VIEJO MADRID (75) : NEPTUNO

 

 

“Rosa la musculosa desnudez de piedra gris, Médicis de Piedra, camina a ras de adoquines, lento como una tortuga sin poder subir la cuesta de la Carrera. Los caballos se echan a tierra. Y él con un gesto denodado, sigue imperando.

El sol le pone la sombra movible del chorro de agua sobre el corazón y aquello parece sangre y que se anima y vive en su desnudez una  vida más fuerte que la de los huéspedes del Palace”.

Juan Ramón Jiménez – “Libros de Madrid, l”

(Imagen -plaza de Neptuno)

EL POEMA QUE NO SE ESCRIBE

 

 

“Era bueno, magnífico quizás, se escriben otros, pero ėse no se escribe.

No hay razón ninguna para no escribirlo; y, sin embargo, no se escribe.

Desde entonces, sobre todo, en ciertos días de mal ser aquel poema duele, amarga, es un martirio y, sin embargo, no se escribe.

Con escribirlo, todo estaba terminado, y, sin embargo, no se escribe.

Y él quiere salir, quiere vivir, ser gozado, tener eternidad, y uno es bueno y no lo escribe”.

Juan Ramón Jiménez – “ Un poema, de vez en cuando, no se escribe” -“Cuentos largos de la palabra”

(Imagen – Franz Gertsch – Monica de Cárdenas- artnet)

JUAN RAMÓN EN LA COCINA

 

 

Cuenta Ernestina de Champourcin en “La ardilla y la rosa. Juan Ramón en mi memoria” (Los libros de Fausto) que estando una mañana en la casa que Zenobia y Juan Ramón ocupaban en Washington y a la que ese día había sido invitada a almorzar, Ernestina se sentó con Juan Ramón en el porche en espera de que Zenobia llegase. “Y entonces – escribe Ernestina -, sorprendentemente, el poeta se puso de pie y me dijo :

– Voy a ir preparando el almuerzo, Ernestina. ¿Cómo prefiere usted los huevos, en tortilla o revueltos?

Como es de suponer, me quedé de piedra, y contesté rápidamente :

– Revueltos, Juan Ramón; pero voy a ayudarle, porque este espectáculo no me lo pierdo.

CY le seguí a la cocina, donde, poniéndose un trapo limpio a modo de delantal, empezó a cascar huevos y a partir jamón. El autor de “Platero” haciendo de marido americano es algo que no he podido olvidar nunca. La llegada de Zenobia interrumpió la escena, y de la cocina volvimos a la literatura y a las amistades. Después, en el jardín, hablamos de las ardillas que a él acudían, y de una muy especial que venía todas las tardes a comer en la mano de Juan Ramón. También abundaban los pájaros, y recordé que por ahí andaba la leyenda de que Juan Ramón se empeñó en dejar una casa en Florida porque decía que el canto de los pájaros no le permitía escribir”.

Se evoca todo esto para anotar la aparición ahora de un libro, “La cocina de Zenobia” (Niebla), que presenta 158 recetas que la mujer de Juan Ramón compuso para que el poeta en las comidas sufriera menos del estómago.

 

 

Incidencias sorprendentes de la vida ordinaria que Ernestina de Champourcin comenta en su delicioso libro. Como, en otro orden de cosas,  ella añade : ” precisamente en esos días todas las librerías de Washington exhibían como gran novedad ” La montaña de los siete círculos“, del fraile trapense Thomas Merton, autor de unos extraordinarios libros de espiritualidad con el doble atractivo de su fondo místico muy elevado y un lenguaje moderno al alcance de todos. Compré el libro y su lectura completó la solución de una crisis íntima que yo traía desde México. Esto ayudó también a la escritura de mi libro de poemas ‘Presencia a oscuras”, escrito casi todo él en Washington y publicado en Madrid ( “Presencia a oscuras”Adonais, 1952)”, ahora reeditado.

 

 

(Imágenes-1-Ernestina de Champourcin- huella de mujeres geniales/2 -Juan Ramón / 3 Thomas Merton- 80 grados)

DIARIO DE UN POETA RECIÉN CASADO

 

 

“Por los claros de la tormenta comienza a verse, diluída, el alba, no sé si con luna. Truena sordamente. – fecha Juan Ramón suDiario de un poeta recién casadoel 27 de mayo de 1916 en Nueva York – El elevado pasa por la Sexta, sobre un puente, como una rápida baraja voleada de ventanas amarillas, y ya, o aún, sin nadie. Un único pajarillo entrecanta aquí y allá. En el palacio de enfrente – ¿ la muerte, el amor? – en el portal encendido aún, o ya.

