LAS CARAS DE LOS POETAS

 

“Extraña cosa son las caras de los poetas. — recuerda Brodsky en uno de sus ensayos —.En teoría, el aspecto de los autores no debiera tener importancia para sus lectores; leer no es una actividad narcisista, ni tampoco lo es escribir, y, no obstante, apenas a uno le agradan suficientemente los versos de un poeta, empieza a preguntarse cuál debe ser la apariencia del escritor. Probablemente, esto tenga algo que ver con la sospecha que abrigamos de que admirar una obra de arte es reconocer la verdad, o el grado de la misma que el arte expresa.
Inseguros por naturaleza, queremos ver al artista, al que identificamos con su obra, a fin de que la próxima vez podamos saber cuál es, en realidad, el aspecto de la verdad. Sólo los autores de la antigüedad escapan a este escrutinio, y por esto, en parte, se les considera como clásicos, y sus generalizadas facciones de mármol, que llenan hornacinas en las bibliotecas, guardan una relación directa con el significado arquetípico absoluto de su obra.

(…)

Si un poeta tiene una obligación respecto a la sociedad, es la de escribir bien. Al formar parte de la minoría, no tiene otra opción. Si deja de cumplir este deber, se sume en el olvido. La sociedad, en cambio, no tiene obligaciones respecto al poeta. Mayoría por definición, la sociedad se considera poseedora de otras opciones distintas que la de leer versos, por más bien escritos que éstos puedan estar. Al no hacerlo, el resultado es el de sumirse en ese nivel de locución en el que la sociedad es presa fácil de un demagogo o de un tirano. Tal es el equivalente del olvido para la sociedad, y un tirano puede, claro está, tratar de salvar a sus súbditos de éste mediante algún espectacular baño de sangre.”

(Imagen — George Tooker)

LA POESÍA COMO ACELERACIÓN

 

 

“El que escribe poesía —recuerda   Joseph Brodsky — lo hace ante todo porque escribir  poesía es un acelerador extraordinario de la conciencia, del pensamiento, de la concepción del mundo. El hombre que haya sentido esta aceleración una sola vez ya no puede resistirse a esta experiencia, se vuelve dependiente de este proceso de la misma forma que sucumbimos a la dependencia de la droga o del alcohol.”

(Imagen —Lin Schunxiong)

NAVIDAD 2018 (2) : JOSEPH BRODSKY

 

 

“En Navidades todos somos un poco Reyes Magos.

Empujones y barro en los abastos.

Por una caja de turrón de café,

gente cargada con montones de paquetes

emprende el asedio del mostrador:

cada cual hace de Rey y de camello.

Cestas, bolsas, paquetes, envoltorios,

corbatas torcidas, gorros.

Olor a  vodka, a pino y a bacalao,

a mandarinas, a canela y a manzanas.

Un caos de caras, y no se ve, entre la nieve,

el camino que lleva a Belén.

 

(…)

Y lo que se festeja ahora por todas partes

es Su Advenimiento, que pone juntas

todas las mesas. Aún, quizás, no necesiten la estrella;

aunque la buena voluntad de los hombres

se distingue de lejos,

y los pastores encendieron las hogueras.

Cae la nieve; no echan humo sino suenan las trompetas

de las chimeneas en los tejados. Y las caras son manchas.

Herodes bebe. Las mujeres esconden a los chicos.

¿Quién se aproxima?  — nadie lo sabe:

ignoramos cual es su señal, y los corazones

puede que no reconozcan al forastero.

Pero, cuando en el umbral el aire disuelve

la espesa niebla nocturna

y surge la figura con manto,

al Niño y al Espíritu Santo,

lo sientes dentro de ti sin avergonzarte;

miras al cielo y ves la estrella.”

