Rudy Ernst.-2001.-artnet

 

(Imágenes.-1.-Bartosz Beda/ 2.-Kirill Doron- 201o/ 3.-Emil Nolde/ 4.-Gerhard Richter– 1992- art aviepainted photography/ 5-Rudy Ernest– 2001- artnet)

 

LEER , PENSAR, OBSERVAR

jünger-iggr-scoop it

 

” Cuando leemos – escribe Ernst Jünger en su “Diario” del 28 de enero de 1942 en París ( “Radiaciones” –Tusquets) -, el texto nos guía, pero también coopera al efecto nuestro propio modo de sentir y pensar, como una aureola que otorga brillo a la luz ajena.

Con ocasión de ciertas frases e imágenes se presenta en mi consciencia una gran muchedumbre de pensamientos. Me ocupo entonces del primero y hago que los demás aguarden en la antecámara, pero de vez en cuando abro la puerta para ver si siguen allí fuera. Al mismo tiempo, sin embargo, continúo también leyendo.

Cuando leo experimento siempre el sentimiento de que son cosas mías, más aun, cosas esencialmente mías las que allí están tratándose. También ese sentimiento debe provocarlo el autor. Este escribe como ser humano que mueve la pluma por el ser humano. En ese sentido se obsequia primero a sí mismo y luego a los demás.”

 

Jünger-beew-deutschlandfunk de

 

Los pensamientos y lecturas de Jünger cruzan continuamente sobre estos apasionantes “Diarios de la Segunda Guerra Mundial” , como más adelante – en el tomo titulado “Después de los setenta” (“Radiaciones Vl -(1986-1990) (Tusquets) – los ojos del gran escritor alemán se detendrán minuciosa y certeramente en las montañas, en los insectos, en la Biblia, en los sueños y en tantas cosas más. Es la observación que camina con él durante largos años (vivió más de cien), curiosidad atenta y permanente de lecturas que le suscitan continuas reflexiones. El 21 de enero de 1942, en París, escribe: “Decir: ” Encuentro una persona” es lo mismo que decir : “Descubro el Ganges, Arabia, el Himalaya, el Amazonas“. Deambulo por sus secretos y por sus vastas extensiones y regreso de allí cargado de tesoros; de ese modo me transformo y me instruyo. En este sentido, sobre todo en él, estamos modelados también por nuestros prójimos, por nuestros hermanos, amigos, mujeres. Queda en nosotros el aire de otros climas – y es tan fuerte que en ciertos encuentros experimento este sentimiento: “Ese tiene que haber conocido a fulano y a mengano”. De igual modo que el orfebre graba su sello en las joyas, así también el contacto con un ser humano imprime en nosotros una señal”.

Observaciones precisas, lecciones de sabiduría.

(Imágenes. – 1 – Ernst Jünger-scoop.it/ Jünger.-deutschlandfunk.de)

 

 

PINTURA Y POESIA (3) : EN EL MUSEO

gentes-bbcce- museos- pintura- Gilbert Garcin- dos mil uno

 

” A veces, observando a la gente ambulante

por los lentos pasillos del Museo del Prado

no puedo contenerme, y me pongo a su lado

para saber qué opina – con un gesto pedante –

de un conde, un santo, un dios, o de un perro elegante.

Os aseguro que lo mejor que he escuchado

son esos comentarios del niño malhablado

al mirar a una venus desnuda por delante.

Cuando esa gente huye y en la misma salida

afirma ciegamente haberlo visto todo,

no haber dejado atrás ni una sala olvidada

me entristezco, pensando que hay quien deja la vida

jactándose saciada de eso mismo, de modo

que mirándolo todo no han contemplado nada.”

Jaime  García- Máiquez. – ” En el museo

 

arte-nnbbr-pintores- museos- Pierre Jahan- mil novecientos cuarenta y siete

 

(Imágenes- 1-Gilbert Garcin/ 2-Pierre Jahan– 1947)

 

 

ELOGIO DE LOS PRÓLOGOS

Escritores.-3d3.-Sranislw Lem.-wikipedia

 