Un instante, como una isla, el mal olor de siempre se abre con no sé qué olor bueno, como de lirios del valle o de no sé qué fruta en flor – ¿ el amor, la muerte? – en la brisa de abril. Una mariposilla blanca, que es la vaga luz suave y azul de lo que viene es blanquísima, revuela, loca, del suelo al cielo, en una libertad  triste – ¿ la muerte, el amor?…Truena sordamente”.

 

 

Un libro como el “Diario” – anotaba Gilbert Azam en su estudio sobre Juan Ramón – resulta inimitable. Puede uno inspirarse en él pero no puede volverse a hacer”. Es un verdadero diario de un viaje de ida y vuelta a Américarecuerda este autor – ; es, asimismo, un viaje del alma. Existen en él dos registros básicos de las imágenes : uno expresa el apego a Moguer y a los traumas de su niñez ( la madre, el nido, el mar, los niños, el cementerio, los sueños, la noche, la luna, las estrellas, el crepúsculo) ; el otro expresa el deseo de amor y de renacimiento ( el mar, el barco, la mujer, la primavera, la rosa, la aurora, el nacimiento, la luz del sol, la tierra y la carne gloriosa), es decir, los movimientos del corazón, confundiéndose el ritmo dinámico del “Diario” con el del mar: es  una ascensión hacia la madurez del alma y un retroceso cada vez más débil hacia Moguer y la niñez.

En la primavera de 1913 Juan Ramón conoce a Zenobia Camprubí. El año 1916 marca una fecha fundamental en la vida de Juan Ramón. Es el año en que, para contraer matrimonio, emprende su primer viaje por mar, con rumbo a Nueva York. El viaje le dio el tema de uno de sus libros más famosos, el “Diario de un poeta recién casado”, publicado en  1917, hace ahora 100 años. La contemplación de la naturaleza se complementa allí con la visión del mar. Allí escribe el 5 de febrero de 1916 :

“Parece, mar, que luchas

–¡oh desorden sin fin, hierro incesante! —

por encontrarte o porque yo te encuentre.

¡Qué inmenso demostrarte,

en tu desnudez sola

–sin compañera… o sin compañero

según te diga el mar o la mar –, creando

el espectáculo completo

de nuestro mundo de hoy!

Estás, como en un parto,

dándote a luz — ¡con qué fatiga! —

a ti mismo, ¡mar único!,

a ti mismo, a ti sólo y en tu misma

y sola plenitud de plenitudes,

—¡por encontrarte o porque yo te encuentre!”.

 

 

(Imágenes.-1-Juan Ramón Jiménez- por Joaquín Sorolla- Wikipedia/ 2.-Nueva York-Richard Wyne Nevinson- 1920/ 3.-Emil Nolde- 1935)

JUAN RAMÓN, AMISTADES Y ENEMISTADES

 

juan-ramon-biografias-y-vidas-com

 

La historia de las rencillas entre escritores ocuparía varios volúmenes. El ego de los literatos establece a veces unas fronteras difíciles; se une en ocasiones la envidia con la ambición y el resultado nunca es beneficioso.

Contaba el critico y profesor Ricardo Gullón, excelente conocedor de Juan Ramón Jimenez, que el gran poeta español mantuvo varios enfrentamientos con sus contemporáneos. ” Odios, no – confesaba – pero en cambio puede hablarse de antipatía o recelos mutuos. En ocasiones Juan Ramón creía que algunos poetas se le oponían y quizá minaban el terreno en que el escritor de Moguer estaba asentado, tratando de reducir su estatura o su valor en relación a la de otros poetas de su edad o poco mayores como Miguel de Unamuno.