 

Joseph Brodsky – “ 24 de diciembre de 1971” (traducción de Svetlana Maliavina y Juan José Herrera de la Muela)

 

 

(Imágenes – 1-Salvador Dalí- / 2- change everyting/ 3-Brassai- 1932)

VIAJES POR EL MUNDO (19) : SAN PETERSBURGO

 

 

“En última instancia – comentaba Joseph Brodsky al hablar de San Petersburgo – , se debe atribuir el rápido crecimiento de la ciudad y de su esplendor en primer lugar a la ubicua presencia del agua. El Neva, que se extiende a lo largo de veinte kilómetros y se bifurca justo en el centro de la ciudad, con sus veinticinco tortuosos canales, grandes y pequeños, brinda a esta ciudad tal cantidad de espejos, que el narcisismo resulta inevitable. Es como si la ciudad, reflejada a cada segundo por miles de metros cuadrados de una continua amalgama plateada, fuera filmada constantemente por su río, que descarga sus secuencias en el golfo de Finlandia, el cual, en un día soleado, parece un depósito de esas deslumbrantes imágenes. No es de extrañar que a veces esta ciudad dé la impresión de una egoísta redomada, exclusivamente preocupada por su aspecto. Es cierto que en semejantes lugares prestamos más atención a las fachadas que a las caras, pero la piedra no puede procrear. La inagotable y enloquecedora multiplicación de todas esas pilastras, columnatas y pórticos insinúa la posibilidad de que al menos en el mundo inanimado se pueda considerar el agua una forma condensada del tiempo.

 

 

Prro tal vez más que por sus canales y ríos esta “ciudad extremadamente premeditada”, como la llamó Dostoievski, se ha reflejado en la literatura de Rusia, porque el agua sólo puede hablar de superficies  y, además, expuestas. La descripción del interior mental y real de la ciudad, de sus repercusiones en la población y su mundo interior, pasó a ser el tema principal de la literatura rusa casi desde el día mismo de su fundación. Técnicamente hablando, la literatura rusa nació aquí, en las riberas del Neva. Si, como se suele decir, todos los escritores rusos “salieron del “abrigo” de Gógol”, conviene  recordar que éste fue arrebatado de los hombros de ese pobre funcionario precisamente en San Petersburgo, al comienzo mismo del siglo XlX.  Sin embargo, quien fijó el tono fue Pushkin en su “Caballero de Bronce”.

En el marco de la vida rusa de aquella época, la aparición de San Petersburgo fue similar al descubrimiento del Nuevo Mundo: brindó a los meditabundos hombres de la época la posibilidad de observarse a sí mismos y a la nación desde fuera. Dicho de otro modo, esta ciudad les brindó la  posibilidad  de objetivar el pais. Si es cierto que todos los escritores deben distanciarse  de su experiencia para poder hacer observaciones sobre ella, en ese caso la ciudad, al prestar ese servicio distanciador, les ahorró un viaje.”

 

 

(Imágenes-1- San Petersburgo – Julian Barrow/ – 1939/ 2- San Petersburgo –  Nikolai Dubovsky- 1898/ 3- San Petersburgo- Sadovnikov-1862)

LA FOTOGRAFÍA Y EL RECUERDO

 

“Las personas son lo que recordamos de ellas. En última instancia, lo que denominamos vida no es sino un tejido formado por los retazos de los recuerdos de otro. Al llegar la muerte, se desteje y uno se queda con fragmentos desiguales e incompletos. O, si se quiere, con un conjunto de fotografías. Llenas de insoportables risas o de sonrisas igualmente insoportables. Insoportables por su unidimensionalidad. Yo debería saberlo bien, siendo como soy hijo de fotógrafo. Y podría llegar incluso a sugerir cierta conexión entre la fotografía y la escritura, porque ambas crean fragmentos en blanco y negro. O porque ambas constituyen un modo de retener algo. Pero no podemos pretender que lo que contemplamos continúe más allá de su dorso en blanco. Además, en cuanto nos damos cuenta de hasta qué punto la vida de alguien es rehén de nuestra propia memoria, evitamos caer en las garras del tiempo pretérito: utilizarlo viene a ser como hablar a espaldas de alguien o reclamar la pertenencia a una mayoría orgullosa y triunfante. Nuestro corazón debería intentar ser más honesto – si no más inteligente – que nuestra gramática. O, por lo menos, deberíamos llevar un diario cuyas anotaciones mantuvieran estrictamente a raya ese tiempo verbal”.

