VERANO 2018 (3) : JUAN RAMÓN

 

 

“El campo bajo todo negro,

sin una luz.

Arriba,

el camino celeste de Santiago,

las estrellas purísimas.

Vamos hacia otra tierra,

yo no sé si mejor…¡ Mejor! ¿Qué dicha

aguarda? ¿De  qué dicha me despido,

buscándola… otra vez?

¡Melancolía

de este vaivén constante y disgustado

que se llama “mi vida”!

¡No importa!  Tengo siempre

la vuelta. En la tranquila

soledad de la noche de verano,

la eternidad serena y sin salida

—única, novia fiel,

madre, hermana y amiga —

camina a todas partes

conmigo, siempre idéntica y divina.”

Juan Ramón Jiménez -“Viaje”-“Estío” (1915)

 

 

(Imágenes -1- David Inshaw- 1974/ 2- Claude Monet- 1880)

HOJITAS DE PAPEL

 

 

“Yo escribía mis poemas – decía el poeta italiano y Premio Nobel de Literatura, Eugenio Montale – en hojitas de papel. Unas veces las conservaba, otras la muchacha las tiraba como basura. Esto asemás porque nunca he tenido hojas de papel. Aún hoy, cuando tengo que escribir una carta, tomo ese papel que da el periódico y que es el peor papel italiano, el más económico. Luego no se puede borrar  ni siquiera con la goma, porque se hacen manchas horribles. Así pues, divido en dos partes la hoja y allí escribo, siempre disculpándome  por el papel. Una vez, el profesor Molaioli, apiadándose por mi caso, me mandó un paquete de papel precioso. Pero ese es demasiado bonito.  Debe de estar allí todavía. Sería menester escribir en él autógrafos inmortales. Entonces, escribía en pedacitos de papel, a veces hasta en billetes de tranvía. Pero no sólo apuntes. Nacían en ellos partes enteras de poemas (…) Pero sigo escribiendo. He escrito poesías durante treinta y cinco años. Son muchos. De hecho ya habría debido morirme. Los grandes poetas mueren pronto. Se ve que soy un poeta muy pequeño, puesto que no muero. Hay excepciones. Víctor Hugo produjo en la vejez. Yeats escribió en la vejez. Pero, ¿por qué? Porque de joven no había encontrado todavía su fisonomía. Comenzó a encontrarla a los cincuenta años.”

(Imagen – Gerhard Richter)

DONES DE LA VEJEZ

 

 

«Deja que te revele los dones reservados a la vejez

para coronar el esfuerzo de toda una vida.

Primero, la gélida fricción del sentido que expira

sin encantamiento alguno, sin ofrecer promesas,

salvo el sabor amargo y desabrido de la fruta madurada en sombras

cuando cuerpo y alma comienzan a desgarrarse.

Segundo, la impotencia consciente de la rabia

ante la estupidez humana, y el dolor lacerante

de reírse de lo que ya no es divertido.

Y por último, el dolor desgarrador de revivir

todo lo que has hecho y sido; la vergüenza

de unas intenciones reveladas cuando era tarde, y la conciencia

de las cosas mal hechas y hechas en perjuicio de los demás

que en otro tiempo creíste actos de virtud».

T. S. Eliot

(Imagen – foto : Julia Margaret Cameron – Sir John Herschel – the metropolitan museum of art)

ENCUENTRO INESPERADO

 

 

“Somos muy amables el uno con el otro,

decimos que es bonito encontrarse después de tantos años.

Nuestros tigres beben leche.

Nuestros azores van a pie.

Nuestros tiburones se ahogan en el agua.

Nuestros lobos bostezan ante una jaula vacía.

Nuestras víboras se han sacudido los relámpagos,

los monos la inspiración, los pavos reales las plumas.

¡Cuánto hace que dejaron nuestro pelo los murciélagos!

Callamos sin terminar la frase,

sonriendo sin remedio.

