ESTO ES AMOR

 

 

“Desmayarse, atreverse, estar furioso,

áspero, tierno, liberal, esquivo,

alentado, mortal, difunto, vivo,

leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,

mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,

enojado, valiente, fugitivo,

satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,

beber veneno por licor suave,

olvidar el provecho, amar el daño,

creer que un cielo en un infierno cabe,

dar la vida y el alma a un desengaño,

esto es amor : quien lo probó lo sabe.”

Lope de Vega

(Imagen – Marlene Dumas – 2003)

RECUERDOS DEL PRIMER AMOR

 

 

“Vuelve a mi mente el día en el que supe

del amor por vez primera y me dije:

”¡ Ay, si esto es amor, cómo destruye!”.

Sin tener que alzar los ojos de la tierra,

sólo veía a aquella a la que, inocente,

había abierto mi corazón sus puertas.

¡Ay, amor, qué mal me gobernaste!

¿Por qué tuvo tan dulce afecto

que comportar tanto dolor, tanto deseo,

y ni sereno ni entero ni tranquilo,

sino más bien cansado, de pena lleno

llevaba al corazón tanto deleite?

Dime, tierno corazón, ¿qué miedo,

qué angustia era la tuya sabiendo

que la alegría iba a tornarse tedio?”

(…)

Giacomo Leopardi – “Recuerdos del primer amor” – ( traducción de Juan Antonio Méndez)

(Imagen – Leonardo da Vinci -Cinevra Benci) ( detalle)

DEL AMOR Y DEL MAR

 

 

“Quienes han querido describirnos el amor y sus caprichos – dice La Rochefoucauld – lo han comparado tantas veces con el mar que resulta difícil añadir algo a lo ya dicho. Nos han dado a conocer que tanto el uno como el otro son igualmente inconstantes e infieles, que sus bienes y sus males son innumerables, que las más afortunadas navegaciones se hallan expuestas a mil peligros, que las tempestades y escollos son siempre de temer y que incluso se puede naufragar llegado al puerto. Pero al expresarnos tantas esperanzas y tantos temores, no nos han mostrado lo bastante, me parece, la relación existente entre un amor ya gastado, lánguido y cerca de su fin, y esas prolongadas bonanzas, esa aburrida calma que encontramos bajo la línea : estamos cansados de un largo viaje, deseamos que se acabe; vemos tierra pero nos falta el viento para llegar a ella: nos vemos expuestos a los reveses estacionales; las enfermedades y la languidez nos impiden actuar; faltan el agua y los víveres, o cambian de gusto; recurrimos inútilmente a socorros ajenos; tratamos de pescar, cogemos algún que otro pez sin sentir por ello ningún alivio, ni sentirnos más alimentados; nos cansa todo lo que vemos, continuamos dándole vueltas a los mismos pensamientos, y seguimos aburridos; vivimos todavía y nos cuesta vivir; esperamos a tener algún deseo para salir de ese estado de languidez y apatía, pero los deseos que se nos ocurren son débiles e inútiles”.

 

 

(Imágenes-1-Floriana Barbu/ 2- Ryan McGinley-imagery our world)

AMOR DE VIRTUD

 

 

“La alondra es un pájaro del que se dice – escribe Leonardo da Vinci– que, llevado ante un enfermo, si éste ha de morir, le da la espalda y no le mira en ningún momento; y , si el enfermo hubiera de salvarse, este pájaro no aparta de él la vista, más aún, es la causa por la que desaparece toda enfermedad.

De forma semejante, el amor de virtud no mira nunca algo vil, ni triste; por el contrario, constituye siempre su morada en cosas honestas y virtuosas, y regresa siempre al corazón gentil, a semejanza de los pájaros en los verdes bosques sobre las floridas ramas; éste demuestra más su amor en las adversidades que en las prosperidades, haciendo como la luz, que resplandece más al encontrar un tenebroso lugar”.

 

 

(Imágenes -1- alondra/ 2-Tiffany Chung 100 Thompson Gallery – artnet)

DEFENDIENDO EL AMOR

 

cielos- nhu- Emil Nolde- mil novecientos treinta

 

“Es hielo abrasador, es fuego helado,

es herida que duele y no se siente,

es un soñado bien, un mal presente,

es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido que nos da cuidado,

un cobarde con nombre de valiente,

un andar solitario entre la gente,

un amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada

que dura hasta el postrero parasismo:

enfermedad que crece si es curada;

este es el niño Amor, éste es su abismo,

¡mirad cuál amistad tendrá con nada

el que en todo es contrario de sí mismo!”.

