UNA RESURRECCIÓN DEL MUNDO

 

”Un libro es un objeto físico en un mundo de objetos físicos — decía Borges—. Es un conjunto de símbolos muertos. Y entonces llega el lector adecuado y las palabras — o, mejor dicho, la poesía que ocultan las palabras, pues las palabras solas son meros símbolos — surgen a la vida, y asistimos a una resurrección  del mundo.”

(Imagen —Marinelaferrari)

AHUYENTAR LOS RECUERDOS

 

¿Qué es la poesía?, se preguntaba Alfred de Musset:

“Ahuyentar los recuerdos, fijar el pensamiento,

sobre un bello eje de oro ponerlo a balancear

siempre incierto e inquieto y sin embargo inmóvil;

eternizar tal vez un sueño de un instante;

amar lo verdadero, lo hermoso y su armonía;

escuchar dentro de uno el eco de su genio;

cantar, reír, llorar, solo, al azar, por nada;

de sonrisas, palabras, suspiros y miradas

hacer exquisiteces, tímidas, hechiceras,

de una lágrima hacer una perla:

del poeta aquí abajo es ésa la pasión,

ése es su bien, su vida, y ésa es su ambición.”

 

(Imagen —Anna Atkins)

CONOCIMIENTO DE LA POESÍA

 

“Tenemos muchos más poetas que jueces y críticos de poesía— decía Montaigne- . Es más fácil hacerla que conocerla. En un nivel bajo, puede juzgársela a partir de los preceptos y de la habilidad. Pero la buena, la suprema, la divina, está por encima de las reglas y de la razón. Quien contemple su belleza con mirada firme y serena no la ve, como no se ve el resplandor de un rayo. No intenta seducir nuestro juicio; lo rapta y destroza. La pasión que aguijonea a quien sabe penetrarla hiere incluso a un tercero al oírsela evocar o recitar;  como el imán atrae no sólo una aguja, sino que infunde también en ella la facultad de atraer a las otras… Desde mi primera infancia, la poesía ha actuado así, traspasándome y transportándome.”

(Imagen —-Robert Mapplethorpe – 1988)

LO QUE NO SE PUEDE DECIR

 

 

“La poesía se escribe cuando ella quiere — decía José Hierro —. No sé para qué sirve la poesía, pero sí sé para qué me sirve a mí la poesía. La poesía  me sirve  para decir lo que no se puede decir. La poesía es aquello que dice más de lo que dice. Lo opuesto a la retórica, que emplea muchas palabras para apenas decir nada. La poesía es una caja fuerte cuya combinación desconocemos.”

(Imagen —Abbott Handerson Thayer)

LA POESÍA Y EL JARDÍN

 


“El mejor ejercicio que puede hacer un poeta — recuerda el escritor Carlos Aganzo —es el de podar sus versos como poda y pone a punto su jardín el jardinero. Del torrente  caudaloso que brota de la emoción  debemos dejar tan  solo el agua clara  de unos pocos, esenciales versos. Sencillos pero, al mismo tiempo, desveladores de toda la historia emocional y la vida interior que tienen detrás. Lo que se dice debe revelarnos poéticamente  lo que no se dice, que es siempre lo más importante.”

 

(Imágenes-: 1-Caillebotte- rosas en el jardín/ 2- Renoir- el jardín de la calle cortot- de Montmartre- 1876)

SI LLEGASE A NUESTRA CIUDAD

 


“Si llegase a nuestra ciudad — afirmaba Platón  — un hombre capaz por su sabiduría de adoptar mil formas y de imitar todas las cosas y que quisiera darnos a conocer sus poemas, nos inclinaríamos ante él como si fuese un ser divino, admirable, arrebatador, pero diríamos que nuestra ciudad no dispone de un hombre que se le asemeje ni es justo que llegue a tenerlo y que, por consiguiente, hemos de devolverlo a otra ciudad una vez derramada mirra sobre su cabeza y adornada ésta con cintas de lana”.

