CUADERNO DEL AGUA (1) : GOTAS DE LLUVIA

 

 

” Una  gota de agua poderosa basta para crear un mundo, y para disolver la noche” escribió Gaston Bachelard en “El agua y los sueños”.  Las significaciones simbólicas del agua  han quedado sintetizadas en tres temas principales: el agua como fuente de vida, el agua como medio de purificación y el agua como centro de regeneración. Las diminutas gotas de agua han sido muchas veces motivo de reflexión para pensadores y artistas: “Si una gota de agua cae en el mar cuando está sereno…”, iba explicando Leonardo sobre la relación entre gota y mar en sus “Cuadernos de notas”. También en la música, Ravel  se ocupa de la gota de agua y la  refleja en “Ondine”, en 1909 , al abordar cómo se desliza una gota de agua por el cristal de una ventana, y por su lado Chopin, en el número 15 de su “Preludio de las gotas de lluvia”, evoca cómo las gotas,  caen encima del tejado de la Cartuja de Valdemosa.

 

La lluvia, por su parte,  ha quedado  muy impresa en poemas y pinturas de Oriente y de Occidente. “Lluvia al atardecer en un pinar de Karasaki ” (1834) del japonés Hiroshige, que será uno de los principales exponentes de “las estampas del mundo que fluye”‘ ; lluvia también en el francés Apollinaire y en poemas del español José Angel Valente que escribirá ” la lluvia es el primer borrador del mundo”. Destaca la “Oda a la lluvia marinera”, de Neruda, en 1971   y el canto a la lluvia en “Elegía de las aguas” del senegalés Leopold  Sengor donde escribe:  “llueve sobre Nueva York,  sobre Moscú, sobre Pompidou, sobre China, sobre los arrozales, sobre el desierto, sobre los buenos y los malos”.

El agua, las gotas de agua y la lluvia empapan  sonidos,  dibujos y poemas.

 

(Imágenes—1-Lewis Noble/ 2- Ivan Shiskhi- 1891/ 3-Hiroshige)

DIBUJAR DILUVIOS Y TORMENTAS

 

 

 

“ Va aconsejando Leonardo da Vinci a quien desee dibujar un diluvio :  “Representa en primer lugar — dice — la cima de una montaña escabrosa, con valles a sus pies . Deja que la superficie  del suelo cause la impresión de que se desliza, llevando consigo pequeñas raíces de arbustos y arrastrando grandes bloques de las rocas que rodean los valles. Y al bajar entre los precipicios el cauce tumultuoso, causando ruina, haz que pongan al descubierto y arrastren consigo las raíces de los árboles, retorcidas y nudosas, y que las montañas privadas de esa protección, aparezcan tal como son mostrando las fisuras que produjeron en ellas antiguos terremotos. La base de la montaña debe estar cubierta con restos de matas, mezcladas con barro, raíces, ramas de los árboles y toda clase de hojas, formando una misma masa con la tierra y las piedras.  Los pedazos de alguna montaña deberán haber caído en la profundidad de algún valle, represando las aguas revueltas del río que corría por él, que se habrá dividido en diferentes partes y correrá formando olas enormes; las mayores de éstas golpearán y destruirán los muros de las ciudades y las casas del valle. Las ruinas de los edificios de las ciudades y los pueblos, al desmoronarse, levantarán gran cantidad de polvo, que se alzará hacia el cielo, formando nubes en forma de humo, que se opondrán a la lluvia que está cayendo. Pero las aguas revueltas se levantarán contra lo que las contenga, formando remolinos y golpeando contra diversos obstáculos, haciendo una espuma sucia; y después, cayendo de nuevo, el agua batida se arrojará contra el viento…”

 

 

Y a quien desee dibujar tormentas Leonardo le aconseja: “Debieras ver sobre muchas de las cumbres o de los altos animales de distintas clases aterrorizados, reunidos y dominados, en compañía de hombres y mujeres que han huido allí con sus hijos. Sobre las aguas que cubren los campos se ven tablas, trozos de camas, botes y distintos artefactos que los hombres han ocupado obligados por la necesidad y el temor a la muerte. Sobre ellos se han refugiado hombres y mujeres con sus hijos, llorando atemorizados por la furia de los vientos, que se revuelven con violencia tempestuosa levantando las aguas y los cuerpos de los ahogados. No hay allí ningún objeto menos pesado que el agua que no estuviese mezclado con distintos animales, entre ellos, lobos, zorros y serpientes, que, en su afán de escapar de la muerte, han hecho una tregua y se forman un grupo atemorizado, que busca la manera de salvarse.