Joseph Brodsky – “Del dolor y la razón”

 

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(Imágenes- 1-Erwin Blumenfeld– / 2.-fotógrafo anónimo – Japón 1954- cortesía Galería Lumiere des Roses)

LA PACIENCIA

 

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“De las muchas virtudes que tenemos a nuestra disposición. – decía el poeta ruso Joseph Brodsky -, la paciencia es la más conocida por obtener recompensa. De hecho, la paciencia constituye parte integral de cualquier virtud. ¿Qué es una virtud sin paciencia?: tan sólo buen carácter. En algunos trabajos, sin embargo, no resulta aconsejable; de hecho, podría ser mortal. Otros trabajos requieren paciencia, mucha, mucha paciencia; y quizá por ser la única virtud detestable en ellos, sus profesionales se dedican a fondo a cultivarla”.

Joseph Brodsky– “Pieza de coleccionista” (1991) – “Del dolor y la razón”

(Imagen.-Otto Piene- 1978)

LA MEMORIA Y EL ARTE

libros-688j-bibliotecas-dave-muller-1999

 

“Lo que tienen en común la memoria y el arte es el don de la selección, el gusto por el detalle. Aunque esta observación puede parecer halagadora para el arte (el de la prosa en particular), parece ofensiva para la memoria. Y la ofensa es merecida. La memoria contiene detalles precisos, no la visión de conjunto: los momentos culminantes, por decirlo así, no la totalidad del espectáculo. La convicción de que de algún modo recordamos todo de una manera total, la convicción que permite a la especie hunana seguir existiendo, es infundada. Más que a ninguna otra cosa, la memoria se asemeja a una biblioteca en desorden alfabético y sin obras completas de nadie en particular”.

Joseph Brodsky -“ Less Than One” (1986)

 

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(Imagen.1.–Dave Muller- 1999/ 2 Dave Muller- Blum Poe

HABITACIONES DE HOTEL

interiores.-rvgy.-hoteles.-Paul G. Oxborough.-en el Hotel Warwick

 

Los hoteles y la literatura han tenido siempre excelentes relaciones. Escogiendo algunas de ellas, ahí están los hoteles de Agatha Christie o los hoteles provincianos de Maigret, las divagaciones de Paul Auster, las “estancias tenebrosas” de Julien Gracq o los best-sellers antiguos como el del “Grand Hotel” de Vicky Baum. Olivier Rolin (el llamado Georges Perec de las habitaciones de hotel), al escribir sobre el hotel Crystal, anota dimensiones, muros, techos, pinturas, muebles, objetos, cortinas, radiadores, grabados, y luego avanza lentamente sobre piezas anexas, cuartos de baño, ventanas, vistas, y  todo ello con un propósito exhaustivo y preciso, para que sus recuerdos no salgan nunca de estos recintos.

 

interiores- vddtt-Edward Hopper- Hotel Lobby - mil novecientos cuarenta y tres

 

Ahora algún periódico ha querido resucitar los personajes y la historia de  ciertos hoteles célebres de Madrid. Y cuando atravesamos los vestíbulos, subimos a los ascensores, caminamos por las alfombras de los pasillos y metemos la llave en la hendidura de la puerta he aquí que encontramos, por ejemplo en el Palace madrileño,  a Borges y a Alejo Carpentier, a Sinclair Lewis, Emil Ludwig, Keyserling, Paul Morand, Spengler, Brodsky, Dürrenmatt o Hemingway entre tantos otros.

 

periódicos.-879.-Hopper.-1932.-habitación de hotel

 

En los interiores de hoteles pequeños o grandes han transcurrido vidas de paso, retazos de conversaciones y silencios que inmortalizara Hopper, pasillos con pensamientos furtivos

 

interiores.- 53ddv.- Auguste Chabaud.- pasilllo de hotel

 

y vistas desde ventanales irreales con ciudades al fondo que se dejaban contemplar.

 

ciudades.-55tt,--.Boston.-antigua casa de la Aduana de Boston desde la habitacón del hotel.-Abelardo Morell

 

(Imágenes.- 1.- Paul G Oxborugh en el Hotel Warwick/ 2-Edward Hopper- 1943/3.- Edward Hopper- 1932/ 4.-Auguste Chabaud/ 5.-Abelardo Morell)

EL ABURRIMIENTO Y LA PASIÓN

 

 

 

gentes-ftyy-soledad-Marc-.Antoine Fehr- autorretrato- mil nivecientos noventa

 