 

(Imagen—Rui Palha- homofotograficus)

ALGO QUE ANDA POR LAS CALLES

 


“La poesía es algo que anda por las calles — decía Lorca—. Que se mueve , que pasa a nuestro lado. Todas las cosas tienen su misterio y la poesía es el misterio que tienen las cosas. Se pasa junto a un hombre, se mira a una mujer, se adivina la marcha oblicua de un perro, y en cada uno de esos objetos humanos está la poesía.

Por eso yo no concibo la poesía como abstracción, sino como cosa real existente, que ha pasado junto a mí. Todas las personas de mis poemas han sido. Lo principal es dar con la llave de la poesía. Cuando más tranquilo se está, entonces, ¡zas! , se abre la llave, y el poema acude con su forma brillante.”

 

 

(Imágenes— 1- Jacob van Walscappelle. – 1670/ 2-Augusto Giacometti – 1899)

TERAPIA, ORACIÓN, SORTILEGIO


“Distinguí o creí distinguir — decía el asturiano Braulio García Noriega—, que la poesía había servido no pocas veces como consuelo; otras, como juego, como esencia de sabiduría, como desafío, como arma, como sangre, como terapia, oración, sortilegio, denuncia, profesión, secreto, pasatiempo veneno, última palabra, memorando, celebración, cuchillo, belleza, palanca, frontera, barricada, catastro, caracola, espejo, lupa, caleidoscopio, venda, catalejo, bálsamo, mirada, parapeto, caricia, adorno, sueño, galanteo, clavo ardiendo, celebración de nuevo…”

(Imagen — Alexander Calder – 1966)

UN POETA DEBE SER MÁS ÚTIL


“Un poeta debe ser más útil

que ningún ciudadano de su tribu.

Un poeta debe conocer

diversas leyes implacables.

La ley de la confrontación de lo visible,

el trazado de líneas divisorias,

la de colocación de un rompeaguas

y la sumaria ley del círculo.

Ignora en cambio el regicidio

como figura de delito

y otras palabras falsas de la historia.

La poesía ha de tener por fin la verdad práctica.

Su misión es difícil.”

José Ángel Valente— “Segundo homenaje a Isidore Ducasse”

(Imagen —Daphne Christoforou)

EL AGUA CLARA

 

 

“La excelencia de la poesía — escribió Cervantes— es tan limpia como el agua clara, que a todo lo no limpio aprovecha; es como el sol, que pasa  por todas las cosas inmundas sin que se le pegue nada; es habilidad que tanto vale cuanto se estima; es un rayo, que suele salir de dónde está encerrado no abrasando, sino alumbrando; es instrumento acordado, que dulcemente alegra los sentidos y al paso del deleite lleva consigo la honestidad y el provecho.”

(Imagen —fan del agua)

NIÑOS, JUGUETES Y POETAS

 

 

“En el mundo de juguetes del niño no se trata de encontrar lo nuevo —así lo recuerda la argentina María Negroni —, sino de renovar lo viejo haciéndolo propio, de perderse por horas en la selva del sueño, donde los papeles de estaño son tesoros de plata, los cubos de madera ataúdes, los cactus árboles totémicos y las monedas escudos.

La felicidad infantil proviene de esa aglomeración azarosa, solitaria y placentera, parecida a la que experimentará más tarde el poeta moderno cuando proyecte sobre las cosas su mirada alegórica, transportando sus objetos encontrados al desorden de la poesía. Los cajones donde el niño guarda sus tesoros son arsenales y zoológicos. Los del poeta serán reservas de imágenes y retazos de lenguaje. En ambos casos, se trata de un objetivo muy simple y muy complejo: habitar un “tiempo perdido”. Como los niños, los poetas intuyen el vínculo exacto entre curiosidad y memoria, melancolía y resistencia, aventura y tolerancia.  Y lo que busca es nada menos que liberar las cosas de su destino utilitario y el lenguaje de sus taras más odiosas: quedarse en su propio coto de caza donde es posible seguir siendo un pequeño príncipe. La poesía es la continuación de la infancia por otros medios.”

