FEDERICO Y MIGUEL

 


“A Federico se le ha comparado con un niño, se le puede comparar con un ángel, con un agua ( “mi corazón es un pozo de agua pura”, decía él en una carta): con una roca; en sus más tremendos momentos  era impetuoso, clamoroso, mágico como una selva — decía Vicente Aleixandre—. Cada cual le ha visto de una manera. Los que le amamos y convivimos con él le vimos siempre el mismo, único y sin embargo cambiante, variable como la misma naturaleza.  Por la mañanas se reía tan alegre, tan clara, tan multiplicadamente como el agua del campo, de la que parecía siempre que venía de lavarse la cara.”

 

“En el rostro de Miguel  brillaban claros los ojos y claros, clarísimos, los dientes. — decía Aleixandre—.Rompían entre el ocre de su tez, barro cocido, amasado y abrasado y capaz de contener, y rebosar, el agua más fresca. Porque esta era la verdad. Los pómulos abultados, el pellizco de la nariz, la anchura de su cara, afinada en su base, asociaban este rostro a la imagen de una vasija de barro popular, gastada y suavizada por el tiento de su uso, pero enteriza siempre.”

( Imágenes: 1- García Lorca-Wikipedia/2- Miguel Hernández- abc es)

ORO DE JUAN RAMÓN

 

“La palabra oro vivía en el piso principal de la calle de Padilla 38, en Madrid, en la misma casa en la que vivía Juan Ramón Jiménez. Como anillo redondo, la palabra oro, a la que todo el mundo confundía con un metal precioso, maleable, dúctil y brillante, estaba hecha con hojas de letras, dos vocales redondas y una consonante en medio, y en el fondo había vivido en todas las casas de Juan Ramón, también en la de Moguer, en la casa de la “Calle  Nueva” y luego estaría igualmente en su  casa  de  Nueva York,  y después, al final, en la de Puerto Rico, en la Universidad, hasta la muerte del poeta. Era una palabra luminosa, pequeña, redonda en su forma, resplandeciente y con poderes especiales para imantar. El círculo de  la palabra oro imantaba enseguida a la palabra  sol, a cielo, a verano, andaba por el cerebro de Juan Ramón dando vueltas por las habitaciones y abriendo puertas sin apenas hacer ruido, y quizá por eso sobresaltaba siempre al poeta cuando éste se asomaba al ventanal, y contemplando enfrente el sanatorio de Nuestra Señora del Rosario con sus fuentes, su palmera y su pérgola, venían hasta él recuerdos y amores en Madrid, y se dejaba ir ya en primeros versos. Pero la palabra oro insistía, venía brillante y rodando por las habitaciones aprovechando que Zenobia había salido de compras, y se subía a las manos de Juan Ramón, ensartaba de luminosidad sus dedos y le hacía escribir con lápiz muy despacio las primeras intuiciones, por ejemplo,  niños de oro, o el oro de mi alma.”

José Julio Perlado

(del libro “Miradas”) (relato inédito)

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

 

(Imágenes—1-Sipho  Mabona – 2014/ 2- Sir Terry Frost)

 

FRANCISCO BRINES

 


“El balcón da al jardín. Las tapias bajas

y gratas. Entornada la gran verja.

Entra un hombre sin luz y va pisando

los matorrales de jazmín, le gimen

los pies, no mira nada. Qué septiembre

cubre la tierra, lentos nardos suben,

y suben las palomas con las alas

el aire, el sol, y el mar descansa cerca.

El viento ya no quema. Riegan lentos

los pasos que da el agua, las celindas

todas se entregan. Los insectos se alzan

a vivir por las hojas. En el pecho

le descansan las barbas, sigue andando

sin luz. Todo lo deja muerto, negras

aves del cielo, caedizas hojas,

y cortada en el hielo queda el agua.

El jardín está mísero, y habita

ya la ausencia como si se tratase

de un corazón, y era una tierra verde.

Cruza la diminuta puerta. Llegan

del campo aullidos, y una sombra fría

penetra en el balcón y es un aliento

de muerto poderoso. Es la casa

que se empieza a caer, húmeda y sola.”

Feancisco Brines—“Las Brasas” (1960)

 

(Imágenes- 1-Camille Pizarro/ 2- Jacks Butler Yeats- 1950)

VIAJES POR ESPAÑA (24) : SORIA

 


“¡Oh, sí!  Conmigo vais, campos de Soria,

tardes tranquilas, montes de violeta,

alamedas del  río, verde sueño

del suelo gris y de la parda tierra,

agria melancolía

de la ciudad decrépita.

Me habéis llegado al alma,

¿o acaso estabais en el fondo de ella?