“Conocido por numerosos seudónimos – hastío, tedio, apatía, estolidez, letargia, languidez, sopor, acidia, depre, etc –así  les iba diciendo el poeta y Premio Nobel ruso Joseph Brodsky  a los estudiantes en la ceremonia de graduación en Darmouth  College, en 1989 – el aburrimiento  constituye un fenómeno complejo, fruto, por lo general, de la repetición. Podría parecer, por lo tanto, que el mejor remedio contra él consistiría en la innovación y la originalidad constantes. Eso es lo que vosotros, que sois jóvenes y modernos, esperáis que ocurra. Por desgracia, la vida no os lo va a facilitar, pues la esencia de la vida consiste precisamente en la repetición (…)

 

café- rdd- soledad- Nick Cave

 

Por decirlo así, el aburrimiento es la ventana al tiempo, a esas características del tiempo que uno tiende a pasar por alto para no poner en peligro su equilibrio mental. – seguía explicando Brodsky,  y de este modo lo quiso recoger en  “Del dolor y la razón“( Siruela) – Se trata, en definitiva, de una ventana a la infinitud del tiempo, o, lo que es lo mismo, a nuestra propia insignificancia en él. Eso es lo que quizá explique el pavor ante las tardes solitarias y mortecinas, o la fascinación con que uno observa a veces el polvo en un rayo de sol, y se oye de fondo el tictac de algún reloj; el día es tórrido, y la fuerza de voluntad se halla bajo mínimos (…) “

 

interiores-jjnnu-Rodney Smith

 

(“Oh, qué antiguo soy! – había escrito ya  Eugenio D ´Ors en su “Oceanografía del tedio” – ¡ Oh, qué antigua es ya esta tarde de cinco horas! Lo que me ha fatigado tanto, ¿ será la experimentación de todas las maravillas del  tedio?). Y Brodsky proseguía ante sus estudiantes: ” El aburrimiento supone, en efecto, una irrupción del tiempo en vuestro esquema de valores. Sitúa la vida en su justa perspectiva, lo cual da como resultado la precisión y la humildad. Esta última, observémoslo, engendra a la primera. Cuanto más conocemos nuestro propio tamaño, más humildes y compasivos nos volvemos respecto a nuestros semejantes, a ese polvo que flota en el rayo de sol o ya inmóvil sobre nuestra mesa. ¡Cuánta vida encierra ese polvo! No desde nuestro punto de vista sino desde el suyo. Nosotros somos para él lo que el tiempo es para nosotros; por eso parece tan poca cosa. ¿Y sabéis lo que dice el polvo cuando lo limpian de la mesa?

“Recuérdame”

susurra el polvo.

 

cielo-uubbgt-atardecer- Rick Stevens

 

He citado estos versos no porque quiera inculcaros el gusto por lo que es pequeño (semillas y plantas, granos de arena o mosquitos) pero numeroso; los he citado porque me gustan, porque en ellos me reconozco a mí mismo y, por tanto, a cualquier otro organismo destinado a ser barrido de la superficie .”Recuérdame”/ susurra el polvo“. Pues si aprendemos la lección que el tiempo nos da sobre nosotros mismos, quizá el tiempo, a su vez, pueda aprender de nosotros alguna lección. ¿Cuál sería? La de que, aun inferiores en transcendencia, lo superamos en sensibilidad (…)

Por lo tanto, intentad mantener la pasión, dejad la frialdad para las constelaciones. La pasión es, sobre todo, un remedio contra el aburrimiento”.

 

paisajes-yubbd-atardecer- John Aavitsland

 

(Imágenes.-1.-Marc Antoine Fehr– 1900/ 2.-Nick Cave/ 3.- Rodney Smith/ 4.-Rick Stevens/ 5.-John Aavitsland)

VERANO 2014 ( y 9 ) : JOSEPH BRODSKY

ciencia ficcion-eiibb- Steven Quinn- cielo- estrellas

 

“En cuanto a las estrellas, siempre están ahí,

es decir, si hay una, siempre viene otra.

Y sólo así es dado mirar de allá hacia aquí;

de noche, tras las ocho, refulgiendo.

Mejor aspecto tiene el cielo sin luceros.

Mas qué certeza habría de conquistar el cosmos

si no fuera por ellas. Siempre que ni por un instante

te alces del sillón, en la terraza.

