EDITORIALES EN EL SUELO

Como cada vez hay más gente que lee menos periódicos, aparecen en Madrid de vez en cuando editoriales escritos en el suelo. Páginas de piedra ante las que el ojo queda fijo y que los dedos no pueden hojear.

En la madrileña calle de Las Huertas, mientras los pasos lectores avanzan silenciosos por el Barrio de las Letras, Quevedo les recuerda en su primera página de hoy:

«Miré los muros de la patria mía,

si un tiempo fuertes, ya desmoronados,

de la carrera de la edad cansados,

por quien caduca ya su valentía»

(…)

El asfalto, inconmovible, entrega su sabia lección de piedra.

(Imagen.-calle de las Huertas, 13 marzo 2010.-foto JJP)

MIGUEL HERNÁNDEZ (2) : LA BOCA

«Boca que arrastra mi boca.

Boca que me has arrastrado,

boca que vienes de lejos

a iluminarme de rayos.

Alba que das a mis noches

un resplandor rojo y blanco.

Boca poblada de bocas:

pájaro lleno de pájaros.

Canción que vuelve las alas

hacia arriba y hacia abajo.

Muerte reducida a besos,

a sed de morir despacio,

das a la grama sangrante

dos tremendos aletazos.

El labio de arriba el cielo

y la tierra el otro labio».

(…)

Miguel Hérnández,


«Con dos años, dos flores

cumples ahora.

Dos alondras llenando

toda la aurora.

Niño radiante:

va mi sangre contigo

siempre adelante».

Miguel Hernández, con motivo de los dos años de su hijo.


«Rueda que irás muy lejos.

Ala que irás muy alto.

Torre del día, niño.

Alborear de pájaro».

Miguel Hernández


1910-2010. – el año en que se conmemora al poeta.

(Imágenes:- 1.-Miguel Hernández/.-2.-Miguel Hernández con Josefina Manresa, en Jaen, 1937.-surcultura.info/ 3. Miguel Hernández con Josefina Manresa.- educa. madrid/ 4.-Josefina Manresa.-Orihuelaculltural)


EL ÚLTIMO LOPE DE VEGA

La Biblioteca Nacional de España acaba de adquirir el llamado ‘Códice Daza, un manuscrito autógrafo único y fundamental de Félix Lope de Vega y Carpio (1562-1635).

«Escrito por Lope entre 1631 y 1634, sobre papel verjurado, tiene 532 páginas y mide 20,08 x 15,50 cm. Insertadas entre ellas – dice la Nota de la Biblioteca Nacional -,hay algunas banderillas (fragmentos de papel sobrepuestos) con enmiendas del texto, como era costumbre. Lo protege una encuadernación de época, en pergamino, con restos de broches realizados a base de tiras de pergamino entrelazadas, imitando cordel, y sobre la cubierta se lee la siguiente anotación en tinta: “Aquí están las églogas”. Curiosamente, una parte está encuadernada al revés (las 96 últimas páginas) y parece haber sido añadida forzando la encuadernación, para aprovecharla, quizás por alguno de sus sucesivos propietarios. (…)

Contiene una parte de obra inédita, sobre todo poética, y fragmentos varios de obras conocidas y publicadas, en algunos casos, con variantes. Por ejemplo: La Dorotea, de 1632, Amarilis, huerto desecho…. Todas ellas entremezcladas en el manuscrito, lo que demuestra la forma de trabajo de Lope, simultaneando la creación de varias obras a la vez. La gran importancia de la obra radica sobre todo en que se trata de un borrador, porque solo existen tres borradores de Lope en el mundo, ya que, como es sabido, escribía directamente sus comedias, por lo que aunque hayan llegado a nosotros llenas de tachaduras, son obras definitivas, es decir, redacciones manuscritas finales o copias destinadas a la venta, pero nunca borradores, lo que aumenta la rareza de los mismos«.

Hasta aquí la nota oficial de la Biblioteca Nacional. Nada se sabe aún de las églogas que puedan reunirse en este cartapacio pero posiblemente revelen datos de intimidad del poeta. Un amigo de Lope, Antonio de León, en sus Elogios panegíricos, publicados tras la muerte del poeta, recordaba:

«Sus églogas suaves

de diversos secretos fueron llaves».

