JOHN LE CARRÉ

 


“La novela de espionaje — decían Boileau- Narcejac — nos instala en lo excepcional; en ella todos los golpes están permitidos y todas las mentiras autorizadas. En el fondo nada nos puede sorprender. Y como  el misterio  no es más que una operación “top secret”,  la investigación degenera en una simple localización;  ya no se trata de desenmascarar  a un monstruo sino de “localizar” a un adversario. La novela de espionaje, que es una novela de guerra, es sobre todo una novela de acción, una novela de acontecimientos.”

Julian Symons, comentando las novelas de espionaje,  anota que “ existen  dos tradiciones . La primera  es conservadora, se coloca en el bando de la autoridad, reconoce  que los agentes luchan para proteger cosas que poseen un valor. La segunda es radical, critica a la autoridad, acusa a las fuerzas del orden de perpetuar — de crear incluso — unas barreras falsas entre “nosotros” y “ellos”. Fleming  pertenece  a la primera tradición, Le Carré a la segunda. Los mensajes  de los libros de Le Carré  dicen  que la autoridad  no se muestra benévola  con aquellos  que están a su servicio; es más, que es frecuente  que los destruya, que la labor de espionaje  y contraespionaje es a menudo torpemente incierta en sus objetivos y en sus efectos, que “nuestros” hombres  pueden ser personalmente viciosos y los “suyos”  gente decente  y, lo que es más importante, que un agente secreto suele ser un individuo  débil y no fuerte, totalmente indefenso una vez atrapado en la red del espionaje.

Las cualidades  especiales que reúnen los libros de Le Carré son el sentido de los escenarios y de un destino inexorable, así como su ironía.”

 

En 1959 el escritor francés Jean Giono contaba sus lecturas de misterio: “ de vez en cuando me reservo un día para la lectura de ese tipo de novelas. En invierno elijo un domingo sombrío. El cielo tiene que estar encapotado y para largo tiempo, con un viento que agite la lluvia y la haga repicar en los cristales. Ha de hacer un frío que penetre hasta los huesos . No me lavo, no me afeito y me quedo en pijama debajo del batín. Cargo mi estufa, que tiene que estar al rojo vivo… No me queda más que hacer sino leer ese tipo de novelas. Resulta también  imprescindible tener la conciencia tranquila y estar seguro de haber llevado a bien la labor: el resultado es el olvido, el apaciguamiento, la tranquilidad, la desaparición de las preocupaciones (…) Y así me ofrezco una buena jornada de combates en un sillón… De ella se sale muy tranquilo y despejado. Es un placer y una medicina.”

( en memoria de John Le Carré, que acaba de fallecer)

Descanse en paz.

 

 

(Imágenes-1- Arthur Tanner/ 2-Luigi Cortesía- 1968/ 3-Alexandre Benois – 1898)

MARINO GÓMEZ – SANTOS

 

 

“Las conversaciones con don Gregorio Marañón — contaba el excelente entrevistador y biógrafo Marino Gómez-Santos que acaba de  fallecer — se celebraron en su cigarral de Toledo durante varios fines de semana. Después del almuerzo y mientras doña Lola y sus hijas se retiraban a descansar, salíamos  a la pérgola, y en butacas contiguas, con la cabeza a la sombra, escuchaba yo el relato que esquemáticamente, pero con sentido crítico, me hacía don Gregorio. Más bien parco de palabra, se deleitaba, con generosa cortesía, en escuchar a sus amigos. He sido testigo en las sobremesas del cigarral y en las sesiones de los miércoles en su Instituto de Patología Médica del Hospital Provincial, en que intervenían como conferenciantes invitados, relevantes figuras de la Medicina, tanto españolas como extranjeras. Madariaga, que le admiró, decía de Marañón que ‘gastó no poco de su asombrosa vitalidad en domar al potro bravo que llevaba dentro.” Ello era compatible con su talante liberal y el respeto a la dignidad humana, su espíritu tolerante y comprensivo.”

De todas estas conversaciones y encuentros nació la gran biografía de Marañón que Gómez-Santos escribió.