Luis de Camoes

(Imagen – Emil Nolde – 1930)

LA CONSTANCIA EN EL AMOR

 

amor-bbfrr-Andrew Newman

 

“La constancia en el amor es una inconstancia perpetua, que hace a nuestro corazón adherirse sucesivamente a todas las calidades de la persona amada, dando la preferencia ya a una y ya a otra; de modo que esta constancia no es más que una inconstancia circunscrita y encerrada en un mismo sujeto.

Dos clases de constancia hay en el amor; una proviene de encontrar continuamente en el objeto amado nuevos motivos de amarle, y la otra de hacer punto de honor la misma constancia”.

Francois de La Rochefoucauld-  Máximas”

(Imagen: Andrew Newman)

CON LA MANO EN TU HOMBRO

 

amor.-67yy.-Nina Leen.-1961

 

“La nada se puso del revés también para mí.

De verdad se volvió patas arriba.

¿Dónde me hallaba de pronto?

Entre planetas de la cabeza a los pies,

sin recordar cómo era no ser.

 

 

A mi aquí encontrado, mi amado aquí,

ya sólo imagino con la mano en tu hombro,

cuánto vacío nos corresponde del otro lado,

cuánto silencio allí por un grillo nuestro,

cuánta ausencia de campo por una hojita de acedera,

y el sol por la oscuridad en recompensa

en una gota de rocío, ¡ por qué profundas sequías!

(…)

Y da la casualidad de que estoy a tu lado.

Y de veras que no veo en ello nada

normal”.

Wislawa Szymborska.- “Si acaso“- 1972

 

amor-rrccv-Walter Sanders- mil novecientos cuarenta y ocho

 

(Imágenes – 1-Nina Leen– 1961/ 2.- Walter Sanders 1948)

 

 

 

SI NO ES AMOR, ¿QUÉ ES LO QUE SIENTO ENTONCES?

amor.-67yy.-Nina Leen.-1961

“Si no es amor, ¿qué es lo que siento entonces?

Mas si es amor, por Dios, ¿qué cosa y cómo?

Si buena es, ¿por qué es mortal su efecto?

Y si mala, ¿por qué es dulce el tormento?

Si a voluntad me abraso, ¿por qué el llanto?

Si a mi pesar, ¿qué vale lamentarse?

Oh delicioso daño, o viva muerte,

¿cómo, sin consentirlo, tanto puedes?

Y no me he de quejar, si lo consiento.

En frágil barca y vientos tan contrarios

me encuentro en alta mar y sin gobierno,

tan falto de saber, de error cargado,

que yo mismo no sé ni lo que quiero,

y tiemblo de calor, y ardo de frío.”

Francesco Petrarca.- “Cancionero”

mujer.-7ggb.-John White Alexander.-la luz del sol.-1909

(Imágenes.- 1.- Nina Leen– 1961/ 2.-John White Alexander– pictfy.com)

OJOS Y CORAZÓN

“Están mi corazón y ojos en guerra,

pues ambos se atribuyen tu conquista:

a su derecho el corazón se aferra,

títulos niega al corazón mi vista,

aduce el corazón que él te atesora.

y en él no vio el cristal de una mirada,

mas refutan los ojos que hora a hora

está en ellos tu imagen reflejada.

Llamados a fallar los pensamientos

a los que informa el corazón invicto,

se escucharon también los argumentos

de los ojos, y tal fue el veredicto:

Es de los ojos, tu exterior belleza,

del corazón, tu amor en su pureza”.

William  Shakespeare:  Soneto XLVl. (traducción de Mariano de Vedia y Mitre)

(Imágenes:- 1.-Bryce Dallas Howard en “Despair” de Alex Prager/2- retrato de Jeanne Hébuterne.-Amedeo Modigliani.-1917.-colección pivada.-Wahshington.-wikipedia)

EL AMOR VERDADERO

“El  amor verdadero no es hijo de un instante,

ni su eslabón sirve para hacer fuego a voluntad,

sino que, a su aire, nace y anda,

tras largo entretenimiento, que afirma su cimiento.

No lo rondarán entonces conjuros o rupturas,

ni se alejará ya nunca del asiento y el crescendo.

Lo que viene a confirmar el que veamos

toda obra hija de un instante morir en su siguiente.

Yo soy empero tierra durísima, pedernal puro,

del todo remisa a los esquejes, insumisa,

si bien aquella planta que en mí arraiga

ya no tenga – en primavera – cuidado de las lluvias”.

Ibn Hazm.(994 – hacia 1063 d. C) :” El amor verdadero

(Imagen:- Stanko Abadzic.– Praga – 2002/2008.- contemporaryworks.net)

INVIERNO 2010 (1) : “SOPLA, VIENTO INVERNAL”

“Sopla, viento invernal,

pues daño nunca harás

como la ingratitud.

Tu diente es menos cruel,

porque nadie te ve,

por rudo que seas tú.

¡Eh, oh! ¡Eh, oh, el verde del bosque!

