ESCUCHAR LOS RUIDOS

 

 

“Me siento en el silencio de la casa con el libro de  Peter Handke abierto sobre la mesa y me dispongo a escuchar los ruidos.  “El viento cálido arroja el polvo contra la ventana. — me va diciendo el escritor austriaco muy despacio —. Oigo el ruido de la cortina. Oigo el ruido de la arena que golpea los cristales. Oigo el ruido del armario abierto. Oigo el ruido de las mojadas hojas de los árboles. Oigo el ruido de los alambres estirados entre los álamos. Oigo el ruido de la llanta colgada en el granero. Oigo el ruido de las ropas mojadas que cuelgan en los alambres. Oigo el ruido de la puerta del granero que golpea contra la pila de leña. Oigo el ruido de un tren que pasa. “

 

 

Cierro el libro y  el silencio aparente de la casa domina sobre todos los ruidos. De vez en cuando cruje una madera. Esta tarde la dedicaré únicamente a oír y a escuchar, algo  que no hago nunca.  Ver qué me dice esta casa. Cerraré los ojos y concentraré mi atención en el rumor de los objetos tantos años viviendo conmigo. Esa  respiración de las cosas mudas que no están muertas y que tanta importancia tienen en la vida.’”

 

 

(Imágenes -1- Mateo Scherfenberg/ 2- Peter Handke- Wikipedia/  3-Rebecca Skinner -2019)

PEQUEÑOS OBJETOS

 

 

”Mis contemporáneos aman los objetos pequeños,

secas estrellamares que olvidaron el mar,

relojes tristes, parados, postales

enviadas desde ciudades que ya no existen

con una letra ilegible,

donde sólo se adivinan las palabras

añoro, o enfermo, o fin.

Admiran los vocablos extinguidos.

No quieren resplandor.”

Adam Zagajewski – “Antenas” – (traducción de Xavier Farré)

 

(Imagen -lynne parques)

ESPACIO MIRÓ

 

“Cuenta Juan Eduardo Cirlot en su “Diccionario de los ismos”  al hablar de lo que él llama la teoría infantilista en el arte que “consultados los niños de las escuelas de los Estados Unidos  sobre qué cuadros de los museos les agradaban más, contestaron unánimemente  que los de Miró, en especial su “Interior holandés”.

Ahora llega la noticia de que se reconstruye exacta y minuciosamente el taller de Miró, allí donde creó su atmósfera y su vida, “ y así reconstruir – señala la crónica – cómo Miró se movía por el espacio y cómo lo utilizó, además de identificar las manchas de pintura y asociarlas a obras concretas. El Departamento de Colecciones ubicó, gracias a filmaciones y fotografías de la época, todos los objetos, que, según el inventario, suman casi 4.000 piezas. De esta forma, se ha podido reconstruir fielmente, sin concesiones al artificio, el espacio original de los setenta, la época de máxima ebullición de Miró (…) La realización del inventario ha permitido descubrir que hay varios objetos duplicados en los talleres de Mont-roig y de Palma de Mallorca, y que dan cuenta de sus fijaciones: un retrato de Pablo Picasso, otro de Joan Prats, un sol de palma, una calabaza, un pez globo, un balancín, varias postales (…) Miró se dedicó a crear su propia pinacoteca, recogiendo objetos encontrados en la playa, en el campo o en las calles: esqueletos de caracolas, ranas, ratas o murciélagos; piedras; alambres; instrumentos de laboreo…”

 

 

También Cirlot habla de lo que él denomina  “folklorismo plástico” y comentando la obra de Joan Junyer anota que “ en su pintura se propone seguir, en ocasiones, los modelos ofrecidos  por la cerámica mallorquina: los belenes y las palomas de barro cocido, someramente recubierto de tintas fulgurantes y que le llaman al cultivo de ese estudio que, tangelcialmente, parece haber afectado asimismo a Miró y a Paul Klee, el de los objetos naturales: piedras de color recogidas a la orilla del mar, escamas, minerales diversos.”

Es en ese mundo cuidadosamente colocado por donde el pintor caminaba cada mañana, entre objetos, telas y pinceles, trabajando intensamente en su “espacio Miró”.

 


 

(Imágenes -1 – Miró – interior holandés- 1928  / 2- Miró- 1976- Andrew Weiss Gallery -artnet/ 3- Miró en su taller)

OBJETOS EN MI MESA DE TRABAJO

 

 

Una mesa limpia, una mesa cargada de objetos. Dos mundos distintos. Georges Perec en “Pensar/ clasificar” nos va contando lo que ocupa su mesa de trabajo: “una lámpara, una cigarrera, un florero, una caja de cartón que contiene pequeñas fichas multicolores, un gran secante de cartón duro con incrustaciones de carey, un portalápices de vidrio, varias piedras, tres cajas de madera torneada, un despertador, un calendario, un bloque de plomo, una gran caja de cigarros ( sin cigarros, pero llena de objetos pequeños), una espiral de acero donde se pueden deslizar las cartas en espera, un mango de puñal de piedra tallada, registros, cuadernos, volantes, múltiples  instrumentos o accesorios de escritura, una gran almohadilla, varios libros, un vaso lleno de lápices, una cajita de madera dorada, tres ceniceros, es decir, dos de más, que por otra parte están vacíos: uno es el monumento a los mártires, de reciente adquisición; el otro, que representa un encantador panorama de los tejados de la ciudad de Ingolstad, acaba de ser encolado; el que sirve tiene un cuerpo de material plástico negro y una tapa de metal blanco con agujeros.”

