EN EL DÍA DEL LIBRO

“Estoy en mi biblioteca — dice Alberto Manguel —, rodeado de estanterías vacías y de torres de libros cada vez más altas. Se me ocurre que puedo rastrear todos mis recuerdos a través de estos volúmenes que se amontonan. De pronto, todo parece superfluo, tanta acumulación de papel impreso (… ) Los libros que me llevo por la noche a la cama y los libros que ordeno en la biblioteca durante el día  son distintos. Los primeros me imponen su tiempo y longitud, su propio ritmo de narrar antes de dormirme; los segundos están sometidos a mis ideas de orden y categorías y me obedecen casi ciegamente ( a veces se rebelan y tengo que cambiarlos de sitio en la estantería).

(…) No me gusta que nadie me resuma un libro. Prefiero que se me tiente con un título, con una escena, con una cita, pero no con la historia completa. Amigos entusiastas, notas de solapas, profesores e historias de la literatura destruyen buena parte del placer de leer contándonos el argumento. La memoria también puede acabar con gran parte del placer de no saber lo que va a pasar.”

(Imágenes— 1- /Holbein -1536/ 2- Jan van der heyden 1712)

EL AUTOR ANSIOSO

 

 

“ En el Día de las librerías leemos la historia verídica del “autor ansioso” según la cuenta Alberto Manguel  en “El sueño del Rey Rojo” .  “ Astutamente disfrazado de un cliente cualquiera, el Autor Ansioso recorre la librería buscando sus propios libros, regañando a los dependientes por no tener existencias o reacomodando los estantes para darles prominencia. A veces, el Autor Ansioso compra una o dos copias, con la creencia entrañable de que, abriendo camino, otros le seguirán. Quizá motivado por semejantes supersticiones, en 1999 el reportero ganador del Pulitzer David Vise compró no sólo unos cuantos sino casi veinte mil ejemplares de su nuevo libro. Este gesto puede verse  como llevar la ansiedad demasiado lejos, pero Vise no compró esos volúmenes sólo por placer. Generoso hasta la exageración, decidió compartir su obra con el público en general, ofreciendo ejemplares autografiados en su sitio personal en la Red. Las acciones de Vise ( complicadas por una laberíntica estrategia financiera  en la que tenían que ver los descuentos y envíos gratuitos de la librería en línea de Barnes and Noble, las enormes utilidades calculadas y el beneficio de los precios especiales para títulos nuevos y con altas ventas) merecen un momento de consideración.

 

Aunque su libro apareció en la lista de “best sellers” del New York Times unos días antes de que Vise se fuera de compras, los veinte mil ejemplares sin duda lo llevaron a aparecer en otras listas similares. Al ser cuestionado sobre sus acciones, Vise declaró: “Mi meta era incrementar la notoriedad de mi libro.”

 

(Imagen : 1– Holbein – 1533 / 2- van der Heyden – 1712/ 3- Francoise Hardy)

CONFIDENCIAS DE TRUMAN CAPOTE

 


“Al cumplir diecisiete años — confesaba Truman Capote al prologar “Música para camaleones” —, yo era un escritor consumado. Si hubiese sido pianista, habría llegado el momento de mi primer concierto público. Según estaban las cosas, decidí que me encontraba dispuesto a publicar. Envíé cuentos a  los principales periódicos literarios trimestrales, así como a las revistas nacionales. Más tarde, en 1948, publiqué una novela, “Otras voces, otros ámbitos”. Bien recibida por la crítica, fue un éxito de ventas. Una novela corta, “Desayuno en Tiffany’s”, concluyó el segundo ciclo en 1958. Durante los diez  años intermedios, experimenté en casi todos los campos de la literatura tratando de dominar un repertorio de fórmulas y de alcanzar un virtuosismo. Desde luego, fracasé en algunas de las áreas exploradas, pero es cierto que se aprende más de un fracaso que de un triunfo. Sé que aprendí, y más tarde pude aplicar los nuevos conocimientos con gran provecho.

 

(…) Creo que la mayoría de los escritores, incluso los mejores, son recargados. Yo prefiero escribir de menos. Sencilla, claramente, como un arroyo del campo. Pero noté que mi escritura se estaba volviendo demasiado densa, que utilizaba tres páginas para llegar a resultados que debería alcanzar en un simple párrafo. Volví a leer “A sangre fría” y tuve la  misma impresión: había demasiados sectores en los que no escribía tan bien como podría hacerlo, en los que no descargaba todo el potencial. Con lentitud, pero con alarma creciente, leí cada palabra que había publicado, y decidí que nunca, ni una sola vez en mi vida de escritor, había explotado por completo toda la energía y todos los atractivos estéticos que encerraban los elementos del texto ¿Por qué? ¿  Cómo puede un escritor combinar con éxito en una sola estructura — digamos el relato breve —todo lo que sabe acerca de todas las demás formas literarias? Un escritor debería tener todos sus colores y capacidades disponibles en la misma paleta para mezclarlos y, en casos apropiados, para aplicarlos simultáneamente. Pero ¿ cómo?

