LA INFANCIA DEL MILAGRO

 

“La infancia es el mundo del milagro o de lo maravilloso— escribe Ionesco en sus “Diarios” —: es como si la creación surgiese, luminosa, de la noche, completamente nueva y totalmente fresca, y completamente asombrosa. No hay infancia a partir del momento en que las cosas no son ya asombrosas. Cuando el mundo parece “visto ya”; cuando nos acostumbramos a la existencia, nos convertimos en adultos. El mundo de lo mágico, la maravilla nueva, se hace banalidad, tópico. Eso es, exactamente, el paraíso, el mundo del primer día. Ser expulsado de la infancia es ser expulsado del paraíso, es ser adulto. Se conserva el recuerdo, la nostalgia de un presente, de una presencia, de una plenitud, que se intenta volver a encontrar por todos los medios. Volver a encontrar aquello, o la compensación (…) Cuando se quiere vivir, ya no es la maravilla lo que se busca, sino, a falta de eso, a lo que sólo la infancia o una lucidez sencilla y superior pueden tener acceso, a falta de eso, lo que se busca es ser saciado. Nunca se consigue, no se puede conseguir. Los bienes no son la vida.”

(Imagen — Walter Morí- 1956)

MIRÓ Y LOS OBJETOS

 

Miró- bgyy- objetos- Cuadre-objet- mil novecientos setenta y dos

 

«Para mí, un objeto es algo vivo –  confesaba Joan Miró-. Este cigarrillo, esta caja de cerillas contienen una vida secreta, mucho más intensas que algunos humanos. Cuando veo un árbol recibo una impresión, como si fuera algo que respirase, que hablara. Un árbol es también algo humano«. El nieto mayor del pintor recordaba que «frecuentar el estudio de Miró – un santuario blanco y azul, amarillo y rojo, y alas de gaviota como techo – es a la vez causa de relajación y de estímulo. No sólo las avasalladoras telas y dibujos explotando en colores sino también los objetos, las cosas encontradas, las composiciones hechas al azar – un caballito de mar colocado sobre un nido de pájaros, media rata clavada en la pared, un esqueleto de murciélago, una corbata estampada de fuegos artificiales – deja atónito día tras día, año tras año, al espectador afortunado».

 

Miró- nhy- objetos- La lámpara de carburo- mil novecientos veintitrés- Museum of Moder Art

 

Ahora la exposición «Miró y el objeto« nos acerca al universo de sus talleres. «Encontré esos dos taburetes en el patio – le iba diciendo el artista a Georges Raillard en 1977 -, los hice fundir en bronce, puse aquel huevo y grabé aquello. Son dos personajes hechos para estar juntos. Yo esto no lo hago para jugar. Estimo que «esto» va sobre «esto«. Y si sobre una silla hecha solamente para sentarse, una silla que no se ve, instala usted un objeto, esta se hace evidente. Yo utilizo siempre objetos vivientes. Yo trabajo siempre en función de lo que se me dicta. Por eso recojo todos los cobres viejos que encuentro en el taller, Por ejemplo, el desgarrón de esta plancha: solo esto dará un hermoso negro. Sólo utilizando lo que hay sobre estas viejas planchas tengo ya dos grabados».

 

Miró- nnhu- objetos- dibujo- collage- mil novecientos treinta y tres- Fundació Joan Miró- Sucessió Miró dos mil quince

 

«Mire este espejo – le seguía diciendo Miró recorriendo el taller -. El hecho de estar ante un espejo me lleva a trabajar de forma distinta que si cogiera un zinc. Ahí fuera tengo un gallinero sólo dedicado al grabado. He pedido que traigan grandes cobres preparados con un barniz. Los colocaré en el suelo, en el gallinero, las gallinas pasarán por encima, lo picotearán… Después de cierto tiempo los retiraré. Luego trabajaré sobre esas planchas».