¡Gentes del alto llano numantino

que a Dios guardáis  como cristianas viejas,

que el sol de España os llene

de alegría, de luz y de riqueza!“

 

Antonio Machado- “Campos de Soria” —“Campos de Castilla” (1912)

(Imagen —gektograf)

LA UVA ESTÁ DORADA

 


“La uva está dorada. Mis racimos

son para ti, cosechadora

de embriagueces. Vivimos

una vida más bella cada hora.

Hasta la vendimia, amada,

en este otoño… llora

mi corazón … por nada…

y por todo…

¡Soy nuevo cada hora!”

Eliodoro Puche- “Embriaguez” ( “Corazón de la noche”) (1918)

(Imagen —William Trost Richards)

UN POETA DEBE SER MÁS ÚTIL


“Un poeta debe ser más útil

que ningún ciudadano de su tribu.

Un poeta debe conocer

diversas leyes implacables.

La ley de la confrontación de lo visible,

el trazado de líneas divisorias,

la de colocación de un rompeaguas

y la sumaria ley del círculo.

Ignora en cambio el regicidio

como figura de delito

y otras palabras falsas de la historia.

La poesía ha de tener por fin la verdad práctica.

Su misión es difícil.”

José Ángel Valente— “Segundo homenaje a Isidore Ducasse”

(Imagen —Daphne Christoforou)

¡PÁJAROS DE SEVILLA!

 


“En los ventanales de cristales de colores — azul, verde, rojo, amarillo — los gorriones piensan vencer, con su desbaratada armonía, los pitos del tren. El desagradable griterío resuena en la sombra, como en un pozo, en la sombra que rodea un sol cegador que todo lo hace blanco. ¡ Pájaros de Sevilla!”

Juan Ramón Jiménez – “Pájaros en la estación” —“Apuntes de Sevilla”

 

(Imágenes—1- Neil Farber—2007/ 2-Stanko Abadzic)

VERANO 2020 (1 ) : DÉJAME QUE TE HABLE

 


“Déjame que te hable, en esta hora

de dolor, con alegres

palabras. Ya se sabe

que el escorpión, la sanguijuela, el piojo,

curan a veces. Pero tú oye, déjame

decirte que, a pesar

de tanta vida deplorable, sí,

a pesar y aun ahora

que estamos en derrota, nunca en doma,

el dolor es la nube,

la alegría, el espacio;

el dolor es el huésped,

la alegría, la casa.

Que el dolor es la miel,

símbolo de la muerte, y la alegría

es agria, seca, nueva,

lo único que tiene

verdadero sentido.

Déjame que, con vieja

sabiduría, diga:

a pesar, a pesar

de todos los pesares

y aunque sea muy dolorosa, y aunque

sea a veces inmunda, siempre, siempre

la más honda verdad es la alegría.

La que de un río turbio

hace aguas limpias,

la que hace que te diga

estas palabras tan indignas ahora,

la que nos llega como

llega la noche y llega la mañana,

como llega a la orilla

la ola:

irremediablemente.”

Claudio Rodríguez- “Lo que no es sueño” —“Alianza y condena’ (1965)

 

 

(Imágenes—1- Georges Buysse/ 2-Knar Bedian)

CANTAN EN MÍ

 


“Cantan en mí, maestro mar, metiéndose

por los largos canales de mis huesos,

olas tuyas que son olas maestras,

vueltas a ti otra vez en un unido,

mezclado y sólo mar de mi garganta:

Gil Vicente, Machado, Garcilaso,

Baudelaire, Juan Ramón, Rubén Darío,

Pedro Espinosa, Góngora… y las fuentes

que dan voz a las plazas de mi pueblo.”

Rafael  Alberti —“Arión” – “Pleamar, 1944)

 

(Imagen —-Winifred Nicholson)

LA TARDE ESTÁ MURIENDO

“La tarde está muriendo

como un hogar humilde que se apaga,

Allá, sobre los montes,

quedan algunas brasas.

Y ese árbol roto en el camino blanco,

hace llorar de lástima.

¡Dos ramas en el tronco herido, y una

hoja marchita y negra en cada rama!

¿Lloras?… Entre los álamos de oro,

lejos, la sombra del amor te aguarda.”

Antonio Machado—“Campo’—( de “Soledades, Galerías y otros Poemas”, 1919)


(Imagen—1- Mrhayata Amayakeer/ 2- Van Gogh)

 

UNOS CABALLOS

 


“Peludos, tristemente naturales,

en inmovilidad de largas crines

desgarbadas, sumisos a confines

abalanzados por los herbazales,

unos caballos hay. No dan señales

de asombro, pero van creciendo afines

a la hierba. Ni bridas ni trajines.