 

 

“He vuelto a sentir la emoción palpitante de mi primer encuentro con Azorín, en su gabinete de trabajo. Entonces, el retrato con el rostro pletórico que aparecía en las solapas de sus libros, se había descarnado en perfiles cubistas. Hablaba pausadamente y su voz débil emitía un rosario de vocablos. Sólo casualmente respondía a mis preguntas y no era posible encontrar diapasón para el caso, porque con frecuencia enhebraba sus palabras en el guión escrito con lápiz en un pequeño bloc cuadriculado. Me resultaba imposible conseguir un relato ordenado, lineal, cronológico, trasunto de su prosa, tan personal. De su magisterio perduraban en la conversación reminiscencias del estudioso y divulgador de los clásicos castellanos; el interés por los libros raros y curiosos, los usos y costumbres de la vida parlamentaria de su tiempo; la tardía afición al cine.”

Alejandro Casona, Vicente Aleixandre, González-Ruano, Pablo Sorozabal y numerosos testigos de nuestro tiempo, tuvieron cabida en las entrevistas, biografías y retratos del excelente indagador de la cultura que fue Marino Gómez-Santos.

Descanse en paz.

 

 

(Imágenes—: 1- Marañón- revista “Caras y caretas”/ 2- Azorín- por Zuloaga- colección particular/ 3-Bernard FLeetwood walker)

JUAN MARSÉ

 

 

“Aunque he creado mi propio territorio de ficción en mi obra  y el referente es obviamente Faulkner—decía Juan Marsé—, hay otros como el de Santa María de Onetti, un escritor que me gusta mucho. Hay que escribir de lo que uno conoce. No he vivido nunca en el monte Carmelo, aunque sí cerquita. Desde niño íbamos a jugar al monte Carmelo porque nos atraía el peligro, el riesgo. Allí vivían aquellos chicos de cabeza rapada, y los hijos de inmigrantes sin escolarizar, vivían libres y nos daban mucha envidia porque nosotros teníamos que ir al colegio y ellos siempre estaban jugando a la pelota.  Aquellas incursiones al monte Carmelo implicaban un cierto riesgo porque estos niños eran tremendos. También el Guinardó, el parque Gûell. Pero yo vivía más abajo, cerca de la plaza Rovira en el barrio de la Salud. Entonces trabajé sobre esa escenografía, porque es la que viví y la que conozco.

(…) Decir que sospecho que escribir novelas es ante todo una manera de estar vivo, es decir bien poco, y suena, paradójicamente, a pretencioso. Es así, sin embargo, y no sabría aclarar mejor esta sospecha. Decir que escribir es también una forma de protesta y de crítica frente a cualquier tipo de sociedad, es algo que parece muy obvio y tampoco aclara mucho la cosa.  Diría, como ya se ha dicho, que la novela está ahí para establecer mediante una ficción los límites de la apariencia y la realidad constantemente embrollados, para recrear ( no simplemente copiar) una y otra y replantearse constantemente el mundo, y es evidente que si el novelista hace esto es porque el mundo no le gusta, porque piensa que el mundo no anda bien. Esta parece ser una razón de peso, aún dentro de su ambigüedad. Pero quizás lo que en mi caso más se acerca a la verdad en materia tan compleja, podría ser eso; escribo buscando siempre algo que, cada vez más, sospecho se trata de un simple placer estético, es decir, ando buscando la conciencia de que hay algo en alguna parte que es o podría ser más coherente, más hermoso y hasta más real que ese conglomerado de ficciones y convenciones humanas que llamamos “realidad” y que componen la sociedad en que vivimos.”

(En memoria de Juan Marsé, que acaba de morir)

Descanse en paz

 

 

(Imagen – 1- Juan Marsé- el Nacional/ 2- la Barcelona de Juan Marsé—time out)

MAX VON SYDOW

 

 

“Le preguntaban a Bergman sobre el actor Max von Sydow que, al parecer, daba la impresión de ser un hombre muy estable, tanto física como psicológicamente. Pero también  — le decían — se observaban los desfallecimientos de los personajes interpretados por Max. Parece —le aseguraban — que, de film en film,  esos desfallecimientos de los personajes  se fueran agravando y fueran cada vez más frecuentes. ¿Existía entonces un cierto parentesco entre los personajes y Max?

