RECUERDOS DE VINTILA HORIA

 

Vintila- nhy- Vintila Horia

 

Rumano de origen, viajero forzoso en tantos países diversos, tenaz investigador de las corrientes del espíritu humano, amigo de Ovidio y de Platón en amistad confidencial de lecturas, Vintila Horia me narraba hace años parte de su biografía.

«Escribí una novela ‑mi primera novela‑ a los once años. Recuerdo aún cómo se titulaba: Las aventuras del capitán Remy. Era la historia de una pandilla de niños en una ciudad norteamericana del Pacífico; estaba lógicamente influida por las lecturas de Julio Verne. Fue escrita en rumano y en la ciudad de Bucarest. La pandilla de niños roba un buque y desembarcan en una isla salvaje y allí, sin motivo ninguno ‑o al menos yo ahora no lo recuerdo‑, entran en guerra con unas tribus de la isla.

Esta novela la tendrá seguramente mi madre o mi padre guardada en algún sitio; recuerdo que mi padre me corrigió las erratas gramaticales.

 

Vintila-ng- Vintila Horia- todocoleccion net

 

De otra novela que yo quise escribir y cuya acción discurría en la orilla de un río de Bohemia, sólo redacté de ella la primera frase. Tendría yo entonces unos catorce años y estudiaba en el colegio. A los trece años caí enfermo de escarlatina, me quedé un mes en la cama y allí compuse mis primeros poemas; yo era algo así como un niño privilegiado para aprender a escribir la lengua rumana. Escribí en rumano en 1939 una novela cuyo título lo puse porque lo soñó mi mujer: se llamaba Allí, hasta las estrellas que queman. La publiqué en Rumanía en el año 42 y luego se tradujo al alemán en el año 1954.

Escribí también cuatro tomos de poesía en rumano. Pero volviendo a mi época de infancia, recuerdo la composición de obras teatrales que representaba en mi casa. Todas tenían tres personajes: yo, mi hermano y una prima, y el público era toda la familia. Las póníamos en escena siempre el 18 de diciembre, que es el día de mi cumpleaños. Ese día, o bien se representaba una obra mía, o bien hacía un periódico que vendía a mis familiares o exponía pinturas. Todo gustaba. Yo cobraba las entradas, el periódico tenía precio, y con ese dinero me compraba libros. Pero mis facetas no se reducían a la literatura o al arte: para demostrar que yo servía para todo, uno de esos días de cumpleaños organicé un partido de fútbol. Yo era el capitán y delantero centro, y en los «penaltys» hacía también de portero».

 

Jünger-njii-vebidoo de

 

Vintila Horia pasa una página más de su prodigiosa memoria: es el hombre que ganó un Goncourt, que rodó por países sin olvidar nunca su patria, y que hubo de pasar hambre y sufrimiento casi hasta el mismo borde de la locura.

«En el año 44 yo estaba de agregado de Prensa en Viena. Tenía veintinueve años. En octubre de 1944 entré con mi mujer ‑a los veinticinco años me había casado‑, en un campo de concentración de Alemania. Allí estuvimos los dos nueve o diez meses. Como todo se estaba hundiendo en Alemania, a pesar de ser aquel un campo para diplomáticos, fuimos tratados bastante mal. Yo pesaba entonces menos de cincuenta kilos.

Nos libertaron los ingleses. De nuevo viene aquí el fútbol a ser un episodio. Jugamos con los ingleses un partido de fútbol, y yo fui el capitán del equipo rumano: nos intercambiamos flores. Recuerdo que yo tenía entonces barba y que frente a mí ‑ en aquel partido en que los rumanos perdimos nueve a uno‑, había dos jugadores internacionales del equipo de Inglaterra, y todos ellos tan bien alimentados que la superioridad era tremenda: yo estaba tan débil después de los meses en el campo, que pegaba patadas a la tierra. Como anécdota curiosa añadiré que unos días después los ingleses volvieron a jugar otro encuentro con sus nuevos prisioneros, los alemanes, y al menos en fútbol aquella vez ganaron los alemanes.

De allí fuimos en camiones hacia Italia: yo he descrito ese viaje inolvidable en un libro. Era la Italia del año 1945, un país en paz pero completamente destruído. No había carreteras, por ejemplo; los camiones iban por las rutas de los trenes donde no había ni traviesas ni rieles; a derecha e izquierda podían verse campos minados entre el trigo que no se podía cosechar. En Italia estuvimos tres años: allí escribí poesías, artículos, ensayos y una novela larga, de quinientas páginas, titulada El hombre de las tinieblas, que no se publicó nunca. En 1948 me fui como emigrante a la Argentina. En mi permiso de desembarco figuraba como profesión la de chófer, yo había recibido clases de mecánico en el pueblecito de Strezza, cerca de Milán, en un garaje cuya dueña ‑aún la recuerdo‑ se llamaba señora Negri.

 

Abellio-ybbju- Raymond Abellio le dispositif

 

En Argentina, comencé a dar clases de literatura rumana; estuve luego en un Banco como empleado en el departamento de correspondencia francesa: era entonces 1949. Luego pasé a ser contable en una empresa finlandesa de importación de papel.

Yo era feliz a pesar del exilio. Sobre todo cuando me di cuenta de que el exilio, como toda situación límite, puede ser también una técnica de conocimiento para el hombre, puede servir para su perfeccionamiento.

Vine a España porque mi mujer sufría de asma y alguien nos dijo que el mejor clima para el asma era el de Madrid. Escribí una carta al secretario general del Instituto de Cultura Hispánica y le mandé un relato. El me proporcionó una beca. Llegamos. Tuve muchos empleos ‑ colaborador fijo de la revista  «Mundo»  desde 1953 a 1960  y escribí mi primer libro en lengua española, que se tituló Presencia del mito. Después quise escribir algo sobre España, intentando interpretarla. Curiosamente hasta el momento aún no lo he conseguido. Sólo ahora creo poder empezar a escribir ese libro sobre España que me gustaría hacer y que desde hace años estoy pensando.

Empecé a escribir Dios ha nacido en el exilio en rumano, luego en español. Me ocurrió algo extraño: la lengua rumana no me servía porque me halagaba  demasiado a mi propia conciencia aquel variadísimo caudal de palabras que yo conocía; el español tampoco me servía por lo contrario: porque me faltaba conocer muchas palabras para poder expresarme bien. Fue así como decidí escribir Dios ha nacido en el exilio en francés, la lengua exacta para realizar esa novela. La acabé en siete meses, encerrado en la Biblioteca Nacional, apoyado en «barras» de cafeterías, en cualquier sitio. La envié a diversos editores y la rechazaron. Un día, al volver de Cercedilla ‑recuerdo‑, vi en el cielo unas extrañas nubes en forma de plumas; llegué a casa y le dije a mi mujer: «Es la señal de que va a  llegar el contrato«. No llegó nada. Estuve más de un año con mi novela rodando de aquí para allá, sin publicarla nadie. Hasta que en 1959, en noviembre, el editor Fayard me escribió diciéndome que iba a publicarla.