Podías haber visto también grupos de hombres que, con armas en la mano, defienden los pequeños espacios donde han logrado refugiarse contra los leones, lobos y fieras que buscan su salvación en los mismos lugares ¡Ah!, podía haber visto a muchos tapándose los oídos con sus manos, para evitar el ruido ensordecedor, que se capta en la oscura atmósfera por las ráfagas de aire y los vientos que se mezclan con la lluvia y los truenos de los cielos y la furia de los rayos…”

 

 

(Imágenes—1-Turner- 1843/ 2-Turner- 1830/ 3- Turner -1843j

LLAMAS EN EL CIELO

 

“A veces se ven llamas en el cielo, bien estacionarias, bien en movimiento — escribía Séneca  en su retiro romano en el año  63 o 64 —. Son de diversas formas, algunas como una corona luminosa en cuyo interior  falta el fuego celeste, formando como la entrada a una caverna; otras como una gran cuba luminosa que se mueve de un punto a otro o permanece inmóvil. Otras, incluso, como golfos que parecen emitir llamas escondidas antes en su profundidad. Estos fuegos son de distintos colores: unos de un rojo vívido, otros se asemejan a una débil llama, otros son blancos, otros titilan, otros son de un amarillo uniforme.

Los historiadores recuerdan, con frecuencia, estos fenómenos; en ocasiones estos fuegos son tan altos como para brillar entre las estrellas, a veces tan bajos que parecen el reflejo de un incendio lejano. Así sucedió bajo el reinado de Tiberio, cuando las cohortes acudieron a la colonia de Ostia creyendo que había un incendio. Durante la mayor parte de la noche el cielo permaneció iluminado por una débil luz parecida a un denso humo.”

Así miraba el cielo el ojo de un filósofo. Quince siglos después, los ojos de Leonardo da Vinci observaban las manchas de una pared  y en sus “Cuadernos de notas” apuntaba: “ allí podremos ver incluso batallas y figuras en acción, caras extrañas e infinidad de cosas a las que se puede dar forma. Todo esto aparece en las paredes de un modo confuso, como el sonido de las campanas en cuyo tañido podemos imaginar cualquier nombre o palabra que se nos antoje.”

Tantas veces el ojo humano hace  visible lo invisible.

 

 

(Imágenes : —1- ptxabay/ 2-mfotocomunty)

RETRATOS PICTÓRICOS Y LITERARIOS

 

 

 

 

“Hay dos clases de retratos – decía Pla-: los pictóricos y los literarios. Sobre los primeros, una vez realizados, hay una cosa que los aguanta: es el parecido. El parecido lo cubre todo. Ahora, cuando con los años el modelo ha desaparecido, y el pintor y los testigos quizá también, el retrato es un objeto puramente legendario, una fantasmagoría más o menos real. Si el retrato de Pascal que hay en el museo del  Louvre, que si no recuerdo mal es de Frans Hals, debería tener la nariz más corta o más larga, da igual. A unos les parece poco larga y a otros demasiado corta. Es indiferente. ¿Quién sabe hoy cómo tenía la nariz Pascal?  En el museo del Prado se  encuentra el retrato de la familia de Carlos lV. Los republicanos afirmaron que es magnífico porque los personajes que contiene, la familia real, son considerablemente  grotescos. Los monárquicos lo encuentran exagerado y displicente, como es natural.  Los símbolos fascinan a la gente. ¿Qué se puede hacer? La señora Monna Lisa, que Leonardo da Vinci pintó y a la que le puso el nombre de La Gioconda, no parece que fuera tan bella como el artista la retrató. La sonrisa  tan fabulosa que Leonardo le  pintó en la cara — y que yo encuentro familiar — no la vieron nunca en aquella sociedad (…)

 

 

El retrato literario es muy diferente. No tiene ningún sostén. En literatura, el parecido no existe jamás, porque es un aspecto sistemáticamente opinable, como se ha demostrado, por ejemplo, ante la obra de Goethe, tan sobrecargada de academicismo. ¿Qué es lo que mantiene la verosimilitud del retrato literario? Sólo hay uno, que es el interesado, que a veces tiende a la objetividad y a la verdad. Quizá por estas razones el retrato literario es tan difícil (…) Si no sabemos qué aspecto tuvieron nuestros abuelos, qué cara tenían, cómo fueron, ¿ qué idea podemos tener del pasado del país?”

 

 

(Imágenes-1- la reina Isabel – National portrait gallery/ 2- Modigliani – retrató de Leopoldo Stolowski- Fundación Mapfre/ 3- Picasso _ retrato de Gertrude Stein)

RECUERDOS DEL PRIMER AMOR

 

 

“Vuelve a mi mente el día en el que supe

del amor por vez primera y me dije:

”¡ Ay, si esto es amor, cómo destruye!”.

Sin tener que alzar los ojos de la tierra,

sólo veía a aquella a la que, inocente,

había abierto mi corazón sus puertas.

¡Ay, amor, qué mal me gobernaste!

¿Por qué tuvo tan dulce afecto

que comportar tanto dolor, tanto deseo,

y ni sereno ni entero ni tranquilo,

sino más bien cansado, de pena lleno

llevaba al corazón tanto deleite?

Dime, tierno corazón, ¿qué miedo,

qué angustia era la tuya sabiendo

que la alegría iba a tornarse tedio?”