Y Bergman contestó: “Max es un actor sano, robusto, con una técnica segura. Si buscara a un psicópata para interpretar esos difíciles papeles de psicópata, el resultado hubiera sido insoportable. Se trata de reflejar una forma de debilidad, y no de ser débil. ¡Y sobre eso, creo que esa especie de exhibicionismo que ahora está de moda desaparecerá poco a poco, y que se tendrá algo más de respeto hacia esa distancia que Max von Sydow observa con respecto a mis locos!”

(A la memoria del gran actor Max von Sydow, fallecido hoy)

Descanse en paz

(Imagen – Max Ernest)

GEORGE STEINER ( y 2) : SUS IDEAS

 

 

“En Florencia, durante el Quattrocento, me hubiera gustado desayunar con pintores  —decía Steiner —En este momento, me gustaría hacerlo con grandes neurofisiólogos, con grandes genetistas, que comienzan a ver la luz.  Están en los albores. Nos encontramos al cabo del universo, podría decirse, porque nos planteamos cuestiones que ni siquiera hubiéramos  podido imaginar tan sólo hace veinte años. Y hay que incluir esas nuevas investigaciones en nuestras nociones de cultura y de sociología de la percepción”(“Elogio de la transmisión”).

“Sabemos ya, por Pascal y Montaigne que el objetivo de toda educación consiste en no tener miedo de permanecer sentado en una habitación silenciosa. El noventa por cierto de los jóvenes, según las estadísticas, no pueden ya leer sin escuchar música o mirar la televisión con el rabillo del ojo. El fenómeno demuestra hasta qué punto tenemos miedo de la desnudez del otro. La escucha se hace cada vez más difícil. Para los jóvenes  la música última se ha convertido en ese esperanto internacional que excluye cualquier lectura.” (“Steiner en diálogo con  Ramin Jahanbegloo”)

 

 

 

“El comentario alimenta el comentario: no nuevos poemas”. “El poema viene antes que el comentario. La construcción precede a la desconstruccion” “¿Por qué tiene que existir la creación poética? ¿ Por qué el arte? ¿Por qué el reino creado de la ficción? ¿Qué hay en el mundo semejante a la música? ¿A qué se parece la música? (“Presencias reales”) .

“Yo soy una voz que nace de las sombras desde hace casi medio siglo. El personaje me inspira, y a la vez me produce un desagrado profundo. Pero su obra sobre la música, así como sobre la novela, me plantea la pregunta, la inmensa paradoja  que permanece en el centro de mis trabajos: .¿ cómo es posible que lo inhumano, que la barbarie pueda engendrar una obra válida, es decir, deslumbrante?” (“Cahiers de L’Herne”).

(en recuerdo de George Steiner, recientemente fallecido)

Descanse en paz

 

 

 

(Imágenes— 1- Prudence Heward-1941/ 2-Eduard Boss -1904/ 3-Edgar Degas -1892)

GEORGE STEINER (1) : SUS PASIONES

 

 

 

“Mis primera pasión es la música. Que es, con las matemáticas, la única lengua universal. — decía Steiner —. Significante hasta el más alto punto, la música rechaza toda paráfrasis, toda traducción. Por encima del bien y del mal, ella encarna un sentido del sentido indecible y el índice de lo transcendente.

 

 

 

 

Otra pasión: la montaña, forma platónica  por excelencia, abordable sólo para un pequeño número mientras que el mar es tan democrático, tan sensible a la polución.

 

 

El ajedrez. Yo soy demasiado impaciente para ser un jugador de clase. Pero este insondable entretenimiento me ha proporcionado ricas horas y me entristece profundamente la superioridad  por otro lado implacable del ordenador.

 

 

Mis perros y mis perras. Dueños de nuestra casa, hogares de buen humor y de preocupaciones. Está cerca de la condenación quien maltrata a un animal ( o a un niño) . Es en la mirada de un animal, como en la música, donde se abren las puertas del infinito.

