DEL CONOCIMIENTO Y LA INFORMACIÓN

«Se cierne el águila en la cumbre del cielo,

El cazador y la jauría cumplen su círculo.

¡Oh revolución incesante de configuradas estrellas!

¡Oh perpetuo recurso de estaciones determinadas!

¡Oh mundo del estío y del otoño, de muerte y nacimiento!

El infinito ciclo de las ideas y de los actos,

infinita invención, experimento infinito,

Trae conocimiento de la movilidad, pero no de la quietud;

Conocimiento del habla, pero no del silencio;

conocimiento de las palabras e ignorancia de la Palabra.

Todo nuestro conocimiento nos acerca a nuestra ignorancia,

Toda nuestra ignorancia nos acerca a la muerte,

Pero la cercanía de la muerte no nos acerca a Dios.

¿Dónde está la vida que hemos perdido en vivir?

¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento?

¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información?».

(…)

T. S. Eliot :–  (versión de Jorge Luis Borges)

(Imágenes:- 1.- Sergei Parajanov.-1968/2.-Pamela J Crook.-Saturday.-Loch Gallery-artnet)

EL «BLOG» DE DOSTOIEVSKI

«Usted escribe directamente, sin ninguna forma literaria de aparato o ceremonia, como dirigiendo una carta a un amigo – le escribe un lector a Dostoievski siguiendo su «Diario de un escritor» -. Usted escribe lo que piensa y eso es raro, es bueno… Usted se hace visible en sus frases, lo conocemos, por decirlo así, nos relacionamos con usted leyendo el «Diario«. Y además, muy sencillamente y sin la apariencia de ser hombre culto, usted penetra en las cuestiones más profundas, las que son tan dolorosas para cada uno de nosotros, y trata esas cuestiones directa y francamente, sin una huella de afectación o de cultura libresca».

Es lo que podríamos llamar hoy el comentario de un lector a la especie de blog que Dostoievski mantuvo desde 1875 a 1877 titulado «Diario de un escritor«, «cuyas páginas – señala la edición hecha por la Academia de Cienciasdieron expresión a la impresiones de la vida personal del novelista ruso, sus reminiscencias de años anteriores, una relación de sus proyectos literarios y reflexiones sobre todos los temas importantes concernientes a la Rusia de la época que agitaban a DostoievskiConversando con sus lectores, el autor constantemente pasa de un tema a otro, y la transición a cada uno lleva consigo una corriente de reminiscencias y asociaciones… Pero entre toda esta variedad de temas y episodios, distintos entre sí y en constante cambio, el autor dirige su propia mirada y la del lector a las mismas «cuestiones malditas», las que forman el contenido filosófico y artístico, una especie de básico haz, nerviosamente sensitivo, de los pensamientos del autor«.

Del «Diario de un escritor» (Páginas de Espuma) y (Alba hablé ya en alguna ocasión  en Mi Siglo. Concretamente del relato titulado «La centenaria«. Como recuerda Joseph Frank en su monumental biografía de Dostoievski  (Fondo de Cultura) , entre los bocetos que el gran novelista ruso publica en su «Diario» aparecen por vez primera dos obras maestras: «La mansa» y «El sueño de un hombre ridículo«.  Pero lo más interesante quizá de este «Diario» sea descubrir – casi al final del siglo XlX –  esa relación entre autor y lectores, relación que hoy – tanto en  periódicos como en blogs y en redes sociales – se encuentra puesta al día de modo patente.

«Los lectores sentían que en verdad – cuenta Frank – estaban siendo admitidos a la intimidad de uno de sus grandes hombres. Esa constante interrelación entre lo personal y lo público (…) resultó una combinación irresistible, que le dio al «Diario» su incomparable sello literario (…) Aun si no es literariamente un cuaderno de notas, el «Diario» es auténticamente una herramienta de trabajo de un escritor en las tempranas etapas de su creación, de un escritor que busca (y encuentra) la inspiración para su obra mientras, pluma en mano, observa la escena que se desarrolla ante sus ojos e intenta sondear su significado más profundo».

(Imágenes:- 1.-Vasiliev.- iluminaciones en San Petersburgo.-1869.-wikipedia/ 2.-Mijaíl  Nésterov/ 3.-Chica campesina.- Fedor Slavyansky.-década de 1830.-Museo Ruso,.San Petersburgo/ 4.- miniatura en Fedoskino.-wikipedia)

LAS ENTREVISTAS IMPOSIBLES

Han existido entrevistas imposibles resueltas sin embargo de modo excepcional gracias a la fantasía y a la erudición. Entrevistas imaginarias- como he comentado ya en «Diálogos con la cultura«- en las que Giovanni Papini será el que, también imaginariamente, visitará a Einstein, a Wells, a Bernard Shaw y a muchos más.

La imaginación conseguirá también páginas destacadas gracias al italiano Manganelli  en sus entrevistas imposibles con Dickens, Marco Polo, Tutankamon, De Amicis, Gaudí y otros (» A y B») (Anagrama). E igualmente me referí ya en Mi Siglo a las «Vidas imaginarias» de Marcel Schwob.