 

Vintila-uyb- Vintila Horia- Diario de un campesino del Danubio- todocoleccion net

 

A nosotros los rumanos nos preocupa tremendamente el tiempo. A mí, reconozco que es el tema que más me interesa. Me preocupa «aniquilar el tiempo», es decir, luchar con el tiempo. Esto es algo latente en todas mis novelas. También aparece en el Diario de un campesino del Danubio; en este libro sale de nuevo ese tema, que es típico en los rumanos. Hay una lucha sorda en el rumano contra el tiempo y contra su representación, que es la historia. La historia estuvo siempre contra nosotros. Uno de los temas claves de este Diario mío es aniquilar el tema histórico del tiempo.

 

Junger-ngu- mercadolibre com

 

Hay una serie de novelistas que me interesan mucho: el alemán Ernst Junger, por ejemplo, autor de Los acantilados de mármol. Otro es el francés Raymond Abellio, que ha escrito La fosa de Babel y un libro que está traducido hace ya tiempo al castellano: Los ojos de Ezequiel están abiertos. Luego podría citar a Faulkner y su Luz de agosto, que me parece una novela extraordinaria. Y al norteamericano Jack Kerouac, el autor de En el camino, otro libro que me impresionó. Los italianos, que antes me gustaban, poco a poco me han ido defraudando algo: así Dino Buzzati. Si pasamos a los  clásicos, Dostoiewski me sigue interesando; creo que muchas cosas de él están vigentes y enseñan. No así Tolstoi, que es un novelista que pertenece totalmente a su siglo. Entre los rusos, el único que me parece de gran valor es Pasternak, el representante de la literatura nueva y de todo un período histórico ‑esos cincuenta años de régimen comunista se reflejan mucho más y mucho mejor en El doctor Zivago que en la confusa multitud de novelas escritas por los demás autores soviéticos».

 

escritores.-6wws.-Boris Pasternak.-a la izquierda, con su hermano.-pintura de su padre, Leonid Pasternak

 

(Imágenes.- 1.-Vintila Horia/ 2.-novela de Vintila Horia- todocoleccion/ 3.-Ernest Jünger- rebidoo/ 4.-Raymind Abellio- le dispositif/ 5.-novela de Vintila Horia- todocoleciom/ 6.-mundolibro/ 7.- Pasternak a la izquierda- pintura de Leonidas Pasternak)

VIAJAR POR LA RED

 

televisión-nhyy-Nam June Paik- mil novecientos sesenta y cinco

 

«El famoso consejo de E. M Forster: «sólo conéctate» ha tomado la forma de una interconexión mecánica, el sentimiento de que gracias a la w w w nunca estamos solos. – explica Alberto Manguel en un ensayo sobre «el lector como metáfora» (Fondo de Cultura)Viajamos en rebaños, platicamos en grupos, adquirimos amigos en Facebook, tememos a un cuarto vacío y a la imagen de una sola sombra en nuestro muro. Nos sentimos incómodos leyendo en soledad, queremos que nuestra lectura esté «interconectada», compartimos comentarios en pantalla, nos guiamos por listas de best-sellers que nos dicen lo que otros están leyendo (…)» Es el viaje por la Red, un viaje sobre textos e imágenes, una lectura que muchas veces salta de un lado a otro, cuyo sendero va de posada en

 

televisión-bbhu- Chris Marker

 

posada, que en tantas ocasiones no se detiene, atisba aquí y allá el título y dimensiones del texto, calibra en un segundo si aquello le interesa o no, y vuelve a saltar instantáneo hacia otra imagen, otro texto, el viaje se hace navegación y la navegación se pierde en puertos innumerables.

«Cuando nos conectamos a la Red – ha querido recordar también Nicholas Carr -, entramos en un entorno que fomenta una lectura somera, un pensamiento apresurado y distraído, un pensamiento superficial. Es posible pensar profundamente mientras se navega por la Red, como es posible pensar someramente cuando se lee un libro, pero no es éste el tipo de pensamiento que la tecnología promueve y recompensa (…) La extensa actividad cerebral de un navegante de la Red apunta a por qué la lectura atenta y otras actividades de concentración sostenida se vuelven tan arduas online«.

 

objetos.-77j.-televisión.-las pequeñas pantallas.- Lee Friedlander --2001

 

«Nosotros, lectores de un texto electrónico – añade igualmente Manguel -, partimos por paneles móviles que ponen frente a nosotros recintos de escritura idénticos entre sí. Echamos un vistazo a una página siempre presente que no está rodeada de un espacio libre para el comentario sino, en muchos casos, por vínculos predestinados a otras páginas, así como por anuncios distractores. En la pantalla no tenemos el sentido material del seguimiento físico de la historia, a diferencia de lo que sucede cuando sostenemos un códice entre nuestras manos. Es útil, por supuesto, pero también limita. Como viajeros del ciberespacio necesitamos ser más conscientes de estas limitaciones y encontrar maneras de reclamar nuestra libertad de viajeros».

 

La Red- tyyu- wikipedia

 

(Imágenes.- 1.-Nam June Paik– 1965/ 2.-Chris Marker/ 3.- Lee Friedlander– 2001- 4.- Wikipedia)

PIERRE BOULEZ : MÚSICA Y POESÍA

 

Boulez-unnhu- Pierre Boulez- music newcity com

 

«Susurros, palabra hablada, palabra hablada con entonación, canto hablado, canto propiamente dicho.., numerosas combinaciones de posibilidades«. Así comenta el teórico de la música Herbert Eimert el Visage Nuptial, (1951-52), obra de Pierre Boulez, sobre un ciclo de poesías del escritor surrealista René Char.

Como en otros compositores, aquí la música quiere apoyarse en la literatura. La selección de poetas que hace Boulez -además de René Char, Mallarmé y Henri Michaux – deja paso a sus confesiones: «René Chardijo el compositor – representa una concentración del lenguaje, una calidad, una firmeza que en la poesía contemporánea son modelos. Me gusta por encima de todo la violencia marcada por la palabra, su paradoja ejemplar, su pureza…».

 

Boulez-ntr- Pierre Boulez- lik essuccess com

 

Por su parte el poeta quiso a su vez intervenir en esta unión. «La música– dijo Charaún recientemente no se unía a la poesía, o a la inversa, porque una de las dos, desde el primer compás, quedaba completamente vencida o sometida a la otra. Era como su doble, su montura, y estos dos grandes misterios distintos, poesía y música, no consentían aparecer unidos más que para hacer sonreír con conmiseración a aquellos que habían venido a saborear…»

Sobre un verso de Henri Michaux compone también Boulez su Poésie por pouvoir, donde lo instrumental y lo vocal se mezclan a lo electrónico.

La poesía y la música se entrelazan. Cuando acaba de morir este gran compositor, cuya intensa biografía – cruzada muchas veces de audacias, rabia, amistades y enemistades, encuentros y desencuentros con Messiaen, Stravinsky, LeibowitzCage, tal como relata su biógrafo Joan Peyser y resume Alex Ross en «El ruido eterno» -, la música del siglo XX recordará la personalidad y calidad de este gran autor.

Descanse en paz.