Y luego, otros lugares de afinidades electivas: la gran plaza de Marraqués, los ruidos de los pasos en la Galería de Milán, las calles de Jerusalén a primera hora de la mañana”.

 

 


(en recuerdo de George Steiner recientemente fallecido.)

Descanse  en paz.

 

(Imágenes —1- Giancarlo Rado/2-Edward Weston – 1938/ 3-Robert Doisneau-1950/ 4- Keith Cárter/ 5- Jerusalén – Wikipedia)

LOS “GENIOS” DE HAROLD BLOOM

 

 

Ha muerto Harold Bloom, uno de los críticos literarios más influyentes del mundo. “En el extremo de la mente —decía —, nos detiene el genio shakesperiano. Sigue siendo, y quizás lo sea para siempre, nuestro más grande ejemplo del uso de la literatura para la vida.”. Bloom elevó a Shakespeare hasta la cumbre de sus predilecciones. En su libro “Genios”  aborda cien mentes creativas y ejemplares  y divide las épocas o lustros, como  ėl dice, arrancando de Shakespeare, Cervantes, Montaigne, Milton y Tolstói para enlazarlos con Lucrecio, Virgilio, San Agustín, Dante y Chaucer, discurriendo por todos los siglos hasta Dickinson, Dostoievski, Isaac Babel y Ralph Ellison. También se pregunta Bloom en otro libro “¿Dónde se encuentra la sabiduría?”,  y nos lleva a los hebreos del libro de Job y el Eclesiastés, nos acompaña a la disputa de Platón con  Homero, entramos luego en el mundo de Montaigne y Bacon, de Samuel Johnson y Goethe, de Freud y Proust, no sin pasar antes, al hablar de la sabiduría cristiana, por San Agustín y la lectura.

 


 

Todavía hay en todas partes, aún en las universidades — decía Bloom en “Cómo leer y por qué” —, quienes practican la lectura personal, jóvenes y viejos. Si existe en nuestra época una función crítica, será la de dirigirse a esos lectores que leen por sí mismos y no por unos intereses que, supuestamente, trascienden la propia personalidad.”

Harold Bloom ha sido un guía de lecturas durante años. Nos ha acompañado desde Andersen a Raymond Carver, y en la gran poesía por los sonetos de Shakespeare, como en el ensayo desde Pascal a Walter Pater. La literatura como modo de vida nos ha llevado de la mano con amor literario de crítico, como él decía.

El mapa de sus conocimientos era enorme. Su labor de divulgación muy fructífera.

Descanse en paz.

 


 

(Imágenes —1-Carl Spitzweg- 1850/ 2-biblioteque tumblr/ 3 – el rey Lear- George Romey-1775- Shakespeare library)

TONI MORRISON Y ESCRIBIR AL AMANECER

 

“Escribir al amanecer —decía Toni Morrison, la escritora que acaba de morir — empezó como una necesidad. Cuando empecé a escribir tenía niños pequeños, y necesitaba usar el tiempo antes de que ellos dijeran ‘mamá’ – y siempre fue alrededor de las cinco de la mañana. Muchos años después, cuando dejé de trabajar en Random House, simplemente me quedé en casa un par de años. Descubrí cosas de mi misma que jamás se me habían ocurrido antes. Al principio no sabía cuándo quería comer, porque siempre había comido cuando era hora de almorzar o de cenar o de desayunar. El trabajo y los niños habían condicionado todos mis hábitos… no conocía los sonidos de mi propia casa durante los días de la semana: todo eso me hizo sentirme rara.

En 1983 advertí que tenía la mente más clara, mayor confianza y era en general más inteligente de mañana. El hábito de levantarme temprano, que me había hecho cuando los niños eran pequeños, se convirtió en una elección. No soy muy brillante ni muy ingeniosa ni muy inventiva después de la puesta del Sol.