Italo Calvino hará igualmente entrevistas imposibles en forma de relato con el hombre de Neanderthal, Moctezuma y Henry Ford en «La gran bonanza de las Antillas» (Tusquets), y ascendiendo ya por las ramas de más erudición y más fantasía, alcanzaremos la excelente prosa de Walter Pater en sus célebres «Retratos imaginarios«.

Los periodistas conseguirán también, si no entrevistas imposibles, sí al menos realmente difíciles. Corpus Barga visitando a Mussolini escuchará : «Usted es un periodista y no puede usted creer en la interviú«, pero logrará sin embargo describir magistralmente a su interlocutor. También Emil Ludwig, por los años treinta, traspasadas las puertas cerradas del Kremlin, escuchará a Stalin, pero antes, en México, las primeras entrevistas célebres habían sido las de James Creelman, en 1908, viendo a Porfirio Díaz, y la que Regino Hernández Llergo logra, en 1923, penetrando en el hermético refugio de Pancho Villa para hablar con él, sin olvidar la realizada por Blasco Ibáñez a Venustiano Carranza.

Son entrevistas difíciles, sí, pero no imposibles. Como entrevistas difíciles pero magistralmente conseguidas serán también en muchos casos las famosas de «The Paris Review«, una revista excepcional que quedará en los anales del periodismo.

(Imágenes:- 1 y 4.- portadas de la revista «The Paris Review»/ 2.-Bernard Shaw- Yousuf Karsh/ 3.- Charles Dickens.-por Frith.-1859/ 4.- Corpus Barga.- elmundo.es)

JOHN HERSEY EN FUKUSHIMA

Toshiko Sasaki, empleada del departamento de la Fábrica Oriental de Estaño; el doctor Masakazu Fujii ,a las puertas de su hospital privado; la señora Hatsuyo Nakamura, viuda de un sastre; el sacerdote jesuita Wilhelm Kleinsorge; el doctor Terufumi Sasaki, miembro del personal quirúrgico del Hospital de la Cruz Roja; el reverendo Kiyoshi Tanimoto, pastor de la Iglesia Metodista: todos ellos fueron convocados por el gran periodista John Hersey en su «Hiroshima» (Turner), un libro clásico en los anales del reportaje novelado.

Hersey – de la escuela del New Yorker igual que  Lilian Ross – eligió a seis personajes-testigos, supervivientes de la gran explosión y la gran barbarie del 6 de agosto de 1946. Eran individuos singularmente escogidos para trazar sus vidas en un relato eminentemente sobrio entre tantas muchedumbres japonesas que ya siglos antes grandes pintores, como Matsanobu Okumura, quisieron retratar tanto en las calles de Edo y sus populosas tiendas como en sus inmensos teatros.

Era la multitud. Multitudes que vemos hoy en los telediarios con el llanto interior apenas deslizado ante el impacto de las catástrofes. Van y vienen esas multitudes entre la tragedia y el esfuerzo, entre el destino y la superación. Hersey quizá hoy volvería a escoger a seis personajes para intentar narrar en montaje paralelo lo que ocurre en Japón. Escrupulosa veracidad quiso tener entonces el periodista envuelta en pliegues novelados y en procedimientos literarios para alcanzar la dimensión humana y la calidad de experiencias vividas.

Experiencias que hoy son ejemplo en imágenes del dolor y de la contención.

(Imágenes:-1.-Matsanobu Okumura.-el teatro nakamura- za.-1745.-wikipedia/2.-Matsanobu Okumura.-una calle de Edo-1780/ 3.-Toyoharu Utagawa.- interior de un teatro.- 1776.- The Art Museum of Chicago/ 4.-Richard Avedon.-lotus feet livejournal)

PLA Y CUNQUEIRO

Varias veces he hablado de estos dos excelentes escritoresCunqueiro y Plaen MI SIGLO.

Ahora, con motivo del año Cunqueiro, reproduzco aquí el artículo que en su momento escribí para el Centro Virtual Cervantes:

» Ambos escritores – decía entonces hablando de Pla y de Cunqueiro – proporcionan y proponen una vuelta a los orígenes de las cosas, a la sabiduría del hombre, a ese inspirar y aspirar de la persona cuyo aliento es el humanismo.Está aconsejando Pla —en un mundo de veleidades vertiginosas— a los jóvenes que le preguntan, por ejemplo, «¿Qué hemos de hacer? ¿Podría usted tener la amabilidad de darnos una orientación y decirnos qué podríamos hacer?» Entonces Pla les contesta: «Yo les aconsejaría un viaje a pie […] Su viaje debería tener un objeto: informarse, enterarse de lo que es el país, de cómo vive en él la gente, empaparse de la manera de ser básica, inalienable, insoluble, del material humano […]: pasear y hablar con la gente […] Nada hay, me parece, que ofrezca tanto interés para el ciudadano como saber exactamente en qué consiste su país» (Josep Pla, «Invitación al viaje», en Viaje a pie, Madrid: Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros, 1979, pp. 7 y 9).

Estamos, pues, aquí, no sólo en el suelo y en la tierra de los caminos, sino también andando por las veredas del sentido común —un sentido muy del payés y del mundo de Pla—, un camino sembrado de recomendaciones que nos marcan el ritmo del paso del hombre.