 

 

(Imágenes—1–Randolph Caldecott/ 2- Abigail Halpin)

LA POESÍA COMO ACELERACIÓN

 

 

“El que escribe poesía —recuerda   Joseph Brodsky — lo hace ante todo porque escribir  poesía es un acelerador extraordinario de la conciencia, del pensamiento, de la concepción del mundo. El hombre que haya sentido esta aceleración una sola vez ya no puede resistirse a esta experiencia, se vuelve dependiente de este proceso de la misma forma que sucumbimos a la dependencia de la droga o del alcohol.”

(Imagen —Lin Schunxiong)

EL SERVICIO DE UN POETA

 

 

“El poeta no puede estar al servicio del poder —porque él mismo es el poder —dice Marina Tsvietáieva —.El poeta no puede estar al servicio de la fuerza —porque ėl mismo es —la fuerza. El poeta no puede estar al servicio del pueblo —porque él mismo es —el pueblo. —Y por cierto un poder —de orden superior, una fuerza — de orden superior. El poeta no puede estar al servicio, porque ya está al servicio y lo está —íntegramente… ¡ya que el poeta no puede ni siquiera estar al servicio de sí mismo! Del único de quien  el poeta puede estar al servicio en esta tierra — es de otro poeta, de un gran poeta.”

(Imagen —James Hilliard)

EL REINO DE LO SAGRADO

 

 

Hasta cierto punto los poetas son útiles a la sociedad, al mundo —recordaba Seamus Heaney —-, cuando siguen una llamada, sean o no comprendidos sus poemas. Un amigo mío dice que cada poema escrito queda bajo la mirada de lo eterno. Cuando se siente el deseo de escribir poemas, se entra en el reino de lo sagrado. Cada palabra, cada poema que nace, entra en relación con toda la poesía, y es vigilado por ella, protegido por ella, y también puesto a prueba por ella. Eso la diferencia de la prosa: ésta no parece atravesar la línea del espacio sagrado. Pero quizá un novelista no esté de acuerdo.”

 

 

 

(Imágenes—1-Emil Nolde/ 2-Jon Redmonf)

EL LOCO, EL AMANTE Y EL POETA

 

 

“El loco, el amante y el poeta —dice Shakespeare —son todo imaginación: el uno, el loco, ve más demonios de los que el infierno puede contener; el amante, no menos insensato, ve la belleza de Helena en la frente de una gitana; la mirada del ardiente poeta, en su hermoso delirio, va alternativamente de los cielos a la tierra y de la tierra a los cielos; y como la imaginación produce formas de objetos desconocidos, la pluma del poeta los metamorfosea y les asigna una morada etérea y un nombre.”

(Imagen —Marc Chagall -lunaria -1967)

EL POETA MUDO

 

 

“Habla Félix de Azúa en su “Diccionario  de las artes”  de un poeta  mudo : “Una de las dificultades —dice —que más frecuentemente nos enfrentan a unos especialistas con otros es que los máximos ejemplos de Silencio son incomunicables y, por lo tanto, no pueden discutirse. El más admirable que yo conozco y que en tantos congresos me he visto obligado a retirar por la oposición de algún colega es el de D. M. (siendo un héroe del silencio su nombre, evidentemente, no puede divulgarse) , para mí el más sobresaliente  poeta mudo de Barcelona. A los catorce años de edad, antes de haber escrito una sola línea, ya había alcanzado la concepción suprema y era consciente de que no hay Obra de Arte superior al Silencio. Desde entonces llevó una vida gris y disimulada: cuantos le veían le tomaban por un burócrata de la Generalidad catalana , con afición al balompié. Pero bajo ese disfraz se ocultaba el más potente de los Silencios que callan en este siglo. Obsérvese que estamos hablando de una creación, la de D. M., no sólo en catalán y castellano, sino en todas las lenguas del globo, ya que su silencio es políglota.”

(Imagen —Herbert Bayer)