“El arte de los prólogos – dice Stanislaw Lem enUn valor imaginario(Bruguera)  -lleva tiempo clamando por que se le otorguen títulos de nobleza. Asimismo, yo llevo tiempo sintiendo el apremio de dar satisfacción a esa literatura marginada, que guarda silencio sobre sí misma desde hace cuarenta siglos, esclava de las obras a las que vive encadenada (…) Tiene este género, sometido a tan duras pruebas, su estado inferior, el de los Prólogos mercenarios, porteadores, jornaleros y oscuros, ya que la esclavitud degrada (…) Además de los prólogos comunes existen jerarquías: Prefacios e Introducciones; no hay tampoco igualdad entre los Prólogos corrientes, ya que son dos cosas muy diferentes un prólogo a un libro propio y uno hecho para un libro ajeno (…) El prólogo es a veces un sobrio entrar en materia, dictado por la dignidad y la responsabilidad, una garantía avalada por la firma del autor o, en otras ocasiones, una manifestación – forzada por las conveniencias sociales, superficial aunque amigable – del compromiso, en realidad simulado, que una persona revestida de autoridad contrae con el libro.”

 

POLAND LEM OBIT

 

Y así va contando el escritor polaco sus teorías sobre el prólogo para adentrarse después en diferentes prólogos a libros inexistentes: “Necrobias” de Strzybisz, “La Eurintica” de Reginald Gulliver, la “Historia de la literatura bítica” en cinco volúmenes, la “Extelopedia Vestrand” o “El Golem XlV” publicado en 2029.

Es la fantasía transformada en prólogo, la imaginación desbordada en introducciones a obras nunca escritas, una muestra del gran ingenio de Lem. El prólogo ha sido a veces denostado e infravalorado, se ha pasado sobre él en ocasiones con descuido y frivolidad. Y sin embargo grandes prólogos escribió Borges reunidos después en  su “Biblioteca personal” y estudios certeros y completos se han hecho sobre “el prólogo como género literario“, como los analizados por Alberto Porqueras Mayo. En su gran trabajo – que luego descenderá a considerar “El prólogo en el Renacimiento español” y  “El prólogo en el manierismo y barroco españoles” – , el profesor Porqueras alude a prólogos importantes, algunos de ellos revestidos de doctrina y con un estilo bello y solemne. Así, por ejemplo, los de Juan de Mena, Alvaro de Luna, el Marques de Santillana y el prólogo al Cancionero de Baena“. Mención aparte serían los famosos prólogos al Quijote, con la gracia novelística del primer prólogo de 1605, como señala Elías R Rivers, tan distinta a la del célebre prólogo de la Segunda Parte, de 1615.

 

escritores-bbhh-Borges- Tullio Pericoli

 

Hace ya cinco años quise rescatar en Mi Siglo un prólogo de memorable prosa como es , a mi parecer, el de Ortega a”Veinte años de caza mayor”, del conde de Yebes, y ese extracto  lo reproduzco nuevamente aquí:

 

paisajes.- 477h.- caza.- Max Liebermann.- 1913

 

“De pronto, un ladrido de can apuñala el silencio reinante – escribe Ortega . -Este ladrido no es meramente un punto sonoro que brota en un punto del monte y allí se queda, sino que parece estirarse rápido en una línea de ladra. Oímos y casi que vemos correr suelto el ladrido, hilvanarse veloz por el espacio con algo de errática estrella. En un instante, sobre la placa del paisaje se ha trazado la raya del ladrido. A este siguen muchos de voces distintas avanzando en el mismo sentido. Se adivina la res que, levantada, va en carrera vertiginosa, como viento en el viento. Todo el campo se polariza entonces; parece imantado. El miedo del animal perseguido es como un vacío donde se precipita cuanto hay en el contorno. Batidores, perros, caza menor, todo allá va, y aun los pájaros, asustados, vuelan presurosos en esa dirección. El miedo que hace huir a la res sorbe entero el paisaje, lo succiona, se lo lleva corriendo tras de sí, y hasta al mismo cazador, que por fuera está quieto, le golpea el corazón montado en su taquicardia. El miedo de la res… Pero ¿es tan cierto que la res tiene miedo? Por lo menos su miedo nada tiene que ver con lo que es el miedo en el hombre. En el animal el miedo es permanente, es su modo de existir, es su oficio. Se trata, pues, de un miedo profesional, y cuando algo se profesionaliza es ya otra cosa. Por eso, mientra el pavor hace al hombre torpe de mente y moción, lleva las facultades del bruto a su mayor rendimiento. La vida animal culmina en el miedo. Sortea el venado, certero, el obstáculo; con precisión milimétrica se enhebra raudo por el hueco entre dos troncos. Hocico al venteo, corvo hacia atrás el cuello, deja gravitar a su paso la regia astamenta que equilibra su acrobacia, como el balancín la del funámbulo. Gana espacio con prisa de meteoro. Su pezuña apenas toca la tierra; más bien – como dice Nietzsche del bailarín – se limita a reconocerla con la punta del pie; reconocerla para eliminarla, para dejársela atrás. De súbito, sobre el lomo de un jaro aparece al cazador el ciervo; lo ve sesgar el cielo con garbo de constelación, lanzando allá al dispararse los resortes de sus cabos finísimos. El brinco de corzo o venado – y más aún el de ciertos antílopes – es, acaso, el acontecimiento más bonito que se da en la Naturaleza. De nuevo gana el suelo a distancia, y acelera su fuga porque le andan ya en los jarretes resoplando los perros – los perros, fautores de todo este vértigo, que han transmitido al monte su genial frenesí y ahora, en pos de la pieza, con la lengua péndula, tendidos a todo su largo los cuerpos, galopan obsesos: podenco, alano, sabueso, lebrel”.