(…)

Giacomo Leopardi – “Recuerdos del primer amor” – ( traducción de Juan Antonio Méndez)

(Imagen – Leonardo da Vinci -Cinevra Benci) ( detalle)

LOS SENTIDOS Y LA POESÍA

 

 

“La vista da la señal de alerta. A través del ojo no sólo llega el yo a la belleza , sino que se produce el salto a la visión – así quiere recordarlo Clara Janés en “Cuerpo secreto” -. El ojo, dice Leonardo en el Tratado de pintura, es “ el señor de la astrología; él crea la cosmología; él todas las humanas artes guía y endereza, y empuja al hombre hacia las distintas partes del mundo; él es príncipe de las matemáticas y sus ciencias acertadísimas; ha medido las distancias y magnitudes de las posiciones; ha predicho cosas futuras por el curso de las estrellas; ha engendrado la arquitecta, la perspectiva y la divina pintura”.

 

 

Por el oído llega la exaltación y la mansedumbre, el canto de la nana, la marcha que impulsa al guerrero, la canción que estimula al trabajo, que ayuda a levantar una piedra, que marca el ritmo de la colección. Por el oído, la petición de auxilio, la exclamación de gozo, el hechizo melódico de las sirenas, las fórmulas incomprensibles que repite el mago, el exorcismo que obliga al diablo, con una orden, a abandonar el cuerpo poseído; por el oído el estruendo de la tormenta, el estallido de una mina, la oración, la letanía, la hipnosis, el descubrimiento de la noche con sus mil puntos sonoros, los grillos, el gruñido de los jabalíes, el deslizarse de los animales sigilosos que a esta hora  se lanzan a la caza. Por el oído, salir de sí siguiendo el hechizo de la música, en pos del infinito, por el hilo de plata de la voz o la lira de Orfeo

 

 

 

Un saber análogo se filtra por el olfato. Llegar a un vergel cuando están los naranjos en flor o pasear al anochecer cuando lo están las acacias, sentarse junto a unos bancales de alhelíes, de jacintos o de narcisos, pisar un suelo alfombrado de espliego y romero, recibir una lluvia de jazmines o de pétalos de rosa y así sumirse en la envoltura de un recuerdo, una nostalgia que en el interior abre una ventana de ensueño y lanza a una aspiración. Quemar maderas y resinas aromáticas, incienso, sándalo, mirra o aloe, y levantar una columna de humo, y por el humo, de perfume, que se eleva como oración, que envuelve y purifica…

 

 

 

”Manzanas llenas, plátanos y peras,/grosellas… Eso todo dice vida/ y muerte a nuestra boca…” – canta Rilke  en los Sonetos a Orfeo -. “Ese dulzor, que al principio se espesa, / suave, para erigiéndose en el gusto,/ quedar despierto, claro y transparente,/ simbólico, solar, terrestre y nuestro”. El sabor de la miel, la amargura de la hiel, la esponja empapada en vinagre, el pan como pureza inicial, la leche materna, el vino de la ebriedad mismo, el filtro amoroso, el bebedizo, el veneno… y la sal.

 

 

Otra es la enseñanza del tacto: cruza la salamandra el fuego y no se quema. Tampoco se quema el libre de culpa sometido a la prueba del fuego candente, lo que probaba su inocencia. El tacto comunica la abrigada proximidad de algunos animales, la amorosa calidez de la lana, el fresco juego del agua, el pasmo de la nieve, la bala de granizo, la aridez de la lija, la rugosidad de la grava,  el ahogo del pez, el ardor del fuego, la desgarradura de la zarpa, el clavo de la flecha, la grieta de la herida por la espada, la hendedura del látigo o el tajo definitivo de la guillotina”.

 

 

(Imágenes – 1- Olle Hjortzberg/ 2- Georgia O Keeffe/ 3- Anna Atkins/ 4- Emil Nolde – 1935/ 5- Chen Jian Uo – 2008/ 6-  The Christian Sciencie monitor)

AMOR DE VIRTUD

 

 

“La alondra es un pájaro del que se dice – escribe Leonardo da Vinci– que, llevado ante un enfermo, si éste ha de morir, le da la espalda y no le mira en ningún momento; y , si el enfermo hubiera de salvarse, este pájaro no aparta de él la vista, más aún, es la causa por la que desaparece toda enfermedad.

De forma semejante, el amor de virtud no mira nunca algo vil, ni triste; por el contrario, constituye siempre su morada en cosas honestas y virtuosas, y regresa siempre al corazón gentil, a semejanza de los pájaros en los verdes bosques sobre las floridas ramas; éste demuestra más su amor en las adversidades que en las prosperidades, haciendo como la luz, que resplandece más al encontrar un tenebroso lugar”.

 

 

(Imágenes -1- alondra/ 2-Tiffany Chung 100 Thompson Gallery – artnet)

ELOGIO DE LA MANO

 

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“Manos delicadas expertas en el análisis – escribe Henri Focillon en suElogio de la mano” -, dedos largos y móviles de razonador, manos proféticas bañadas de fluidos, manos espirituales, donde la inacción misma tiene elegancia, manos tiernas (…); el rostro humano está compuesto sobre todo de órganos receptores. La mano es acción: toma, crea, a veces se diría que piensa. En reposo, ella no es algo sin alma, abandonada sobre la mesa o extendida a lo largo del cuerpo: la costumbre, el instinto y la voluntad de acción meditan en ella, y no es necesario realizar un gran ejercicio para adivinar lo que va a hacer.