El choque mas violento lo tuvo con Neruda. Decía Juan Ramón que cuando Neruda estaba en España, le llamaba por teléfono para insultarle y decirle cosas desagradables. El caso es que Neruda se sintió herido por algunas consideraciones sobre “Poética y poesía” que hizo Juan Ramón en “el Sol” y quiso contestarle de manera muy acre en la revista “Caballo verde para la poesía”.
Incidentes parecidos tuvo con Bergamin y menos importantes con Jorge Guillén y Pedro Salinas. Hubo un famoso telegrama a Jorge Guillén: ” Retirada amistad y poesía“. Sin embargo los dos eran grandes poetas y habían convivido o mantenido estrecha relación sobre todo en el tiempo en que colaboraban en el suplemento de “La Verdad” de Murcia. Si esas cosas no se cortan, los periodistas – ” esos escandaleros de oficio”, los llamaba Juan Ramón – al exagerar los incidentes, los desvirtúan por completo.
En cambio, con los llamados “nietos” de Juan Ramón, el poeta de Moguer únicamente ha recibido admiración. Pienso en José Hierro o Pere Gimferrer, o en Octavio Paz, por ejemplo, a pesar de ser muy distintos”.

Juan Ramón, inventor de muy bellas palabras como no solamente decir “sonreír” sino “sonllorar” al referirse a episodios de guerra, vivió en algunas etapas de su vida depresiones y grandes altibajos. Las rencillas – nunca nuevas entre los escritores – rasgaron de un modo u otro sus amistades que parecían fuertes y también entrañables convivencias.

(Imagen- Juan Ramón Jiménez -biografías y vidas)

HILO DE PLATA

 

figuras-4drb-paul-klee-1924

 

“Entre la oscuridad sin nombre de mi vida, un hilillo de plata me conduce. Fijos en él los ojos, delante de mi alma, nada me importan las palabras – los consejos – de los hombres. Unos días el hilillo cobra una claridad divina, una precisión eterna, parece de diamante; otros se nubla el alma y el hilillo parece de bruma; se pierde, se deshace, casi se rompe. Pero yo fío en él y sigo, como un vidente, su destino. A cada paso hallo hombres que vienen de regreso. Hilo de plata de mi vida, hilo de bruma, hilo de diamante, no te rompas nunca ante mi alma”.

Juan Ramón Jiménez – “Ideas líricas” (1907-1908)

(Imagen.- Paul Klee- 1924)

PÁJARO DE AGUA

 

animales.-690k.-pájaros.- Isabella Rossellini.-goto Matthew Rolston

 

“Pájaro de agua,

¿qué cantas,  qué cantas?

 

pájaros-ewc- mujer- Heinrich Vogeler

 

Desde los rosales

de mi jardín, llama

a esas nubes grises

cargadas de lágrimas…;

quisiera, en las rosas,

ver gotas de plata.

 

pájaros-nnhu- mujer- John Frederick Lewis

¡Pájaro de agua!

 

interiores.-yhnn.-pájaros.-Jonathan Eastman Johnson.-1824.1906

 

A la tarde rosa

das una esperanza

de música gris,

de niebla rosada;

el sol está triste

sobre tu sonata.

 

animales.-uuy8.-pájaros.-Reece Jones.-2006

 

¡Pájaro de agua!

 

flores.-4ffb.-pájaros.- Martin Johnson Heade.-colibrí y pasionarias.-Museo Metropolitano de Arte

 

Mi canto, también

es canto de lágrimas…

En mi primavera,

la nube gris baja

hasta los rosales

de mis esperanzas.

 

animales.-9ggv.-pájaros.-Leo Papinutto.-1965

 

¡Pájaro de agua!

 

pájaros-tre- Wang Ke Yin

 

Amo el canto errante

y gris, que desgranas

en las hojas verdes,

en la fuente clara…

¡No te vayas nunca,

corazón con alas!

 

pájaros-nhu- Ewoud De Groot

Pájaro de agua,

¿qué cantas, qué cantas?”