animales.-teed.-perro.- Andrew Wyeth

 

(Imágenes. – 1. -Stanislaw Lem-wikipedia/ 2-Stanislaw Lem/ 3.- Borges, por Tullio Pericoli/ 4.-Max Liebermann- 1913/ 5.-Andrew Wyeth)

 

PINTURA Y POESÍA (2) : FILIPPO LIPPI

Lippi- bggre- Filippo Lippi- Lucrecia Tutti

 

“Escúchame bien, maestro,

mientras contemplo tu madonna

y su perfil por el que nace el día:

La que vive en estos versos

no inspiró el soneto más diamante de Petrarca

y si caminó por las calles de Florencia

fue cobijada por alas de Alitalia

o por el ángel que corona nuestra independencia.

Ella ama, suda, come y duerme, como todas

y ocupa, como todas

un solo lugar en el espacio.

Pero ella, como tu Lucrecia Tutti

que ahora veo y no veo en ese perfil

por el que navegan los peces en el cielo,

al despertar se mira en el espejo

y otorga voz de plata a las paredes.

A esa hora cantan los pájaros

desde los Indios Verdes al Ajusco

y salgo feliz, seguro como tu, Filippo Lippi,

de que sostengo por el mango la lanza de Amadís.

Vicente Quirarte. “Posdata para Filippo Lippi”

 

Lippi- bbggy- Filippo Lippi- ztopics com

 

(Imágenes.-Filippo Lippi)

SIMENON Y “EL ESTADO DE GRACIA”

maigret.-8junm.-Simenon en su domicilio de Lausanne.-photo. ina.fr

 

“Esto no ha cambiado – confesaba Simenon en una carta en 1939 – ¿Cómo describir sinceramente la gestación de una novela? (…) De entrada me interesa neutralizar todo lo que hay en mí, todas mis preocupaciones, para encontrar pronto, entre todos los recuerdos, el personaje que me va a interesar. Esto dura algunas veces una hora, algunas veces dos días, según las circunstancias del momento, el clima, etc. Más rápido en invierno que en verano, no sé porqué. La novela entonces puede comenzar, ya que suelo iniciarla con un mínimo de acción. Pero la dificultad viene en el número de días que durará la acción. Nada de vida interior ni exterior. Nada de vida psíquica. Y de la mañana a la noche la obsesión, con raros oasis que son partidas de cartas que neutralizan. Una especie de embrutecimiento voluntario, integral. Y una palabra más: “el estado de gracia“. Y permanecer allí cueste lo que cueste. Si yo lo he iniciado todo con un aire de Bach, hace falta que eso lo escuche cada día a la misma hora. Nada debe cambiar en el orden de las jornadas. El menor imprevisto corre el riesgo de echarlo todo por tierra. Nada de correo, nada de teléfono.”

