EL ARTE DE LA ESCRITURA (2)

 

 

“Así es el comienzo: se interioriza la visión, se adentran los sonidos. Se demora el pensamiento y todo se interroga. El alma galopa hacia los ocho confines del espacio. El espíritu viaja errante por alturas infinitas —dice el chino Lu Ji —. Al acercarse, la emoción poco a poco se convierte en luz. Las cosas se reflejan e intercambian su claridad. Y es que al beber la esencia de las palabras dichas y escritas, paladearás el muy dulce sabor de los Clásicos. A la deriva, entre cielos y abismos, te dejarás llevar por la gran corriente, bañándote en las aguas del manantial, internándote en su profunda hondura. Y esas frases sumergidas que se esconden y se agitan, serán como pájaros inquietos que, mordiendo el anzuelo, emergerán desde el fondo más insondable. Y las otras delicadas bellezas, vagando ingrávidas y errantes, serán como pájaros de alto vuelo que, cazados con flecha y con cuerda, caerán en picado desde las nubes más altas.

Haz acopio de palabras y de frases no usadas por más de cien generaciones. Escoge rimas perdidas y olvidadas desde hace miles de años. Desdeña las flores marchitas, ya abiertas, del amanecer, y quédate con los brotes tiernos, aún cerrados, de la noche. Así, verás pasado y presente en un único instante, y abarcarás los inmensos mares en tan sólo un abrir y cerrar de ojos.”

 

 

(Imágenes —1-Xue Liang- 2003/2.- Zhang daquian)