Corresponden estos manuscritos a la etapa final de Lope de Vega y se crearon sin duda en el despacho que hoy día puede visitarse. Entre bravos gatos nocturnos recorriendo la llamada entonces callle Francos – por la colonia de franceses que la habitó en un principio -, entra el año de 1634 en el aposento en el que Lope escribe desde muy temprano, ya que era gran madrugador.

Tiene entonces el poeta setenta y dos años. Hay un clima de trabajo en esta habitación y también de desengaño. Un año después -el de su muerte – Juan Pérez de Montalván, «su alumno y servidor» como él mismo se llama – contaría: «No se fiaba de su salud, con ser tan buena, porque sabía que cualquier enfermedad tiene más peligros en los hombres muy sanos que en los muy achacosos. Fuera de que había tenido un  año a esta parte dos disgustos – como si para una vida no bastase uno -, que le tenían casi reducido a una continua pasión melancólica«. Eran estos dos disgustos muy probablemente la muerte de su hijo Lope Félix y el rapto de su hija Antonia Clara.

El día antes de su muerte aún escribió poesía. Pero el día de San Bartolomé, viernes, 25 de agosto de 1635 – cuenta también Montalván -,» se levantó Lope muy de mañana, rezó el oficio divino, dijo misa en el oratorio, regó el jardín y encerróse en su estudio».

Tenía Lope en su jardín – «más breve que una cometa«, así lo describió -el naranjo que se le helaba en el invierno madrileño, los rosales y las clavellinas, tulipanes , el jazmín.

«A mediodía – prosigue Montalván – se sintió resfriado, ya fuese por el ejercicio que hizo en refrescar las flores (…) Estaba convidado para la tarde para unas conclusiones de Medicina y Filosofía, que defendió tres días el doctor Fernando Cardoso, gran filósofo y muy noticioso de las buenas letras, en el seminario de los Escoceses. Y hallóse en ellas, donde le dio repentinamente un desmayo (…), en una silla le trajeron a su casa. Acostóse, llamaron los médicos, que le dieron un minorativo para purgarle, y luego, por la calentura, le sangraron. (…) El domingo 26, luego se conoció el peligro evidente, le trajeron el último remedio de la Extremaunción. Recibióla, llamó a su hija, echóla su bendición y despidióse de sus amigos como quien se partía para una jornada tan larga… Díjome a mí –termina Montalván – que la verdadera fama era ser bueno, y que él trocara cuantos aplausos había tenido por haber hecho un acto de virtud más en esta vida». Murió el lunes 27 de agosto.

(Imágenes:-1.- «códice Daza», perteneciente a la Biblioteca Nacional.- foto EFE.-elmundo.es/ 2.- despacho de Lope de Vega.-viajaramadrid. org/ 3.- jardín de la casa de Lope de Vega en la «Casa Museo de Lope de Vega».-cervantesvirtual)

MIGUEL HERNÁNDEZ (1) : «SINO SANGRIENTO»

«De sangre en sangre vengo

como el mar de ola en ola,

de color de amapola el alma tengo,

de amapola sin suerte es mi destino,

y llego de amapola en amapola

a dar en la cornada de mi sino.

(…)

Lucho contra la sangre, me debato

contra tanto zarpazo y tanta vena,

y cada cuerpo que tropiezo y trato

es otro borbotón de sangre, otra cadena.

(…)

¡Ay, sangre fulminante,

ay trepadora púrpura rugiente,

sentencia a todas horas resonante

bajo el yunque sufrido de mi frente!

La sangre me ha parido y hecho preso,

la sangre me reduce y me agiganta,

un edificio soy de sangre y yeso

que se derriba él mismo y se levanta

sobre andamios de huesos.

(…)

Me dejaré arrastrar hecho pedazos,

ya que así se lo ordenan a mi vida,

la sangre y su marea,

los cuerpos y mi estrella ensangrentada.

Seré una sola y dilatada herida

hasta que dilatadamente sea

un cadáver de espuma: viento y nada».