Nuestras personas

no saben cómo hablarse”.

Wislawa Szymborska – “Sal” (1962) – “Saltaré sobre el fuego” ( traducción de Abel Murcia y Gerardo Beltrán)

(Imagen –Saul Leiter– Nueva York- 1956)

VIEJO MADRID (75) : NEPTUNO

 

 

“Rosa la musculosa desnudez de piedra gris, Médicis de Piedra, camina a ras de adoquines, lento como una tortuga sin poder subir la cuesta de la Carrera. Los caballos se echan a tierra. Y él con un gesto denodado, sigue imperando.

El sol le pone la sombra movible del chorro de agua sobre el corazón y aquello parece sangre y que se anima y vive en su desnudez una  vida más fuerte que la de los huéspedes del Palace”.

Juan Ramón Jiménez – “Libros de Madrid, l”

(Imagen -plaza de Neptuno)

EL POEMA QUE NO SE ESCRIBE

 

 

“Era bueno, magnífico quizás, se escriben otros, pero ėse no se escribe.

No hay razón ninguna para no escribirlo; y, sin embargo, no se escribe.

Desde entonces, sobre todo, en ciertos días de mal ser aquel poema duele, amarga, es un martirio y, sin embargo, no se escribe.

Con escribirlo, todo estaba terminado, y, sin embargo, no se escribe.

Y él quiere salir, quiere vivir, ser gozado, tener eternidad, y uno es bueno y no lo escribe”.

Juan Ramón Jiménez – “ Un poema, de vez en cuando, no se escribe” -“Cuentos largos de la palabra”

(Imagen – Franz Gertsch – Monica de Cárdenas- artnet)

RECONOCIMIENTO A UN MAESTRO

 

“Querido señor Germain – (le escribe Albert Camus el 19 de noviembre de 1957 a su maestro en Argel, Louis Germain)

Esperé  a que se apagará un poco el ruido que me ha rodeado todos estos días antes de hablarle de todo corazón. He recibido un honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido ( el Premio Nobel). Pero cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre y después en usted. Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, sin su enseñanza y su ejemplo, no hubiese sucedido nada de todo esto. No es que dé demasiada importancia a un honor de este tipo. Pero ofrece por lo menos la oportunidad de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí, y de corroborarle que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted puso en ello continúan siempre vivos en uno de sus pequeños escolares, que, pese a los años, no ha dejado de ser su alumno agradecido. Lo abrazo con todas mis fuerzas”.

(Imagen -Albert Camus)

EL MAYORDOMO DE ISHIGURO

 

Entre muchos otros personajes de las novelas del reciente Premio Nobel de Literatura,  Kazuo Ishiguro, el mayordomo de su libro “Lo que queda del día” (1989), con sus medidos silencios y sus pausas, sus paseos solícitos y sigilosos por la casa, los movimientos indecisos de su corazón y sus modos de decir y de actuar, ha sido muy estudiado por los comentaristas y críticos actuales. David Lodge en “El arte de la ficción”, lo define como un “narrador poco fiable”, que nos fascina sin embargo con sus intervenciones y a la vez nos desorienta en sus intenciones íntimas. Es un mayordomo –  magistralmente interpretado luego  en el cine – que “no es un hombre malvado, pero su vida se ha basado en la supresión y evasión de la verdad, sobre sí mismo y sobre los demás. Su relato – recuerda Lodge – es una especie de confesión, pero está infestada de retorcidas justificaciones de su propia conducta y alegatos en defensa propia y sólo al final consigue entenderse a sí mismo, demasiado tarde para que le sirva de algo”.

Stevens, este narrador -mayordomo en la historia enmarcada en 1956 “ habla o escribe en un estilo quisquillosamente preciso y estirado; en una palabra, en una jerga de mayordomo. Objetivamente considerado, ese estilo no tiene el menor mérito literario. Carece por completo de ingenio, sensualidad y originalidad. Su eficacia como vehículo para esta novela reside precisamente en nuestra creciente percepción de su falta de sintonía con lo que describe”.