Tomemos otro ejemplo, éste de Cunqueiro: «La inmensa cantidad de noticias que al hombre le es suministrada es inadmisible. Tal cantidad termina formando insensiblidad. Puede decirse que la información que se le suministra al hombre en 1977 es infinitamente superior a la que ese hombre necesita, y por ese mismo exceso lo transforma en un hombre desinformado» (Álvaro Cunqueiro, «Sin agua y con noticias», Arriba Dominical, 12 de junio de 1977, p. última).

Y otro texto, también de Cunqueiro: «Recientemente aludía Giovanni Ansaldo a la disminución de la capacidad de asombro en las gentes de la inmensa cantidad de varia noticia que se le suministra diariamente y señalaba la creciente pérdida de credulidad y, finalmente, la indiferencia» (Álvaro Cunqueiro, «Noticias y prodigios», El Progreso, 1 de septiembre de 1960).

Ambos textos —el de Pla y los dos citados de Cunqueiro— nos proyectan hacia la paradoja. ¿Cómo es posible que Pla —en una civilización en la que viajar es global y meteórico, fulminante en velocidades— nos aconseje la sabiduría de un viaje a pie? ¿Cómo es posible que Cunqueiro —en un mundo de saturación informativa y de multiplicidad de medios (y eso que él se refiere aún a la frontera de 1977; ¿qué diría en 2011?—, denuncie que cada vez se es más insensible como lector y como persona y cada vez se pierde más la capacidad de asombro?

La respuesta no es la paradoja sino —como decíamos al principio— el recordatorio y la llamada de atención al sentido común. No se conoce Nueva York sino viajando a pie por la Gran Manzana, no se conoce Estados Unidos sino paseando y hablando con las gentes de esos pueblos escondidos entre cordilleras y llanuras y que únicamente intuimos por el cine o por la televisión; así se conoce Bombay, entre los olores, los colores y los pliegues que cubren las callejuelas, y así se conoce Moscú, deteniéndose en las esquinas desoladas, a veces alcoholizadas, frecuentemente heladas y abiertas a la urbe gigantesca. Es decir, al hombre lo conoce el otro hombre entrecruzando los pasos con él, entrecruzando las palabras: en resumen, yendo a pie por el tiempo que nos circunda y por el espacio que nos envuelve. En un siglo de velocidades aéreas sólo conocemos al hombre en la distancia corta, en la conversación personal, en el interés por el otro que se descubre en la cercanía, en el sosiego y hasta en la lentitud.

Por su parte, Cunqueiro nos pregunta para qué nos inundamos de información si bajo esa cantidad nos ahogamos entre la indiferencia y la falta de asombro. La calidad de nuestras respuestas debe recibir y asimilar las calidades que nos proporcionan los medios, no las cantidades. Por tanto, habría que educar siempre al periodismo en las calidades que nos suministra y no en el copioso vertido de la cantidad. Y habría que mantener en la educación del hombre —del receptor— esa llama, también de calidad, denominada interés, sensibilidad y asombro.

Siempre el hombre, dando vueltas al hombre, el hombre que no acaba nunca de encontrarse a sí mismo. Dos periodistas vuelven al humanismo. El hombre olvida que debe leer el periódico con el corazón para estar informado».

(Imágenes: 1.-Josep Pla a los veinte años.-asacademic.-Fundación Josep Pla.-colección Josep Vergés/ 2.-Álvaro Cunqueiro.-laregion.es)

PERIODISMO, EXPERIENCIA Y VIDA

«Objetan que lo que un periodista que ha nacido como tal tiene que hacer sólo puede relizarlo en la redacción, en el «tajo»  –comenta Joseph Pulitzer en «Sobre el periodismo» (Gallo Nero). ¿Cómo se procede en realidad en la redacción? No se trata de una educación intencionada, sino sólo casual. No es un aprendizaje: es un trabajo durante el cual todos tienen que saber lo que están haciendo. No hay nadie en la redacción con tiempo ni ganas para enseñarle a un reportero novel todo lo que debería saber antes de llevar a cabo la más humilde de las tareas de un periodista.(,,,) La idea del «tajo» predominaba antes en el Derecho y la Medicina. En la universidad, un abogado no aprende más que la teoría del derecho, los principios fundamentales y algunos precedentes. Cuando recibe su título no está nada preparado para ejercer. Y tampoco el médico aprende a practicar en la facultad de Medicina – seguía diciendo Pulitzer en 1904, en la North American Review, cuando por su iniciativa nacía la Escuela de Periodismo de la Columbia University de Nueva York -Sólo aprende principios fundamentales, teorías, normas y la experiencia de los demás: los fundamentos de su profesión. Una vez deja la facultad, debe trabajar en los hospitales para aprender el arte de poner en práctica esos conocimientos.