 

 

Siempre que me levanto me preparo una taza de café cuando todavía es de noche —debe ser de noche— y después bebo mi café y contemplo la llegada de la luz. Para mí, la luz es el signo de la transición. No se trata de estar en la luz, sino de estar allí “antes de que llegue”. Tengo una rutina ideal que nunca he experimentado, que es tener, digamos, nueve días seguidos en los que no saldría de la casa ni atendería al teléfono. Y tener el espacio: un espacio donde tenga grandes mesas. Siempre termino con un espacio muy pequeño en cualquier lugar donde esté, y no puedo salirme de eso. Me acuerdo de esa mesa diminuta en la que escribía Emily Dickinson y me río cuando pienso : “Pobrecita, allí estaba”. Pero eso es todo lo que cualquiera tiene… tan sólo ese pequeño espacio. No puedo escribir regularmente. Nunca he podido hacerlo… en particular porque siempre he tenido un empleo de nueve a cinco. He tenido que escribir o bien fuera de esas horas, apresuradamente, o pasarme escribiendo casi todo el fin de semana o antes del amanecer.

 

 

Me es muy difícil escribir después del trabajo. He tratado de superar el hecho de no tener espacios ordenados compensándolo con una compulsión por la disciplina, de modo que cuando aparece algo urgente, algo que veo o comprendo de manera urgente, o cuando la metáfora es suficientemente poderosa, dejo todo de lado y escribo durante un periodo constante. Me estoy refiriendo a la primera versión. Para mí la  dificultad de escribir es escribir en un lenguaje que funcione silenciosamente sobre la página para un lector que no escucha nada. Para lograrlo, hay que trabajar muy cuidadosamente con lo que está “entre” las palabras. Con lo que no se dice. La medida, el ritmo y todo eso. Así, lo que una no escribe suele ser lo que da poder a lo que se escribe.”

TOÑI MORRISON, DESCANSE EN PAZ

 

 

(Imágenes-1-oprah con/ 2-teen Vogue/ 3- el diario es/ 4- hoy docs)

AMOS OZ

 

“Hay comienzos que funcionan como una trampa de miel – escribía Amos Oz hablando de importantes novelas  – : en un primer momento se nos seduce con un sabroso cotilleo, con una reveladora confesión o con una aventura espeluznante, pero al final averiguamos que lo que estamos atrapando no es un pez vivo, sino un pez disecado. En Moby Dick, por ejemplo, hay muchas aventuras, pero también muchas exquisiteces no mencionadas en el menú, ni siquiera en el contrato inicial (“ Llamadme Ismael”) , pero que se nos conceden como un plus especial, como si compráramos un helado y ganáramos un pasaje para dar la vuelta al mundo.

Hay contratos filosóficos, como la famosa frase inicial de Anna Karenina, de Tolstói: “Todas las familias felices se parecen; cada familia infeliz lo es a su propia manera”. En realidad, el propio Tolstói en Anna Karenina y en otras obras, contradice esta dicotomía.

A veces se nos pone frente a un contrato con un principio áspero, casi intimidatorio, que advierte al lector desde el mismo comienzo: los pasajes son muy caros aquí. Si usted cree que no puede permitirse un cuantioso pago por adelantado, será mejor que ni siquiera intente entrar. No habrá concesiones ni descuentos. De este tipo es, por ejemplo, el principio de El ruido y la furia, de Faulkner.

Pero ¿ qué es, en última instancia, un comienzo? ¿Puede existir, en teoría, un comienzo adecuado para cualquier relato? ¿ No hay siempre, sin excepción, un latente “comienzo antes del comienzo”? ¿ Algo previo a la introducción, al prólogo?”.

Con estas palabras y otras muchas interesantes (una serie de conferencias pronunciadas en el Museo Eretz Israel de Tel Aviv ),  indagaba para “La historia comienza”, su excelente volumen de ensayos, el escritor Amos Oz, que hoy acaba de morir.

Descanse en paz.

(Imagen -Amos Oz- The Forward)

EDUARDO ARROYO

 

Hace diez años escribí en Mi Siglo sobre él.

“El cuadro que se escapa“, lo titulé.

Hoy se ha escapado definitivamente de la vida aquel compañero mío de la Escuela Oficial de Periodismo de la calle de Zurbano de Madrid con el que compartí muchas horas. Su figura sigue en mi recuerdo.

Descanse en paz.

