VARIACIONES

escribir-uwvvbnb-Rembrandt van Rijn- mil seiscientos treinta y dos

 

«Variación» es un término musical –  me explicaba aquella tarde de 1966 Gerardo Diego  en su casa madrileña de la calle Covarrubias -. Hay siempre variaciones en literatura. En una conferencia que di en Santo Domingo – me decía – aludí a lo que es la «variación» en la historia del arte: en las novelas, en la poesía, pero también en la pintura, lo que se llaman réplicas. Hace tiempo escribí un poema sobre la canción e hice entonces unas «variaciones» que abordan el amor de la poesía hacia la música y el amor de la música hacia la poesía. «Variaciones» han hecho muchos poetas, incluso en traducciones; por ejemplo, Jorge Guillén, al traducir un poema de Jean Cassou.

 

 

libros-yuh-una de las tres Biblias de Gutenberg.-foto Todd Eberle- dos mil siete- The Morgan Library Museum

 

Voy a leerle  – me dijo entonces el poeta – esta «Invocación al soneto» que fue escrita por vez primera hace dieciocho años. Más tarde, hará ahora unos diez años, volví a escribir algunos de sus versos, o mejor dicho, realicé «variaciones» sobre algunos de ellos. Escúchelo usted»

Y Gerardo Diego, recogido en sí mismo, empezó a recitar:

 

«Vuelvo otra vez a tu regazo eterno.

Hijo pródigo fui que se destierra

de la heredada paz y busca guerra

por dulce hastío del hogar paterno.

Tú eras severo, sí, pero eras tierno.

En ti medida y luz y amor se encierra

para cantar la gloria de mi tierra

antes que nieve sobre mí el invierno.

Quiero cantar ahora, en este juicio

del año y de la vida, ahora que el fuego

sobre las peñas arde en sacrificio

y el de Asís olvidó su cordonazo

y el mar adula mitos de pasiego.

Quiero cantar, soneto, en tu regazo»

 

Diez años después – continuó – hice esta segunda versión, esta «variación»:

 

«Vuelvo otra vez a tu regazo eterno.

Hijo pródigo fui que se destierra

de la heredada paz y busca guerra

por dulce hastío del hogar paterno.

Tú eras severo, sí, pero eras tierno.

En ti medida y luz y amor se encierra

para cantar la gloria de mi tierra

antes que nieve sobre mí el invierno.

Cantar ahora, cuando llega octubre

del año y de la vida, ahora que roja

la hoguera en la montaña se descubre

Y la marina sueña, mansa, en Noja.

Y el caloyo. feliz, topa la ubre.

Mientras lenta en mi alma cae la hoja.»

 

libros-vvbbh-Jan van der Heyden- mil setecientos doce

 

Una tarde en que aprendí  nuevos secretos de la poesía.

(Imágenes.- 1.-Rembrandt van Rijn- 1632/ 2.-una de las tres biblias de Gutenberg-foto Todd Eberle- 2007- the morgan library museum/ 3.-Jan van der Heyden- 1712)