 

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Rembrandt nos muestra las manos en toda la diversidad de emociones, de tipos, de edades, de condiciones. ¿Por qué este órgano callado y ciego nos habla con tanta fuerza persuasiva? Él es uno de los más originales, uno de los más diferenciados, como las formas superiores de la vida. Articulado sobre carnes delicadas, el puño tiene por armadura un gran número de huesos (…) En la vida activa de la mano, ella es susceptible de enternecerse o de endurecerse, como es capaz de amoldarse al objeto. El trabajo ha dejado marcas en las cumbres de las manos, y se puede leer, si no los símbolos de las cosas pasadas y futuras, al menos su trazo y cómo las memorias de nuestra vida a veces pérdidas, pueden ser también una herencia lejana. De cerca, la mano es un paisaje singular, con sus montes, su gran depresión central, sus estrechos valles fluviales, sus cordilleras y  sus lagos tan puros y finos como una escritura.

 

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(…) Las manos no son una pareja de gemelos pasivamente idénticos. No se distinguen la una de la otra. Yo no creo absolutamente en la eminente dignidad de la mano derecha. Si la izquierda le falla, la derecha entra en una soledad difícil y casi estéril. La izquierda, esa mano que designa injustamente el lado malo de la vida, la porción siniestra del espacio, aquella que no hace sino reencontrar la muerte o el enemigo, es capaz de cubrir todos los deberes de la mano derecha (…) El arte se hace con las manos. Ellas son el instrumento de la creación, pero también el órgano del conocimiento. Para todo hombre; para el artista, más aún, y según sus caminos particulares (…) La mano toca, palpa, valora el peso, mide el espacio, modela la fluidez del aire y prefigura la forma, acaricia la superficie de cada cosa, y es este lenguaje del tocar el que compone un tono caliente, un tono frío, un tono pesado, una línea dura, una línea suave. Pero el vocabulario hablado es menos rico que el de las impresiones de la mano, y haría falta otro lenguaje para traducir su nombre, su diversidad y su plenitud”.

 

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Los detalles de la mano han sido estudiados y tratados por muy diversos autores. Entre ellos destaca el análisis de André Chastel sobre el papel privilegiado del dedo índice de la mano en el Seminario que dictó en el Collège de France de 1977 a 1979 sobre el gesto en el arte del Renacimiento (Siruela). Allí la mano se concentra en cuanto revela un dedo que señala algo esencial en Masaccio, Luca Signorelli, Leonardo, Caravaggio, Poussin o Fra Angélico entre otros. El dedo índice parece desprenderse de la mano, que queda en segundo término, para adentrarse en la petición de silencio sobre los labios o en la íntima unidad de la oración.

Y sobre los pulgares, Montaigne quiso tratarlos igualmente en sus “Ensayos”. “Dicen los médicos – escribe – que los pulgares son los dedos dominantes de la mano; los griegos los llamaban la “otra mano”, y parece que los latinos los toman en el sentido de mano entera. Se sabe que en Roma apretar y bajar los pulgares era una expresión de favor y alzarlos y desviarlos hacia fuera , lo era de desfavor. También los romanos dispensaban de la guerra a quienes tenían el pulgar herido, como si no pudieran ya coger las armas con suficiente firmeza”.

 

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(Imágenes.-1-Paul Rockett- 1956/ 2.- Man Ray/ 3.-Germaine Krull- 1929/ 4.-Helmar Lerski/ 5.-Nicolás Regnier- la buenaventura- 1626- El Louvre- Wikipedia)

UN DÍA DE VERANO

 

rostros-nhun- mujer- Leonardo da Vinci

 

“¿Diré que eres un día de verano?

Tú eres más adorable y más serena.

El viento abate flores en la arena,

y breve es mayo para el ser humano.

A veces quema el sol con fuego insano,

se nubla el oro de la luna llena.

Cuanto es hermoso sufre la condena

de ajarse, por algún misterio arcano.

Pero tu estío es siempre inmarchitable.

Tú posees eterna la belleza.

Y la muerte ha de verte a ti inmutable,

creciendo siempre en líneas de grandeza,

mientras exista un hombre que te mire,

Lun corazón que viéndote suspire”.

William Shakespeare – (traducción Vicente Gaos)

(Imagen.- Leonardo da Vinci)

EL ARTE DE VER

arte.-tybj-Charles Willson Peale.-el artista en el museo.-1822

“Los que creen que pinto demasiado deprisa – señalaba Van Gogh – me miran demasiado deprisa.” Sobre esta excesiva prisa al contemplar el arte quiso reflexionar el gran historiador Ernst Gombrich en una interesante conversación con el periodista francés Guy Sorman : “En muchos museos faraónicos de los tiempos modernos – decía – millones de visitantes se apretujan, empujados por un “esnobismo de masas”, pero no ven nada. Si no ven nada, es porque resulta imposible contemplar un cuadro en treinta segundos, imposible ver cien en una hora. Es demagogia pretender que un espectador, sin ninguna preparación, puede experimentar la impresión de su vida porque de repente se ve enfrentado a una