Y sin embargo quedará en nuestra memoria como un personaje que recordaremos, un persona de singular originalidad.

 

 

(Imágenes-1-Hans Wild/2- Giuseppe de Nittis)

LA INSPIRACIÓN

 

 

«A la pregunta de qué es, en caso de que exista, los poetas de hoy dan una respuesta evasiva. Y no porque no hayan sentido lo beneficioso de este impulso interior. El motivo es otro. No es fácil explicar algo que uno mismo no entiende.

Yo también, al ser a veces interrogada sobre la inspiración, mantengo una prudente distancia respecto a lo esencial. Pero digo lo siguiente: la inspiración no es un privilegio exclusivo de los poetas o de los artistas en general. Hay, ha habido y seguirá habiendo cierto grupo de personas a las que toca la inspiración. Son todos aquellos que conscientemente eligen su trabajo y lo realizan con amor e imaginación. Se encuentra médicos así, y pedagogos, y jardineros, y otros en cien profesiones más. Su trabajo puede ser una aventura sin fin siempre y cuando sean capaces de percibir nuevos desafíos. A pesar de dificultades y fracasos su curiosidad no se enfría. De cada duda resuelta sale volando un enjambre de nuevas preguntas. La inspiración, sea lo que sea, nace de un constante «no sé».

 

 

Personas como esas no hay muchas. La mayoría de los habitantes de esta tierra trabaja para ganarse la vida, trabaja porque tiene que trabajar. No son ellos mismos quienes con pasión eligen su trabajo, son las circunstancias de la vida las que eligen por ellos. El trabajo que no gusta, el que aburre, valorado sólo porque, incluso siendo desagradable y aburrido, no es accesible para todos, es uno de los peores infortunios humanos. Y no parece que los siglos que vienen vayan a traer algún cambio feliz.

Así pues me permito decir que, si bien les quito a los poetas el monopolio de la inspiración, los incluyo, de todos modos, en el pequeño grupo de los favorecidos por el destino».

Wislawa Szymborska«El poeta y el mundo» (Discurso de recepción del Premio Nobel)

 

 

(Imágenes-1-Twombly– 1970/ 2.-Geraldine Sy/ 3.-David Kapp– 2014)

LA FOTOGRAFÍA Y EL RECUERDO

 

«Las personas son lo que recordamos de ellas. En última instancia, lo que denominamos vida no es sino un tejido formado por los retazos de los recuerdos de otro. Al llegar la muerte, se desteje y uno se queda con fragmentos desiguales e incompletos. O, si se quiere, con un conjunto de fotografías. Llenas de insoportables risas o de sonrisas igualmente insoportables. Insoportables por su unidimensionalidad. Yo debería saberlo bien, siendo como soy hijo de fotógrafo. Y podría llegar incluso a sugerir cierta conexión entre la fotografía y la escritura, porque ambas crean fragmentos en blanco y negro. O porque ambas constituyen un modo de retener algo. Pero no podemos pretender que lo que contemplamos continúe más allá de su dorso en blanco. Además, en cuanto nos damos cuenta de hasta qué punto la vida de alguien es rehén de nuestra propia memoria, evitamos caer en las garras del tiempo pretérito: utilizarlo viene a ser como hablar a espaldas de alguien o reclamar la pertenencia a una mayoría orgullosa y triunfante. Nuestro corazón debería intentar ser más honesto – si no más inteligente – que nuestra gramática. O, por lo menos, deberíamos llevar un diario cuyas anotaciones mantuvieran estrictamente a raya ese tiempo verbal».