 

Boulez-noi- Pierre Boulez- theguardian com

 

(Imágenes.- 1.-music newacity.com/ 2.-lik. essucess. com/ 3.- theguardian. com)

ALVARO DELGADO

 

Alvaro Delgado- bty- Antonio Machado- mil novecientos setenta y dos

 

«Los retratos de Alvaro Delgado decía José Hierro – son equilibradamente, buena pintura y buen documento humano, buenos retratos, en suma. Porque no hay posibilidad de lograr buenos retratos con la mala pintura. Un mal pintor, sólo nos da la superficie,

 

Alvaro Delgado- boi- Gerardo Diego

 

lo que ve la máquina fotográfica en un instante, en tanto que el verdadero artista, ofrece una suma de instantes, de gestos. No lo que vemos en un abrir y cerrar de ojos, sino lo que recordamos, tras haber observado largamente al retratado. Sólo el artista es capaz de plasmar eso que llamamos personalidad del modelo.

 

Alvaro Delgado-ybbt- Benjamín Palencia

 

A Alvaro Delgado le ayuda, en primer lugar, su capacidad de ver en el presunto modelo un ser complejo, con su psicología y sus enigmas. No ve en él formas, sino un carácter y una personalidad que naturalmente, sólo a través de formas puede manifestarse. Y para revelar lo oculto, para darle cuerpo visible, dispone de su fabulosa capacidad de dibujante. El lápiz o el pincel son como una prolongación de su mano (…) Y para realzar y fijar la personalidad del retratado utiliza el procedimiento distorsionador del expresionismo, pero con ciertos matices (…) El expresionismo de Alvaro Delgado es una forma de ironía. Más que el insulto y la discrepancia vomitados contra la realidad, una agudeza, una ingeniosidad, que define humorísticamente la personalidad del modelo. Es un proceso distorsionador, hijo de la inteligencia y no de la ira».

(en recuerdo del pintor Alvaro Delgado que acaba de morir)

 

Alvaro Delgado- nbg- Valle Inclán

 

(Imágenes.- Alvaro Delgado: 1.- Antonio Machado/2.- Gerardo Diego/ 3.- Benjamín Palencia/ 4.- Ramón María del Valle Inclán)

 

NUEVA YORK Y BERENICE ABBOTT

ciudades.-9jju.-Nueva York.-1932.-Berenice Abbott

 

«Manhattan es uno de los paisajes urbanos entre los más singulares y fascinantes que conozco – así lo confesó Siri Hustvedt -. De un bloque a otro, la experiencia puede ser radicalmente diferente. La tolerancia es tan manifiesta que cada habitante puede afirmar su personalidad o reinventársela, libremente».

 

ciudades.-6688j.-Séptima Avenida.-1935.-por Berenice Abbott

 

«Los exiliados, que habían atravesado el océano para llegar a este Nueva York desmesurado – escribió David Ignatow -, se sentían presos de una violenta tempestad que amenazaba aniquilarles. Los bus atravesaban las calles como demonios. Muchedumbres de paseantes recorrían las aceras, sus rostros eran como una espuma viviente. Todo aquello era loco, inconcebible».

 

ciudades.-4eev.-Nueva York.-1937.-Berenice Abbott

 

«El ascensor en Nueva York  – evocó también Paul Morand -, es una especie de locomotora salvo que es vertical. Gracias a él, la ciudad conoce el mismo fogoso lanzamiento hacia adelante que la nación mantiene hacia el Oeste. El ascensor es la máquina del corazón de toda esta feria. El motor fantástico que, igual que un grito, os eleva y sostiene, logrando esa sensación, que no se encuentra en ninguna parte, la de «caer hacia arriba»

 

ciudades.-4wbnn.-Nueva York 1933.-Berenice Abbott

 

«Nueva York, como Paris, baila con sus pies frenéticos – confesó hace pocos años Rick Moody -. A pesar de los corazones heridos, parece que la ciudad ha decidido  vivir como siempre lo ha hecho. Encuentro atrayente y a la vez arrogante esta particular dedicación por lo cotidiano. La ciudad ha  retomado su aspecto delicioso y seductor. A pesar de las medidas de «seguridad», la ciudad es imposible de controlar y sospecho que a Nueva York le gusta vivir de esta manera».

 

café-bnnyuu-Berenice Abbott- Nueva York mil novecientos cuarenta y ocho

 

«La unión entre el caminar y el lenguaje – señaló Paul Auster – es evidente. Existe un ritmo de las palabras que corresponde a un ritmo de los pasos. La escritura no es más que una especie de movimiento que tiene necesidad, para expresarse, de esta huida al caminar. En realidad, cuando se camina por Nueva York se piensa. El tema del caminar para mí no pertenece a la literatura sino a la autobiografía».

 

ciudades.-42ssd.-Nueva York.-1903.-Berenice Abbott

 

(pequeña evocación de Berenice Abbott, cuyas fotografías se exponen estos días en Valladolid)

(Imágenes.-Berenice Abbott: Nueva York.- 1- 1932/ 2-1935/ 3.-1937/ 4.-1933/ 5.-1948/ 6. 1903)

PRINCIPIOS DE ESCRITOR

 

figuras-unnnmn- Gerhard Richter- dos mil cuatro

 

» Lo mismo que  el arco iris, que da la impresión de estar quieto en su curva de color, así el relámpago, en  vez de trazar su instantánea precipitada, recibe la mano mía en el aire que la deja quieta un  segundo, detenida, mientras se abre la ventana del recuerdo en el patio del colegio hasta  donde he venido andando esta mañana, acompañado de mis hermanos menores, y ambos  como yo con sus carteras llenas de libros, cruzando calles y descampados, pasando cerca  de las lonas de un circo tras las cuales suena el ensayo de las maracas que mueven las  manos de un cantante de color. Siempre uno el camino al colegio con esa lona del circo y  con ese movimiento sonoro de las maracas que es música de otro tiempo. Cuando llego al  colegio, cada vez que llego al colegio, se me despierta el alma de escritor. Pasa un avión  sobre el patio, pasa todos los días a la misma hora,  para todos es un avión, algunos ni  siquiera lo miran o lo oyen, pasa el avión plateado con sus motores y alas, es un aparato  moderno, un objeto en el aire, pero para mí no es sólo un avión. Me han encargado una  redacción para la revista del colegio, en este momento tengo once o doce años, levanto la  mirada y el avión para mí no es sólo un avión, es un cuerpo que horada las nubes, van las  ventanillas en el cielo escoltadas por ráfagas deshilachadas, el ronroneo del motor es el de  un animal que duerme, un animal horizontal, con una panza que parece quieta pero que  marcha a toda velocidad, esa panza con la bodega y las maletas, y también  con los  viajeros, y también  con el  carrito de ruedas en el que avanzan bebidas y bocadillos, todo  eso, con el sueño de quienes van dormidos, con los tacones de las azafatas, tiene que  pasar a esta hora precisa sobre el patio de un colegio donde se juega al fútbol, hemos  puesto a uno y otro lado de las porterías mochilas y abrigos, corren las piernas de  extremos y defensas tras el balón y el avión pasa por encima del patio sin pasar, un niño  ha levantado la vista y mira en el cielo todo lo que no es un avión, todo lo que no se ve de ese  aparato que cruza el patio. Tiene la creación en los ojos. Él no sabe lo que es la creación,  se lo explicarán más tarde en la Universidad, le enseñarán o intentarán enseñarle los  mecanismos de la creación,  pero él se ha adelantado ya a tales mecanismos, crea, tiene en  la mente lo que va escribir en la revista del colegio y ve perfectamente cómo el río de nubes  está abriendo en el cielo  una rendija para que el avión traspase y lo haga en silencio para  que no se despierten los viajeros dormidos y no tintineen apenas los vasos y botellas que  se deslizan en el carrito. Va creando este niño en una esquina del patio y piensa a la vez en  el misterio de las autopistas aéreas, en el cruce en el aire de tantos  aparatos, miles  de  aviones,  millones de patios en los que se juega al fútbol, espacios celestes que él mira,  espacios terrestres que él ve».

