EL NACIMIENTO DE MAIGRET

 

 

Simenon narra que un día, mientras estaba sentado en un café, vio en la acera de enfrente a un señor ataviado con bombín, gabardina y pipa en la boca que iba de un lado para otro. Simenon lo observó atentamente y quedó prendado de la manera en la que se movía y cómo miraba a su alrededor, y se le pasó por la mente: ” Este sería un gran comisario de policía”. Y es así como cuenta que nació Jules Maigret. Se trata – añade recordando todo esto Andrea Camilleri enGeorges Simenon y la potencia creadora” (Confluencias) – de una declaración contra todas las normas establecidas. Por lo general, un escritor siempre piensa primero en la historia; es la historia la que nace en su interior. Pero en este caso no sucedió así, aquí es un hombre de carne y hueso a quien Simenon transforma en personaje y a este personaje, o mejor dicho, alrededor de este personaje, confecciona un traje, una historia que le queda como un guante. Es una manera de ir contracorriente.

El éxito del comisario Maigret es inmediato – recuerda Camilleri -. Después de dos o tres novelas, el jefe de la policía de aquel momento, un hombre muy inteligente, quiso conocer a Simenon y lo mandó llamar. Evidentemente, Simenon aceptó la invitación. Pasó un día  en la oficina del jefe de policía y es así como éste se dio cuenta de que Simenon no sabía absolutamente nada del funcionamiento de la policía y que se lo había inventado todo. Dado que le parecía una buena idea tener a un comisario que hiciese  propaganda de la policía, tomó la decisión de dejarlo pasear por todas las oficinas y, de hecho, Simenon, durante meses, frecuentó los despachos de la policía judicial trabando amistad con varios comisarios e inspectores”.

 

 

(Imágenes-1- Simenon– The New York reviews of books/ 2.-Jean Gabin en el papel de Maigret-despuesdelhipotamo)