Pues, como dijo, en vuelo, el piloto a una estrella

media cara escondida en la sombra:

en parte alguna parece que haya vida,

y en ninguna de ellas se fija la vista.”

 

Joseph Brodsky . -Poema lX. –“A Part of Speech” (traducción de Ricardo San Vicente)

 

cielos.-tyyu,.- estrellas- Gustav Traub.-Meggendorfer- Blatter.-1914

 

(Imágenes . -1.-Steven Quinn/ 2.-Gustav traub meggendorfer- 1914)

 

 

UN VASO CON AGUA

agua.-5gyy.-vaso de agua.-freepik.es

“Estás ante mí en un vaso, agüita,

y me miras con los ojos que han salido

del grifo, rodeada por una prisión

tan transparente como tú.

Tú sabes que yo soy tu futuro: un embudo,

un poste animado y represento el fin

de la perspectiva; que te aguardan las hebras,

la penumbra de las entrañas y las arterias.

Pero no te preocupa. En general las prisiones

ofrecen más variantes para las substancias

sin hogar que la libertad, tanto peor

si es absoluta.

Tienes completa razón, si crees

poder vivir sin mí. Pero recuerda que

mientras más tiempo yo exista, más tarde

te convertirás en la lluvia que lava el asfalto.”

Joseph Brodsky.-. “Un vaso con agua” (1995)

(Imagen:- freepik.es)

CANALES VENECIANOS

“Caminar por calli y campi, sin un itinerario preestablecido, quizá sea el mayor placer de que se  puede disfrutar en Venecia“, recomienda Diego Valeri en su “Guida sentimentale di Venezia“. Caminar también con Musset, cuando le escribe a George Sand en 1833 ; caminar con Dickens y Balzac, y también con

D `Annunzio cuando se enamora de Eleonora Duse en 1895; caminar con Proust, en mayo de 1900, en el momento en el que el gran escritor francés decide repentinamente reunirse en Venecia con Reynaldo Hahn:  sentado en las terrazas de los cafés, Proust escuchará cómo le traducen “Las piedras de Venecia“, de Ruskin. Ruskin le habla a Proust de cómo los pájaros frecuentan

la plaza de San Marcos: ” los muros de San Marcos le dice  – sirven de abrigo a innumerables palomas que ponen sus nidos en los follajes marmóreos y mezclan la dulce irisación de sus plumas, cambiantes a cada momento, con los tintes no menos atrayentes que permanecen allí, inmutables, desde hace setecientos años“. Caminar igualmente con Chauteaubriand y con Paul Morand, cuyo último libro será “Venecias“. Caminar detrás del comisario Brunetti de Donna Leon

investigando crímenes. Caminar por Venecia como apartamento trazado en “Los papeles de Aspern”, de Henry James. Caminar con Joseph Brodsky en “Marca de agua“; caminar con Tiziano Scarpa en “Venecia es un pez“. En varias ocasiones he hablado de Venecia en Mi Siglo. Al borde de estos canales marcharon también Malraux, Montale, Buzzati, Saul Bellow y tantos otros.

 Conversaciones a la orilla del agua de Visconti; conversaciones a la orilla del agua de Thomas Mann. Las conversaciones traen y llevan palabras en góndolas que van del cine a la literatura. Música de Wagner. Poemas de Browning. Música de Monteverdi. Poemas de Byron. “Los gondoleros bogan con una pierna delante y la otra detrás – dice Tiziano Scarpa -, el pie posterior

se apoya en una minúscula peana elevada, una cuña: la energía hace palanca en el talón, luego en la planta y en los dedos del pie. Trabaja todo el cuerpo, se proyecta hacia delante, empuja. Observa sus cuerpos cuando descansan: los brazos cuelgan un poco hacia delante, los hombros redondos, la nuca, las clavículas, los omóplatos desarrollados. Desde la mano izquierda a la derecha están rodeados por una U de músculos mayúsculos”.

Ahora que se habla de los 10 secretos de Venecia, la ciudad estará siempre en el recuerdo.