 

Miró- nggt- objetos- Dona i ocelli- mil novecientos sesenta y siete

 

Así andaba Miró, entre telas y objetos, sumergiéndose en su creación: «Manipulo con las manos. Manipular, ése es el término exacto. Cuando hago litografías me acuesto en el suelo, meto las manos en la tinta y me mancho íntegro. Me encanta estar manchado. No puedo trabajar vestido como estoy ahora. Bajo al taller con unos zapatos viejos llenos de pintura, mis zapatones son como un cuadro y la ropa de trabajo está cubierta de manchas de pintura. Tengo que meter las patas en los colores, en las tintas o en lo que sea».

Miró- nggy- pintura.objeto- Joan Miró mil novecientos cincuenta- colección particular- Sucessió Miró dos mil quince

 

 

  Así era Miró entre los objetos.

 

IMG_5793

 

(Imágenes.- 1.-Joan Miró-cuadro- 1972/ 2.-Miró- 1923- museum of Modern Art/ 3.-Miró- 1933- Fundación Jea Miró/ 4.-Miró-1967/ 5.- Miró- 1950- colección particular-sucesores de Jean Miró/ 6.-Joan Miró- foto Ugo Mulas– 1963)

 

TREN RÁPIDO

trenes.-47gtt.-Paulo Nozolino

«¡Lo fugaz que permanece en las ventanillas!

Caen de mis hombros como hojas los campos,

los  cobertizos y los pueblos entre la maleza;

madres desaparecidas; el país entero,

una tumba repleta de padres; ahora los hijos han crecido

y alardean de la frente roja de los dioses,

desnudos y ebrios de sangre desatada.

trenes.-667nn.-Franco Donaggio

Supura y envía voces mórbidas a la superficie:

¿Dónde lindamos con la dicha? Nosotros, bosquecito,

¡sin águilas, sin venados! Un miserable

florecer que se tiñe apagado en nuestros campos.

trenes.-96hhm.-Rail Magic.-1949.-René Groebli

Grita el corazón: ¡Oh, cabello! ¡Tú, rubio-mujer!

¡Tú, nido! ¡Tú, mano que florecida consuelas!

¡Los anchos campos del abandono!

El rojo del serbal ya tiene sangre.

¡Oh, asísteme! Tanto tanto silencio en los jardines…

trenes-guuui- Saúl Leiter- mil novecientos cuarenta y ocho

Pero lo fugaz que permanece en la ventanilla:

caen de mis hombros como hojas los campos,

padres, y pesares de las colinas y dichas de las colinas:

los hijos crecieron. Los hijos van

desnudos y bajo la aflicción de la sangre desatada:

la frente aurorea a lo lejos una dicha de abismo.»

Gottfried Benn.«Tren rápido» (traducción de Arturo Parada)

guerra.- 433dd.- tren.- Gerd Baatz.- Berlin 1944-1945

(Imágenes.- 1.-Paulo Nozolino/ 2.-Franco Donaggio/ 3.-René Groebli- 1949/ 4.-Saul Leiter– 1948/ 5.- Gerd Baatz. 1944.-pinterest.com)

LOS DEDOS DE LAS MANOS

manos.- 4rty.- Alberto Durero.- 1506

«En las culturas del Sahara, a cada dedo corresponde una cualidad humana, un rasgo de vida, de destino y memoria. El primero es siempre, lógicamente, de introducción. Es el dedo de las explicaciones, tantas veces no pedidas pero dadas con desenfado, con ganas de desplegar intenciones y goces. El dedo gordo o pulgar es en algunas tribus de África símbolo de voluntad, de intención, a veces de fuerza. Muchas veces se le llama el dedo del destino, sobre todo porque el destino de muchos hombres ha sido determinado cuando el poderoso pone su dedo gordo hacia abajo. Pero también se le llama destino porque se supone que en él se combinan la voluntad del hombre para sostener las cosas o soltarlas y las diversas capacidades que al hombre le han dado los dioses; el camino que le han trazado se dibuja en su huella digital.