arte.-43ddcc.-museos.-Robert Vanderhorst

obra maestra. No es absolutamente imposible – insistía Gombrich -, pero la posibilidad es rarísima. Por regla general, la comprensión de una obra de arte pasa por una educación artística previa. El arte de ver se aprende, tanto para el espectador como para el pintor. Sin educación, se excluye casi la posibilidad de que se pueda  establecer la diferencia entre un buen cuadro y uno malo. Es falso creer y hacer creer que se entra en un cuadro como en una estación. Cuanto más desarrollados estén la cultura artística del espectador, su conocimiento del autor, de su tiempo, de sus intenciones, más estará en condiciones de apreciar un

arte.- ttynn.- Migue Angel Buonarroti.- estudio de cortinas

cuadro o una escultura. La mirada sobre una obra puede ir desde el grado cero al infinito. Malraux trató de convencernos de que, mediante la obra de arte, podíamos entrar en contacto inmediato con cualquier civilización, pasada o exótica. Pura fantasía – recalcaba Gombrich -. Podemos en rigor comprender – con un mínimo de educación – un autorretrato de Rembrandt, pero una máscara negra nos es, a priori, incomprensible.”

pintores.-tvvb.-Rembrandt.-autorretrato

Sobre las grandes exposiciones – y sobre el mundo que las rodea – se han hecho descripciones excelentes: “a muchos kilómetros por encima de nosotros – relata, por ejemplo, Francis Haskell en “El museo efímero” (Crítica) – los aviones vuelan por el cielo cargados de Tizianos y Pousssins, Van Dyks y Goyas. Mientras tanto, en tierra, los conservadores de los museos y galerías de Europa y los Estados Unidos supervisan el traslado de las pinturas que habitualmente cuelgan de sus salas hacia inaccesibles y abarrotados almacenes y redactan afanosamente largas etiquetas explicativas. Los contables calculan el déficit aproximado del presupuesto de ese año y lamentan el fracaso de las

arte.- 4rtt.- arquitectura.- Leonardo da Vinci.- estudio de la cabeza de un apóstol

negociaciones por el Monet o el Van Gogh, mientras que los impresores hacen horas extraordinarias para cerciorarse de que los voluminosos catálogos estarán listos según lo previsto, los conserjes de los hoteles aceptan con entusiasmo, o rechazan con pesar, un gran número de reservas imprevistas, y los académicos dan los últimos retoques a los discursos que en breve leerán al inevitable auditorio.”

4x5 original

Es todo el universo del mirar y el admirar, la gran cita para contemplar, pero ese arte de ver y de aprender a ver nos lleva también a otras consideraciones, como las que John Berger ha querido recordar: ” el modo de ver del pintor se reconstituye a partir de las marcas que hace sobre el lienzo o el papel. Sin embargo, aunque toda imagen encarna un modo de ver, nuestra percepción o apreciación de una imagen depende también de nuestro propio modo de ver”.

paisajes.- 44ffn.- japón.- Suzuki Harunobu.- 1725- 1770.- Museo Metropolitano de Arte

Imágenes.- 1.-Charles Wilson.-el artista en su museo.-1822- wikipedia/ 2.-Robert Vanderhorts/ 3.-Miguel Angel Buonarroti– estudio de cortinas/4.-Rembrandt- autorretrato/ 5- Leonardo Da Vinci- estudio de la cabeza de un apóstol/ 6.- arte turco-1600/ 7.-Suzuki Harunobu– Museo metropolitanos de arte)

OFERTA DE TRABAJO DE LEONARDO

flores.-3488.-Leonardo da Vinci.-Estrella de Belén y otras plantas.-1505-1507.-bellswithin

Podría construir puentes ligeros y transportables –  le propone Leonardo al duque de Sforza (el Moro) en una carta.

–  también podría montar máquinas de guerra para asedios

– podría comprometerme a destruir cualquier tipo de fortaleza “aunque esté edificada sobre roca”

– podría construir cañones cuyos disparos serían de efectos aterradores

– tengo nuevos proyectos para la guerra en el mar y podría construir buques especiales para ella

– he construido minas y sé la manera de llegar sin ruido hasta el enemigo

– podría ofrecer carros de combate invencibles

– podría construir nuevas piezas de artillería completamente distintas de las usuales

– para las épocas de paz, podría comprometerme a toda suerte de proyectos arquitectónicos deseables y estaría dispuesto a dirigir cualquier sistema de conducción de aguas

– podría hacer esculturas, según deseo, en mármol, bronce o arcilla

– también estoy fuerte en pintura y en este terreno puedo hacer cosas tan buenas como otro cualquiera, sea quien sea.