 

 

Una mesa limpia, una mesa cargada de objetos. Dos mundos distintos. Rudyar Kipling, en su Autobiografía – como lo recuerda Alberto Manguel en “Diario de lecturas” – enumera los objetos de su escritorio: “un largo plumero lacado, con forma de canoa, lleno de cepillos y de estilográficas difuntas; una caja de madera con clips y gomas; otra, de hojalata, con alfileres; en otra más, en un posabotellas, guardaba cosas que no necesitaba, desde papel de lija hasta pequeños destornilladores; un pisapapeles, una diminuta foca de piel con un peso en el interior y un cocodrilo de cuero que descansaban sobre algunos de los papeles; una regla de treinta centímetros manchada de tinta y un limpiaplumas decorativo que una criada a la que queríamos mucho nos regalaba todos los años, componían la guardia de honor de aquel ejército de pequeños fetiches.”

Una mesa limpia, una mesa cargada de objetos. Dos mundos distintos. Dos maneras de trabajar los escritores.

 


 

(Imágenes-1- Juan Gris – la mesa – 1914- Philadelphia museum/ 2-Aldo Calabresi/ 3-Catalina Keohe)

EL VÉRTIGO DE LAS LISTAS

Navidad-tffb-regalos- passion-change- everything

 

Tomando el título de Umberto Eco las gentes que van y vienen estos días por las calles llevan consigo – plegados y ocultos en la bodega  de los bolsos femeninos o simplemente anotados en el resplandor de los móviles – ideas, apuntes, sugerencias, posibilidades, propuestas, invenciones y pequeños escritos diversos y múltiples que van acumulando el llamado vértigo de las listas de compras, porque todas las tiendas, y entradas y salidas y escaparates y dependientas esperan ya desde hace días ese despliegue de los innumerables papelitos rojos o azules, desdoblados entre cálculos e imaginación, tachados, añadidos, reelaborados, suprimidos hasta alcanzar – o intentar alcanzar – el secreto del mejor regalo.

 

moda.-treeb.-mujer.-Hussein Chalayan

 

Las listas de compras han existido siempre. En la Biblioteca Británica se conserva, por ejemplo, la lista de compras de dos monjes tibetanos del siglo X, en viaje a la ruta de la Seda para adquirir cosas para su monasterio y allí puede leerse: “comprar un abrigo de seda, un par de pantalones de tela, manta gruesa y amplia, un cinturón negro de piel, una manta blanca grande, un abrigo de color humo de lana gruesa, una piel de lobo para mantas, cuatro paños de lana, un zapato de piel amarillo-blanco, una seda dorada, una gran cubierta de tierra roja, una segunda cubierta grande de tierra oscura, una piel para libro, una copa de plata, una copa hecha de madera, un bolso lleno de perfume, un bolso de piel de camello, una cuchara de fieltro, tres cuerdas, trapos de lavar y nueve telas rojas”.

Eso lo escribe el reverendo Ratnavrksa y Praketu y el testigo de ello es Kvam Aksara; está firmada la lista en el año del Mono, día 20 de Cvataja– China, siglo X.

 

objetos-unnn-Margaret Preston- mil novecientos veintisiete

 

Sin llegar al vértigo, listas de cosas – si no compradas sí cambiadas y mezcladas con otras -, las va acumulando Tom Sawyer tras todos sus cambalaches y negocios, y el resumen que consigue reunir son doce canicas, un trozo de vidrio azul que servía de lente, un carrete, una llave, una tiza, un tapón de cristal, un soldado de plomo, un picaporte, un collar de perro, el mango de un  cuchillo y una falleba rota. Todo ello podría unirse a través del tiempo a las numerosas listas de objetos hallados en una obra de Joyce, en lo profundo de unos cajones: un cuaderno de caligrafía, tres grandes botones, una caja que contenía el resto de plumillas, un viejo reloj de arena que se volcaba conteniendo arena, un broche de camafeo, algunas monedas astrohúngaras variadas y una lente de aumento de baja potencia. Y ello a su vez podría añadirse a lo que acumula y extiende sobre su mesa de trabajo el francés Georges Perec: una caja de cartón que contiene pequeñas fichas multicolores, un portalápices de vidrio, un despertador, una espiral de acero donde se pueden deslizar las cartas en espera, una gran almohadilla y un mango de puñal de piedra tallada.