 

maigret.-3ses.-Georges Simenon.-photo.ina.fr

 

Hasta llegar a ese “estado de gracia”  – dirá nuevamente seis años después en “El novelista” -,” ningún plan. Algunos nombres los voy introduciendo tras escribirlos en un trozo de papel, pues yo no tengo memoria para los nombres. Su edad, su número de teléfono, su lugar. Son personajes reales y hay que adaptarlos enteramente a la realidad. Después, en la pared, el plano de la pequeña ciudad. Un horario de trenes, pues se toma el tren en las novelas como en la vida real y hace falta tomar verdaderos trenes.” Trece años más tarde, en una entrevista en “Medicina e higiene”, Simenon añadirá: ” Conozco ya al personaje. Establezco su árbol genealógico. Conozco la personalidad de su abuela, de su abuelo, de sus padres. Tengo su estado civil completo. Conozco sus enfermedades, aquellas que ha tenido la familia, aquellas que se quieren ocultar. Estos son los días que menos me gustan en la preparación de mi novela. Cuando mis personajes están maduros pero aún no tienen número de teléfono ni dirección, tomo entonces los anuarios telefónicos para buscar los nombres. Dibujo también el apartamento o la casa, muy esquemáticamente, pues debo saber si las puertas se abren a la derecha o a la izquierda, si el sol entra por tal o por cual ventana. Todo eso es necesario: hace falta que yo pueda desenvolverme en esa casa como si fuera la mía. Este es el plan. No hay otro.”

 

escritores.-7huu.-Simenon

 

En septiembre de 1973 Simenon completaba estas confesiones: “Cuando yo me pongo a escribir, estos personajes, inconsistentes la víspera, reducidos a un nombre, a una dirección, a una profesión, toman rápidamente vida y entonces mi propia vida desaparece (…) Creo que para mí es suficiente una cierta luz, un cierto género de lluvia, un olor a lilas. Eso despierta en mí una imagen, que yo no he elegido y que a veces no tiene relación alguna con la sensación inicial (…)  En el fondo es una sensación fugitiva, un olor, incluso un ruido (…) No soy yo el que dirige la acción; son mis personajes. Esto parece fácil. Pero lo mas difícil es entrar en eso que se llama “el estado de gracia“, es decir, un vaciarme por competo de mí mismo, ya que es necesario hacer sitio a otro. En resumen,  durante toda la novela, ser otro, permanecer otro, sin dejarse distraer ni por mí mismo ni por nadie.”

 

Maigret.-u7uj.-Simenon durante la entrevista televisiva sobre su novela El gato.-photo. ina.fr

 

Pero para llegar a ese “estado de gracia Simenon cuidará hasta el detalle una precisa carpintería gracias a la cual levantará una consistente  realidad. Pregunta, indaga.  En 1962 le presentó un cuestionario al profesor Pluvinage, médico  de los hospitales de París, porque necesitaba datos para hacer verídica una novela. Le preguntó: “ ¿el despertar en las salas de los hospitales se hace con una campanilla, un timbre, etc, o simplemente por la aparición de las enfermeras? ¿ Existe una capilla cercana, y si existe, a qué hora escuchan los enfermos las campanas a primera hora de la mañana? ¿ El capellán hace su recorrido cada día o cada semana? ¿Ciertos enfermos van a misa los domingos? ¿a qué hora? ¿ Los enfermos llevan también uniforme? Si eso es así, ¿ es el mismo uniforme o  es uno diferente? ¿ Las comidas son presentadas en una especie de carretillas o simplemente en cacerolas? Tengo necesidad también de conocer el ritmo de los ruidos que escucha un enfermo cuando está acostado y que para él tienen tanta importancia.”

Una vez completados todos los detalles el novelista podrá vaciarse de sí mismo y entrar a escribir en ese ‘estado de gracia.

(Imágenes. – 1 .-Simenon en su domicilio de Lausanne-foto ina/ 2,3 y 4- fotos ina)

PINTURA Y POESÍA (1) : PIETRO LONGHI

Longhi-unnh- Pietro Longhi- Il ridotto in Venetia- colección privada

 

“No es un maestro tan grande como otros

que le precedieron en su misma ciudad

ni sus pinceles se elevaron jamás

por encima de la plaza y sus miserias.

Mas ahora, al volver a tu hotel, al pasar

junto a Harry`s, es en él en quien piensas,

y en los tipos que pintaba, embozados

en sus capas. Y en los caminantes

que como tú supieron también verle.”