Juan Ramón Jiménez.- “Balada triste del pájaro de agua“.- Baladas de primavera

(Imágenes.- 1.-Isabella Rosellini- goto Matthew rolston/ 2.-Heinrich Vogeler/ 3.-John Frederick Lewis/ 4.-Jonathan Eastman /5.-Reece Jones- 2006/ 6.-Martin Johnson Heale/ 7.-Leo Papinutto- 1965/ 8.-Wang Ke Yin/ 9.- Ewoud De Groot)

CONTEMPLADORES DE ESTRELLAS

 

ciencia ficcion-eiibb- Steven Quinn- cielo- estrellas

 

“El contemplador de estrellas, aunque no tenga necesariamente que ser indiferente a lo que ocurre en su interior, a los átomos y a los componentes de los átomos, con que se deleitan los astrónomos modernos, conserva ese amor, ese gusto por el aspecto del cielo estrellado que ha poseído al hombre desde que se elevó a la dignidad de lo humano, y que tal vez haya sido la causa de que la haya alcanzado. Mientras las contempla, puede sentir todavía la alegría del pastor homérico, la

 

cielos.-tyyu,.- estrellas- Gustav Traub.-Meggendorfer- Blatter.-1914

 

veneración de egipcios y caldeos, la curiosidad de los primeros matemáticos (…) En esos días de mi infancia – recuerda el  que fuera gran observador del cielo Edmund J. Webb en “Los nombres de las estrellas” (Fondo de Cultura) -, al mirar, noche tras noche, desde las ventanas de mi cuarto, el brillante firmamento, en un lugar en el campo alejado por aquel entonces del humo de las ciudades, sentí un interés por las estrellas que creció cuando supe que tenían nombres de

 

cielo.-56wss.-noche.-David Keochkerian

 

verdad y que existían personas, inclusive, que podían decirme algunos de ellos”. El contemplador de estrellas –como así quería definirse Webb – se destacó sobre todo, entre muchos otros saberes, en el conocimiento de la historia de la astronomía antigua. Las estrellas eran contempladas por sus ojos, estudiadas por su curiosidad, amadas en su constante devoción. Iban y venían las estrellas por el espacio en la noche y lo hacían como siempre lo hacen, con la serenidad misteriosa en el mar del firmamento. Los contempladores las seguían, las fijaban, quedaban aprisionadas por ellas. “En el norte de Moguer escribía Juan Ramón Jiménez

cielos-nnnb-noche- estrellas- Emil Nolde- mil novecientos cuarenta y cinco

 

las noches bajas y claras del verano se acumulaban las estrellas en sus graneros celestes, de un modo tal, que sus cúmulos parecían continentes absolutos del tremendo espacio azul, verde, morado, negro, con iris infinito. Eran inmensurables cargas ciertas, montones eternos hacia abajo, sin base ultima, de joyas encendidas. A veces, saltaban chispas de plata y oro entre ellos, como en choques que para nosotros fueran roces. Otras, yo creía que oía sonar las estrellas como piedras de lumbre dura arrebatadas hacia yo no sabía dónde, en una imponente carreada, traslación llevadera de secuciones. Me salía al balcón, largo balcón de quince metros, con su guarda de pizarra negra y hierro verde (…) y enfrente de mí, muchacho solo en la alta noche, las cordilleras de diamantes y esmeraldas sueltos y unidos sus componentes, representaban con cambio único, no sé qué inmortal representación con foros eternos”.

Vamos muchas veces, entre pasos de nuestros pensamientos, sumergidos en nuestras preocupaciones, sin atrevernos a ser contempladores de estrellas.

 

estrellas-unnn- noche- Leonid Meteor Storm

 

(Imágenes.- 1.-Steven Quinn/ 2- Gustav Traubmegendorfer-Blatter– 1914/ 3.- David Keochkerian/ 4.- Emil Nolde– 1945/ 5.- Leonid meteor storn)

 

VIEJO MADRID (60) : LA BOHEMIA Y EL OLVIDO .- VIVENCIAS Y RECUERDOS ( y 5 )

 

bohemia-unny- Picasso

 

Aquellos años con mi abuelo materno, José Ortiz de Pinedo, dejaron en  mí el recuerdo de la intimidad de un escritor. Lo veía trabajar en su despachito de Raimundo Lulio, comentarme que le había gustado “Nada” de Carmen Laforet y la película “Candilejas” de Chaplin. Era hombre metódico, fino de espíritu, callado, que sabía escuchar. Lo evoco en reuniones familiares más numerosas soportando en silencio el peso de las horas y también las conversaciones intranscendentes, el polvillo de los dimes y diretes urbanos o vecinales que nada le interesaban. Supongo que en esos momentos poemas de Rubén Darío o de Juan Ramón vendrían a verle para aliviarle, y profundos versos de San Juan de la Cruz le llevarían hasta Jaén, la patria chica de mi abuelo, cuando el Santo anduvo por aquellas geografías.