 

 

(Imágenes – 1- Eduardo Arroyo – tiempos modernos/ 2- Eduardo Arroyo – ctxt)

LA MAGIA DE URSULA K. LE GUIN

 

 

“Esto es una roca: tolk, en el Verdadero Idioma – escribe Ursula  K. Le Guin en “Un mago de Terramar” – . Un trozo de la piedra de que está hecha la isla de Roke, un trocito de la seca tierra en que viven los hombres. Es ella misma. Es una parte del mundo. Mediante la Ilusión- cambio puedes hacer que parezca un diamante, o una flor, o una mosca, o un ojo, o una llama.

La roca fue adoptando instantáneamente las formas que nombraba , y al final volvió a ser roca.

– Pero eso es pura apariencia. La ilusión engaña los sentidos del espectador; le hace ver, oír y sentir que el objeto ha cambiado. Pero el objeto no cambia. Para convertir esta roca en joya, tienes que cambiar su verdadero nombre. Y hacer eso, hijo mío, hasta con un fragmento tan diminuto del mundo, es cambiar el mundo. Se puede hacer. Desde luego que se puede hacer. Es el arte de Maestro Transmutador, y lo aprenderás cuando llegue su momento. Pero no debes cambiar nada, ni un guijarro, ni un granito de arena, hasta que no sepas el bien y el mal que pueden derivarse de tal acto. El mundo se sostiene en contrapeso, en Equilibrio. El poder de Transmutar y Conjurar del mago puede trastocar ese equilibrio. Es peligroso ese poder. Tiene grandes riesgos. Debe seguir al conocimiento y estar a su servicio. Encender una vela es arrojar una sombra…”

 

 

El gran regalo de Ursula  K. Le Guin – recientemente fallecida  – es, como comenta Robert Scholes al analizar sus novelas, “ofrecernos una perspectiva en la que todo ello se mezcla, en la que realismo y fantasía no son opuestos , porque se hace natural lo sobrenatural : no sólo se postula, sino que se regula, sistematiza, se convierte en parte del Gran Equilibrio mismo. En sus libros se ha convertido en una especie de antropóloga fabulosa, imaginando sociedades enteras mediante el empleo de detalles eficaces”.

”Un mago – escribe la gran autora de ciencia ficción – tan solo puede controlar lo que le es próximo, lo que puede nombrar de manera cumplida y precisa. Y esto conviene. De no ser así, la maldad del poderoso o la locura del sabio hubieran intentado hace ya mucho tiempo cambiar lo que no puede cambiarse, y el Equilibrio se habría roto. El mar desequilibrado anegaría las islas en las que tan arriesgadamente habitamos, y en el antiguo silencio se perderían las voces y todos los nombres”.

 

 

(Imágenes-1- Joseph Cornell – 1941- artnet/2- Scarlett Hooft Graafland/ 3- nummery schnell – museo european)

SOLO

 

 

“Poco

a

poco

me

fui

quedando

solo

Imperceptiblemente:

Poco

a

poco

Triste es la situación

Del que gozó de buena compañía

Y la perdió por un motivo u otro.

No me quejo de nada: tuve todo

Pero

sin

darme

cuenta

Como un árbol que pierde una a una sus hojas

Fuime

quedando

solo

poco

a

poco.”

Nicanor Parra.- “Solo”

(Imagen.- Nicanor Parra- wikipedia)

RICARDO PIGLIA

 

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“Escribo – decía Ricardo Piglia, el escritor argentino que acaba de fallecer – porque el mundo de la ficción me intriga: la circulación de las historias, los disfraces de las lenguas y el poder de crear. La literatura es el laboratorio de lo posible: un lugar en el que se puede experimentar; hacer lo viejo con lo nuevo. Escribo porque la literatura es la forma privada de la utopía”.