Me situé a mí mismo en el centro de la escena, y de un modo severo y mínimo, reconstruí conversaciones triviales con personas corrientes: el administrador de mi casa, un masajista de gimnasio, un antiguo amigo del colegio, mi dentista. Tras escribir centenares de páginas acerca de esta sencilla clase de temas, terminé por desarrollar un estilo. Había encontrado una estructura dentro de la cual podía integrar todo lo que sabía acerca del escribir”.

 

 

(Imágenes—1- Hans Holbein/2- Watanabe Shozaburo- 1927/ 3- John Lewin – 1805)

SECRETOS DE LAS CAJAS

 


“Una caja de cartón que contiene fichas multicolores, tres cajas de madera torneada, una gran caja de cigarros ( sin cigarros, pero llena de objetos pequeños), una cajita de madera dorada; todas estas cajas y cajitas —además de numerosos utensilios no se sabe si útiles o inservibles  — tenía en su mesa de trabajo el escritor francés Georges Perec y él los enumera minuciosamente en su libro “Pensar/clasificar”.

Estamos rodeados de objetos. Además de las monedas, los sellos, los grabados y tantas cosas más, aparecen cajitas por doquier, cajitas que nos han regalado, que han contenido pequeños tesoros o nimiedades sin valor, pero que con su diseño, colorido o gracia  — también como mero recuerdo — han ocupado un puesto sobre muebles y mesas, al lado de las camas o en escritorios. Y allí han estado durante años. Cuando el dueño de la caja y de la casa desaparezca, entrará de puntillas en la habitación un hermano, una sobrina o un nieto y al ver la caja  su tentación  de curiosidad siempre será abrirla, “a ver qué guardaron aquí”, dirá como ante un misterio. Porque la caja cerrada es como si escondiera secretos o peculiaridades que muchas veces se convierten en total vacío.  Entonces, ¿ por  qué se ha conservado esa caja que sólo contiene vacío?

 

“Siempre me gustaron los pequeños cofres — comentaba la escritora argentina María Negroni —, los “secrétaires”, con o sin doble fondo, todo aquello que pueda cerrarse con llave, es decir, que sirva para esconder algo, para almacenar la insondable reserva de la ensoñación. Su marca principal es el cerrojo que, siendo, en sí mismo, un umbral, protege un reino interior, fabricado y custodiado sin pausa. Algo absoluto se preserva en estas maravillas de la ebanistería. Algo que siempre es más de lo que parece porque, en la noche del mueble, imaginar es más grande que vivir.  En estos objetos antiguos como moradas sensibles, se puede manipular el sueño hasta hacerle destilar su relato: eso que se esfuma, siempre, en cuanto es nombrado.”

 

 

(Imágenes—1-Lynne parques/ 2- calculadora colmar/ 3- Hans Holbein – 1528)

 

OBSERVAR OFICIOS Y GENTES

 

El escritor contempla, pero además observa. Observa no sólo a los demás hombres sino también  sus tareas.  Aprende.  Patricia Highsmith aconsejaba “que  los escritores deberían aprovechar todas las oportunidades  de aprender cosas sobre las profesiones  de otras personas, ver cómo son sus cuartos de trabajo, oír de qué hablan.” Y el  novelista español Rafael Chirbes apuntaba : “carpinteros, cerrajeros, estucadores, albañiles: a veces les oigo discutir de su trabajo en el bar. Comentan las dificultades con las que se tropiezan, se cuentan unos a otros cómo las resuelven. Al tiempo, levantan paredes, ponen puertas, instalan grifos,  colocan barandillas. Ellos siguen hablando en el bar sobre si han hecho una buena obra o les han obligado a hacer una chapuza. “ Es decir,  el escritor observa, escucha,  aprende de los oficios y de la sociedad. Highsmith insistía también: “ el escritor debe observar bien todos los nuevos escenarios que se  le presenten, tomar notas y sacar partido  de ellos. Puede que el carpintero permita al escritor que le acompañe a hacer algún encargo. Un amigo abogado tal vez le deje estar presente algún día en su despacho y tomar notas.  No son muchos los escritores que, una vez se dedican de lleno a esta profesión, tienen la oportunidad de aprender cosas sobre otros tipos de trabajo. En una ciudad pequeña, de esas donde todo el mundo se conoce, la cosa puede resultar más fácil.  Lo mismo cabe decir respecto a la observación  de los pueblos, ciudades y países nuevos. O incluso de calles que nunca había visto antes : una calle miserable en alguna parte, llena de cubos de basura, chiquillos, perros vagabundos, es tan fértil para la imaginación como una puesta de sol.