En el caso del periodismo, las redacciones son los hospitales. Sin embargo, los estudiantes llegan a ellas sin saber nada de principios o teorías. El hospital- periódico es muy complaciente. Proporciona pacientes para que los jóvenes practiquen con ellos, pone bisturís en manos de principiantes que no sabrían diferenciar una arteria de un apéndice vermiforme, y les paga por los errores con los que van aprendiendo gradualmente la profesión». Los tiempos han cambiado para muchas cosas y no han cambiado demasiado para otras. Un siglo después, los jóvenes periodistas recien incorporados a una redacción selen estar muy mal pagados y a veces explotados, la multiplicidad de medios y de soportes abre intrumentos a velocidades increíbles y a la vez la formación profunda del periodista y su esfuerzo personal son sustituidos en ciertas ocasiones por la perezosa comodidad del simple «cortar» y «pegar». Ante un acontecimiento cotidiano puede apreciarse enseguida al corresponsal que ha descendido hasta las entrañas mismas del conflicto y aquel otro que únicamente ha descendido las escaleras de su despacho para llegar hasta la calle y, sin implicarse demasiado, recitar con habilidad su crónica. Pulitzer, en este pequeño e interesante libro – de ya hace cien años-, dice muchas verdades. Al hablar, por ejemplo, de la especialización, se lamenta que «el redactor de un periódico de Nueva York dedicado a la sección editorial se sorprenda tanto como el público cuando lee las noticias de la mañana. El redactor de noticias no sabe qué editoriales habrá. El crítico musical no es capaz de escribir sobre eventos deportivos. El tipo de inestimable sentido del humor no sabe registrar ni interpretar los movimientos bursátiles«.

Reflexiones importantes de uno de los grandes maestros del periodismo.»El periodista – añade Pulitzertiene un puesto que sólo le pertenece a él. Sólo él tiene el privilegio de moldear las opiniones, llegar a los corazones y apelar a la razón de cientos de miles de personas diariamente. Esta es la profesión más fascinante de todas«.  Profesión que en tantos países se encuentra hoy en la encrucijada.

.(Imágenes.-1.-Fred Tomaselli.-2009.-cortesía de la galería James Cohan.-Nueva York/2.- agregador de noticias. 1.o.-Giuliano Abate/3.-Bette Davis y el periódico.-rantingsofamodernndayglamourgirl)

LO QUE MÁS AMO DE LA VIDA

«La vida humana está hecha de amar, respirar, beber, hablar…. hablar mucho juntos. Amo ver cómo sale el sol, pero también cómo se pone, dos  cosas bellísimas…No me canso de la vida misma en todos sus componentes. Me gusta acostarme por la noche, pienso con alegría en el desayuno de la mañana siguiente…Hasta la lluvia es bella, no sé separar todas estas cosas…amo la vida en su complejidad. ¿Lo que más odio? La coacción, cualquier tipo de coacción, casi es algo patológico».

Heinrich Böll.Los escritores frente al poder»

(Imagen.- la muchedumbre en Egipto.-foto Suhaib Salem/ Reuters.-The New York Times)

LA IMAGEN Y LA HISTORIA

«El ojo no basta.

La imagen no es suficiente. El ojo recibiendo imágenes no explica a sí mismo la Historia. Es excepcional, si, como documento histórico, es importante testimonio ocular,

pero visto y no visto en este increíble día, el ojo necesitará posarse también sobre la página, resbalar sobre el texto en papel como lo hace sobre la pantalla.

A este día de terror no le es suficiente el ojo televisado. Este ojo tendrá que salir de esta imagen y buscar un periódico, detenerse, volver a rebuscar entre las líneas del periódico, ávida y tenazmente, intentando encontrar el secreto bajo la tierra de las palabras.

Después lo hará en el libro. Aquí sí, aquí una palabra clave vale siempre más que mil imágenes.

Los qués siguen apareciendo aún en las pantallas de los televisores mientras los porqués se esconden aún en los libros».

(«El ojo y la palabra«, página 12)

(Imágenes:Egipto  1.- Tomaseviv Gora.-Reuters/ 2.-foto Reuters/ 3.-Chris Hondas.-Reuters/4.-Victoria Hazou.-Associated Press/ 5.-Tomasevic Goran.-Reuters/6-Yannis Behrakis.-Reuters) ( fotos tomada de The Big Picture.-Boston. com)

SOBRE EL FUTURO PAPEL DE LOS PERIODISTAS

» El diario La Nación de Buenos Aires publicó el pasado 15 de diciembre una interesante entrevista de Luisa Corradini con Marcel Gauchet – Director de la École des hautes études en sciences sociales de París – sobre el periodismo y los periódicos».
Copio de Paperpapers algunas de las preguntas y respuestas:
– «¿Qué es ahora el periodista?


«En medio del ruido mediático, el periodista se ha transformado en un amplificador anónimo. Ese anonimato pasó de la televisión a la radio y de esta a la prensa escrita. La televisión definió e impuso un cierto tipo de información: sensacional, emocional y consensual. Todos los medios de comunicación se alinearon sobre ese patrón, por eso se tiene la impresión de que todos los periodistas dicen lo mismo. En pocas palabras el crecimiento de lo que se ha dado en llamar the media (medios audiovisuales) se acompaña con la desaparición del periodismo tradicional.

Estamos en un momento de auténtica crisis, en el cual el papel del periodista perdió la claridad de antes y en el que, al mismo tiempo, las expectativas de la sociedad y del público no son todavía muy claras. Esto es lo asombroso en todas las redacciones del mundo: la incertidumbre sobre lo que pide el público, lo que realmente espera y necesita»

 

Que se cristaliza en el debate online o papel…

-«Exactamente. Ese debate es parte de la confusión actual porque la abundancia informativa pasa en gran parte por internet y esto modifica completamente el perímetro de la reflexión. La llegada del online contribuyó mucho a confundir la figura del periodista. Después de todo ¿qué distingue un artículo que llega por el sitio de un gran periódico y otro que está escrito por un internauta de base, que lo pone en línea y que, por el milagro de la indexación, puede encontrarse propulsado a la primera línea de la pantalla?»