Joseph Brodsky – «Del dolor y la razón»

 

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(Imágenes- 1-Erwin Blumenfeld– / 2.-fotógrafo anónimo – Japón 1954- cortesía Galería Lumiere des Roses)

HITLER E INTERNET

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«¿Por qué se escribe? Yo imagino – dijo en un discurso Jean- Marie Le Clezio – que cada uno tiene su respuesta a esta simple cuestión. Están las predisposiciones, el ambiente, las circunstancias. También las incapacidades. Si se escribe quiere decir que no se actúa. Que se encuentra uno en dificultades ante la realidad. que se ha escogido otro medio de relación, otra forma de comunicar, una distancia, un tiempo de reflexión (…) La literatura está hecha de lenguaje. Es el primer sentido de la palabra. La cultura a escala mundial es nuestra tarea. Pero ella es sobre todo la responsabilidad de los lectores, es decir, de los editores. Vivimos al parecer en la era de Internet y de la comunicación virtual. Si hubiera existido Internet es muy posible que Hitler no hubiera podido lograr su mafioso complot».

(Imagen.-Le Clezio- Wikipedia)

VISIÓN DE BECKETT

 

escritores.-tgyy.-Samuel Beckett

 

«Recuerdo el año transcurrido, tal vez con -así lo espero – algo de mi vieja mirada futura, está naturalmente la casa del canal, donde mamá se extinguía, en el otoño moribundo después de una larga viudez – escribe Beckett en «La última cinta» – (…) Espiritualmente, un año de lo más negro y pobre hasta aquella memorable noche de marzo, en el extremo del muelle, bajo el ventarrón, jamás lo olvidaré, en que todo se me aclaró. Al fin, la revelación. Me imagino que esto es, sobre todo, lo que debo grabar esta noche y ya no quede sitio en mi memoria, ni frío ni cálido, para el milagro que…(vacila)… para el fuego que la abrasó. Lo que entonces vi de repente, fue que la creencia que había guiado toda mi vida, es decir… grandes rocas de granito y la espuma que brillaba a la luz del faro, y el anemómetro que daba vueltas como una hélice; veía claro, en fin, que la oscuridad que yo siempre había rechazado encarnizadamente era, en realidad, mi mejor… indestructible asociación, hasta mi disolución de tempestad y noche en la luz del entendimiento y el fuego…»

 

escritores.-44fr.-Beckett.-por John Minihan

 

Todos los grandes biógrafos de BeckettJames Knowlson , Deirdre Bair – se detienen en esa noche del muelle, posiblemente situada en el puerto de Dublín. Deirdre Bair habla de esa «visión» que tiene Beckett esa noche y de su gozosa excitación que acompaña a la revelación de la orientación a partir de la cual se desarrollará toda su obra. En 1960, al poeta JohnMontague, le dirá Beckett: «lo que le falta es el monólogo, ¡el monólogo! No hay nada más cierto que eso». Y a Ludovic Janvier también le confesará Beckett que «la oscuridad que se ha esforzado él de rehuir» deberá aparecer a fin de cuentas como la fuente misma de su inspiración creadora. Esta revelación, señala Bair, tiene dos aspectos distintos; en primer lugar, Beckett se da cuenta de que todo lo que escriba de ahora en adelante saldrá del fondo de sí mismo, con sus recuerdos y sus sueños, por penosos que sean. En segundo lugar, a partir de entonces no necesitará ya ningún personaje novelesco netamente definido para contar sus historias, puesto que ya no será necesario ningún distanciamiento entre el narrador y su historia».

(evocación de Beckett, nacido en Dublín el 13 de abril de 1906)

 

escritores.-997n.-Beckett.-John Hurt en la última cinta de Krapp.-foto de Anthony Woods

 

(Imágenes.- 1.-Samuel Beckett/ 2.- Samuel Beckett- foto John Minihan/ 3.- John Hurt en «La ultima cinta»- foto Anthony Woods)

EXPRESSO

 

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«El café negro en la terraza

con sillas y mesas pequeñas como insectos.

Son costosas gotas atrapadas,

llenas de la misma energía del Sí y del No.