manos.-985ff.-foto por Nicholas Nixon.-2002.-artnet

El dedo índice, el segundo de la mano, tiene en muchas culturas, y tal vez en todas, la función de señalar, indicar, decidir. En el norte de África se le considera el dedo del equilibrio, del juicio justo. Es el dedo al que más se relaciona con la vista, por su poder de señalar, de asentir o negar (…) También se le relaciona con el silencio, con la capacidad de abstenerse y, en general, con todo lo que sea domino de sí mismo. Tal vez por contraposición, es también el símbolo de todo lo que a uno lo rebasa: el dedo que marca el límite. Y más allá, lo  ilimitado.

manos.-4ggvv.-Claude Cahun.-1939

En el dedo cordial  o mayor se supone que reposan las cualidades que definen y afirman una personalidad ( …) Es el más adelantado de los dedos y por lo tanto se le atribuyen cualidades de búsqueda, tanto interna como externa. Es por eso el dedo del espíritu, del alma, y a la vez el de la aventura, del riesgo, de la incertidumbre. Es símbolo de las pruebas, los obstáculos que el hombre debe vencer para lograr su meta; tocar con el nudillo del dedo cordial en las puertas del paraíso. (…)

manos-rthh-André Kertész- manos de mi madre- mil novecientos diecinueve

El dedo anular, el cuarto de la mano, es el que tradicionalmente lleva los anillos. Entre ellos el del matrimonio, y es por tanto el dedo del vínculo (…) En las culturas donde los anillos son muy significativos, un dedo anular sin anillos es signo de imposibilidad, de confusión o de rechazo de las maneras colectivas. Algunos lo llaman el dedo solar y en varias sectas africanas se le relaciona con el centro de círculos concéntricos. (…)

England, 1922

El dedo meñique es el quinto y más pequeño (….) Simboliza el gusto por la música, por las historias sagradas y los cuentos (…) Algunas culturas lo llaman el hijo de los otros dedos, y se dice que él puede jugar y disfrutar mientras los otros gobiernan, trabajan, pelean. Se le considera el dedo de los apetitos, pero también de la magia, los deseos secretos, los poderes ocultos, la adivinación (….)

Alberto Ruy Sánchez.- «De cuerpo entero»

manos.-6gg.-Riccardo Moncalvo.-Il gesto.-1937.-daringtodo com

(Imágenes.-1.-Alberto Durero– 1506/ 2.-Nicholas Nixon– 2002/3- Claude Cahun– 1939/ 4.-André Kertsész.-las manos de mi madre- 1919/ 5.–E. O. Hoppé-1922/ 6.-Riccardo Moncalvo- «Il gesto» -1937.-collezione della Fondazione di Venezia.-archivio Italo Zamier)

BORGES ANTE PONIATOWSKA

escritores.-1sws-Borges en Palermo.-1964.-por Ferdinando Scianna

«El rostro de Borges da una luz blanca. Es un rostro expuesto. En él se detienen las miradas, permanecen el tiempo que les da la gana. Es una cara  devastada por una multitud de miradas. Su madre diría: «¿Qué tal le ven a mi hijo?», lo defendería contra el escrutinio. La boca tiene algo sensual que desciende hasta la papada, la frente es grande y pensativa, el cabello desamparado, el traje azul muy oscuro; como un girasol el rostro va hacia el sol de las otras caras sin darse cuenta que la única que tiene combustión propia es la suya.

escritores.-t8uuj.-Borges en la Biblioteca Nacional,.1963.-foto Ronald Shakespear

(…) Borges interroga con todo el rostro; quiere asegurarse, asirse. Dice con frecuencia «no sé»; como si no estuviera seguro; las palabras parecen ser parte de su sangre, de su carne; son las únicas que logran transformar sus facciones al agolparse tras él esperando a que les abra la puerta, Se atropellan; el semblante de Borges, blanco y rosa, liso, ajeno a las arrugas, se convulsiona; agacha la cabeza y se le separa el pelo blanco cuidadosamente peinado. Inquiere con un levísimo gesto de ansiedad.