-Los únicos que conocen esta diferencia son los periodistas. Pero esto es un magro consuelo.

– «Así es. Hay dos formas de acercarse al problema. Por el lado de los periodistas, porque están obligados a hallar su lugar en este nuevo espacio público y democrático, donde no se les pide más su opinión. La otra manera de mirar es desde el punto de vista del público, que no sabe actualmente lo que realmente quiere: por un lado tiene la necesidad de dar su opinión sobre todo -y no siempre con sentido común, como se puede ver en comentarios, blogs y foros en línea- y, por otra parte, busca un punto de vista lógico, competente, que permita hacer una selección entre la masa de cosas aberrantes o sin significado que circulan por el mundo. Porque es verdad que hay una cantidad enorme de información. Pero, ¿a quién le importa la mayor parte?
….
Llegados a este punto debo decir que, si bien es posible que haya diarios en papel que desaparezcan arrastrados por la crisis, estoy totalmente convencido de que la función del periodista se verá restablecida e incluso reforzada con el tiempo, pero en un papel totalmente diferente. Ante la cacofonía informativa, el periodista será aquel que pueda señalar, individualizar o producir un análisis con sentido, con verdadera profundidad, autorizado, basado en un trabajo de investigación y reflexión. Esa será la evolución de la profesión. En esta nueva etapa, el papel de los periodistas será muy diferente del que conocimos, pero mucho más crucial».


 

-¿Usted ve un futuro para la prensa?

-«¡Ah, sí! No es una evolución que me resulte muy simpática, pero así será. El futuro para la prensa en papel existe, pero estoy convencido de que se transformará en un producto de lujo, con menos tirada y costos mucho más elevados. Es fácil verlo hoy en día. Los únicos medios que tienen éxito son aquellos que tienen excelentes periodistas, capaces de analizar la actualidad y de ayudar a la gente a pensar: The EconomistFinancial Times... ¿Por qué la gente compra esos periódicos? No para leer lo mismo que pueden encontrar en internet. La gente quiere, por ejemplo, saber la opinión de Martin Wolf (analista de FT) sobre la política de la Fed o del Banco Central Europeo. Son los diarios populares los que sufrirán las consecuencias de este cambio profundo. Es el público que se reduce cada vez más. Los periódicos de élite, de muy alto nivel, tendrán un excelente futuro. Naturalmente, serán mucho más caros. Pero como su público tiene medios para comprarlo, el problema no está allí».

Varias veces he tratado en Mi Siglo del periodismo, los periodistas y el futuro. Aquí he querido poner en negrita algunas frases que me parecen importantes.

Sobre este tema siempre hay algo que añadir.

(Imágenes: 1- Ava Gardner leyendo el periódico.-1959.-1978.-Ampas/Samford Roth/2.-en el metro de Nueva York.- 1914.-Luis Francisco Mora (1874-1940).-NYPL Digital Gallery.-nypl.org/3.-webdeapple.com)

VIAJE DE LOS TRES REYES

«Entre las urgencias de estos días, no es la menor preguntar de cada y cuándo por dónde andarán los tres señores reyes del Oriente, si van subiendo o bajando, pasan un puente o coronan una colina, moran en almenado castillo o levantan tiendas en el campo, o hacen noche en un oasis del desierto. Lentos paisajes del Sur, como en el hermosísimo verso de Cernuda «dormidos en el aire», parecen tener la necesaria sabrosa nostalgia para tal viaje.

(…)

Pero, ¿por dónde andarán, amigos? ¿Dónde están, al alba y a la noche? Quién pudiera, como Jacopone en el camino de Milán, verlos pasar por el silencio de la noche, por el filo del silencio como por por el borde de una copa llena de sombra: unas alegres luces bajando hasta un puente de madera, y oir el ligero trote en la tablada, como un tambor de fiesta, y verlas perder luego, las luces, por el camino que cruza un  castañar, y preguntar a un paje que va retrasado – un pajecillo de oscuro rostro, que lleva una dalmática roja y si te habla se quita una gorra blanca, una monterilla con plumas, y va perfumado con agua de canela -, quiénes son aquellos altos, nobles y poderosos señores, y oírle ceceando decir que son don Melchor, don Gaspar y don Baltasar, que van camimo de Belén por mor de una estrella que corre a trasmano por la banda del cielo. Y tú pasmas, porque aprendes que el camino que pensabas iba a Betanzos o a Tuy, resulta que va a Belén, y miras la estrella, caminera y dorada, y le agradeces al pajecillo, que ya se va, corriendo, a tomar la brida del palafrén de su señor. Yo sé de cierto que en algún camino, en algún apartado lugar, cualquiera, a esta hora en que Dios anochece sobre el mundo, podrá ser vista la incomparable comitiva».

