ACOMPAÑANDO AL LIBRO

Para ir a la Feria del Libro de Madrid, Yasue, la dama del color de las cerezas precoces – uno de los personajes de mi última novela «Mi abuelo, el Premio Nobel» (Editorial Funambulista)  -» lleva días encerrada misteriosamente en su cuarto arreglando su tocado y preparándose para la ceremonia. Amenuhka me ha susurrado lo que a hurtadillas le ha visto hacer a la japonesa: Yasue – me dice mi prima –  ha extendido sus largos cabellos brillantes e inmensamente largos, los ha separado por la mitad y los ha hecho caer libremente sobre sus espaldas en grandes cascadas negras; luego los ha teñido suavemente de una tenue tintura violeta, los ha envuelto en perfume de naranja sutil y los ha cubierto con ramitas de hojas más o menos teñidas de rojo para recogerlos en torno a su cara blanca. Después Yasue – me sigue contando Amenuhka – ha estado dudando entre un gris pálido y un color crepúsculo para una de sus túnicas; se ha pintado sus párpados melancólicos, se ha probado un vestido de dibujos de glicinas, lo ha cambiado por otro de envoltura de bambú simulando nata, ha abierto las dos lunas de su espejo y ha metido sus brazos en dos mangas de amarillo gardenia con guantes color algas. Luego Yasue ha vuelto a quitarse los guantes y ha bañado la delicadeza de sus manos en olor a membrillo y a manzana y ha pasado el pincel sobre sus cejas depiladas; se ha probado unos diminutos zapatos color jade, se ha apartado de la frente una nube errante y ha vuelto a cambiar esos zapatos por otros color hierba seca del jardín. Más tarde se ha probado una túnica color arco iris barriendo el sol y al fin se ha decidido por un quimono de dibujo de tela de araña en oro con mangas de seda damasquinada.

-¿Todo eso? – le digo a Amunhka.

– Sí. Luego ha tomado unas ramas de crisantemos a punto de florecer y ha dado tres pasos adelante y tres pasos atrás ante el espejo para verse bien». («Mi abuelo, el Premio Nobel«, páginas 116-117)

Así piensa ir Yasue, uno de los personajes de mi novela, a la Feria del Libro, donde en la caseta 321 firmaré ejemplares el domingo 12 de junio de 6 a 9 de la tarde.

7 comentarios en “ACOMPAÑANDO AL LIBRO

  1. Literalmente, se me hace “la boca agua” con este aperitivo-delicatessen, estoy impaciente por sentarme junto a la ventana y abrir las páginas de su libro.¡Gracias por su generosidad, tantas veces demostrada!

  2. Imposible no acompañarla; la criatura y sus primeros pasos fuera ya de tus manos, sin saber a ciencia cierta cómo son las manos en las que irá a parar, los ojos que la recogerán, y la estantería en la que reposará siempre presta a volver a ser leída…

    Que sea un estupendo estar al lado de «eso» que es tan tuyo y ahora ya, tan del mundo.

    Saludos.

  3. ¡Cuánto me hubiera gustado ir a esa caseta 321 esta pasada tarde! No podía ser por la distancia, querido José Julio; pero la distancia no impedirá que, aquí en el Sur, previo paso por la librería, haga mías la historia y las historias de Dante Darnius.
    ¡Buena venta, más lectores, y un muy cordial saludo!

    • Siempre agradecido a tus palabras, doctor Doña, autor de estupendos blogs, tan cuidados en su forma y en su fondo, y con temas de interés permanente.
      Afectuosos saludos!

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