BORGES,.6567.-Borges en la Biblioteca.-taringa net

(…) Nada cruza por esas facciones tranquilas como el lago Lehmann, uno de los lagos suizos, nada las contrae, salvo el no encontrar las palabras que han de darle forma a su pensamiento, pero, ¿el exterior? ¿Qué le llega a Borges del exterior? (…) Miro a Borges y permanezco al margen, en la otra orilla. Como todos los hombres solitarios que tienen una poderosa vida interior – y desde hace más de 15 años él no tiene nada a la vista que lo distraiga -, Borges, abstraído, parece hablarse a sí mismo; de allí que su dicción sea tan difícil de captar, porque se traga algunas palabras, no pronuncia las últimas vocales y uno siente al inglés que lo habita cuando dice la palabra «invisible», por ejemplo. (…) Borges se concentra y uno teme romper el hechizo en el que está metido, con alguna pregunta torpe. Ha de escuchar sus propias reflexiones, formularse una idea. Habla mucho del encanto que tiene una frase cuando se la concibe, antes de transcribirla al papel.»

poniatowska.- cdd- Elena Poniatowska en 2008.- wikipedia

( de la entrevista de Elena Poniatowska a Jorge Luis Borges en diciembre de 1976.– «Todo México» (Editorial Diana)

En el día en que le conceden el Premio Cervantes a Elena Poniatowska

(Imágenes:- 1.-Borges.-1964- fotografía de Ferdinando Scianna/ 2.- Borges en la Biblioteca Nacional.- 1963- fotografía Ronald Shakespear/ 3.- Borges en la Biblioteca Nacional.- taringa/ 4.- Elena Poniatowska.-2008- wikipedia)

AQUELLA ÉPOCA

ciudades,.rtyv,.Turín.- 1955.-Riccardo Moncalvo

«Historiadores de aquella época fueron guardando en sus escritos estampas de una sociedad que, una vez más, quería romper con todo lo anterior, en ocasiones quebrándolo con más furia, como si a cada embite de destrucción, las fuerzas cobraran más impulso. Así, uno de los grandes dioses de aquellos años parecía ser el bienestar, devoción que cada generación había tenido, pero que ahora se erguía obsesionante y en tal forma, que su representación podía imaginarse sin final y sin fondo, aborbiendo cada avance a tal velocidad que ningún logro la saciara. Las gentes se habían acostumbrado a mejorar tanto sus comodidades, que no transcurría invierno ni verano en que un nuevo hallazgo no dejara caduco todo lo anterior. Así podían decir cuantos lo observaban, que pocas veces en el curso de la historia, el ritmo de transformaciones había adquirido mayor celeridad que en ese tiempo. Cincuenta años antes, las comunicaciones en el espacio no habían sido desveladas con la rapidez asombrosa que entonces se mostraba; y algo muy

vida corriente.-5ggyy.-August Macke.- mujer ante una vidriera luminosa.- Museo Sprengel.- Hannover

similar podía encontrarse en los campos, con la modificación permanente de las máquinas o en las ciudades, y entre naciones y continentes con el trazo vertiginoso en el aire y en las ondas: todo en fin, sirviendo a la comodidad del hombre, pero estando el hombre a su servicio. Porque en tal tiempo, más quizá que en ningún otro, aquello que muchos seres se habían esforzado en desvirtuar para crear su época, estaba desvirtuándose en otro sentido que se les escapaba y sin lograr ellos detenerlo; lo que creían dominado les dominaba, y muchas trabas que pensaban haber desatado les ataban cada vez más hasta inmovilizarlos conforme se movían: esclavos pendientes de las cosas, urdían cada jornada una mejora más para ser dueños y libres, no cayendo en la cuenta de haber retrocedido en su libertad, avanzando en cambio en esclavitud.»