Álvaro Cunqueiro: «El viaje de los tres Reyes».- de la serie «Retratos imaginarios«.- «Viajes imaginarios y reales« (Tusquets)

(Imagen: Charles Martin.-The New Yorker.-1968)

LECCIONES SOBRE LA NUEVA COMUNICACIÓN

Antes de abrir – un año más – las puertas de las aulas universitarias ante un nuevo Curso, copio de eCuaderno esta importante y atrayente lección – con vídeo incluido – impartida por José Luis Orihuela .

«El fragmento, editado, recoge – dice el profesor Orihuela – mis 10 consejos para estudiantes de Comunicación:

1. Especialízate en temas, no en medios
2. Aprende a convertir tus ideas en proyectos
3. Aprende a convertir tus proyectos en negocios
4. Concéntrate en los lenguajes y en la narrativa, no en la tecnología
5. Comienza a construir tu identidad profesional ahora
6. Aprende a trabajar con otras personas
7. Aprende a pensar creativamente»,
8. Aprende a trabajar rápido y bien
9. Comienza un blog
10. Pregunta».

«Extracto en vídeo de la lección Estudiar Comunicación cuando todo ha cambiado que impartí – dice el profesor Orihuela – a estudiantes de la Universidad de los Hemisferios (Quito) el 17 de abril de 2009«.

Tras una lección tan atrayente e importante nada más hay que añadir.

(Imagen:- mujer sentada leyendo el periódico.-1912.-Rik Wouters.-artnet)

EL FUTURO DE LA COMUNICACIÓN

Copio de eCuaderno estas muy interesantes declaraciones de José Luis Orihuela en una entrevista concedida al Centro de Investigación de Medios y Sociedad Andes (CIMAS), de la Universidad de los Andes, con motivo de su reciente visita a Chile.

«La evolución de las tecnologías de la información, los soportes móviles y la digitalización han producido un cambio radical en los modos de gestión de la información pública. Queda fracturada buena parte de los paradigmas con los que hasta ahora hemos entendido la comunicación pública, el sentido de los medios, la propiedad intelectual, los derechos de autor, etc.

En el antiguo entorno, la figura del gatekeeper o editor, administraba de manera exclusiva en todas las industrias (música, cine, editorial y artística) la posibilidad de que los generadores de contenidos publicaran o comunicaran. En el nuevo escenario existe la posibilidad para todas las personas que generan contenido de comunicarlo públicamente sin mediación. Con lo cual todo ha cambiado en este escenario de la comunicación pública. No tiene sentido mantener, prolongar o proyectar los modelos de negocio o las formas de gestión de derechos basadas en la reproducción física de copias en un entorno en el cual podemos distribuir los contenidos independientemente de los soportes. Tampoco tiene sentido mantener un sistema de pago en un escenario en que existen productos gratuitos de calidad alternativa.

El gran desafío para los creadores es mostrar de una manera eficaz su talento, hacerse escuchar o ver en un espacio en el que todo el mundo tiene voz y así descubrir y generar modelos de negocio que hagan sostenible su actividad como artistas, escritores, productores, guionistas. Y todo esto no necesariamente proyectado desde los modelos de negocio anteriores.

A veces para un músico es mucho más eficaz que sus obras circulen libremente por la red y generar suficiente volumen de atracción y de visibilidad como para que sus conciertos resulten multitudinarios. Pueden vender entradas que a veces duplican o triplican el precio de la distribución física de su obra.

Las personas que se quieren dedicar profesionalmente a la generación de contenidos tienen una oportunidad que no ha existido nunca en la historia de hacer público su arte y talento sin ningún tipo de intermediación: ni instrumental, ni funcional, ni personal, ni mediática.

Ese escenario ha debilitado la estructura y funciones y los modos de financiación de las industrias tradicionales. Afecta a la industria de la música, del cine, la industria periodística, pero no tiene vuelta atrás. No hay ninguna posibilidad de volver a la situación anterior en la que existían instituciones, personas y empresas que administraban la comunicación pública y los contenidos generados por los artistas.

¿Cómo harán los medios tradicionales para no desaparecer como intermediarios? ¿Cuál es su futuro frente a la falta de mediación?

Creo que este tema no debería preocuparnos. Por ejemplo, ante el desarrollo del ferrocarril, la pregunta ¿qué debemos hacer para mantener la diligencia a caballo? no es la correcta, sino que ¿cómo transformamos nuestro negocio, nuestra identidad para aprovechar la aparición del ferrocarril?

Estamos frente a un tipo de innovación que deja fuera de la historia a algunas industrias. Es un proceso progresivo, no desaparecerán esas industrias en los próximos 50 años. Lo que no va a desaparecer y es importante que no desaparezca son los perfiles profesionales asociados a la gestión profesional de formación de contenidos. Tal vez los periódicos – tal cual los conocemos- o las revistas de papel y los programas de televisión y de radio dentro de 25 años hayan desaparecido o sean diferentes. Más que esto interesa ver cómo los profesionales hemos sido capaces de transformar nuestros talento, arte y oficio para desarrollarlos eficazmente utilizando las nuevas plataformas y llegando de nuevas maneras al público y a los usuarios.

