6 DE AGOSTO DE 1945

llorar.-446k.-por Nuri Iyem.-Lebriz.com.-Estambul.-Vorderer Orient.-artnet

“La hora era temprana; la mañana tibia, apacible y hermosa. Por los ventanales abiertos que dan al sur contemplé distraido el agradable contraste que ofrecían las sombras de mi jardín con el brillo del follaje, tocado por el sol desde un cielo sin nubes.

Yo estaba en paños menores, tendido cuan largo era en el piso de la sala, exhausto después de pasar la noche en vela en el hospital, cumpliendo mis funciones de guardian antiaéreo.

De pronto un resplandor intenso me volvió a la realidad. Las sombras del jardín se desvanecieron. A través de los remolinos de polvo pude apenas distinguir el pilar de madera que sostenía una esquina de mi casa: se estaba inclinando y el techo oscilaba peligrosamente.

Me miré. Tenía todo el lado derecho del cuerpo cubierto de cortes pequeños y lastimaduras, de los que manaba sangre en abundancia. En el cuello se me había incrustado un trozo grande de vidrio que retiré y con la indiferencia de quien sigue bajo los efectos de una impresión desusadamente fuerte concentré toda mi atención en esa herida y en mi mano ensangrentada.

¿Dónde estaría mi mujer?

(…)

Nada quedaba en la ciudad, excepto un puñado de edificios de hormigón armado. En una extensión de muchas hectáreas la ciudad muy bien habría pasado por desierto de no ser por los montones dispersos de ladrillos y tejas..”

Doctor Michihiko Hachiya: “Diario de Hiroshima” (Emecé editores)

(Evocación desde otro 6 de agosto de aquella barbarie)

(Imagen: Nuri Iyem.-Lebriz.com.-Estambul.-artnet)

VERANO 2009 (10) : JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

montaña.-1188.-por Tchah-Sup Kim.-2002.-Art Projets International.-Vorder Orient.-artnet

“La tormenta está encima. ¡Qué tarde! Se ha perdido

la noción de las cosas. Un relámpago. Un trueno…

Las montañas retumban; y las blancas farolas

mojan, bajo la lluvia, su tedio amarillento.

 

¡Otra estación! El cielo va a deshacerse en agua.

Y, desde el diván gris, tras los cristales ciegos,

se ven praderas vagas y pueblos diminutos

que tienen una torre y un verde cementerio.

 

¡Laruns! Al fin! Las puertas son cruces de cal, muestran

húmedos interiores en sombra y en silencio;

y, en el landó forrado de viejo raso malva,

el corazón, saltón, va preparando un beso”.

Juan Ramón Jiménez: (Anochecer en los Pirineos)

(Imagen: montaña.-por Tchah – Sup Kim.-2002.-Art Projects International.-New York.-artnet)