Se atienen a su paz: son vegetales.

Tanta acción de un destino acaba en alma.

Velan soñando sombras las pupilas,

y asisten, contribuyen a la calma

de los cielos — si a todo ser cercanos,

al cuadrúpedo ocultos — las tranquilas

orejas. Ahí están : ya sobrehumanos.”

Jorge Guillén — “ Unos caballos” —( “Cántico”, 1928- 1950)

(Imagen – Giovanni Boldini- 1980)

MURIÓ EN MITAD DE UN VERSO

 

 

“Murió en mitad de un verso,

cantándole, florecièndole,

y quedó el verso abierto, disponible

para la eternidad,

mecido por la brisa,

la brisa que jamás concluye,

verso sin terminar, poeta eterno.

Quién se muriera así

al aire de una sílaba.

Y al conocer esa muerte de poeta,

recordé otra de mis oraciones.

”Quiero vivir, morir, siempre cantando

y no quiero saber por qué ni cuándo”.

Sí, en el seno del verso,

que le concluya y me concluya Dios.”

Gerardo Diego—“En mitad de un verso” —“Cementerio civil” (1972)

 

 

(Imagen —Alexei Antonov)

EL PARAGUAS

 

 

 

 

“Hoy le tocó al paraguas.

Mejor que te lo lleves, por si acaso,

está que si sí que si no, de todos modos

nunca estorba un paraguas por si llueve.

Por favor, señorita, soy señora,

por favor, alguien ha visto, olvidado

un paraguas en estas mesas? Eso

Seguridad lo sabe. ¿Quién es Seguridad?

He dicho Seguridad. Seguridad he dicho.

Dónde se encuentra? En cualquier parte,

porque Seguridad está por todas partes.

Yo busco un paraguas simplemente

que esta mañana se me escapó.

Puede un paraguas escaparse y perderse,

entre autobuses, entre corazones?

Perdone, pero ese verso es mío y lo tenía

también perdido no sé dónde.

Aquellos días andaba sin paraguas,

entre autobuses, entre corazones,

ya sabe lo que llueve en Inglaterra,

bastaba irse cantando so la lluvia,

entre autobuses, entre corazones.”

José Antonio Muñoz Rojas —“Objetos perdidos” X

 

(En el día Mundial de la Poesía)

(Imagen -Gustave Caillebote)

AHORA QUE NO PODEMOS DARNOS LA MANO

 

 

“Callas y se va haciendo

la palabra contigo; estás callado

y sientes su despliegue en tus raíces:

sólo sabe nacer y ahora te empuja,

la sientes de improviso en todo el cuerpo,

comienza a pronunciarte,

comienza a pronunciarte de muy diversos modos:

la llaga es la palabra de las manos.

No nos basta la vida,

ya lo sabes,

todo cuanto has vivido lo tendrás que aprender

de nuevo y recrearlo,

como ha vivido recreándose,

como ha crecido hasta encontrar la vista este ciego nativo,

este ciego nativo que ha conquistado al mundo y lo conduce,

esta mano del hombre que ha llegado a ser mano a través de los siglos de los siglos

que se ha ido haciendo lo que es:

instrumental, vivísima, inocente,

para encontrar su gloria y nuestra gloria en el mirar de Dios que nunca pasa.”

Luis Rosales -“ Aprendiendo a ser mano” – “Rimas”

 

 

 

(Imágenes —1- Dorothea Lange/ 2-Maurice Tabard)

LAS HILANDERAS

 

 

 

“Tanta serenidad es ya dolor.

Junto a la luz del aire

la camisa ya es música, y está recién lavada, aclarada,

bien ceñida al escorzo

risueño y torneado de la espalda,

con su feraz cosecha,

con el amanecer nunca tardío

de la ropa y la obra. Éste es el campo

del milagro: hélo aquí,

en el alba del brazo,

en el destello de estas manos, tan acariciadoras

devanando la lana:

el hilo y el ovillo,

y la nuca sin miedo, cantando su viveza,

y el pelo muy castaño

tan bien trenzado,

con su moño y su cinta:

y la falda segura, sin pliegues, color jugo de acacia.

Con la velocidad del cielo ido,

con el taller, con

el ritmo de las mareas de las calles,

está aquí, sin mentira,

con un amor tan mudo y con retorno,

con su celebración y con su servidumbre.”

Claudio Rodríguez —“Hilando’ (la hilandera, de espaldas, del cuadro de Velázquez)

(Imagen — “Las hilanderas” – Velåzquez, -Museo  Del Prado)