(Imágenes:- 1.-Karl Kaufmann.-wikimedia. commons/ 2.-Stefano Taglione/ 3.-Maurice Prendergast/ 4.-Mario Bonzuan/ 5.- Otto Pippel/ 6.-Vito Vecellio/ 7.-Lucien Lévy Dhumer)

 

PIANOS DE MARINA TSVIETÁIEVA

“En cualquier infancia musical hay: uno, dos, tres -cuatro pianos.- recuerda Marina Tsvietáieva en el delicioso libro “Mi madre y la música(Acantilado) – En primer lugar – aquel delante del que estás sentado (¡cuánto padeces y cuán poco te enorgulleces!). En segundo lugar – aquel delante del que otros se sientan – mi madre se sienta – es decir: te enorgulleces y te complaces. (…) El tercero y, probablemente, el más largo, – es aquel debajo del que estás sentado: el piano desde abajo es un mundo subacuático y subpianísitico. Subacuático no sólo por la música que se derramaba sobre la cabeza: detrás del nuestro, entre él y las ventanas que su masa negra tapaba, bosquejadas y en él reflejadas como un lago negro, había flores, palmas y filodendros, que

transformaban el parquet debajo del piano en un auténtico fondo acuático, con luz verde en las caras y en los dedos, y verdaderas raíces que podían tocarse con las manos, y donde, como enormes seres fantásticos, se movían silenciosos los pies de mi madre y los pedales”. Un canto a la infancia, a la intimidad, a la madre y también a la robustez y volumen del sonido del piano evocado por esta destacada poeta rusa.(El Premio Nobel Joseph Brodsky en “Menos que uno” dedicó un luminoso ensayo a Tsvietáieva)  Los cinco pianos se suceden en sus recuerdos y sus teclas presionadas por los dedos van resucitando lentamente las

escenas. “El cuarto piano  – dice – :aquel encima del que estás: lo miras y, en mirándolo, entras en él; el mismo que, con el paso de los años, al contrario de la entrada en un río y de toda ley de profundidad, primero es más alto que tú, después te llega a la garganta (¡y es como si te cortara la cabeza con su negro filo más frío que un cuchillo!), después al pecho, y después, finalmente, a la cintura. Lo miras y, en mirándolo, te miras a ti mismo, haciendo coincidir poco a

poco con su negra y dura frialdad, primero la punta de la nariz, después la boca, después la frente. (…) El piano fue mi primer espejo, y la primera toma de conciencia de mi propio rostro fue a través de la negrura, de su traducción a la negrura como a una lengua oscura, pero comprensible. (…) Y, finalmente, el último piano – aquel al que te asomas: el piano de las entrañas, las entrañas del piano, sus entrañas de cuerdas, como toda entraña – misterioso, el piano de Pandora: “¿Qué hay allí dentro?” – ese al que Afanasi Fet aludió en un verso comprensible sólo para el poeta y el músico, una línea que asombra por su visualidad:

“El piano estaba todo abierto,

y en él las cuerdas se inquietaban…

Pianos de infancia, escenas musicales, páginas musicales de infancia…

(Imágenes.-1.- Pierre- Auguste Renoir/ 2.-Carl Larsson.-1908/3.-Theodore Robinson.-1887/ 4.-Willen Haenraets/ 5.-La tapa:  “Encuentro de Isaac y Rebeca”.- Marc Chagall.-1980.-Museo Nacional Marc Chagall.-Niza)

UN VASO CON AGUA

“Estás ante mí en un vaso, agüita,

y me miras con los ojos que han salido

del grifo, rodeada por una prisión

tan transparente como tú.

Tú sabes que soy tu futuro: un embudo,

un poste animado y represento el fin

de la perspectiva: que te aguardan las hebras,

la penumbra de las entrañas y las arterias.

Pero no te preocupa. En general las prisiones

ofrecen más variantes para las substancias

sin hogar que la libertad, tanto peor

si es absoluta.

Tienes completa razón si crees

poder vivir sin mí. Pero recuerda que

mientras más tiempo yo exista, más tarde

te convertirás en la lluvia que lava el asfalto”.

Joseph Brodsky.-“El vaso de agua“.-1995

(Imágenes:-1- Hydrangea.-Barón Adolf de Meyer.-1907./ 2.-Valentine Rekunenko.-sizinicinsanat.realcollection. org)

SAN PETERSBURGO Y EL POETA

“Nací y crecí en la otra orilla del Báltico – decía Brodsky en su Discurso de aceptación del Premio Nobel -, o, por así decirlo, en su página opuesta, gris y movida por el viento. A veces, en un día claro, especialmente en otoño, desde alguna playa en Kellomäki, un amigo señalaba el norte, al otro lado de esa gran hoja de agua y me decía: ¿Ves aquella franja azul de tierra? Es Suecia“.