José Julio Perlado – (del libro inédito «Relámpagos»)

 

figuras-nmmmn-Jeremy Blake

 

(Imágenes.- 1.-Gerhard Richter.- 2004/ 2.-Jeremy Blake)

ESTE VERSO ES EL PRESENTE

 

tiempo-nju- reloj y calendario del Ayuntamiento de Praga- wikipedia

 

«Este verso es el presente.

El verso que habéis leído es ya el pasado

–ha quedado atrás después de la lectura –.

El resto del poema es el futuro,

que existe fuera de vuestra

percepción.

 

 

Las palabras

están aquí, tanto si las leéis

como si no. Y ningún poder terrestre

lo puede modificar».

Joan Brossa.- (traducción de Carlos Vitale)

 

tiempo- fees- Ladislav Postupa

 

(Imágenes.1.- reloj y calendario del Ayuntamiento de Praga- wikipedia/ 2.-Ladislav Postupa- artnet)

 

VIEJO MADRID (61) : VELANDO AL AÑO NUEVO

 

Madrid-ryuu-La puerta del Sol- Lewis Sketches and Spanish character- 1833- 1834

 

«A mediados del siglo XlX – cuenta Pedro Montoliú al hablar de las tradiciones madrileñas – se «echaban los años y estrechos«, juego social perdido que no sólo se celebraba en la víspera de Año Nuevo sino también en la de Reyes. Su realización iba precedida por la colocación de puestos en los que se vendían tarjetas en blanco, «motes nuevos para damas y galantes» y versos impresos en pequeñas cartulinas.

 

Madrid.- 4fbb. - Puerta del Sol.- plano de Texeira

 

En las tarjetas en blanco se escribían los nombres de los miembros de la familia y de los amigos invitados a la reunión. Las tarjetas pertenecientes a los hombres se ponían en una urna o recipiente y las de las mujeres en otra diferente, como primer paso para dejar a la suerte que eligiera el nombre de los afortunados sobre los que había «caído el año». El elegido, a continuación, debía obsequiar a la afortunada dama con algún presente, que normalmente eran confites por lo que en estas fechas aumentaba fuertemente la venta de cajas de pastelillos.

Si se trataba de motes o versos ya impresos, el juego consistía en meter todos los papelines en la misma urna, remover y sacar cada uno el que en voz alta supuestamente le describía o le aventuraba algún destino para el año que empezaba. Las frases eran recibidas en medio del jolgorio general por su tono satírico o sus burlescas descripciones.

 

Madrid-bbeer-La Puerta del Sol en el siglo diecinueve- cervantesvirtual

 

Esta costumbre, que pudo tener su origen en la Edad Media, cuando se buscaba saber el futuro a través de la suerte, se completaba con la de los «estrechos«, iniciada, según parece, durante el Imperio Romano y llamada así porque maridos y esposas, y novios y novias se estrechaban las manos y se prometían felicidad para el año que se iniciaba».

Siempre – recuerda Montoliú – el comienzo y el fin de un año ha tenido un simbolismo especial. Por lo general la celebración de esta transición se ha hecho en familia, aunque hayan cambiado los actos de la velada porque de una auténtica velada se trata, pues se vela la entrada del nuevo día«.

¡FELIZ  AÑO   2016  A   TODOS!

 

Navidad-nmmi- tiempo- original de The New York almanac- mil ochocientos setenta y seis

 

(Imágenes.- 1.-Puerta del Sol- Lewis Sketcher- 1834/ 2.-plano de Texeira/ 3.-Puerta del Sol- cervantes virtual/ 4.- original del The New York almanac- 1876)

JULIA MARGARET CAMERON

 

lectura.-9hbn-Julia Margaret Cmeron.-marzo 1867

 

«Añoraba atrapar toda la belleza que me pasara por delante y, a la larga, creo haber satisfecho tal anhelo«, declaraba la fotógrafa inglesa Julia Margaret Cameron, cuyo trabajo es celebrado estos días en el Victoria and Albert Museum con una amplia exposición. Esa búsqueda de la belleza, que así definía Cameron a la fotografía, la hizo decir una vez: «¿Por qué no viene la señora Smith a ser fotografiada?- le preguntó a una amiga sobre una dama de Londres a la que no conocía en persona -. Me dicen que es Hermosa. Pugna por que venga y se convertirá en Inmortal».

 

fotografía- nhy- Julia Margaret Cameron- wikipedia org

 

Los claroscuros y las nieblas, las miradas perdidas, los pómulos iluminados y reflejados, todo el misterio del retrato en el ser humano, Cameron lo buscó y lo consiguió.

 

fotografía- noim- Julia Margaret Cameron-

 

La diferencia en las fotografías de Cameron respecto a mujeres y a hombres ha sido tratada por Susan Sontag. «Fotografiaba de manera distinta a hombres y a mujeres. Los hombres, entre ellos los poetas, eruditos y científicos más eminentes de la era victoriana – afirmó Sontag – posaban para sus retratos.

 

fotografía-nyui- Cameron-Julia Jackson

 

Las mujeres – la mujer, hija, hermana, sobrina de alguien – servían de modelos para los «temas extravagantes» ( la frase es de Cameron).

 

rostros.-679.-foto por Julia Margaret Cameron.-Imagery Our World

 

Las mujeres estaban habituadas a personificar los ideales de la feminidad extraídos de la literatura o la mitología: la vulnerabilidad y patetismo de Ofelia; la ternura de la Madonna con el Niño.

 

foografía- in- Julia Margaret Cameron- Virginia Woolf- mil novecientos dos- venetianred net

 

Casi todas las modelos eran parientes o amigas; o su doncella, que, convenientemente vestida de nuevo, encarnaba diversos iconos exaltados de la feminidad.

 

mujer.-4f4f.-por Julia Margaret Cameron.-The Victorian Webs

 

Sólo Julia Jackson, la sobrina de Cameron ( y futura madre de la futura Virginia Woolf), en homenaje a su excepcional belleza, nunca posó como nadie, salvo como ella misma.

 

fotografía- unnh- julia Margaret Cameron- Henry Taylor- mil ochocientos sesenta y siete- arttatler com

 

Lo que habilitaba como modelos a las mujeres era precisamente su belleza, como la fama y el éxito habilitaban a los hombres. La belleza de las mujeres las volvía sujetos ideales.

