«El mar tranquilo, la bahía iluminada de estrellas,
el halo del atardecer cada vez más menguado,
la playa silenciosa, las cuevas goteando,
todo a su alrededor les oprimía uno hacia otro
como si no hubiera más vida bajo el cielo
que la suya…
Se miraron uno a otro, y sus ojos
brillaron a la luz de la luna».
Lord Byron: «Don Juan»
(Imagen: David Hockney.- noche lluviosa en el Paseo Bridlingtom.-Annely Juda Fine Art)

…una bahía iluminada por las estrellas, y una mirada que nos responde y nos acoge, serán siempre un bálsamo para el corazón…
…cómo no, Lord Byron, ese mar (no) siempre tan tranquilo…
…preciosa esta pequeña y calma entrada…
Un abrazo y buenas noches.
que la calma – y no sólo en las bahías- nos rodeee… Eso es lo que deseo.
Gracias por el comentario, maquinista ciego.