Miguel Hernández: «Sino sangriento»

(1910-2010: – el año en que se conmemora al poeta)

(Imagen:1.- «Competencia».-2004.- Santiago Beltran Valladares.-Art Space/Virginia Miller Galleries.-Coral Gables.-Miami.- Florida-USA.-artnet/ 2. Miguel Hernández -wikipedia)

LOS PEQUEÑOS OBJETOS

tijeras.-AA.-por Mao Xuhui.-2007.-ArtChina Gallery.-Hamburg.-Alemania.-artnet«Los pequeños detalles de la casa:

el hilo en el tapete abandonado,

la cerilla en el suelo,

la ceniza,

que pone en la baldosa su frágil contextura,

la uñita del pequeño recortada

al lado del zapato,

ponen gusto en los ojos que sin dar importancia

coleccionan imágenes de objetos que no sirven.

 

 

Se ama más a la madre por el hilo,

se acuerda uno del padre

por la cerilla y la ceniza,

y del niño por la uña y el zapato.

 

 

Los pequeños objetos que se barren,

que ya nadie recoge,

sumamente importantes, nos recuerdan´

los pequeños disgustos de la vida

y los pobres placeres tan pequeños».

Ángel Crespo:  «Quedan señales«, 1953)

(Imagen: Mao Xuhui, 2007.-ArtChina Gallery.-Hamburgo.-Alemania.-artnet)

QUIERO ESCRIBIR DE DÍA

escribir.-334vb.-por Arno Rafael Minkkinen.-2000.-artnet«Quiero escribir de día

 

De cara al hombre de la calle,

y qué

terrible si no se parase.

 

Quiero escribir de día.

 

De cara al hombre que no sabe

leer,

y ver que no escribo en balde.

 

Quiero escribir de día.

 

De los álamos tengo envidia,

de ver cómo los menea el aire».

Blas de Otero:  «Cantar de amigo«.-(«Universidad de México», 1957)

(Imagen: foto de Arno Rafael Minkkinen.-2000.-artnet)

JOSÉ ANTONIO MUÑOZ ROJAS

muñoz rojas.-c.-rtpa.es

«A mí me ha sucedido muchas veces

buscarme inútilmente, y no encontrarme

aunque estaba citado en la esperanza

de una ternura fija, y ver pudrirse

las rosas que llevaba entre las manos.

 

Y hallar que la palabra no servía

que era inútil el canto, derrotada

la palabra en los labios, miel sin nadie,

en busca de su labio». («Canciones») (1933-1940)

Muñoz Rojas.-1-en 2006.-elmundo.es

«Divinamente dulce y bien plantada,

en el florero, en las habitaciones

como que tienes tierra en las honduras

del corazón cantor, de la honda pena

donde nacen las rosas de este mundo,

la angustia que estercola la belleza,

el temblor que te presta los colores,

el rozar a que pides suavidades

y la esperanza que te lleva aleve,

ala sobre las cosas, tan sin peso,

tan con suspiro, prisa, tan diciendo:

¿Estás bien? Tengo prisa. ¿Soy hermosa?». («Cantos a Rosa«) (1954)

(A la memoria del excelente poeta José Antonio Muñoz Rojas que ha muerto el 29 de septiembre y al que me referí hace unos meses en Mi Siglo)

(Imágenes.-José Antonio Muñoz Rojas.-1.-rtpa.es/2-elmundo.es)

CÁNTICO A LAS NUBES

nubes.-BB«Oh libertad errante, soñadora,

desnuda de verdor, libre de venas,

arboleda del mar, fugaces nubes:

si en lluvia el desengaño te convierte,

la forma de mi copa podrá darte

una pequeña sensación de cielo.

 

Vuelve a la tierra, oh mar, vuelve a la vida,

a las cadenas de los largos ríos,

a las prisiones de los hondos lagos;

vuelve afilada a penetrar mil veces

angostos laberinto vegetales.

 

Oh libertad, tus puertas son heridas.

No las quieras abrir, sigue encerrada

en la sediente piel, o te sostenga

el inclinado cauce del torrente.

 

Todo sueño que es nube se deshace.