Creo que esa desaparición de medios tradicionales no es un proceso inminente, es a medio o largo plazo. Se trata de un proceso más o menos inevitable, no será una desaparición absoluta porque tradicionalmente no ha habido una sustitución de medios viejos por medios nuevos, sino que ha habido una mutación. Dentro de 15 ó 20 años probablemente le llamaremos revista, libro o diario a una cosa que, físicamente no se parecen a los objetos que ahora llamamos así. Quedará sólo el nombre o sólo el nombre paulatinamente transformado. Es menos importante la pervivencia de los medios –cómo vamos a hacer para que estos medios no desaparezcan- que el cómo haremos para que siga habiendo un espacio social y cultural para la gente que se quiere dedicar de manera profesional a la comunicación, al arte o a la creación. Esto es lo crucial.


¿Habrá espacio para los periodistas?

Ese espacio ya existe. En el viejo entorno, uno se podía topar con un estudiante que se quejaba por su escasez de oportunidades para demostrar su talento en crónicas deportivas porque no conseguía publicarlas en el periódico de su ciudad. Ahora esa limitación no es real. Cómo hacerlo rentable es un problema diferente sobre el que no hay respuestas definitivas porque es un proceso que estamos viviendo ahora. Lo que es evidente es que no se podrán proyectar los viejos modelos de funcionamiento de negocios. Me parece que no hay vuelta atrás y que la necesidad de la sociedad de consumir información, cultura y ficción seguirá existiendo, sólo que será resuelta mediante otro tipo de productos, en otras plataformas y por más gente.

Con las nuevas redes se genera un problema de derechos de autor, vida privada, derecho a la propia imagen, etc.. que están sin resolver…

En este tema hay cuatro puntos importantes:

Primero, a veces el discurso de la privacidad va directamente en las plataformas, cuando debería ir primero en las personas. La gente está haciendo pública su vida privada porque quiere. Publica fotos de su boda, de sus vacaciones, de sus hijos, etc. sin que nadie le obligue a hacerlo. Estamos compartiendo nuestra vida públicamente.

Segundo, en el ámbito específico de las redes sociales hay algunas limitaciones o condicionamientos. El usuario puede determinar qué tipo de público puede tener acceso y qué contenidos publica.

Tercero, el uso por parte de los medios de comunicación tiene que ver con las condiciones de uso de las plataformas. Por ejemplo, las condiciones de uso de facebook impiden que cualquier cosa publicada salga a los medios de comunicación. En la práctica eso no se hace. Creo que no se puede hacer un uso público de lo publicado en facebook. Eso está especificado en las normas de uso de la plataforma.

Cuarto, en procesos más complicados deberíamos empezar a acostumbrarnos a especificar a los usuarios de buena voluntad con qué tipo de licencias publicamos ciertos contenidos. Esto es especialmente grave en el caso de profesionales. Cuando se publican fotos, videos o textos, hay que indicar qué se puede hacer con esos contenidos. Algunos de esos contenidos interesa que sean reproducidos en medios de comunicación, siempre citando la fuente. Esta conciencia de indicar un tipo de licencia específica para cada contenido ayuda a proteger el trabajo.

Es importante entender que lo nuevo en el ámbito de las comunicaciones y de los medios no es un problema, sino una oportunidad. El análisis de lo nuevo como un problema se suele realizar cuando se mira lo nuevo con los paradigmas de lo viejo. Si queremos entender y participar en la cultura que están generando estas nuevas herramientas y nuevas formas de la tecnología tenemos que pensarlas en términos de oportunidad, de la maravillosa oportunidad que supone para una institución universitaria tener acceso a contenidos de investigaciones publicadas en universidades de todo el mundo, a publicar los trabajos de nuestros estudiantes, y muchísimas otras ventajas».

(La negrita es mía)

( A veces en un blog no hay nada más que añadir)

(Imágenes:-1.-Arman.- La acumulación informativa.-1969.-artnet/2.-Larry Fink -artnet)

PERIODISMO O SABER ESCUCHAR

Copio de Paper Papers estas interesantes declaraciones de Carl «Watergate« Bernstein:

«Una de las características de un buen periodista es saber escuchar. Muchos reporteros van por la vida metiendo micrófonos en la boca de la gente para obtener declaraciones con el mero fin de manufacturar controversias. El propósito verdadero del reportaje, del periodismo, es iluminar la realidad, la verdad real y existencial, o sea ¿qué está pasando a nuestro alrededor? Esto no es sensacionalismo, no es manufacturar controversias, no es… [El periodismo] trata de dar contexto y sabe escuchar«.

A veces en un blog no hay que decir nada más.

(Imagen:-Juan Gris)

¿HACIA DÓNDE VA EL PERIODISMO?

Copio de Scriptor org estas interesantes declaraciones:

«Toni Piqué dice cosas muy interesantes en una entrevista en Venezuela, de las que él mismo destaca en Paper Papers («La actitud insular de las redacciones») la idea que aquí resume el titular de esta anotación: que el proceso informativo o el trabajo profesional del comunicador (del periodista, en este caso) no acaba en la publicación de algo, ni mucho menos en que ésta tenga lugar en uno u otro soporte material.

Algo que, dicho así, sin más, o entendido superficialmente, puede parecer obvio. Pero es algo que implica la patología profesional de darlo interesadamente por sobrentendido, con presunta inocencia, entre quienes se dedican a la comunicación pública, al no quedar todo lo destacadas y explícitas que precisan las razones que mueven a la publicación de algo, y del modo y manera en que se hace.

