VIEJO MADRID (37 ) : ARCO DE CUCHILLEROS Y «EL PÚLPITO»

ciudades.-55ftt.-Madrid.-Arco de Cuchilleros.-1930-.-Diego González Ragel

Desciendo por el Arco de Cuchilleros y me va contando Diego San José en sus «Estampas nuevas del Madrid viejo» que «dieron nombre a este arco y a la calle los menestrales de armas, que durante el siglo XVl se avecinaban por aquellos contornos, industria que por el entonces era muy saneada, pues que estaba la villa a oscuras y siendo hervidero de ladrones y capeadores a mano armada, era menester que cada vecino colgase del tahalí una recia tizona para andar con cierta seguridad por las calles.» 

Madrid.-55g.-callede Cuchilleros.-1950-autor desconocido.-Archivo General de la Administraciçon

Bajo, pues, por los resbaladizos peldaños de esta escalera que parecen – sigue diciéndome el escritor madrileño – «como hollados por diversas plantas  y están purificados literariamente por los personajes más representativos de la fauna galdosiana.» Efectivamente, por estas escaleras, han descendido hacia las «cavas« Fortunata, Nazarín, Estupiñá, y tantos más. Emilio Carrere otro literato madrileño al que más de una vez he citado aquí – evoca la barandilla de hierro, en semicírculo, que asoma sobre las escalerillas de piedra, bajo el Arco de Cuchilleros. Es «El Púlpito», dice.»En este «Púlpito» nunca hubo predicadores (…) A principio del XX, junto al «Púlpito» había un tabernón siniestro y una escalerilla pina y angosta que conducía a un garito de calderilla (…) En la casa del «Púlpito«, los reyes barbudos de la baraja y las sotas falaces agrupaban a la gentualla buscona de fullería y de puñal. Era la flor del hampa en un escenario de lúgubres tintas.»

madrid.-ccc-Arco de cuchilleros.-1919.-skyscrapercit com

«Y esta rinconada de la Plaza Mayor – continúa Carrere – ya tenía entonces su leyenda maja y rufa. Se decía que en el tabernón de la planta baja se reunía la cuadrilla de Luis Candelas. Un tascón con cortinillas color de vino o de sangre, taburetes y mesas redondas para beber y una baraja abarquillada y mugrienta para jugar al «mus» tabernario, que por paradoja pintoresca llamaban «el mus ilustrado». Parecía, en efecto, una baraja del tiempo de Candelas, el bandido de Madrid, que con Teresa – la novia de Espronceda – y con «Fígaro· forman el trío más romántico del romanticismo.»

Secretos, ¿leyendas?, historias del viejo Madrid.

(Imágenes.- 1.- Arco de Cuchilleros.- 1930.- Diego González Rangel/ 2.- Arco de Cuchilleros.- 1950.- autor desconocido/ 3- Arco de Cuchilleros.- 1919.-skyscrapercit.com)