Vuelve a brillar el sol, pues la blancura

de esa ilusión de libertad celeste

es tan sólo una sombra hecha jirones.

 

No sueñe más el agua y tenga vida

en la savia o la sangre, tenga sólo

en mí su libertad, libre en mis lágrimas».

Manuel Altolaguirre: «Las nubes» («Poemas en América») «(El arroyo de los ángeles».-Málaga,1955)

Varias veces he hablado en Mi Siglo de las nubes. Los poetas las han cantado siempre. El poeta José Luis Cano tuvo en su cabeza durante años lo que luego iría publicando como «Antología de la nube«.

 

También Altolaguirre escribió en su poema «A la nube«:

«Ni un músculo se mueve

en tu fuga veloz, nube tranquila;

no eres ya como el cuerpo

líquido que saltaba

en la tierra, en tu vida;

no eres ola ni río,

eres un alma o ángel

que pese a su blancura

ha de ser condenado

a deshacer su túnica

en lluvia, nieve o llanto».

nubes.-abc.-por Neeta Madahar.-2005.-Howard Yezerski Gallery.-artnet

 

Y mucho tiempo antes Abu Abd-al -Malik había dicho de ellla:

«La nube es como un amante apasionado:

en el trueno está el ardor y el lamento;

los relámpagos son el fuego de su amor;

la lluvia, sus lágrimas flluyentes».

(Imágenes: 2.– Falling 2.-2005.-Neeta Madahar .- Howard Yezerski Gallery.-artnet)

VERANO 2009 (15) : FEDERICO GARCíA LORCA

mar.-98f4w.-foto por David Doubilet.-Sud Africa 2002.-National Geographic photo

«Me he perdido muchas veces por el mar

con el oído lleno de flores recién cortadas,

con la lengua llena de amor y de agonía.

Muchas veces me he perdido por el mar,

como me pierdo en el corazón de algunos niños.

 

No hay noche que, al dar un beso,

no sienta la sonrisa de las gentes sin rostro,

ni hay nadie que, al tocar un recién nacido,

olvide las inmóviles calaveras de caballo.

 

Porque las rosas buscan en la frente

un duro paisaje de hueso

y las manos del hombre no tienen más sentido

que imitar a las raíces bajo tierra.

 

Como me pierdo en el corazón de algunos niños,

me he perdido muchas veces por el mar.

Ignorante del agua voy buscando

una muerte de luz que me consuma».

Federico García Lorca: » Gacela de la huida» («Diván del Tamarit«) (1936)

(Imagen.-foto de David Doubilet.-Sudáfrica.-2002.-National Geographic Photo)

VERANO 2009 (14) : MIGUEL HERNÁNDEZ

mar.-887g.-foto por Arno Rafael Minkkinen,.2002.-artnet

«Tengo estos huesos hechos a las penas

y a las cavilaciones estas sienes:

pena que vas, cavilación que vienes

como el mar de la playa a las arenas.

 

Como el mar de la playa a las arenas,

voy en este naufragio de vaivenes,

por una noche oscura de sartenes

redondas, pobres, tristes y morenas.

 

Nadie me salvará de este naufragio

si no es tu amor, la tabla que procuro,

si no es tu voz, el norte que pretendo.

 

Eludiendo por eso el mal presagio

del que ni en ti siquiera habré seguro,

voy entre pena y pena sonriendo».

Miguel Hernández: «El silbo vulnerado» (1934)

(Imagen.- foto de Arno Rafael Minkkinen.-2002.-artnet)

VERANO 2009 (13) : RAFAEL ALBERTI

mar.-3710.-por Chip Hooper.-Weston Gllery.-photografie.-artnet

«Tal vez, oh mar, mi voz ya esté cansada

y le empiece a faltar aquella transparencia,

aquel arranque igual al tuyo, aquello

que era tan parecido a tu oleaje.

 

Han pasado los años por mí, sus duras olas

han mordido la piedra de mi vida,

y al viento de este ocaso playero ya la miro

doblándose en las húmedas arenas.

 

Tú, no; tú sigues joven, con esa voz de siempre

y esos ojos azules renovados

que ven hundirse, insomnes, las edades».