¿Qué es un lector?, se había querido preguntar Piglia en más de una ocasión. “Al fijar las escenas de lectura – respondía -, la literatura individualiza y designa al que lee, lo hace ver en un contexto preciso, lo nombra. Y el nombre propio es un acontecimiento porque el lector tiende a ser anónimo e invisible. Por de pronto, el nombre asociado a la lectura remite a la cita, a la traducción, a la copia, a los distintos modos de escribir una lectura, de hacer visible que se ha leído (…) Para poder definir al lector primero hay que saber nombrarlo, individualizarlo, contar su historia. La literatura hace eso: le da, al lector, un nombre y una historia, lo sustrae de la práctica múltiple y anónima, lo hace visible en un contexto preciso, lo integra en una narración particular. La pregunta “qué es un lector” es, en definitiva, la pregunta de la literatura. Esa pregunta la constituye, no es externa a sí misma, es su condición de existencia. Y su respuesta – para beneficio de todos nosotros, lectores imperfectos pero reales – es un relato: inquietante, singular y siempre distinto”.

Descanse en paz.

 

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(Imágenes. -1-Ricardo Piglia- change org/ 2.-Piglia- culturamas)

EDWARD ALBEE

 

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“Yo creo que se pueden dividir los autores dramáticos – decía Edward Albee – en dos categorías, – al margen de la distinción entre buenos y malos. Está el autor que siente que es un industrial que produce divertimentos por encargo. Un gran número de muy buenas piezas teatrales en este campo han sido escritas por este tipo de personas. Existe también el género de autor que está realmente fuera de toda presión, que es maestro completamente de sí mismo. Su público es en primer lugar él mismo, es para él para quien escribe la obra, y se comprueba que hay muchas gentes que aman igualmente estas piezas. Y yo supongo que entonces, si el autor reflexiona sobre cada uno de sus trabajos, se verá en su conjunto como un crítico social. Como un hombre al margen de la sociedad. Un hombre que nota que en principio su pieza no debería haber tenido que ser escrita.

¿Qué puede decirse en general respecto a la función del escritor, a la posición que ocupa en la sociedad? – añadía Albee en su ensayoCreación artística y compromiso“-. Puede que sea mejor examinar las diferencias que existen entre los buenos y los malos escritores. Un buen escritor transforma el hecho en realidad, un mal escritor lo hará a la inversa en la mayor parte de los casos. Un buen escritor escribe aquello que él cree que es verdadero; un mal escritor pone sobre el papel aquello que a su entender sus lectores creen verdadero. El buen escritor cree que la responsabilidad intelectual y moral de su público es igual a la suya; el malo piensa lo contrario. La popularidad de un trabajo enseñará siempre más sobre la crítica literaria y el gusto del público que sobre el valor de la obra.

¿Los  escritores-creadores toman como asunto la sociedad más que el hombre, apoyándose torpemente sobre las ciencias sociales y la psicología? ¿ Pueden utilizar los hechos – los ingredientes de la verdad – sin convertirse en sus servidores?  Es cierto que el buen escritor crea su público y que el mal escritor se crea a sí mismo”.

 

albee-uju-wikipedia

 

Edward Albee, que acaba de morir, vivió durante años en una casa antigua de dos pisos, con escalera de mano, mobiliario danés y decoración moderna. Amaba los gatos y los viajes. Se levantaba pronto, nadaba, desayunaba y se ponía a trabajar. Cuando su trabajo no funcionaba se dedicaba a regar el césped y a quitar la hierba del jardín. Reconocía que la construcción de una obra teatral se parecía mucho a una composición musical. ” El director de escena – decía – se considera desde hace quince años como el coautor; el dramaturgo está persuadido que el director escénico y el actor harán su trabajo. Existe en los Estados Unidos directores escénicos que prefieren recibir piezas sin acabar: entonces es más fácil imponer su personalidad“.

Albee fue escogido con John Steinbeck como embajador de las letras americanas en Rusia y en los países del Este. Discutido, aplaudido – así lo señala Liliane Kerjan al estudiar su obra -, es un hombre secreto. Para sus amigos posee la extrañeza de un felino; tímido, misterioso, inventa situaciones cómicas y ríe muy raramente.

Descanse en paz.

