VIAJES POR EL MUNDO (47) : SERRA AMARELA — (PORTUGAL)

“Todo el día por la Serra Amarela, visitando fosos cavados para cazar lobos — escribe el portugués Miguel Torga— . La Serra Amarela es uno de los parajes yermos más perfectos de Portugal. Situada entre Gerês y Lindoso, sus pliegues son amplios, profundos y solemnes. No tienen ermitas ni romerías y la cruzan los lobos, los jabalíes y las corzas. El mal de la repoblación oficial a base de pinos no ha llegado todavía aquí. De modo que vive en ella el soplo claro de las aves en libertad y la sonrisa abierta de los grandes soles. No hay más camino que los que hace el zorro, ni más posadas que las chozas de los pastores. Es el Portugal medular, la Iberia en su pureza esencial y granítica. Un acebo aquí, urces milenarias allí, un roble en una garganta. No hay corazón entre el Duero y el Miño que no se sienta arropado y reconfortado en un suelo como éste.”

(Imágenes— 2- Rui Palha/ 2- Winslow Homer- 1893)

SOBRE LA MODA

“La moda… — comenta el médico y escritor portugués Miguel Torga en 1954– – Un horror para la economía. Pero nosotros, los hombres, ¡deberíamos estarles tan agradecidos a las mujeres por el valor de mantener vivo, imperante y coloreado lo gratuito, lo absurdo! Son únicamente ellas las que, desde que a partir del siglo XVlll todos nosotros dejamos de usar puños de encaje y chaquetas bordadas, le dan a la vida el tono festivo de perpetuo carnaval que le conviene. ¡ La tragedia vestida de irresponsabilidad y fantasía!

Cuando al terminar la consulta me quito la bata y, como ahora, intento que mis ojos se distraigan en la plazoleta que tengo enfrente, es en los sombreros increíbles de cierta dama, en los vestidos atrevidos de otra, en las chaquetas clamorosas de todas, donde yo reencuentro, sólido y pujante, el espíritu de transgresión. Y difícilmente pueden imaginar esas heroínas el bien que me hacen, el tranquilizador consuelo que me ofrecen. Bajo su apariencia de sacerdotisas de lo fútil y de la vanidad , están sirviendo a valores más altos y menos transitorios que los temporales encantos o desencantos que procuran realzar o encubrir. Exhiben ante los ojos de la rutina uniformada el arco iris seductor de la aventura.”

(Imagen — Sonia Delanoy-vivir demais)