Coincido con él en que el busilis de la comunicación pública, y por tanto del periodismo, está más bien en el diálogo cívico o –como dice Toni– en el debate social que se genera a partir de la oferta en los medios de asuntos que merecen ser tomados como relevantes y hacer ver del mejor modo posible qué razones y juicios hay para otorgar el tipo y la relevancia que se les da, y no otros.

Esta es la pregunta y respuesta que hace al caso:

  • -¿Cuáles son las grandes resistencias que ha identificado en los procesos de integración de redacciones?
  • Lo más difícil es el estado mental, esa actitud de resistencia; pensar que la decadencia del papel implica la decadencia del periodismo, y que ajustar su proceso significa matar al propio periodismo.
  • Lo peor es ese ambiente insular que hay en muchas redacciones; y de éste, lo más perjudicial es considerar despreciable al público, a los ciudadanos. Se desprecia su colaboración y se mingonea [ningunea] la posibilidad de que participe en el proceso informativo. Hay maneras de superar esa actitud insular. Yo no conozco ninguna redacción que no quiera hacer buen periodismo; y en cuanto comprenden el proceso, se lanzan como tigres, porque a los periodistas les gusta el periodismo.
  • Hay una frase de Von Clausewitz, un maestro de la estrategia militar, que dice: “En tiempo de guerra, la tradición es el peor enemigo del comandante”. Es decir, no se puede hacer esta guerra con las mismas armas con las que hicimos la anterior. No nos estamos jugando el papel o no el papel. Nos jugamos el periodismo.
  • En las redacciones de los diarios, en general, hay muchas rutinas establecidas que a los propios periodistas nos parece que son parte del periodismo. Pues no. Son simplemente rutinas que ahora tenemos que cambiar.
  • La publicación ya no es el final del proceso informativo; probablemente no es más que el principio. Uno publica y a partir de allí se genera un debate social. Aquí lo importante es el periodismo como debía haberse definido desde siempre: la capacidad de editar y valorar lo que es relevante y darle una expresión adecuada para el público al que el medio se dirige».

A veces en un blog no es necesario añadir nada más.

(Imagen: «El sillón».-1960- Bernard Fleetwood Walker.-Dudley Museo y Galería de Arte

VIEJO MADRID (14) : LUCES DE BOHEMIA

Me detengo en ese madrileño Pasadizo de San Ginés, ante la placa que recuerda a Max Estrella.

Hasta aquí me llegan las frases de «Luces de bohemia«:

«DON FILIBERTO.-Citaba mi defiición del periodismo. ¿Ustedes la conocen? Se la diré, sin embargo. El periodista es el plumífero parlamentario. El Congreso es una gran redacción, y cada redacción, un pequeño Congreso. El periodismo es travesura, lo mismo que la política. Son el mismo círculo en diferentes espacios». ( Escena séptima)

«DORIO DE GADEX.-Voy a escribir el artículo de fondo, glosando el discurso de nuestro jefe: «¡Todas las fuezas vivas del país están muertas!», exclamaba aún ayer en un magnífico arranque oratorio nuestro amigo el ilustre Marqués de Alhucemas. Y la Cámara, completamente subyugada, aplaudía la profundidad del concepto, no más profundo que aquel otro: «Ya se van alejando los escollos». (Escena séptima)

«MAX ESTRELLA.-El esperpentismo lo ha inventado Goya. Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato

DON LATINO DE HISPALIS.-¡Estás completamente curda!

MAX.-Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada.

DON LATINO.-¡Miau! ¡Te estás contagiando!

MAX.-España es una deformación grotesta de la civilización europea.

DON LATINO.-¡Pudiera! Yo me inhibo.

MAX.-Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.

DON LATINO.-Conforme. Pero a mí me divierte mirarme en los espejos de la calle del Gato.

MAX.-Y a mí. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta. Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.

DON LATINO.-¿Y dónde está el espejo?

MAX.-En el fondo del vaso.

DON LATINO.-¡Eres genial! ¡Me quito el cráneo!

MAX.-Latino, deformemos la expresión en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de España.

DON LATINO.-Nos mudaremos al callejón del Gato«.(Escena duodécima)

(Zamora Vicente, en «La realidad esperpéntica» (Aproximación a «Luces de bohemia«) (Gredos) recuerda que «el contorno de Valle era una España caduca, enfermiza, sin arraigo ni ética (…), esa España está vista a través de una lágrima (excelente y bien explicable espejo cóncavo) o estrujada entre los dedos. Y de ahí lo resultante: esquinadas aristas, maltrecho proceder, pérdida de la solemnidad y del engolamiento, marcha hacia la nada total  (…) Queda, pues, claro que Valle -Inclán somete a una revisión el paisaje todo de la vida nacional«.)

Así me detengo, en el madrileño Pasadizo de San Ginés, ante la placa que recuerda a Max Estrella, escuchando las frases de «Luces de bohemia«.

(Imágenes: 1.-Pasadizo de San Ginés.-foto JJP/ 2.-Valle- Inclán, la actriz María Banquer y Julio Romero de Torres.-foros elpais/ 3.- portada de «Crónica»  12 de junio de 1932.-fondos del Ateneo de Madrid)