JJPerlado. «Contramuerte».– pág 22

(Imágenes:- 1.-Riccardo Moncalvo.-Turin.- 1955/ 2.-August Macke.- mujer ante vidriera luminosa.-Museo Sprengel- Hannover)

ROMA EN EL TIEMPO

ciudades.-Roma.-fuente en Via Margutta.-foto Chris Warde Jones for The New York Times23 de octubre de 1963. — Escribo en una trattoria romana, al aire libre, en via Margutta. Profusión de recién casados que acuden aquí. Día radiante, agradabilísimo. Un fondo musical, inesperado, acompaña a quienes comemos bajo el sol: dos hombrecillos, uno dedicado a su acordeón y un trompetero nos ofrecen una melodía sencilla. Roma, otoño. Sonrisas de niños jugando alrededor de las estatuas. Son como animales revoltosos que se pelean. Juegos en orden y desorden que tienen pendientes a los comensales de la trattoria...

ciudades.-77.-Roma -Via Margutta.-foto Chris Warde Jones for The New York Times

1 de junio de 2013.– Georg Simmel me va diciendo en su «Roma, Florencia, Venecia» (Casimiro), desde el fondo de la lectura: «En ningún otro lugar la abundancia de cosas permite a esta actividad específicamente humana desplegar su dominio como en Roma. En ningún otro lugar un alma recibe tanto y debe acometer tanto para dar forma a la imagen. Ésta es la razón que

ciudades.-22.-Roma.-Via Margutta.-foto Chris Warde Jones for The New York Times

 explica en última instancia la incomparable y duradera relación que se establece entre la riqueza de las impresiones romanas y nuestra alma: es como si todos los contenidos de nuestra alma alcanzaran, al mismo tiempo, su máxima expresión.»

ciudades.-5frr,.-Roma.-1959.-Henri Cartier-Bresson

Extiendo la mirada para seguir viendo jugar a los niños en via Margutta...

Bajo de nuevo la mirada para seguir leyendo a Simmel.

(Imágenes.- 1, 2 y 3.-via Margutta.-fotos Chris Warde Jones.– The New York Times/ 4.- Roma 1959.-foto Henri Cartier- Bresson)

PASEOS DE ESCRITORES

paisajes.-uy78.-paseos.- Fulvio Roiter.-Brujas.-1959

Cotidianos paseos de Thomas Mann como él así lo anota en sus «Diarios» ; paseos también de W.G. Sebald ; paseos siempre de Robert Walser. Varias veces he hablado de tales paseos en Mi Siglo.  En el caso de Julien Gracq, el excelente escritor francés, profesor de geografia, enamorado de la geología y de la Historia, recluido al final de su vida en su villa natal de Saint-Florent- Le – Vieil, los paseos podrían extenderse «a lo largo del camino» – tal como reza el título de uno de sus libros, (Acantilado) – y sus pisadas saldrán de los libros hacia la naturaleza para volver luego, a media tarde, desde la naturaleza hasta los libros. » Aquí domina el abedul – va caminando y diciéndose Julien Gracq en sus «Capitulares» (Días contados)-, silueta más grácil contra el cielo que la de ningún otro árbol, unida a castaños aislados, a la rica vegetación amarilla, salpicada de rosetas más claras, a bosques de abetos jóvenes aún; acá y allá un roble de Ruysdaël estira a gran distancia la tienda sombría de sus ramas bajas; entre los troncos espaciados, el brezo siembra por doquier de flores moradas una felpa seca, algo así como una esterilla asurada y flameada; las veredas húmedas y verdes, abiertas para los cazadores en el monte bajo, desaparecen sumidas en el temblor de los helechos casi arborescentes. De

paisajes.-4eedv.-Beacon Fell

trecho en trecho, un sembrado de centeno o de maíz, henchido como un atolón que golpea la resaca de las malas hierbas y que defiende escasamente de la caza su barrera de rejilla metálica y su guardia mayor de espantapájaros. Saliendo casi de debajo de los pies, salpica por todos lados, en las revueltas de los senderos, la recia bofetada de las alas de los faisanes, que resuellan y roncan como una motocicleta al arrancar; al compás del trotecillo oscilante y mecánico de los conejos se sacuden y destellan a través de la hierba esos traseros menudos y cándidos; las ardillas flotan y se devanan de rama en rama,