 

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(Imágenes.-1 y 2-Albee.- Wikipedia/ 3.-Albee- foto Jeff Cristensen. Reuters- el país)

MICHEL BUTOR

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Ha muerto a los 89 años de edad  uno de los escritores franceses màs interesantes del siglo XX : Michel Butor. Aparte de su tarea como novelista dentro del llamado movimiento del “nouveau roman” de los años cincuenta, su amplia curiosidad como intelectual le llevó a muy numerosos y penetrantes ensayos recogidos en los tres tomos de “Repertorio” (Seix Barral) y, entre otras publicaciones, a los tres tomos de entrevistas (Joseph K.), que abarcan desde 1956 a 1996. En esos cuarenta años de vida literaria, Butor estudia en amplios diálogos los problemas del arte contemporáneo, la materia de los sueños, las fronteras entre ciencia ficción y literatura, las relaciones entre lo oral y lo escrito, el dibujo, la noción de la modernidad, el diálogo con las ciudades, la literatura de testimonio y la literatura de imaginación, y tantos otros temas que antes, en sus ensayos, ya se habían adentrado en Proust, la ópera, la filosofía del mobiliario, el libro como objeto, Balzac y la realidad y el mundo de Julio Verne entre muchas otras cuestiones.

El autor de “La modificación” o del “Empleo del tiempo” – ciudades y viajes, técnicas novelísticas usando la segunda persona -,  respondía a la revista “Tel Quel“: “Un cuadro me intriga; vuelvo a él; quiero arrancarle el secreto de su poder. ¿Qué es lo que conocía este hombre, o estos hombres, que yo ignoro? Éste es el motivo de que me ponga a aprender de él, de ellos, hasta haberme beneficiado de sus conocimientos. Los pintores me enseñan a ver, a leer, a componer, es decir, a escribir, a disponer signos en una página. En el Extremo Oriente, la caligrafía  siempre ha sido considerada como la comunicación necesaria entre la pintura y la poesía. Hoy nosotros tenemos la disposición del libro. La pintura se las compondría perfectamente sin mí; yo no sabría componérmelas sin la pintura (…) En realidad, el que escribe bien es el que sabe utilizar su lengua, el que da a sus palabras todo su peso, el que conoce todos los recursos de su sintaxis; es aquel cuyo pensamiento anima hasta el detalle de sus frases o conjuntos verbales”.

Palabras siempre vivas de Michel Butor.

Descanse en paz.

(Imagen – Michel Butor- fr le 360 ma)

ALVARO DELGADO

 

Alvaro Delgado- bty- Antonio Machado- mil novecientos setenta y dos

 

“Los retratos de Alvaro Delgado decía José Hierro – son equilibradamente, buena pintura y buen documento humano, buenos retratos, en suma. Porque no hay posibilidad de lograr buenos retratos con la mala pintura. Un mal pintor, sólo nos da la superficie,

 

Alvaro Delgado- boi- Gerardo Diego

 

lo que ve la máquina fotográfica en un instante, en tanto que el verdadero artista, ofrece una suma de instantes, de gestos. No lo que vemos en un abrir y cerrar de ojos, sino lo que recordamos, tras haber observado largamente al retratado. Sólo el artista es capaz de plasmar eso que llamamos personalidad del modelo.

 

Alvaro Delgado-ybbt- Benjamín Palencia

 

A Alvaro Delgado le ayuda, en primer lugar, su capacidad de ver en el presunto modelo un ser complejo, con su psicología y sus enigmas. No ve en él formas, sino un carácter y una personalidad que naturalmente, sólo a través de formas puede manifestarse. Y para revelar lo oculto, para darle cuerpo visible, dispone de su fabulosa capacidad de dibujante. El lápiz o el pincel son como una prolongación de su mano (…) Y para realzar y fijar la personalidad del retratado utiliza el procedimiento distorsionador del expresionismo, pero con ciertos matices (…) El expresionismo de Alvaro Delgado es una forma de ironía. Más que el insulto y la discrepancia vomitados contra la realidad, una agudeza, una ingeniosidad, que define humorísticamente la personalidad del modelo. Es un proceso distorsionador, hijo de la inteligencia y no de la ira”.

(en recuerdo del pintor Alvaro Delgado que acaba de morir)

 

Alvaro Delgado- nbg- Valle Inclán

 

(Imágenes.- Alvaro Delgado: 1.- Antonio Machado/2.- Gerardo Diego/ 3.- Benjamín Palencia/ 4.- Ramón María del Valle Inclán)