 

fotografía- nuy- Julia Margaret Cameron- Thomas Carlyle- mil ochocientos sesenta y siete

 

Notablemente – señala Susan Sontag -, no había papel alguno para la belleza pintoresca o exótica, así que cuando Cameron y su marido se mudaron a Ceilán, hizo muy pocas imágenes».

 

fotografía- nbui- Julia Margaret Cameron-- Ellen Terry- mil ochocientos sesenta y cuatro

 

(Imágenes.- 1.- Julia Margaret Cameron- 1867/ 2.-Julia Margaret Cameron- Wikipedia/ 3.-Julia Margaret Cameron/ 4.-Julia Jackson- 1867/ 5.-John Herschel/ 6.- Virginia Woolf-1902/ 7.-The victorians/ 8.-Sir Henry Taylor– 1867/ 9.-Thomas Carlyle-1867/ 10- Ellen Terry. a los dieciséis años- 1864)

MANOS CALIENTES

 

trenes- bgr- Toni Schneiders- mil novecientos cincuenta y uno

 

«Anda, hoy te llevaré al tren, dice mi abuelo. Las manos de mi abuelo cogen mi abrigo, un abrigo corto, azul marino, meto mis brazos por las mangas, las manos de mi abuelo me abrochan los botones, Vamos, da un beso a tu madre. Las manos de mi abuelo me suben la capucha, me atan los cordones de los zapatos azules, me limpian las gafas, los dedos de las manos de mi abuelo toman una servilleta de papel y frotan suavemente los cristales, no veo nada, ahora sí, ahora veo otra vez, me han vuelto a colocar las gafas, me aprieta la goma en la nuca, me hacen daño las varillas, miro a mi abuelo y le digo: ¿ se ha despertado el tren? Mientras bajamos las escaleras meto mi pequeña mano en la de mi abuelo, es una caracola gigante, es una cueva rugosa, blanda, caliente, yo sé que nada me va a pasar porque es una mano mágica, con unos dedos que hacen teatro, el pulgar es el enano gordo al que golpea el índice, el índice es la torre de un castillo al que mi abuelo ata un pañuelo en la uña y el pañuelo blanco flamea asomando al borde de la silla, haciendo títeres, yo me siento en el suelo del cuarto y miro el espectáculo de títeres de dedos en el teatro de manos de mi abuelo, el meñique lucha contra el anular, se suben los dos sobre el dedo corazón, el índice levanta bandera blanca y el pequeño pulgar sale como asustado por encima del respaldo de la silla, haciendo muecas, haciéndose el cojo, doblándose como si estuviera herido. Yo aplaudo y no necesito más. Más que tener juguetes prefiero la mano de mi abuelo, es una mano mágica. Entonces, abuelo, ¿ya está despierto el tren? Sí, yo creo que está despierto. Cada vez que he querido ver el tren me han dicho que estaba dormido, yo he mirado por la ventana de la cocina, he visto que era de noche, el tren estará dormido, he pensado, y enseguida, mientras pincho las patatas fritas, mientras enarbolo el tenedor en el aire con la patata frita en la punta, he dicho convencido: abuelo, el tren estará dormido, porque ahora es de noche. Sí, estará dormido, pero ahora come,

 

jardines.-55gtt.- infancia.- Gustave Caillebotte

 

Por eso ahora, cuando ya hemos salido del portal mano con mano, él tirando un poco de mí y yo andando lo más deprisa que puedo, noto ese miedo a lo que no he visto nunca, un susto que no puedo revelar porque no sé cómo será el tren, he visto trenes diminutos, zigzagueantes, eléctricos, rojos, antiguos y modernos, montados sobre vías relucientes entre las patas de la mesa del comedor, la máquina negra con su chimenea brillante, los vagones corriendo igual que culebras, los pasos elevados justo en el sitio donde se sienta mi padre, el túnel alargado bajo las faldas de mi madre. ¿Pero y el humo? Verás qué humo, Miguel, verás cuánto humo, me dice mi abuelo. Y qué es el humo, pregunto. Entonces, mientras andamos por la calle, mi abuelo me cuenta cómo es el humo: el humo es pardo, gris, violeta, espumoso, transparente, una nube, penachos, gasa, ondas de azúcar, el humo es una mancha de ruedas que da vueltas en el aire, un círculo de seda incandescente, una flor de nieve que sale blanca de la chimenea y se abre en crema gaseosa hasta cabecear y dar tumbos y ascender por la pared del paisaje, el humo es una tos anciana, un carraspeo de caldera hirviendo, las volutas de una pipa encendida, el desahogo lívido, la lana del viento, el humo es un tiovivo de bruma que va nadando hacia el cielo, una masa en disolución, el alma del tren que se escapa en agonía, la niebla, el polvo de la niebla, el humo es irisado, rojizo, azul, malva, toma el color de los andenes, fuma debajo de los techos, va planeando ingrávido, lento, majestuoso, se desgaja en copos de vapor, el humo es manso cordero de luz, un rebaño paciente de volutas, el humo es un fantasma ceniza, una olla de suspiros, la procesión de la gasa deshilada, el humo no existe, no se puede tocar, no ataca, no hace daño, parece que va a quedarse y se va, no vive en ninguna parte, no tiene familia, el humo nace y ya se va descomponiendo, ahora hay humo y enseguida no lo habrá, eso es el humo, Miguel.

 

mar.-568h.-trenes.-paisajes.-George Bellows.-lluvia en el río.-1908.-Museum of Art. Rhode Island School of Dessing, Providence

 

Los niños tenemos una memoria prodigiosa, una sensibilidad de cera, se nos moldea hasta los cinco años, y estas palabras de mi abuelo, mi mano en su mano, él tirando de mí por la ciudad para enseñarme el tren, van entrando como el humo, se van quedando pegadas a mis recuerdos, parece que no escucho, que no entiendo nada de ese lenguaje, pero el humo de esas palabras entra por el oído, envuelve mi pequeña atención y yo sé ya, más o menos, cómo es el humo para los mayores. ¿Quieres castañas? No, no quiero castañas, quiero llegar al tren. Pero la mano de mi abuelo saca su bondad del bolsillo del abrigo, sus dedos bailan con unas monedas, se para ante el puesto de castañas y compra un cucurucho de castañas calientes que me va pelando, me quita la crujiente corteza y me entrega el corazón desnudo de la castaña asada y amarilla, la pulpa tibia, una carne cremosa que se hace pasta entre mis dientes. Cómetela despacio, sin atragantarte. Y me empiezo a comer una, pero de repente me entra el miedo de nuevo cuando oigo a mi abuelo: verás cómo lo vamos a pasar Miguel, verás qué ruido hace el tren. Lo miro con mi castaña en la mano, niego con la cabeza: ya no quiero más, le digo. Entrego mi castaña mordida y pregunto: ¿hace ruido el tren? Lo he dicho torpemente, con mi media lengua de trapo, pero le insisto mirándole hacia arriba, cogiéndole la gran mano caliente: dí, abuelo, ¿hace mucho ruido el tren? Entonces, mientras echamos a andar, mi abuelo me va explicando el ruido: sí, hace mucho ruido el tren, el ruido, cuando vas sentado, es un ronquido traqueteante, un vaivén sordo, un ahogo subterráneo, el ruido es la música del hierro, el fragor de las ruedas, el gemido deslizante de las vías, un silbido, un compás, ese ir y venir de la madera, el ruido es la noche acunada, un columpio mínimo, el pálpito, un rítmico adormecerse, apenas chasquidos, el ruido es eterno, nadie sabe cómo empezó, el ruido existe desde siempre, sin este ruido el tren no viviría, el ruido nace del intestino del vagón, es el temblor de las tímidas ventanillas, el tintineo de los cristales, el ruido es el latir del corazón gimiente, la cola rumorosa de un gusano alargado, el ruido es machacado por las ruedas, pulverizado, pisoteado, el ruido es un tapón en el oído dormido, algodón de sonidos, susurro de acero, el ruido penetra en la dentadura de los raíles, abre la boca de los túneles, suprime las caries de las montañas, quema con su láser el silencio horadado, estremece las puertas de los compartimentos, taladra el tambor de los asientos, el ruido herido de pitidos lastimeros ulula en los campos de la noche, culebrea, tritura la arenilla, las chispas, ametralla los travesaños, cambia de agujas su sonido perpetuo, graniza sobre el techo del vagón, al ruido le van echando carbones en el estómago encendido, llamea el infierno del ruido, se hace rojo pasión, y el ruido comparte así nuestros compartimentos, cabecea el run-run de nuestras duermevelas viajeras, es el tam-tam de los sueños, ése es el ruido, Miguel.

