EL MÉRITO, LA MODA Y LA VIRTUD

 

moda.-88yy.-Se Connell.-maquillaje

 

“Un hombre de moda dura poco – se lee enLos caracteres” de La Bruyère-, pues las modas pasan; si por casualidad es hombre de mérito, no desaparece, subsiste de algún modo; es igualmente estimable, pero menos estimado.

Lo bueno que tiene la virtud es que se basta a sí misma y puede pasarse sin admiradores, partidarios ni protectores; la falta de apoyo y de aprobación no sólo no la perjudica, sino que la conserva, la depura y la perfecciona; esté o no esté de moda, sigue siendo virtud.

Una persona de moda se parece a una “flor azul” que crece espontáneamente en los surcos, ahoga las espigas, disminuye la cosecha y ocupa el sitio de algo mejor; que no tiene más  valor ni más  belleza que la que le presta un capricho frívolo que nace y cae casi en el mismo instante; hoy es codiciada, las mujeres se adornan con ella; mañana es olvidada y abandonada al pueblo.

Una persona de mérito, en cambio, es una flor a la que no se la designa por su color, sino que se la nombra por su nombre y se la cultiva por su belleza o por su olor; una de esas gracias de la Naturaleza, una de esas cosas que embellecen el mundo, que es de todos los tiempos y de una boga antigua y popular; a la que nuestros padres estimaron y a la que nosotros estimamos después de nuestros padres; a la que nunca podrán derrotar ni por el cansancio ni por la antipatía. Un lirio, una rosa”.

(Imagen.-se Conell)