 

bohemia- bbvy- Emilio Carere- babab com

 

Nunca fue mi abuelo bohemio aunque estuvo muy rodeado de la bohemia. De la bohemia madrileña he hablado aquí en más de una ocasión y sobre la bohemia se ha comentado mucho. En la excelente biografía de Valle- Inclán de Manuel Alberca se resume que “para algunos militantes de la bohemia, ésta se definía por el amor al Arte y por su potencialidad de crear Belleza. Un estado del alma tan vago como la espiritualidad del arte. Para otros, para los bohemios sociales, su objetivo era cambiar la sociedad”. Y Julio Camba, en 1924, escribirá: “En Madrid no hay bohemia. De un lado hay miseria, pauperismo, tuberculosis, y del otro hay literatura. Cuando alguien hace de bohemio entre nosotros, es a fin de llevar una vida burguesa. Estos ciudadanos demuestran lo vago, lo artificial, lo histriónico de la bohemia de Madrid (…) Ser bohemio en un país que pasa hambre, amén de obligado, es una broma o un desatino, porque la bohemia es un lujo de sociedades ricas”.

 

bohemia-bun- Emilio Carrere y otros bohemios en el café Varela de Madrid- cabodepalosylamanga com

 

 Y luego suele llegar el olvido a través del tiempo. Pero no se olvidan fácilmente aquellos años familiares en la pequeña calle de Madrid:  el ir y venir de triunfantes y olvidados a los que también quise aludir aquí, y las vueltas que dan vida y literatura.

Y antes de cerrar todos los recuerdos, aún veo desde el pasillo, y tras las cortinas azules de su despacho, a Ortiz de Pinedo escribiendo…

(Imágenes.-1.-Pablo Ruiz Picasso/ 2.- Emilio Carrere- babab/ 3.- Emilio Carrere y otros en el café Varela de Madrid- cabodepalosylamanga.com) 

ÚLTIMO JUAN RAMÓN SIN ZENOBIA

 

Juan Ramón-vvbb- Zebobia-letraslibres com

 

Juan Ramón se queda absolutamente solo cuando muere Zenobia  – evoca Ricardo Gullón en 1981 – Hay que pensar que Zenobia no era sólo su mujer -si además era su amante o su novia, no lo sé -. Era una mujer única, que le servía como secretaria. que era sus manos para todo lo práctico, “su peluquero”, su chófer…” (Ahora que aparece “Vida. Días de mi vida”  (“Pre-textos”), estos tiempos solitarios del poeta cobran aún más vigencia)Juan Ramónprosigue Gullón – se queda como un inválido; ha dependido cuarenta años de ella.

 

Juan Ramón-yner-finanzas com

 

Cuando lo llevan a su casa, ahí sí le da un verdadero acceso de locura. Según referencias de la sirvienta, todo el trabajo de Zenobia, de años y años, de ordenación de su obra, lo tiró, lo revolvió y lo pisoteó. Muerta ella ya no le interesaba su obra ni nada. Juan Ramón se abandona, no quiere comer, ni lavarse, ni cortarse el pelo, no quiere vivir. Hay que ayudarle a salir de esa situación. Con la secretaria del doctor Benítez aparece otro ser providencial, pero

 

Juan Ramón- brrf- Zenobia Cambrubí- elpais com

 

no consigue nada porque es demasiado débil. Se lo llevan a Vallamón; doña M.E. Guzmán, enfermera enérgica, lo baña, le corta el pelo, lo cambia, hace que se discipline, y mejora notablemente. Sigue viviendo en el hospital. Tiene de secretaria a Raquel Sarraga, la cual le incita a que escriba; le saca papeles… Juan Ramón sólo quiere ver cosas de Zenobia, no piensa más que en ella. Intenta escribir pero no puede…”

 

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ.-foto EFE

 

Veinticinco años antes, Gullón, que conoció muy bien a la mujer del poeta, la recordaba: Zenobia era una observadora objetiva y fiel de su marido, de sí misma y de los demás; tenía singular arte para los retratos rápidos y las descripciones expresivas; para recoger con sobria precisión el  contorno de de seres y sucesos (…) Pocas páginas habrá tan patéticas como las dedicadas a narrar lo ocurrido en el sanatorio de Boston, el día en que, verano de 1956, el médico que la asistía la hizo saber con claridad que le quedaba poco tiempo de vida. Zenobia