Son los poetas los que rodean a las ciudades. Las rodean con sus versos, las cantan con sus poemas. En el caso de Brodsky – al que más de una vez he aludido en Mi Siglo -, es San Petersburgo con sus imágenes sucesivas las que nos va llevando de Pushkin a Gogol, de Bieli a Dostoievski. Sobre el río Neva descansan imágenes fluidas, teatros, bailarinas, atardeceres, batallas.

Pasan al costado del río los Palacios,

Desciende la nieve,

Llamean los incendios,

Danzan las bailarinas,

Un cuarteto nos eleva a la música,

Estallan asesinatos,

Se preparan alineados los jinetes,

Se extienden los asedios,

Y un fotógrafo mientras tanto lo capta todo. Al menos intenta captar todo San Petersburgo. Bajo su paraguas  -contra el sol y  la lluvia – este fotógrafo en la esquina de la calle recoge las imágenes:

Resuena mientras tanto la sabiduría de Brodsky, las advertencias que nos da el poeta:

“Tengo la cereteza – dice – de que, para alguien familiarizado con la obra de Dickens, matar en nombre de una idea resulta un poco más problemático que para quien no ha leído nunca a Dickens. Y hablo precisamente de leer a Dickens, Sterne, Stendhal, Dostoievski, Flaubert, Balzac, Melville, Proust o Musil; es decir, hablo de literatrura, no de alfabetismo o educación. Una persona cultivada, tras leer algún tratado o folleto político, puede ser sin duda capaz de matar a un semejante y sentir incluso un rapto de convicción. Lenin era un persona culta, Stalin era una persona culta, Hitler también lo era; y Mao Zedong incluso escribía poesía. Sin embargo, el rasgo que todos estos hombres tenían en común consistía en que su lista de sentenciados a muerte era más larga que su lista de lecturas”.

(Imágenes:-1.-el río Neva.-por Dubovskoy.-1898.-encspb. ru/ 2.- vista del Neva.-1810.-encspb.ru/ 3.-palacio Anichkov.-por Sadovnikov.-1862.-encspb.ru/4.- San Petersbugo.-acuarela por Bragants 1860-1862.-encspb.ru/5.- fuego en San Petersburgo en mayo 186.-encspb.ru/6.-Anna Paulova en el ballet “La Sílfide”.-por serov.-encspb.tu/7.- cuarteto Vielporsky- por Rohrbach.- década 1840.-encspb.ru/ 8.- asesinato de Alejandro ll en marzo 1881.-por Rudneva.-encspb.ru/ 9.- jinetes en el puente Pevchesky.- 9 de enero 1905.-encspb.ru/10.-asedio de Leningrado.-encspb.ru/ 11.-fotógrafo KK Bulla.- 1853-1929.- estatua en la calle Malaya Sadovaya.-encspb.ru)

VERANO 2010 (2) : JOSEPH BRODSKY

“No es que me esté volviendo loco, es el verano que me agota.

Buscas en el cajón una camisa, y el día entero echado por la borda.

Que llegue cuanto antes el invierno y cubra todo con su manto:

ciudades, hombres, pero primero el verde de las hojas.

Me echaré a dormir sin desnudarme, o leeré si quiero

un libro ajeno, y entretanto los retales del año,

como un perro que ha huido de su ciego,

atraviesan la calle por el paso indicado. La libertad es

no recordar entero el nombre del tirano,

y que sea la saliva más dulce que el almibar,

y, aunque estrujen tu cerebro cual cuerno de carnero,

no mane nada ya del ojo azul”.

Joseph Brodsky:.-Poema XV.- “No vendrá el diluvio tras nosotros“.-Antología poética (1966-1996).-Galaxia Gutenberg.-Círculo de lectores.-2000


(Imaágenes:-1.-“Therapy on the beach” .-Halim Karabibene.-Galerie El Marsa.-Tunez.-atnet/2.-Alex Katz.-1987.-artdaily.org)