paisajes.-t6ggn.-Albert Renger-Patzsch.-1936

como flexibles boas de plumas pelirrojas, casi inmateriales; los erizos revuelven con el hocico, despaciosos y sagaces, la alfombra de hojas secas. Todos los paseos – y el sendero serpenteante desconcierta enseguida y desvía del mundo habitado – se convierten en una escapada maravillosa al mundo de las fábulas, por donde avanzamos con el corazón un tanto palpitante por las revueltas de todas las sendas; el paso del hombre entre las criaturas silvestres no propaga aquí, a muy corta distancia, sino una ola de alarma muy débil que se cierra en el acto a sus espaldas igual que una estela en la mar.»

Los pies de los escritores parecen palabras y el rumor de las palabras va pisando las hojas de prosa, las acaricia a la vez, y la voz camina sobre el silencio de la naturaleza.

(Imágenes:- 1.-Fulvio Roiter.-Brujas.-1959/2.-Beacon Fell/3.-Albert Renger-Patzsch.-1936)

CANALES VENECIANOS

«Caminar por calli y campi, sin un itinerario preestablecido, quizá sea el mayor placer de que se  puede disfrutar en Venecia«, recomienda Diego Valeri en su «Guida sentimentale di Venezia«. Caminar también con Musset, cuando le escribe a George Sand en 1833 ; caminar con Dickens y Balzac, y también con

D `Annunzio cuando se enamora de Eleonora Duse en 1895; caminar con Proust, en mayo de 1900, en el momento en el que el gran escritor francés decide repentinamente reunirse en Venecia con Reynaldo Hahn:  sentado en las terrazas de los cafés, Proust escuchará cómo le traducen «Las piedras de Venecia«, de Ruskin. Ruskin le habla a Proust de cómo los pájaros frecuentan

la plaza de San Marcos: ” los muros de San Marcos le dice  – sirven de abrigo a innumerables palomas que ponen sus nidos en los follajes marmóreos y mezclan la dulce irisación de sus plumas, cambiantes a cada momento, con los tintes no menos atrayentes que permanecen allí, inmutables, desde hace setecientos años“. Caminar igualmente con Chauteaubriand y con Paul Morand, cuyo último libro será «Venecias«. Caminar detrás del comisario Brunetti de Donna Leon

investigando crímenes. Caminar por Venecia como apartamento trazado en «Los papeles de Aspern», de Henry James. Caminar con Joseph Brodsky en «Marca de agua«; caminar con Tiziano Scarpa en «Venecia es un pez«. En varias ocasiones he hablado de Venecia en Mi Siglo. Al borde de estos canales marcharon también Malraux, Montale, Buzzati, Saul Bellow y tantos otros.

 Conversaciones a la orilla del agua de Visconti; conversaciones a la orilla del agua de Thomas Mann. Las conversaciones traen y llevan palabras en góndolas que van del cine a la literatura. Música de Wagner. Poemas de Browning. Música de Monteverdi. Poemas de Byron. «Los gondoleros bogan con una pierna delante y la otra detrás – dice Tiziano Scarpa -, el pie posterior

se apoya en una minúscula peana elevada, una cuña: la energía hace palanca en el talón, luego en la planta y en los dedos del pie. Trabaja todo el cuerpo, se proyecta hacia delante, empuja. Observa sus cuerpos cuando descansan: los brazos cuelgan un poco hacia delante, los hombros redondos, la nuca, las clavículas, los omóplatos desarrollados. Desde la mano izquierda a la derecha están rodeados por una U de músculos mayúsculos».

Ahora que se habla de los 10 secretos de Venecia, la ciudad estará siempre en el recuerdo.

(Imágenes:- 1.-Karl Kaufmann.-wikimedia. commons/ 2.-Stefano Taglione/ 3.-Maurice Prendergast/ 4.-Mario Bonzuan/ 5.- Otto Pippel/ 6.-Vito Vecellio/ 7.-Lucien Lévy Dhumer)