mujer.-66hhn.-estudio de una cabeza de mujer,--.Leonardo Da Vinci.-1490Esta enumeración de aptitudes y este ofrecimiento de servicios lo recoge, entre otros,  C. W.  Ceram  que  – bajo el seudónimo de Kurt W. Marek   y en susNotas provocativas (Destino) – alude a esta carta. Pero las cualidades de Leonardo superaban, como bien se sabe, todos los límites. Vasari, en sus “Vidas”, recuerda que “tenía una inteligencia tan divina y maravillosa, y era tan buen geómetra, que no sólo practicó la escultura y la arquitectura, sino que quiso que su profesión fuera la pintura (…) Era despierto y agudo, y con un perfecto arte de la persuasión mostraba la complejidad de su ingenio, pues con cálculos numéricos movía montañas, levantaba pesos, y, entre otras cosas, demostraba que se podía alzar el templo de San Juan en Florencia y meter debajo escaleras, sin destruirlo, y los persuadía con tan grandes razones que parecía posible, aunque todos, cuando se había ido, constataban por sí mismos

paisajes.-5hbb.-Leonardo da Vinci.-1508

la imposibilidad de tamañas empresas. Y era tan agradable su conversación que se ganaba el ánimo de las gentes (…)  A menudo, cuando pasaba por lugares donde se vendían pájaros, los sacaba con sus propias manos de la jaula y, pagándoles a los vendedores el precio que se le pedía, los echaba a volar, restituyéndoles la libertad perdida.”

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Ese era el ojo de Leonardo sabiendo ver la libertad del pájaro. ¿No ves tú entonces – había escrito – que el ojo abarca la belleza del mundo todo? Él es señor de la astrología; él crea la cosmografía; él todas las humanas artes guía y endereza, y empuja al hombre hacia las distintas partes del mundo; él es príncipe de las matemáticas y sus ciencias son acertadísimas; ha medido las distancias y magnitudes de las estrellas; ha descubierto los elementos y sus posiciones; ha predicho las cosas futuras por el curso de la estrellas; él ha engendrado la arquitectura, la perspectiva y la divina pintura. ¡Oh, excelentísimo entre todas las restantes cosas creadas por Dios! ¿Qué alabanzas podrían dar la medida de tu nobleza? ¿Qué pueblo, qué lenguas podrían describir con tino tu verdadera operación?

Leonard.o.- rttbb.- ojos .-

(Imágenes.- 1.- Leonardo.- vegetales.- Windsor, Royal Library/ 2.-Leonardo.- busto de mujer.- 1490 – París.- Louvre/ 3-.Leonardo.-árboles al sol/ 4- Leonardo.- dibujos de un pájaro en vuelo.- 1500.- totallyhistory.com/ 5.- Leonardo.- ojos)

SOBRE LO GROTESCO

“Nuestro mundo ha desembocado en el grotesco igual que en la bomba atómica – escribió el suizo Dürrenmatt, autor de “La visita de la Vieja Dama” -, del mismo modo que son grotescos los cuadros apocalípticos de Jerónimo Bosch. Pero lo grotesco no es sino una expresión sensible, una paradoja sensible, a saber, la figura de una no figura, el rostro de un mundo carente de rostro. Al parecer, nuestro pensamiento ya no puede prescindir del concepto de lo paradójico y exactamente lo mismo sucede también con el arte, con nuestro mundo que sólo está porque existe la bomba atómica, quiero decir, por el miedo que se le tiene”.

Ahora que está teniendo lugar una exposición en el Museo Picasso de Málaga sobre el factor grotesco parece que vinieran a visitarnos también las figuras literarias tan admirablemente comentadas por Wolfang Kayser enLo grotesco” (Nova). Por ejemplo, la naríz de Gógol– de la que ya hablé en Mi Siglo – o los personajes excéntricos de E. T. A Hoffmann asomados a sus célebres cuentos. Igualmente la descripción de habitaciones que el escritor suizo Gottfried Keller hace en una de sus novelas: “Abrió la otra puerta y vio una extensa sala que desde arriba hasta abajo estaba colmada de cuadros de los antepasados. El suelo estaba formado de azulejos hexagonales de diferentes colores, el cielo

raso se componía de estucados de yeso con figuras de hombres y animales, coronas de frutas y blasones, de tamaño natural y que parecían flotar casi libremente por el aire. Delante del espejo de la chimenea, de diez pies de alto, se hallaba un anciano diminuto y encanecido; estaba envuelto en una bata de terciopelo escarlata y tenía la cara enjabonada. Pataleaba de impaciencia y exclamaba con voz llorosa: “¡Ya no puede afeitarme! ¡ Ya no puedo afeitarme! ¡Mi navaja no corta y no hay nadie que me ayude! ¡Ay de mí, ay de mí!”.

Personajes, situaciones y objetos que se van enlazando en las diversas vicisitudes de lo grotesco. Umberto Eco en su Historia de la Belleza recuerda que Victor Hugo, teórico de lo grotesco como antítesis de lo sublime y novedad del arte romántico, es el que ofrece una galería inolvidable de personajes grotescos, desde el jorobado Quasimodo al rostro deforme del “Hombre que ríe“, y cuando Bajtín estudia a su vez a Rabelais destaca la boca y la nariz como papel importante en la imagen grotesca del cuerpo. Las formas de la cabeza, las orejas, y también la naríz, no adquieren carácter grotesco sino

cuando se transforman en formas de animales o de cosas. “El cuerpo grotesco – dice – es un cuerpo en movimiento. No está nunca listo ni acabado: está siempre en estado de construcción, de creación y él mismo construye otro cuerpo. (…) El mundo grotesco de la representación del cuerpo y de la vida corporal ha dominado durante miles de años la literatura escrita y oral. Considerado desde el punto de vista de su propagación efectiva, predomina incluso en la época actual: las formas grotescas del cuerpo predominan en el arte no solamente de los pueblos no  

 europeos, sino incluso en el folklore europeo; además, las imágenes grotescas del cuerpo predominan en el lenguaje no oficial de los pueblos, sobre todo allí donde las imágenes corporales están ligadas a la injuria y la risa”.

grotesco.-7jjnn.-René Magritte.-La bella sociedad.-1965-1966.-BEGAP .-Málaga

Es así como – entre tantos  – Gógol nos asombra, como nos asombra Poe, como nos asombran las situaciones y personajes de Hoffmann.