 

Juan Ramón-innu- ritmosxxi com

 

hace constar cuánto agradece al médico su honradez y el que no le ocultara la gravedad de la situación, pues gracias a eso podrá ajustar “su horario” a las necesidades de Juan Ramón. Y nada da mejor idea del temple de aquella singular mujer que comprobar, por las anotaciones subsiguientes, cómo aquel mismo día, tras recibir la tremenda noticia, escribió no menos de ocho cartas, todas probablemente hablando y ocupándose de Juan Ramón“. (En los días últimos de Zenobia  añade también Gullón en 1981 – ya se sabe que el Premio Nobel va a ser para el poeta, y el corresponsal de un periódico sueco en Nueva York pide a la Academia sueca que adelante la concesión del Premio dos días, para dárselo a conocer a Zenobia antes de morir. Cuando se entera, ya no puede hablar; susurra una canción de cuna, y, al día siguiente, muere)

 

escritores.-eevb.-Zenobia Camprubí.-por Joaquín Sorolla.-wikimedia

 

(Imágenes-1.-Zenobia Camprubí- letraslibres.com/ 2.-Juan Ramón y Zenobia- finanzas. com/ 3.-Zenobia y Juan Ramón.- elpais.com/4.-efe.com/ 5.-Juan Ramón- ritmosxxi com/ Zenobia por Joaquín Sorolla- Wikipedia)

LOS DOS VALLE- INCLÁN

 

Valle Inclán- ubbg- el escritor en la Granja del Henar- entredosamores es

 

De nuevo Valle- Inclán en una última biografía y de nuevo Valle-Inclán en quienes le estudiaron y representaron. “Fue un bárbaro, magnífico y genial poeta- decía de él Adolfo Marsillach-. No le iban los espacios reducidos, los decorados únicos, las cómodas salitas de estar de las obras naturalistas… Necesitaba intérpretes y directores imaginativos, capaces a su vez de salirse de lo rutinario. A Valle, el teatro que hacían normalmente sus contemporáneos le venía estrecho…” Y  Juan Ramón Jiménez quiso comentar en “El Sol”,  en enero de 1936 : ” Ramón del Valle- Inclán era un celta auténtico. Como sus contemporáneos, los

 

 

Valle Inclán- Alfonso Sánchez Portela- museoreinasofia es

 

mejores escritores celtas de Irlanda, George Moore, Synge, Yeats… Los estilos de Valle- Inclán dejan mucho en los escritores que vienen detrás de él : Antonio Machado, Pérez de Ayala, Gabriel Miró, Juan Ramón Jiménez,. Después, en Gómez de la Serna, Basterra, Domenchina, Espina, García Lorca, Alberti…”

 

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Los dos Valle hablaban entre sí:

Fuimos dos – confesaba en 1932 -, los que escribimos las obras de don Ramón del Valle-Inclán. Yo y el otro yo.  Yo soy el de hoy, y el otro yo el que escribió historias en un estilo acusado de decadentismo. Mis primeras novelas tienen ese ritmo porque más que mías, son obras de colaboración. Hechos de familia inspirados en las hazañas de una vieja casa de conducta arbitraria. Las historias expuestas en aquellas narraciones definen mi casta. Todo fue cierto. Yo era un cronista con sentimientos responsables- Un rapsoda en los pazos familiares. Mi estilo, la plástica de una gesta, una interpretación heráldica. Por los años mozos yo no era un autor español, era el arcipreste familiar de un campeador que veía cómo se iba ensanchando Galicia al paso de su caballo. Ahora no. He roto las amarras de la casta, las responsabilidades del apellido. Me manifiesto libremente con toda la crueldad y la soberbia de un autor español de pura cepa…”

 

Valle Inclán-eybbn -elpasajero com

 

(Imágenes.- 1.- Valle Inclán en la tertulia de “La Granja del Henar”/ 2.- Valle-Inclán en la cacharrería del Ateneo de Madrid, con Manuel Azaña y otros.- 1930-  foto Alfonso Sánchez Portela.- museoreinasofia.es/ 3.-estatua madrileña de Valle- Inclán.-foto JJP/ 4.-Valle-Inclán.- elpasajero. com)