Varias de estas cosas no sirven ya para nada. Se han transformado en recuerdos que ocupan un espacio. Y hasta que se vacíe ese espacio y en una mudanza o en una limpieza se vuelquen cajones y se purifique de algún modo esa gran mesa los recuerdos evocarán quizá – si se les observa con detenimiento – el instante y el día en que se compraron, aquella larga calle iluminada y extendida en el vértigo, un vértigo de listas de compras, afanes y pasos innumerables dados por las calles, cálculos y pensamientos en búsqueda de la ilusión.

 

moda.-3712ww.-por Phillippe Pottier.-1944.-Biblioteca Nacional de FRancia

 

(Imágenes.- 1.-passion- change-everyhing/ 2.-Hussein Chalayan/ 3.-Margaret Preston– 1927/ 4.-Philippe Pottier. 1944- Biblioteca Nacional de Francia)

 

CONSTELACIONES DE MIRÓ

 

figuras-mmju-Joan Miró

 

“Las manos están muy bien inventadas – le decía Miró a Cela -. Las rayas de la mano, el dibujo de la palma de la mano es como una extraña ramita caída en la tierra, está lleno de poesía. La cabeza por dentro, ¡caray!, está muy a menudo llena de cosas sin importancia. Eso de la memoria es un elemento peligrosísimo. La cabeza, por fuera, está bien: tiene fuerza plástica, es una cosa bella. Pero las manos son cosa como un alma… El entendimiento tiene el riesgo de deformar la gran fuerza inicial. Sí, eso es… El sexo es también como una constelación; tiene un

 

pintura.-99u.-Joan Miró.-Dancer.-1925

 

poder de poesía como un cometa o como un astro, es fosforescente… Las estrellas son fosforescentes… La voluntad es más importante que la memoria, que es fatal, y que el entendimiento. ¡El instinto, el instinto! ¡Eso sí! Cuando el instinto se debilita, juega la memoria. Con la memoria se hacen cosas muertas. En la pintura se ve. La pintura tuvo su importancia cuando tenía una aplicación directa. Después se hizo

 

figuras-tvvv-Joan Miró- mil novecientos veintiocho

individualista, fue como una evasión del individuo. Ahora vuelve a acercarse a la gente, es mejor así.

Se exhiben estos días los dibujos de Miró en Málaga y aún se oye la voz del pintor, desde su taller de Mallorca, hablando de las constelaciones, un  tema muy querido por él. “Hace veinte o veinticinco años volví sobre las constelaciones que ahora tienen cerca de cincuenta años o más. Un cuadro no se acaba nunca, tampoco

 

figuras-edde-Joan Miró

 

empieza nunca, un cuadro es como el viento: algo que camina siempre y sin descanso. Yo no tengo prisa, en el arte no caben las prisas…Yo tardo mucho tiempo porque pinto para mucho tiempo.., a la poesía le pasa igual, creemos que es un instante y es toda una vida y otra y otra… Yo siempre fui muy amigo de los poetas, la poesía es como una pintura… a mí me parece que la poesía está en todas partes, es como el aire, como la luz, y vive dentro de nosotros.

 

figuras-tffe-Joan Miró- mil novecientos treinta y tres

 

Hay que ser muy humilde, y muy generoso; la tierra puede ser soberbia, pero el hombre no (…) El hombre pisa la tierra y la tierra devora al hombre, es la regla general, es la ley. ¿Ves ese insecto que no se explica por qué el cristal de la ventana no es también aire, como el que hay antes y hay después? Su silueta es como una constelación que se fuera moviendo fugazmente, apresuradamente, pero

 

 

pintura.-977h.-Joan Miro.-collage.-1928

 

su esqueleto, en cambio, es blandísimo, parece de leche. Un cuadro no tiene ni principio ni fin, se sale del bastidor y del marco y sigue por el aire y chocando contra el cristal de la ventana, como los insectos. Un cuadro es como la artesanía, la vida es como la artesanía, como un arco iris que va de monte a monte…, todo viene del agua, del aire, de la tierra, del juego.

 

figuras.-98uu.-Joan Miró.-1925

 

El arco iris es maravilloso de dibujo y no digamos de color. Todo lo que está a su alrededor se transforma… El fuego es cosa impresionante. Las constelaciones… Hace veinte años pintaba constelaciones. Ahora he vuelto sobre aquellas telas, sobre aquellos cartones. Al poco tiempo empezó eso de los satélites artificiales… El fuego es algo misterioso, fascinante. Las lucecitas en pleno campo. Y el agua. Es maravillosa. Los dibujos que hace, los arabescos, la trayectoria de un insecto o de un pez que nada, la estela de los barcos, una piedrecita que cae… Es un mundo infinito… Es como la materia, no tiene fin, es como la tierra”.

 

pintores.-tt88j.-Joan Miró.- estudio de Miró en Mallorcca

 

(Imágenes.- 1.-Miró/ 2.- Miró- 1925/ 3.-Miró- 1928/ 4.- Miró/ 5.- Miró- 1933/ 6.-Miró- collage- 1928/ 7.-Miró- 1925/ 8.- estudio del taller del pintor en Mallorca)