Rafael Alberti: «Tal vez, oh mar…»Poemas de Punta del Este«) (1956)

(Imagen.-foto de Chip Hooper.-Weston Gallery Inc- Carmel.-USA.-artnet)

VERANO 2009 (12) : DÁMASO ALONSO

azul.-verde.-1.-por Nagesh Sharma.-India 2008.-Aicon Gallery.-New York.-Palo Alto.-London.-artnet

VERDE

«Consérvame los verdes

con que el agua se expresa en tanto amor (follaje)

sobre la tierra (pradizales, choperillas,

en giro, desde el tren). Consérvales sus verdes,

su antiguo halago a este planeta en que yo vivo,

tan calcinado y triste».

azul.-798O.-por Patricija Brekte.-Antonija .-Riga.-Latria,.Russistler. Kunstleler.-artnet

AZUL

«Azules que te velen, en el mar, en el cielo,

tu inocencia, extendida entre el aire y las aguas,

la siesta de ese sueño con que soñaste el mundo.

Prolónganos el lento azul de tu soñar»

Dámaso Alonso: «Oración por los colores» («Gozos de la vista«) (1981)

(Imágenes.-1.-Nagesh Sharma.-2008.-India.-Aicon Gallery.-New York.-Palo Alto.-Londres.-artnet/ 2.-Patricija Brekte.- Galerie Antonija.-Riga.-artnet)

VERANO 2009 (11) : EMILIO PRADOS

agua.-KKJ.-por Bety Weis.-2005.-artnet

   l

«¿Es toda el agua del mar,

el reflejo que, hoy, la luna

en ella clavando está?

 

(Salta un pez…

…se arruga el agua…)

 

¿Es toda el agua del mar

la blanca flor de la espuma?

 

(Todo el mar es soledad)

 

ll

Negro está el cielo y el mar

en cada esquina un lucero

y, en medio, un ancho puñal

clavado sobre su pecho.

 

(¿Clavado?…

      ¿Pero en qué cuerpo?

¡En el que nunca tendrá!»

Emilio Prados: «El misterio del agua» (1926-1927)

(Imagen:-Betsy Weiss.-2005.-artnet)

VERANO 2009 (10) : JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

montaña.-1188.-por Tchah-Sup Kim.-2002.-Art Projets International.-Vorder Orient.-artnet

«La tormenta está encima. ¡Qué tarde! Se ha perdido

la noción de las cosas. Un relámpago. Un trueno…

Las montañas retumban; y las blancas farolas

mojan, bajo la lluvia, su tedio amarillento.

 

¡Otra estación! El cielo va a deshacerse en agua.

Y, desde el diván gris, tras los cristales ciegos,

se ven praderas vagas y pueblos diminutos

que tienen una torre y un verde cementerio.

 

¡Laruns! Al fin! Las puertas son cruces de cal, muestran

húmedos interiores en sombra y en silencio;

y, en el landó forrado de viejo raso malva,

el corazón, saltón, va preparando un beso».

Juan Ramón Jiménez: (Anochecer en los Pirineos)

(Imagen: montaña.-por Tchah – Sup Kim.-2002.-Art Projects International.-New York.-artnet)

VERANO 2009 (9) : PEDRO SALINAS

pájaros.-KKGGK.-por Donald Sultan.-1997.-artnet

«¿El pájaro? ¿Los pájaros?

¿Hay sólo un solo pájaro en el mundo

que vuela con mil alas, y que canta

con incontables trinos, siempre solo?

¿Son tierra y cielo espejos? ¿Es el aire

espejeo del aire, y el gran pájaro

único multiplica

su soledad en apariencias miles?

(¿Y por eso

le llamamos los pájaros?)

 

¿O quizá no hay un pájaro?

¿Y son ellos,

fatal plural inmenso, como el mar,

bandada innúmera, oleaje de alas,

donde la vista busca y quiere el alma

distinguir la verdad del solo pájaro,

de su esencia sin fin, del uno hermoso?»

Pedro Salinas: «Confianza» (1955)

(Imagen.-pájaros, 12 junio 1997.-por Donal Sultan.-artnet)