 

ORILLAS DEL SUEÑO

sueño.-99y.-Carl Holsoe

 

 

“Cada noche, antes de dormirme, pueblo de aspectos deleitosos, tomados de la mejor realidad, las orillas del río de mi imaginación, para que su encauzado sueño las refleje, las complique, y se las lleve al infinito, como un agua corriente. Sí, ¡qué anhelo de no derramar en la aurora torvas aguas luctuosas de pesadillas de la ciudad comercial, de la octava avenida, del barrio chino, del elevado o del subterráneo; de aclarar, como a un viento puro de otras partes, su carmín humoso y seco, con la brillante transparencia de un corazón puro, libre y fuerte! ¡Qué ganas de sonreír en sueños, de ir, alegremente, por estos trozos negros de camino oscuro de la noche, que van alternando con los de luz, del día, a la muerte – ensayos breves de ella -; de tener blanca, azul y rosa la vida que no está bajo la luz y el poder de la conciencia; de no ir por el subsuelo de la noche en tren una vez más, ni tan aprisa, sino en veneros de diamante, ¡y lentamente!”

Juan Ramón Jiménez.“Orillas del sueño”“Diario de un poeta recién casado”

 

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(Imágenes- Carl Holsoe/ 2.-Andrew Wyett)

 

 

 

LOS REYES MAGOS DE JUAN RAMÓN

navidad.-5ttg.-Adoración de los Magos.- sarcófago romano.-siglo 4 dC

 

“¡Qué ilusión, esta noche, la de los niños, Platero! No era posible acostarlos. Al fin, el sueño los fue rindiendo, a uno en una butaca, a otro en el suelo, al arrimo de la chimenea, a Blanca en una silla baja, a Pepe en el poyo de la ventana, la cabeza sobre los clavos de la puerta, no fueran a pasar los Reyes… Y ahora, en el fondo de esta afuera de la vida, se siente como un gran corazón pleno y sano, el sueño de todos, vivo y mágico.

Antes de la cena, subí con todos. ¡Qué alboroto por la escalera, tan medrosa para ellos otras noches! – A mí no me da miedo de la montera, Pepe, ¿y a ti?, decía Blanca, cogida muy fuerte de mi mano. – Y pusimos en el balcón, entre las cidras, los zapatos de todos. Ahora, Platero, vamos a vestirnos Montemayor, tita, María- Teresa, Lolilla, Perico, tú y yo, con sábanas y colchas y sombreros antiguos. Y a las doce, pasaremos ante la ventana de los niños en cortejo de disfraces y de luces, tocando almireces, trompetas y el caracol que está en el último cuarto. Tú irás delante conmigo, que seré Gaspar y llevaré unas barbas blancas de estopa, y llevarás, como un delantal, la bandera de Colombia, que he traído de casa de mi tío, el cónsul… Los niños, despertados de pronto, con el sueño colgado aún, en jirones, de los ojos asombrados, se asomarán en camisa a los cristales, temblorosos y maravillados. Después, seguiremos en su sueño toda la madrugada, y mañana, cuando ya tarde, los deslumbre el cielo azul por los postigos, subirán, a medio vestir, al balcón y serán dueños de todo el tesoro.

El año pasado nos reímos mucho. ¡ Ya verás cómo nos vamos a divertir esta noche, Platero, camellito mío!”

Juan Ramón Jiménez.“Platero y yo”

 

navidad.-7gy.- Charles Martin.-The New Yorker 1968.-

 

(Imágenes.-1.-adoración de los Magos- sarcófago romano- siglo lV/ 2.-Charles Martin- The New Yorker- 1968)

“PLATERO” CUMPLE CIEN AÑOS

 

animales-ffcss-burro- Francois- Xavier Lalanne- mil novecientos ochenta y seis

 

“Así, mis ilusiones de niño – recordaba Juan Ramón en 1936 en la Residencia de Estudiantes  -fueron el preludio inconsciente, como en la poesía, de mis ideas de hombre mayor; el ansia de mi niñez, secreto y semilla de la voluntad de mi madurez; la primavera le brotó la razón al seguro otoño, el niño tenía fresca razón”. Ahora se cumplen cien años del nacimiento de “Platero”, escrito en Moguer, al que el poeta vuelve en 1905,  seis años que pasa en el pueblo que, según Graciela Paláu Neves, “debieron resultarle aburridos o, al menos, monótonos, años que fueron tranquilos, iguales; por falta de variación en los acontecimientos pudieran haber sido un año de su vida”.