(Imágenes:- 1.- Louis-Lépold Boilly.-reunión de 35 cabezas.-Museo Eugéne Leroy Tourcoing/ 2 .James Ensor.-máscaras contemplando una tortuga.-Museo de Málaga.-elpais.com/3.-Roy Lichtenstein.-golpe de brocha ll.-1987.-The Estate of Roy Lichtensenstein.-Museo de Málaga.- el pais.com/4.-Otto Dix.- doncellas en domingo.-1923.-VEGAP.-Málaga/ 5.- Juan Sánchez Cotán.-Brígida del Río, la barbuda de Peñaranda.-1590.- Museo del Prado/6.-Leonardo da Vinci.-dos perfiles grotescos.- Royal Collection Trust/ 7.-René Magritte.- La bella sociedad.-1965.-Museo de Málaga)

MISTERIOS DE LA CREACIÓN

“Echemos un vistazo sobre los manuscritos de Beethoven explicaba Stefan Zweig en una conferencia pronunciada en Buenos Aires en octubre de 1940 -¡ Qué contraste tan sorprendente nos ofrecen! (…) He aquí, primero, sus anotaciones de bolsillo, que siempre llevaba consigo en sus amplios faldones y en los que de vez en cuando trazaba unas cuantas notas con un gran lápiz grueso – un lápiz como, por lo demás, sólo suelen usarlo los carpinteros. Le siguen otras notas que no tienen relación alguna con las anteriores; en esos libros de trabajo de Beethoven todo forma un caos tremendo; es como si un titán hubiera tirado bloques montañosos, impulsado por la ira. (…) Los contemporáneos nos han dado noticias claras sobre su modo de trabajar. Corría horas enteras a campo traviesa, sin fijarse en nadie, cantando, murmurando, gritando salvajemente, ora marcando el ritmo con las manos, ora lanzando los brazos al aire en una especie de éxtasis; los campesinos que de lejos le veían le tomaban por un loco y le esquivaban con cuidado. De vez en cuando se detenía y registraba con el lápiz unas cuantas de esas notas, apenas legibles, en su cuadernillo de apuntes. Luego de haber llegado a su casa, se sentaba a su mesa y trabajaba y componía poco a poco esas ideas musicales aisladas. En tal estado surgía otra forma del manuscrito, hojas de un tamaño mayor generalmente escritas ya con tinta y en que se presenta la melodía con sus primeras variaciones”. 

Así va adentrándose Zweig en los recovecos de “El misterio de la creación artística” (Sequitur) analizando a célebres y variados artistas.  Stefan Zweig, en ese largo mes que pasa en Buenos Aires, sin que el escritor, adulado y aplaudido encuentre las satisfacciones del amor propio de otras veces, quiere penetrar en ese mundo que él define así :” de todos los misterios del universo, ninguno más profundo que el de la creación”. Schubert – comenta por ejemplo -podía estar sentado con unos amigos en una habitación, hojear un libro y encontrar en el mismo una poesía, levantarse de pronto, dirigirse a una pieza contigua y volver al cabo de diez o quince minutos (…); se sentaba entonces al piano y tocaba para los amigos la canción que acababa de componer, uno de aquellos lieder que aún hoy se cantan en todos los países”.

La mirada divulgadora y precisa de Zweig nos recuerda también queLeonardo dedicaba a un solo cuadro, su Monna Lisa, dos o tres años, una sola hora o dos por día, y algunos días ninguna, porque deseaba reflexionar primero sobre cada detalle, cada matiz. Holbein y Durero trazaban bosquejos al lápiz y medían la tela con el compás antes de colocar el primer trazo de color, y necesitaban meses enteros para concluir un cuadro, que no por ello era más perfecto que uno de Goya o de Frans Hals, quienes en pocas horas retenían de modo inolvidable la imagen del ser humano”.

“No basta que el artista esté inspirado para que produzca. – concluye el escritor austriaco – Debe, además, trabajar y trabajar para llevar esa inspiración a la forma perfecta. La fórmula verdadera de la creación artística no es, pues, inspiración o trabajo, sino inspiración más trabajo, exaltación más paciencia”. Cuestiones que en más de una ocasión han aparecido en Mi Siglo.

(Imágenes.-1.-Steef Zoetmulder.-1944/ 2.-Robert Motherwell.-1960/ 3.-Bill Brandt.-1948/ 4.-The Faience violin.- One of the Masterpieces of  Rouen Faicence.-foto Petiton.- Rouen Museum)

RELÁMPAGO Y OLVIDO

“Te quiero como la mariposa ocelada

del Lago- Azul en las mesetas Bateké

sus colores vivos me devuelven

ardores adolescentes.

