PISSARRO

 

 

“Acuérdate —le decía Pissarro a su hijo  — que es la voluntad lo que lo hace todo. La voluntad de levantarte pronto por la mañana, de ir rápidamente a tu trabajo, de abstraerse, de crear todo un mundo. Pero eso no es aún bastante, la voluntad más grande es la de crear una obra que los otros deban comprender.”

 

 

”Yo trabajo como un negro, hijo mío, tengo diez cuadros frente a mi, con todos sus efectos.., figúrate tú desde mi ventana el barrio nuevo de Saint-Sevet, justo enfrente la estación de Orleans toda nueva y brillante, y con multitud de chimeneas enormes y pequeñas. En el primer plano, barcos y agua, a la izquierda la estación y el barrio obrero que corre a lo largo de los muelles hasta el puente de hierro: es la mañana ante un sol brumoso… , es bello como Venecia, tiene un carácter extraordinario, ¡es bello!… es el arte y nuestras propias sensaciones. No existe más que este motivo, hay maravillas a derecha e izquierda…Yo amo mucho más esto  que la hipocresía de los sentimientos…”

 

 

’He comenzado, hijo mío, mi serie sobre los Bulevares; es un motivo grandioso que es necesario interpretar con todos los efectos posibles pero que es terriblemente difícil, es casi representar a vuelo de pájaro automóviles, ómnibus, personajes entre los grandes árboles, grandes mansiones que es necesario pintar… No hace falta decirte que es urgente que yo me ponga a la tarea.”

 

 

Gauguin decía de él: “Si se examina la obra de Pissarro en su conjunto, se encuentra en él, a pesar de sus fluctuaciones, no sólo una excesiva voluntad artística que no se desmiente jamás, sino también un arte esencialmente intuitivo de hermosa estirpe… ¡Imitó a todo el mundo, diréis! ¿Por qué no? Todo el mundo lo ha imitado también, pero reniega de él. Fue uno de  mis maestros y no reniego de él.”

 

 

(Imágenes —1- pixels/ 2- Cristies/ 3-reprobart/ 4- rue Saint Honore – 1897/ 5- Pissarro)