Juan Manuel Bonet.Pietro Longhi”

 

Longhi.-bvee-Pietro Longhi- The Ridotto in Venice- colección privada

 

 (Imágenes.- 1 y 2- Pietro Longhi- Il ridotto in Venecia.-colección particular)

PÉGUY

Péguy- ffccr- Charles Péguy- wikipedia

 

“Un solo crimen rompe y es suficiente para que rompa todo el pacto social, un solo deshonor es suficiente para perder el honor, para deshonrar a un pueblo. Es un punto de gangrena el que corrompe todo un cuerpo. Esto que nosotros defendemos no es solamente nuestro honor. Es no solamente el honor de nuestro pueblo, en el presente, es el honor histórico de nuestra raza, el honor de nuestros antepasados, el honor de nuestros niños. Y cuanto más tenemos de pasado, más tenemos de memoria (más también de responsabilidad) , más debemos defendernos por tanto. Cuanto más tenemos de pasado tras nosotros, justamente más nos debemos defender, la mirada pura. Yo entregaré mi sangre pura tal como la he recibido (…) Una sola mancha ensucia a toda la familia. Ella mancha también a todo un pueblo.”

Charles Péguy.“Nuestra juventud”

 

(Pequeña evocación del escritor francés Charles Péguy, muerto hoy hace cien años: el 5 de septiembre de 1914 en Villeroy, en vísperas de la batalla del Marne)

 

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 (Imágenes.- 1.-Charles Péguy- wikipedia/ 2.- Käthe Kollwitz)

 

 

 

LAS VOCES DEL LIBRO

libros.-rrecss.-Van Gogh.-1887

 

“No sé – ¡oh, tú, que me estás leyendo! – si tienes derecho al título que te doy en el de este Prólogo – escribe Tirso de Molina en la presentación de los “Cigarrales de Toledo” en 1621 – (…) Anda, léeme, no se te dé nada (…) Ya  me has abierto (…) Ya juzgarás, por lo dicho, que me vendo, soberbio ( así sigue hablando el  libro) . Pero  ni te engañas en todo, ni en todo aciertas. Mira: toda arrogante presunción es locura, y todo abatimiento de sí mismo, que no se ejercita por Dios, es pusilanimidad (…)  Desta suerte salí del vientre de mi madre – si puedo dar este nombre a la imaginativa que me concibió y a la pluma que me sacó a luz -. De los defectos que en mí hallares, parte tiene la culpa mi progenitor, y parte el ama que me enseñó a hacer pinitos (….) ¡ Ocho meses ha que estoy en las mantillas de una imprenta, donde, como niño dado a criar en la aldea, me enseñaron los malos resabios que en mí descubrieres : mentiras de un ignorante compositor que tal vez añadía palabras, tal sisaba letras!  (…)

El día que salí de la tienda ( continúa hablando el libro) entré a servir a quien me compró; y desde entonces ya no corre por cuenta de quien me dio el ser mi defensa, sino del señor a quien reconozco”.

 

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Así  le habla el libro al lector en el siglo XVll y tres siglos después, a través de la pluma de Italo Calvino, será un tono distinto, no la voz del libro sino una voz situada entre el lector y el libro, una voz que se introduce en la habitación y se acerca al que lee para disponerlo a la grata lectura: ” Relájate – le invita enSi una noche de invierno un viajero” – . Recójete. Aleja de ti cualquier otra idea. Deja que el mundo que te rodea se esfume en lo indistinto. La puerta es mejor cerrarla; al otro lado siempre está la televisión encendida. Dilo en seguida, a los demás: “¡No, no quiero ver la televisión! ” Alza la voz si no te oyen :” ¡ Estoy leyendo! ¡No quiero que me molesten!”.

Entonces la voz del libro empieza a articular poco a poco palabras, como ocurría en Tirso de Molina y como ocurre siempre. Es una voz de voces, voz quizá de omnisciencia, voz de personaje-narrador, voces simultáneas, voz de monólogo interior, voz de flujo de conciencia. En la habitación empieza por ejemplo a hablarnos Balzac,  al que pronto Conrad le quita la palabra, al que Faulkner interrumpirá, la voz tal vez pasará a Proust y éste cederá la palabra a Camus y éste a su vez acaso a Durrell. Todas las voces parece que no pudieran contenerse en un solo libro pero cada libro nos viene hablando con su propia voz. Escuchamos desde nuestra edad y abierto siempre nuestro ánimo.

 

libros.-4dvb.-Abelardo Morell.-1993

 

(Imágenes.- 1-Van Gogh- 1887/ 2.-marilenaferrari. it/ 3.-Abelardo Morell- 1993)