Te quiero como las hojas del árbol cercano

llameante al sol de octubre

vibro al canto de su pájaro más armonioso al alba

purificado ya de la acidez de la noche

Te quiero como los frutos del domingo

que me curan de la usura semanal

y me vuelven más verde que la última rama

de mi árbol genealógico

Te quiero como la Cruz del Sur que asciende

con su claridad que nos acerca al sueño austral

y nos muestra a un pueblo siempre en vela

por las explosiones del grisú de Shaperville

Te quiero como el río Congo que baja

el mismo un día y otro no siendo nunca el mismo

y procura la luz líquida que aflora por tus ojos

Te quiero también cuando hace mal tiempo por tu rostro

eres como el astro que la nube hunde en la lluvia

yo me ensombrezco entonces más que la tormenta

espero que el relámpago de tu boca me traiga el olvido”.

Jean- Baptiste Tati-Loutard.- “Relámpago y olvido“.-(Congo. 1938- 2009)

(Imágenes.-1.-Leonardo da Vinci.- detalle de C Benci.-1474.1478/ 2 y 3.-Erwin Blumenfeld/ 4.- Sibylle Bergemann/ 5.-Jacques- Henri Lartigue/ 6.-Sam Weber)

DANTE Y LA MUJER

“… ceñido el blanco velo con oliva,

una mujer surgió con verde manto,

vestida de color de llama viva.

Y el espíritu mío, que ya tanto

tiempo hacía que, estando en su presencia,

no sufría temblores ni quebranto,

sin despertar mis ojos mi conciencia,

por oculta virtud que ella movía,

de antiguo amor sentí la gran potencia.

Tan pronto como hirió a la vista mía

la alta virtud que ya me había herido

cuando estaba en mi infancia todavía,

los ojos a la izquierda he dirigido,

cual niño que a su madre corre y clama

si tiene miedo o hállase afligido,

por decir a Virgilio: “Ante esta dama,

cada dracma de sangre me ha temblado:

conozco el fuego de la antigua llama”.

Dante Alighieri: “La Divina Comedia”.-Purgatorio XXX

Comentando el colorido de estos primeros versos -“ceñido el blanco velo con oliva/ una mujer surgió con verde manto/ vestida de color de llama viva“, Ósip Mandelstam en su “Coloquio sobre Dante” (Acantilado) recuerda que “mucho antes del alfabeto de Arthur Rimbaud, Dante había asociado el color a la vocalización de los matices y de los sonidos del habla bien articulada. Pero él es tintorero, tejedor. Su abecedario es el alfabeto de las telas que ondean, teñidas con polvos de colores, con tintes vegetales. Los impulsos que siente por los colores pueden ser llamados impulsos textiles, más que alfabéticos. Para él, el tinte sólo se manifiesta en el tejido. El tejido en Dante representa la tensión suprema de la naturaleza material como sustancia determinada por la coloración. Y el arte de tejer es la ocupación más cercana a lo cualitativo, a la calidad“.

Así va tejiendo con colores sus palabras y sus palabras tejen visiones de mujer y la mujer avanza por la “Divina Comedia“.

(Imágenes.- 1.-Andrea del Sarto/ 2.-Leonardo da Vinci.-detalle de Cinevra Benci.-1474-1478/ 3.- Tilda Swinton / 4.-fresco de Domenico di Michelino.-1465.-de la cúpula de la iglesia de Santa Maria dei Fiore.-Florencia.-wikipedia)

LA DAMA DEL ARMIÑO

Este armiño que reposa en los brazos de Cecilia Gallerani, la dama de Leonardo, y que en invierno tiene la piel blanca con una mancha negra en la cola, se deja acariciar por unos dedos diferentes y nerviosos – tal como apunta Marangoni  en “Como se mira un cuadro(Optima) –  revelando de modo especial estos dedos una sensibilidad distinta a la que transmite el retrato completo de esta mujer, “milagro de coherencia estilística por esa rítmica continuidad de planos curvilíneos en los que reside todo el sentido de elegancia, de gracia y de agudeza psíquica que emana de la seductora imagen“.

Armiño, que simboliza la inocencia y la pureza en la conducta, en la enseñanza, en la Justicia. Capas luego de armiño que desfilarán solemnes por los largos pasillos y los amplios salones pero que ahora se quedan en esa tímida piel que la mano sostiene para que la suavidad de este armiño – tal como reza la sentencia – no caiga en bache alguno y quede en él paralizado y extenuado. Se ha dicho que de todos los animales el caballo es el que más ha preocupado a Leonardo. Pero aquí está este armiño llevado en brazos, indefenso y protegido, atributo del  Tacto personificado en el universo de los cinco sentidos y que el tacto femenino acaricia. Además de la heráldica y la simbología estos ojos del armiño se alumbran a una mirada despierta, exponen el desamparo de la ternura.

(Pequeño apunte sobre “La dama del armiño” de Leonardo da Vinci que a partir del 3 de junio podrá verse en Madrid)

(Imagen:  La dama del armiño” – Museo Czartoryski de Cracovia)