 

trenes-nnbu- Brief Encounter- mil novecientos cuarenta y cinco- wondersinthedark

 

Los niños tenemos una memoria prodigiosa, yo me acordaré de esta mano caliente, yo me acordaré de lo que acabo de oír. Ahora, con mi mano en la mano de mi abuelo, dejándome arrastrar por sus grandes dedos, oculto bajo la capucha azul, todo azul en abrigo y zapatos, un azul diminuto y con gafas, azul recuerdo, cruzo la gran ciudad, subo y bajo como si no sintiera nada, como si nada hubiera entendido, y el humo y el ruido llegan conmigo a la estación. ¿Ves, Miguel?, aquí es. La gran estación, la enorme caja de altavoces y cristales, las vidas tomadas por las asas, deslizadas sobre ruedecillas, cabezas guillotinadas por el adiós de las ventanillas, besos de lágrimas, las manos de mi abuelo que me levantan del suelo y que izan a este niño en el aire y te colocan sobre la plataforma del vagón. Entonces, cuando el tren arranca, piensas que la mano subió contigo y la buscas, y andas por el pasillo de la última infancia empujando puertas, creyendo que es aún el juego del escondite, estás ahí, abuelo, detrás de esa soledad, te veo los zapatos y el abrigo, o estás aquí, detrás de esa cortina, detrás de los siempres. Y entonces te das cuenta que todas las manos desconocidas van sentadas cada una ocupada en lo suyo, hojeando periódicos, gesticulando o desenvolviendo bocadillos para ponerse a comer. Crees aún que la mano del abuelo va a cogerte por detrás, como cuando eras pequeño, ven, Miguel, vente conmigo al despacho, que te voy a hacer el juego de las monedas en la frente, verás cómo se quedan las monedas pegadas en la frente, tú les dices a ellas “baja”, y verás cómo te obedecen. Pero ya este tren corre por el olvido a toda velocidad, cumples años, cada vez ves menos al abuelo, las manos de tus padres te ordenan, te castigan, te ayudan, hasta que un día en que te sueltas de ellas del todo y vas sin manos sobre la bici de tu adolescencia, descubriendo que el mundo es tuyo, las calles no tienen fronteras, hay días sin horas y existen otras manos mariposas con alas nacaradas y una pelusilla femenina que al acariciar te estremece. Estudias en un colegio, en una universidad, apruebas los primeros parciales de la vida, te examinan del riesgo, envías curriculum diciendo que tienes la experiencia de no tener experiencia. Después, los años pasan y enlazas tus dedos con los de la mujer mariposa, besas sus uñas, los besos hacen nidos en cada pulpa acariciada, y un día te decides : Mañana, le dices. Y mañana salís Ana y tú ya de la iglesia con las alianzas anilladas, presas de amor la libertad. Mañana tienes un hijo, lo educas, crece. Mañana se te va ensanchando la tripa, el pelo se cae y a la vez encanece. Mañana a las once, domingo, el día en que te has levantado tarde, llaman a la puerta y te entregan el telegrama. Firme aquí, te dice el empleado. Firmas que has recibido la noticia azul.

 

trenes.-49nn.-Marcus Krackowizer.-2006 - copia

 

Y ahora vas con el escalofrío dentro, viajando en este tren de seda, el tren ultramoderno, supersónico, un tren sin humos y sin ruido, en busca del adiós último a la gran mano caliente. Los entierros son cortos, mañana tienes que estar en el trabajo. Entonces apoyas la cabeza en el cristal de la ventanilla, viene el recuerdo, la almendra de un amargo estremecimiento desapacible, un estremecimiento sin marco, como la foto amarilla colocada sobre el aparador, la velocidad va hacia el pasado, no puedes recuperar el tiempo, miras el campo fulgurante, el horizonte empequeñecido, y te preguntas: ¿Pero es cierto?, ¿es que tuve un abuelo alguna vez?».

José Julio Perlado.- «Manos calientes.-(relato inédito) – (perteneciente al libro «Caligrafía», de próxima aparición)

 

trenes-nnju-Mark Edwards

 

(Imágenes.- 1.-Toni Scheneiders– 1951/ 2.-Gustave Caillebotte/ 3.- George Bellows– 1908- museum of art Rhode island school/ 4.-Brief encounter- 1945- wondersinthedark/ 5.- Marcus Krackkowizer– dar. fine art- 2006/ 6.- Mark Edwards)

 

DIBUJANDO UNOS LIRIOS

 

flores.-ttggb.-lirios.-Sir Jacob Epstein.-1880-1978

 

«Estoy dibujando unos lirios que crecen pegados al muro sur de cierta casa. Tienen un metro de alto más o menos, pero como están empezando a florecer, se curvan por el peso de las flores» – así lo va apuntando John Berger en «El cuaderno de Bento«- «Sus colores son un oscuro carmesí con tintes marrones, amarillos, blancos y cobre: los colores de los instrumentos de una banda de música tocados con cierta desgana. Los tallos, los cálices y los sépalos son de un verde desvaído, como de óxido de cromo».

 

estaciones.-854,.primavera.-los lirios.-Van Gogh

 

«A mi lado, en la hierba, donde estoy sentado, tengo unas cuantas hojas de papel de arroz chino, que es ligeramente coloreado. Lo escogí precisamente por sus tonos cereal.

 

flores.-69ji.-lirios.-Susie Ranager

 

Parece que las flores dibujadas van a tener la mitad de su tamaño natural. Cuando uno se pone a dibujar, pierde el sentido del tiempo.

 

flores.-88mm.-Marc Chagall.--lirios de los valles..-1916.- Rusia- Galería Estatal Treyakov.-Moscú

 

Quienes dibujamos no sólo dibujamos a fin de hacer algo visible para los demás, sino también para acompañar a algo invisible hacia su destino insondable».