Yo le tengo un especial cariño a “Platero” porque mi segundo artículo en la prensa, en 1954, con dieciocho años de edad, se lo dediqué a él, tras haber pasado por la blancura de Moguer y por sus silenciosas calles. “Aquí, en esta casa grande, hoy cuartel de la Guardia Civil – se lee en el libro -, nací yo, Platero. ¡Cómo me gustaba de niño y qué rico me parecía este pobre balcón mudejar a lo maestro Garfia, con sus estrellas de cristales de colores! Mira por la cancela, Platero; todavía las lilas, blancas y lilas, y las campanillas azules engalanan, colgando la verja de madera, negra por el tiempo, del fondo del patio, delicia de mi edad primera…

 

Platero-9nnhh-ejemplar dedicado a Zenobia Camprubí- wikipedia

 

El hombre conversa con Platero, y su lenguaje – ha recordado Gilbert Azam –crea en la mente de Juan Ramón, “una especie de largo poema meditabundo (…) En el libro descubrimos el decorado de su Moguer natal, la tierra de marineros y campesinos, con su panorama de viñedos sobre un fondo marino, y las pintorescas costumbres de los gitanos. Descubrimos la auténtica realidad de un pueblecito rodeado por el mar e iluminado por un cielo azul, totalmente despejado”.

A los cien años, el poeta y el lector se vuelven al texto:

“…Platero, dime: ¿te acuerdas aún de mí?

Y, cual contestando a mi pregunta, una leve mariposa blanca, que antes no había visto, revolaba insistentemente, igual que un alma, de lirio en lirio…”

 

Platero-ybbb-Xavier Lalanne- londoncalling com

 

(Imágenes -1.-Xavier Lalanne– 1986/ 2.-ejemplar dedicado a Zenobia Camprubí en diciembre de 1914- wikipedia/ 3- Xavier Lalanne-londoncalling.com)

 

EL ROSTRO DE LAS LETRAS

 

 

 

A veces los rostros de las letras hacen pasar unidos a Unamuno del brazo de Baroja, de la Pardo Bazán, de Galdós, de Rosalía o de Pla, de Juan Ramón, Machado, Azorín, Valle- Inclán, Gómez de la Serna, Ramón y Cajal, los Quintero o Benavente. A veces los rostros de las letras dejan pasar imágenes encadenadas en el tiempo y  no hay mas que contemplarlas. No hay que añadir nada más.

(Con motivo de la exposición que tiene lugar en Madrid desde el 24 de septiembre al 11 de enero de 2015 en la Dirección General de Bellas Artes: “El rostro de las letras. Escritores y fotógrafos en España desde el Romanticismo hasta la Generación de 1914“)

 

TORMENTA

Nueva York- cdf-calles- gentes- Ruth Orkin- mil novecientos cincuenta y dos

 

 

“No se ve y se ven momentáneas luces blancas. Nervioso, espero un trueno que no oigo. Y quiero apartar con las manos el enorme ruido de taxis, de trenes, de tranvías, de máquinas de remache, y abrirle paso al silencio para que me anegue en su golfo de paz, en cuyo cielo sienta yo sonar y pasar la tormenta.

 

gentes.-tyunf.-Erich Hartmann.-Nueva York.- 1976

 

No sé si el trueno está o no está. Es como cuando en la sombra imborrable de una noche apartada de campo, creemos que hay alguien a nuestro lado y lo sentimos encima sin verlo. ¡ Qué infinidad de taxitos, de trenecitos, de tranvitas, de casitas en construcción, por la breve inmensidad de mi cabeza! Hasta hoy, que no oigo, en la tormenta, el trueno, no he oído qué ruido era éste de New York… Llueve. No se ve. Y se ven momentáneas luces blancas.”

Juan Ramón Jiménez.-“Tormenta“-“Diario de un poeta recién casado”

 

Nueva York- vsbbn -De Guy Wiggins- Quinta Avenida

 

(Imágenes.- 1.- Ruth Orkin. – Nueva York 1952/2.-Erich Hartmann– Nueva York 1976/ 3.-Guy Wiggins)