Son servidas en oscuras cafeterías

y miran al sol sin pestañear.

A la luz del día, un punto de benigno negro

que fluye rápidamente en un pálido parroquiano.

Parecen las gotas de negra profundidad

que a veces es captada por el alma,

que dan un benigno empujón: ¡anda!

La inspiración de abrir los ojos».

Tomas Tranströmer.- «Expresso».- «El cielo a medio hacer» (1962)

 

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(Imágenes.- 1.-typicalhope gif/ 2.- Bruno Vekemans– luckyblognotes)

KIMONOS

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«A veces, cuando recorría su guardarropa, Shimamura se decía que alguno de sus kimonos de verano estaba confeccionado con casi un siglo de antigüedad. Cada año, enviaba todos sus kimonos a blanquear en la región, con el mismo procedimiento. Era toda una tarea el traslado de aquellas prendas hasta las montañas donde habían sido hilados originariamente, pero a Shimamura le gustaba la idea de que sus kimonos estuvieran en manos tan confiables, extendidos en la nieve al sol hasta eliminar el menor rastro de impureza acumulado durante cada verano. Al ponérselos de nuevo, se sentía él mismo blanqueado de toda impureza. Y de todas maneras, un negocio de Tokio se encargaba de retirarlos, enviarlos a la montaña y traerlos de regreso, impecables y a todas luces sometidos a la manera tradicional.

 

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Desde tiempos inmemoriales había casas dedicadas exclusivamente al blanqueado. Muchas tejedoras preferían no hacerlo. El Chijimi  blanco se tendía directamente sobre la nieve luego de ser hilado; el Chijimi de color era blanqueado en los mismos marcos en los que se lo hilaba. La temporada de blanqueado comenzaba a fines de enero y se extendía hasta fines de febrero, mientras hubiera nieve en los prados de la región.

 

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La tela era sumergida durante la noche en agua con lejía y un puñado de ceniza. Por la mañana se la enjuagaba una y otra vez, se la escurría y se la ponía a secar al sol. El proceso se repetía sin variaciones ni desmayos hasta el momento indescriptible en que los rayos del sol comenzaban a tornar el blanco de la seda en rojo sangre. Ese momento señalaba el fin de las tareas invernales y el comienzo de la primavera, según había leído Shimamura en un libro antiguo. Un fenómeno tan desconocido como impactante para los que venían de regiones más cálidas».

Yasunari Kawabata.- «País de nieve»

 

Japón- Kawabata- mil novecientos treinta y ocho- wikipedia

 

(Imágenes.-1 y 2- kimonos- Wikipedia/ 3.- kimono- bridgeman nathional geograpic/ 4.- Kawabata en 1938- Wikipedia)

TRABAJOS DE GARCÍA MÁRQUEZ

García Márquez- nnun--original manuscrito t mecanografiado de la novela- Harry Ransom Center- el pais

 

«García Márquez se levanta a las 6 de la mañana y escribe hasta las 2 de la tarde. ¿Cuántas cuartillas? : una o dos. Las redacta, las elabora, las refina hasta hacerlas aparecer escritas en la prosa más natural del mundo cuando en realidad son el fruto de un minuciosísimo trabajo de ebanistería. Se asemejan a aquellos bargueños coloniales en donde cada pieza encuentra su lugar justo y el conjunto parece un solo cuerpo con dibujos en su parte exterior». Estas palabras del político y columnista colombiano Alfonso López Michelsen en 1992 reflejan, como tantos otros testimonios, las horas de quehacer del novelista y el esfuerzo constante en su trabajo.