 

flores.-67v.-lirios blancos.-Edouard Manet.-1882

 

(Imágenes.- 1.-Jacob Epstein/ 2.-Van Gogh/ 3.-Susie Ranger / 4.- Marc Chagall/ 5.-Edouard Manet)

 

 

NAVIDAD 2015 : EL PASTOR DE NOCHEBUENA ( y 3)

 

Navidad- nui- adoración de los pastores- icono uncraniano- siglo diecisiete-wikipedia

 

«Viéndose así el Pastor, entre alborozado y afligido de diversos cuidados, que le trajeron más aprisa al Portal, con voces heridas del corazón, dijo al recién nacido infante: «Oh Señor, pues venís a manifestaros, dejaos ver; pues venís a guiar vuestras ovejas, Pastor Eterno, dad luz y gracia a los Pastores, para que no nos perdamos en las tinieblas de que huímos. Desde aquí, Señor, os da voces este perdido Pastor: ciego soy, ¿ cómo he de guiar a los demás? Sea vuestro primer milagro mi luz, y vuestra primera misericordia el remediar mi miseria. Descaminado, me hallo en obligación de caminar; afligido, busco el consuelo, y perseguido, el amparo. Esto repetía muchas veces con lágrimas y sollozos.

 

Navidad-vfre- doración de los pastores- Giovanni Battista Merano- wahoart com

 

Al ruido de estas voces volvió la cara el ángel y le dijo: «Templa los afectos, compañero, y no dudes que el Dios recién nacido te ayudará. No hagas triste la noche con tus quejas; sean alabanzas ahora las que poco después han de ser gracias y misericordias. No por eso calló el afligido Pastor; y antes bien, respondió: ¿Cuándo, oh ángel beatísimo, tiene templanza el dolor? ¿Cuándo no es importuna la necesidad? Me hallo lleno de dudas y confusiones; frágil, en obligaciones de fuerte; ciego, en obligaciones de lince; pecador, en obligaciones de perfecto; forzoso es que busque el remedio del cielo, pues he nacido en la tierra, y que dé voces el mal a la medicina. Antes bien, a vos, oh ángel beatísimo, a quien hicieron atender a mis penas mis gemidos, ruego que, pues penetráis con la luz de vuestra alta naturaleza las flaquezas de la mía, ayudéis con la intercesión y guiéis con el consejo».

Juan de Palafox.- «El Pastor de Nochebuena» (siglo XVll)

 

Navidad-nnbby- Adoración de los pastores- El Greco-elaleph com

 

¡FELIZ  NAVIDAD A CUANTOS LEEN «MI SIGLO»!

(Imágenes.- 1.-icono ucraniano- siglo XVll/ 2.-Gionanni Battista Merano- wahoart/ 3.-El Greco- el aleph)

 

 

NAVIDAD 2015 : EL PASTOR DE NOCHEBUENA (2)

 

Barroco napolitano.-detalle.-siglo XVlll.-The Metropolitan Museum of art New York.-metmuseum.org

 

«Así como llegó al lugar de Belén el Pastor, vio bañadas de resplandor las calles y las paredes, y se acercó más aprisa a buscar el origen de la luz. Procuraba con ansias llegarse hasta lo posible; pero eran tantos los que se lo impedían, por haberse anticipado, que apenas arrimado a su cayado, alzándose cuanto pudo por entre hombros de ángeles y de almas dichosas, vio a la Madre Virgen María, que daba adorar al Hijo, y al Esposo San José, que con profunda reverencia veneraba aquel piélago de Divinidad, reducida, ya que no limitada, a la breve circunferencia de la Humanidad Santísima«.

Juan de Palafox.- «El Pastor de Nochebuena» (siglo XVll)

(Imagen.-detalle de Belén napolitano- siglo XVll- The Metropolitan museum of art New York- metamuseum orga)

NAVIDAD 2015 : EL PASTOR DE NOCHEBUENA (1)

 

navidad.-55guun.-Giorgione-adoración de los pastores

 

«En una Nochebuena, por haberla consagrado con su Nacimiento el Hijo de Dios, y dado más luz en ella a las almas que pueden recibir del sol en el día más claro y resplandeciente, mientras se hacía hora de ir a Maitines, un devoto y religioso Pastor se recogió a meditar en el misterio de aquella dichosa noche, se fue inflamando en la contemplación y, arrebatado de un gran fervor, quedó absorto, como una piedra inmóvil; ocupados atrás o transportados los sentidos, se le presentó ser uno de aquellos pastores que, llamados de las voces de los ángeles que ofrecían paz en la tierra, por la gloria que a ella descendió del cielo, y dejando encomendadas sus ovejas a la providencia del Altísimo, le llevaban a ver en el Portal el Misterio. Le pareció que seguía entre las tinieblas y confusión de que se hallaban vestidos los valles y los montes, las luces que salían del pesebre. Halló el Portal lleno de ángeles y almas dichosas, a quien la alta contemplación tenía allí ocupadas, unas en cantar alabanzas y otras ofreciendo dones al recién nacido, concurriendo de todas las regiones del orbe que conocen y veneran el beneficio de la Cristiandad y este soberano misterio. Eran en tanto número, que el Portalillo, que fue capaz de aquel Señor infinito, no pudiera contener tantos huéspedes si no le hiciera inmenso su poder, con que se venía que el Pesebre, que era para Dios penoso, era para todos alegre y acomodado».

Juan de Palafox.- «»El Pastor de Nochebuena»- (siglo XVll)

 

navidad.-5gsxs.-Giorgione.-adoración de los pastores

 

(Imágenes.-1 y 2.-Giorgione– «Adoración de los pastores»)

 

FICCIÓN DE LIBROS Y ESCRIBAS

 

libros-itre-Wolfang Suschitzky-- Londres- mil novecietos treinta y site

 

«Como los escribas continuarán, los pocos lectores que en el mundo había van a cambiar de oficio y se pondrán también de escribas. Cada vez más los países serán de escribas y de fábricas de papel y tinta, los escribas de día y las máquinas de noche para imprimir el trabajo de los escribas. Primero las bibliotecas desbordarán de las casas, entonces las municipalidades deciden (ya estamos en la cosa) sacrificar los terrenos de juegos infantiles para ampliar las bibliotecas. Después ceden los teatros, las maternidades, los mataderos, las cantinas, los hospitales. Los pobres aprovechan los libros como ladrillos, los pegan con cemento y hacen paredes de libros y viven en cabañas de libros. Entonces pasa que los libros rebasan las ciudades y entran en los campos, van aplastando los trigales y los campos de girasol, apenas si la dirección de vialidad consigue que las rutas queden despejadas entre dos altísimas paredes de libros. A veces una pared cede y hay espantosas catástrofes automovilísticas. Los escribas trabajan sin tregua porque la humanidad respeta las vocaciones, y

