UN SUBMARINO

 

 

“En lo profundo del mar, muy abajo, algo tenía una cita con el mar y con este barco y con los marineros que iban a bordo. Era una especie de pez, su vientre era gris y negro, no se parecía a ningún pez que hayas visto antes, su cabeza era más brillante que cualquier otra cosa que hayas visto antes. Puedes llamarlo pez de acero, o hierro pisciforme. Su cuerpo está lleno de engranajes. Tuvo una cita con nosotros. No se parecía en nada a un animal estúpido. No tenía boca, no hacía ruidos mientras nadaba, no podías oírle, no sabías si se acercaba. Su cerebro era algo inaudito en la naturaleza. Al acercarse su ojo brillante se fija en el barco como el olfato de un tiburón  en la sangre, percibía desde lejos a todos los marineros que iban a bordo. Este pez era nuevo en el mar, era el terror y el espanto de Dios, pero no podía aterrorizar a los hombres, por mucho daño que pudiera hacerles, pues estaba fabricado por ellos.”

James Hanley“La canción del marinero”

(Imagen -Felix Vallotton