Amor es ceguera; amigos, traiciones.

¡Eh, oh, el bosque!

Es vida y es goce.

Hiela, aire glacial,

pues no podrás cortar

como lo hace el olvido.

Puedes el agua herir,

mas no eres tan hostil

como el pérfido amigo.

¡Eh, oh! ¡Eh, oh, el verde del bosque!

Amor es ceguera; amigos, traiciones.

¡Eh, oh, el bosque!

Es vida y es goce”.

William Shakespeare

(Imagen:Trough the Wind and Snow.- Yoshimitsu Nagasaka.-Weston Gallery. New York -artnet)

EL DESAYUNO DE JACQUES PRÉVERT

“Echó el café

En la taza

Echó la leche

En la taza de café

Echó el azúcar

En el café con leche

Con la cucharilla

Lo movió

Bebió el café con leche

Y dejó la taza

Sin hablarme

Encendió

Un cigarrillo

Hizo volutas

Con el humo

Echó la ceniza

En el cenicero

Sin hablarme

Sin mirarme

Se levantó

Se puso

Su sombrero

Se puso su impermeable

Porque llovía

Y se fue

Bajo la lluvia

Sin una palabra

Sin mirarme

Y yo apoyé

Mi cabeza en la mano

Y me puse a llorar”.

Jacques Prévert: “El desayuno”.

(Imágenes:-1-Boyko Kolev.-2006/2.-Gerhard Richter.-Brigid Polk.- 1971.-National Gallery of Scotland)

EN EL HUMO

 

trenes.-13581.-fto por Roman Loranc.-Susan Spiritus Gallery.-Newport Bech.-USA.-photopgraphe artnet“Cuántas veces he estado en el frío y la niebla

del andén, esperándote. Paseaba

carraspeando, comprando periódicos sin nombre,

fumando Giuba, suprimidos luego

por el estúpido ministro del tabaco.

Quizás un tren fallido o uno de refuerzo

o un servicio anulado. Examinaba

las carretillas de los equipajes

por si viniese el tuyo y tú llegaras,

demorada, después. Y surgías, la última.

Es tan sólo un recuerdo. Pero en sueños me acosa”.

Eugenio Montalefumar.-WWS.-foto por William Klein.-Vogue.-Michael Hoppen Gallery.-pjotographie.-artnet

(Imágenes:-1.- Moving Train, Lwow, Poland.-foto Roman Loranc.-Susan Spritus Gallery.-Newport Beach.-California.-USA. -artnet/ 2.- Smoke and Veil.-(Vogue) .-foto William Klein.-Michael Hoppen Gallery.)

LA VOZ HUMANA

En el monólogo teatral “La voz humana” de Cocteau la actriz aparece en una habitación azulada y oscura, en un decorado enmarcado por cortinajes rojos, con una cama desordenada al lado y como centro de todo un teléfono. El teléfono siempre ha atraido a escritores y artistas. “Esa idea -decía Auster- de estar hablando con alguien, de crear cierta intimidad y, al mismo tiempo, ser completamente invisible…Se pulsan unos botones y se puede hablar con cualquiera en el mundo. Resulta tan misterioso… Es al mismo tiempo aterrador, inútil, y a veces magnífico…”
Por eso esta mujer que pasa del nerviosismo a la mentira, de la mentira a la seducción, de la seducción al abandono, esta mujer que habla y habla caminando y volviendo a caminar por la escena sin soltar nunca el teléfono, esta mujer que estira el cable de la distancia, que pregunta, disimula, sospecha, a la que vemos de espaldas y de perfil, de la que oimos su timbre suave y encantador transformado de pronto en cruel y vengativo, esta mujer atada a la voz humana que le habla, la voz que necesita oir, la voz a la que su voz responde, la voz que querría siempre al lado, es hermana de esta otra mujer moderna que cruza la calle hablando por el móvil, que habla mirando a escaparates, que sigue hablando mientra sube escaleras, esta mujer sin cable, con el oído pegado a la voz, esa voz que le ha hablado siempre al otro lado del teléfono, esa voz necesaria, urgente, la voz que quiere retener, esa voz que no se puede escapar, no, él no me puede colgar, ¡no, no me puedes colgar!, eres la media naranja de mi voz, ¡eres casi mi voz misma!
Por eso cuando en la escena de Cocteau vemos cómo esta mujer se va enrollando al cuello el cordón del teléfono y desesperada, incrédula, asustada ante tanto silencio, va diciendo “¡Dios mío, que me llame! ¡ Dios mío, que me llame!”, no nos extraña ver a esta otra mujer en la calle pendiente del móvil que acaba también de escuchar un completo silencio y repite lo mismo, “¡Dios mío, que me llame! ¡ Dios mío, que me llame!”, antes de caer desvanecida al suelo.