 

libros-bgxx-André Kertész

 

los impresos llegan ya a orillas del mar. El presidente de la república habla por teléfono con los presidentes de las repúblicas, y propone inteligentemente precipitar al mar el sobrante de libros, lo cual se cumple al mismo tiempo en todas las costas del mundo. Así los escribas siberianos ven sus impresos precipitados al mar glacial, y los escribas indonesios etcétera. Esto permite a los escribas aumentar su producción, porque en la tierra vuelve a haber espacio para almacenar sus libros. No piensan que el mar tiene fondo, y que en el fondo del mar empiezan a amontonarse los impresos, primero en forma de pasta aglutinante, después en forma de pasta consolidante, y por fin como un piso resistente aunque viscoso que sube diariamente algunos metros y que terminará por llegar a la superficie. Entonces

 

mar-nnhu.- olas- Hans Bohrdt

 

muchas aguas invaden muchas tierras, se produce una nueva distribución de continentes y océanos, y presidentes de diversas repúblicas son sustituidos por lagos y penínsulas, presidentes de otras repúblicas ven abrirse inmensos territorios a sus ambiciones etcétera. El agua marina, puesta con tanta violencia a expandirse, se evapora más que antes, o busca reposo mezclándose con los impresos para formar la pasta aglutinante, al punto que un día los capitanes de los barcos de las grandes rutas advierten que los barcos avanzan lentamente, de treinta nudos bajan a veinte, a quince, y los motores jadean y las hélices se deforman. Por fin todos los barcos se detienen

 

mar-vvggu-barcos-Leon Spillaert- mil novecientos cuatro- Offa Gallery -Bégica

 

en distintos puntos de los mares, atrapados por la pasta, y los escribas del mundo entero escriben millares de impresos explicando el fenómeno y llenos de una gran alegría. Los presidentes y los capitanes deciden convertir los barcos en islas y casinos, el público va a pie sobre los mares de cartón a las islas y casinos donde orquestas típicas y características amenizan el ambiente climatizado y se baila hasta avanzadas horas de la madrugada. Nuevos impresos se amontonan a orillas del mar, pero es imposible meterlos en la pasta, y así crecen murallas de impresos y nacen montañas a orillas de los antiguos mares. Los escribas comprenden que las fábricas de papel y tinta van a

 

escribir-nhy-Isidro Ferrer

 

quebrar, y escriben con letra cada vez más menuda, aprovechando hasta los rincones más imperceptibles de cada papel. Cuando se termina la tinta escriben con lápices etcétera; al terminarse el papel escriben en tablas y baldosas etcétera. Empieza a difundirse la costumbre de intercalar un texto en otro para aprovechar las entrelíneas, o se borra con hojas de afeitar las letras impresas para usar de nuevo el papel. Los escribas trabajan lentamente, pero su número es tan inmenso que los impresos separan ya por completo las tierras de los lechos de los antiguos mares. En la tierra vive precariamente la raza de los escribas, condenada a extinguirse, y en el mar están las islas y los casinos o sea los trasatlánticos donde se han refugiado los presidentes de las repúblicas, y donde se celebran grandes fiestas y se cambian mensajes de isla a isla, de presidente a presidente, y de capitán a capitán».

Julio Cortázar.- «Fin del mundo del fin».-«Historias de cronopios y de famas»

 

escribir-uttb- Kagit Gemi

 

(Imágenes.- 1.-Wolgang Suschitzky/ 2.-André Kertész/ 3.-Hans Bohrdt / 4.-Leon Spilliaert– 1904/ 5.-Isidro Ferrer/ 6.- Kapita Gemi)

EL VÉRTIGO DE LAS LISTAS

Navidad-tffb-regalos- passion-change- everything

 

Tomando el título de Umberto Eco las gentes que van y vienen estos días por las calles llevan consigo – plegados y ocultos en la bodega  de los bolsos femeninos o simplemente anotados en el resplandor de los móviles – ideas, apuntes, sugerencias, posibilidades, propuestas, invenciones y pequeños escritos diversos y múltiples que van acumulando el llamado vértigo de las listas de compras, porque todas las tiendas, y entradas y salidas y escaparates y dependientas esperan ya desde hace días ese despliegue de los innumerables papelitos rojos o azules, desdoblados entre cálculos e imaginación, tachados, añadidos, reelaborados, suprimidos hasta alcanzar – o intentar alcanzar – el secreto del mejor regalo.

 

moda.-treeb.-mujer.-Hussein Chalayan

 

Las listas de compras han existido siempre. En la Biblioteca Británica se conserva, por ejemplo, la lista de compras de dos monjes tibetanos del siglo X, en viaje a la ruta de la Seda para adquirir cosas para su monasterio y allí puede leerse: «comprar un abrigo de seda, un par de pantalones de tela, manta gruesa y amplia, un cinturón negro de piel, una manta blanca grande, un abrigo de color humo de lana gruesa, una piel de lobo para mantas, cuatro paños de lana, un zapato de piel amarillo-blanco, una seda dorada, una gran cubierta de tierra roja, una segunda cubierta grande de tierra oscura, una piel para libro, una copa de plata, una copa hecha de madera, un bolso lleno de perfume, un bolso de piel de camello, una cuchara de fieltro, tres cuerdas, trapos de lavar y nueve telas rojas».

Eso lo escribe el reverendo Ratnavrksa y Praketu y el testigo de ello es Kvam Aksara; está firmada la lista en el año del Mono, día 20 de Cvataja– China, siglo X.

 

objetos-unnn-Margaret Preston- mil novecientos veintisiete

 

Sin llegar al vértigo, listas de cosas – si no compradas sí cambiadas y mezcladas con otras -, las va acumulando Tom Sawyer tras todos sus cambalaches y negocios, y el resumen que consigue reunir son doce canicas, un trozo de vidrio azul que servía de lente, un carrete, una llave, una tiza, un tapón de cristal, un soldado de plomo, un picaporte, un collar de perro, el mango de un  cuchillo y una falleba rota. Todo ello podría unirse a través del tiempo a las numerosas listas de objetos hallados en una obra de Joyce, en lo profundo de unos cajones: un cuaderno de caligrafía, tres grandes botones, una caja que contenía el resto de plumillas, un viejo reloj de arena que se volcaba conteniendo arena, un broche de camafeo, algunas monedas astrohúngaras variadas y una lente de aumento de baja potencia. Y ello a su vez podría añadirse a lo que acumula y extiende sobre su mesa de trabajo el francés Georges Perec: una caja de cartón que contiene pequeñas fichas multicolores, un portalápices de vidrio, un despertador, una espiral de acero donde se pueden deslizar las cartas en espera, una gran almohadilla y un mango de puñal de piedra tallada.

Varias de estas cosas no sirven ya para nada. Se han transformado en recuerdos que ocupan un espacio. Y hasta que se vacíe ese espacio y en una mudanza o en una limpieza se vuelquen cajones y se purifique de algún modo esa gran mesa los recuerdos evocarán quizá – si se les observa con detenimiento – el instante y el día en que se compraron, aquella larga calle iluminada y extendida en el vértigo, un vértigo de listas de compras, afanes y pasos innumerables dados por las calles, cálculos y pensamientos en búsqueda de la ilusión.

 

moda.-3712ww.-por Phillippe Pottier.-1944.-Biblioteca Nacional de FRancia

 

(Imágenes.- 1.-passion- change-everyhing/ 2.-Hussein Chalayan/ 3.-Margaret Preston– 1927/ 4.-Philippe Pottier. 1944- Biblioteca Nacional de Francia)