TRANSFORMACIÓN Y CONTEMPLACIÓN

paisajes.-w98.-por Asami Yoshiga.-Dillon Gallery.-Russinche Kunstler.-artnet«¡Tantas manos para transformar este mundo, tan pocas miradas para contemplarlo!», escribió Julien Gracq. Ahora, cuando acaba de publicarse su pequeña obra «La literatura como bluff« (Nortesur), versión española de «La littérature à l`estomac» aparecida en 1950, vuelvo a las ocasiones en que en Mi Siglo hablé de Gracq, aquel gran escritor francés.

La transformación del mundo y la contemplación del mundo. «La contemplación no descansa hasta que encuentra el objeto de su ceguera», dijo un gran crítico de arte. Acaso nos asombra la continua transformación del mundo y en cambio no nos detenemos a contemplarlo. Muchos, sin embargo, se han dedicado gozosamente a enseñar a los demás cómo contemplar. Recuerdo unas palabras del escritor español Torrente Ballester: «Hoy he llamado a mis hijas y les he enseñado a escuchar la noche, les dije que «se había encendido«, y tuve que explicarles la metáfora. Una me preguntó que por qué cantan los pájaros: le respondí que a causa de una especie de afirmación de sí mismos y de su espacio vital».

Una lección de cómo contemplar y de cómo poder contar – cantar – una contemplación.

(Imagen: «Invitacion Pond»- Asami Yoshiga.-Dillon Gallery.- New York.-artnet)

OLIMPIADAS Y LITERATURA

CABALLO.-9 agosto 2008Vuelve el caballo a asomar sus ojos a la literatura. Apareció en Mi Siglo el 9 de agosto de 2008 y hoy conscientemente repito esta imagen porque el caballo no mira sólo a Cervantes o a Rodrigo Caro, tampoco únicamente a Góngora, a Gerardo Diego o a Jorge Guillén, sino que su pupila taladra cuanto han escrito sobre él y sobre los Juegos. Antes de echar a correr ya ve él muy cerca las palas de los remos, los abrazos de la natación, jabalinas curvando el aire, los músculos del atletismo y el malabarismo de la esgrima. La literatura ha cantado todo esto y en Mi Siglo he ido recogiendo durante muchos días el arco de los Juegos en las letras. Trofeos. Lanzas. Boxeo. Vela. Salto. Lucha libreCarreras. DiscoNatación. Y varias cosas más.

Y sobre todo el ganar o perder. La paciencia.

Quizá es lo que está mirando la pupila del caballo antes de correr veloz hacia la literatura.

FANTIN-LATOUR, NATURALEZAS VIVAS Y MUERTAS

 

«Madrid es una ciudad agradable, llena de distracciones. -le escribía Edouard Manet a su amigo Henri Fantin-Latour en mayo de 1865 –El Prado, un paseo delicioso, con muchas mujeres hermosas con mantilla, cosa que constituye un espectáculo originalísimo«.

Ahora, en ese mismo madrileño paseo del Prado, en el Museo Thyssen-Bornemisza, casi ciento cincuenta años después, aparecen las flores de Fantin-Latour, flores traídas del Museo de Grenoble, de Lisboa, de Lille, de Londres. Naturalezas muertas con sus colores vivos, grupos de flores abiertos al color.Fantin-Latour.-FF.-White and Pink Mallows in a Vase.-1895Fantin-Latour.-HH.-Petunias.-1881.-State Hermitage Museum

FANTIN-LATOUR.-WRT.-Rosas.-1928.-Museum Syindicate

Estas flores iban por los campos, por las memorias, por la visión del pintor, y como en toda naturaleza muerta la vida de la flor está aquí parada en un instante, detenida en un instante perpetuo. La vanidad de los pétalos, el movimiento de los tallos, los vaivenes del aire suavizando el pincel antes de que se depositen  las flores en un jarrón, quedan quietos para siempre ante la mirada móvil, los ojos que giran sobre los matices, las pupilas que rozan a Fantin-Latour.

HENRI FANTIN-LATOUR.-Rincón de una mesa.-Verlaiine y Rimbaaud.-Paris.-

Y luego están las naturalezas muertas de los retratos vivos, el rincón de una mesa de poesía y alcohol, paraísos artificiales, iluminaciones, Rimbaud, Verlaine, una temporada en el infierno, poemas saturnianos, poetas malditos, palabras, palabras retenidas, Fantin-Latour detiene – como ha hecho con las flores -la fugacidad de las vidas, hace girar las existencias y las fija en el tiempo cero de la pintura, allí donde el ojo que venía de contemplar antes las flores contempla ahora esta naturaleza muerta de los que vivieron.

(Imágenes:-1,2 y 3: Fantin-Latour.-flores 1886,1895/4.- Fantin- Latour: «Un rincón de mesa» (entre otros, sentados, Verlaine y Rimbaud).-1872.-Músee d´Orsay)