Ahora que salen a la luz los manuscritos y documentos del autor de «Cien años de soledad» se mostrará, como ocurre en muchos otros autores, la feliz unión de la paciencia con la tenacidad. En el caso de García Márquez, detrás de la imaginación y de su comentado «realismo mágico», se descubre una enorme dosis de documentación que sustenta firmemente todo su edificio creativo. Muchos amigos y conocidos del escritor han dado fe de ello, y en el caso de López Michelsen sus aportaciones son muy valiosas. «Los diccionarios de la lengua son los libros favoritos del novelistadice -.  Lee y relee el significado de cada vocablo, sus sinónimos, sus contrarios y el régimen gramatical que regenta su uso. Un ejemplo extraordinario de esta labor benedictina – añade Michelsen – es la

 

García Márquez-unn- apuntes que tomó el escritor para El general en su laberino- Harry Ransom Center- el pais

 

descripción del entierro de Bolívar. Allí  están descritos con su propio nombre los clavos del ataúd, las cintas que lo adornan, las piezas que lo integran (…) En más de una ocasión me correspondió colaborar con él en la búsqueda de los más nimios detalles de la vida del siglo XlX: reconstruir un menú en Cartagena, cerciorarnos de los vinos de Francia que se importaban entonces o de las partituras que se ejecutaban al son de los violines en los saraos del norte de Colombia. Recuerdo con especial afecto el haber recuperado el vocablo matalotaje, del más puro sabor castellanos, que se conservaba hasta hace pocos lustros en la provincia de Valledupar y Padilla, para significar el avío con que los estudiantes viajaban desde la Guajira y el actual Cesar, para embarcarse en el barco del Magdalena con destino a Bogotá«.

Todo un trabajo minucioso de documentación precisa al que muchos grandes escritores del mundo se han consagrado antes de dar alas a su invención.

 

escritores.-cfrm- García Márquez - copia (30036577)

 

(Imágenes.- 1.-manuscrito mecanografiado de Gabriel García Márquez. Harry Randon Center- elpais/ 2.- apuntes de García Márquez para la novela «El General en su laberinto»- Harry Randon Center- elpais / García Márquez)

SVETLANA ALEXIEVICH

 

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«No se puede hacer un reportaje sobre Marte – quiso recordar el periodista Jesús Ceberio. Se podrán escribir miles de folios sobre el planeta, pero no un reportaje. Y no se puede hacer ese reportaje porque en Marte no hay personas, y sin seres humanos no hay tal. Sea personaje histórico, anónimo o famoso, genio o torpón, encumbrado o humilde, todo reportaje debe estar habitado por personas de carne y hueso».

Hoy la Academia sueca acaba de encumbrar relevantes piezas de este género periodístico a la categoría de Premio Nobel de Literatura. Los avatares de nuestro siglo, tantas veces profundamente dramáticos, han sido retratados con ojo penetrante por Svetlana Alexievich con su obra polifónica, con sus «voces de Chernóbil«, y con tantas otras miradas que denuncian lo que nuestro mundo trata de ocultar bajo las bambalinas de la diversión y entre los intereses creados por la ligereza, la frivolidad y lo liviano.

Como Hersey en 1946 con su «Hiroshima», ahora esta periodista y escritora bielorrusa se acerca a las cenizas de una época, hurga en los restos del gas y del fuego, acompaña a los supervivientes, añade la mezcla literaria y periodística de fusionar coros con su testimonio directo. Sin estos reportajes vividos alguien pensaría que la Historia es una mera ficción y que la verdad de las ocultas mentiras nunca se podría revelar.

Se ha recordado por grandes teóricos del periodismo que el reportaje apela a nuestro sentimiento tanto en su representación de los hechos como en sus deducciones y que la unión de los hechos y sus relaciones, de lo especial y lo general, de lo individual y de lo típico, de lo casual y de lo necesario, se presentan a la vez.

Estas deducciones a todo cuanto nos va contando esta escritora y periodista nos reafirman en la existencia de muchas zonas oscuras del mundo cuyas grietas apenas son rozadas en su realidad profunda por ese frágil vaivén de los telediarios.

(Imagen- Svetlana Alexievich-eldiario es)