 

Y por último pueden llegar también las comparaciones entre los distintos oficios. Chirbes añadía oyendo a los demás hablando en el bar. “Les envidio esa posibilidad de trabajar juntos, de poder poner a prueba sus habilidades. Lo que dura, lo que no se agrieta, lo que soporta la acción del agua, lo que encaja, la puerta que no cede. Entretanto—decía el escritor —, me veo a mí mismo braceando entre sombras, incapaz de nada, vacío un día tras otro.”

 

 

 

(Imágenes—1– Hans Holbein/ 2-Rodrigo Moynihan/ 3- Martina Maccianti)

RETRATOS CON LOS TRES OJOS

 

 

“El retrato es una “revelación”. Es la revelación del personaje – dice Alberto Savinio en suNueva enciclopedia”. Es “él”, en condición de hiperlucidez. Es “él” como nunca conseguirá verse a sí mismo en el espejo, como no conseguirán jamás verle sus familiares, sus conocidos, sus amigos, los que le ven en la calle y no saben quién es. Se dice que la fotografía tiene precisión, pero lo cierto es que nunca podrá llegar a una precisión, a una penetración tan profunda, y es porque sólo tiene un ojo. Y al pintor no le bastan los dos ojos, entre los que se alterna la visión, sino que necesita un tercer ojo, el ojo de la inteligencia. Son rarísimos los retratos “hechos con los tres ojos”. Y, por mucho que busque, no encuentro más que a Durero, a Holbein… Pero los retratos de este género son peligrosos: son mortales. fijan al personaje, rey o picapedrero, en el lienzo para toda la eternidad, matándolo en tanto que criatura efímera. El hombre pintado pasa a ser el hombre verdadero, el hombre vivo, mientras el otro, el original, el modelo, queda en estado de residuo, de peso muerto. Y si, una vez terminado el retrato, siente deseos de seguir viviendo por su cuenta, esta vida suya es una ficción, un error, un descuido. Incluso si, por faltarle valor para poner fin a esta vida suya, que ahora es una redundancia, se las arregla , con la fuerza de la pusilanimidad, para parecerse a su propio retrato.

 

 

(Imágenes – 1- Durero -retrato de Jakob Muffel- museo nacional de Berlín/ 2- Holbein- retrato de  Roberto Chaseman con halcones de caza -1533)

EL MUSEO ANTE EL CUADRO

 

pintura-yttg-museos- Burt Glinn- mil novecientos sesenta y cuatro

 

 

“Una gran pintura – decía Michael Brenson – es una extraordinaria concentración de impulsos e informaciones artísticas, filosóficas, religiosas, psicológicas, sociales y políticas. Cuanto más grande el artista, más se convierte cada color, línea y gesto en una corriente y en un río de pensamiento y sentimiento. Las grandes pinturas condensan momentos, reconcilian polaridades, sostienen la fe en el inagotable potencial del acto creativo (…)
National Gallery
Para los públicos que aman la pintura, la experiencia que ofrece esta clase de concentración y coherencia no es sólo profunda y poética, sino también extática, incluso mística. El espíritu está encarnado en la materia (…) No sólo hace que parezca existir un mundo espiritual invisible, sino que parezca accesible, dentro del alcance de cualquiera que reconozca la vida del espíritu en la materia (…) La pintura apunta hacia la promesa de curación”.

Ahora Frederick Wiseman nos desvela en un documental las entrañas de la National Gallery. Pasan ante sus salas el museo de los caracteres, las miradas, la

 

fotografía.-7ggmm.-Marie Sechtlová.-Schelt y Museo de la fotografñia Vosecek.-limonous-lint

 

 

formación, la ignorancia, el asombro, unos ojos que se acercan al espejo del arte, el museo de las vidas dispersas, cada una con su edad y su inquietud, detenidas o apresuradas ante marcos de cuadros, adentrándose en lienzos, indagando perfiles, captando colores. D´Ors, en sus “Tres horas en el museo del Prado“, señalaba, hablando del tiempo de observación,”que jamás he alcanzado a conocer

 

 

 

 

pintura-bbnn- Holbein- Los embajadores- wikipedia

 

bien aquellas ciudades del mundo adonde llegué creyendo tener mucho tiempo por delante. En cambio, en ocasiones de breves excursiones de turista, ocho días pueden bastar para una ciudad entera, sus monumentos y sus curiosidades. Digo lo mismo de un Museo”.

 

pintura-vvvf-Hans Holbein- Cristina de Dinamarca- National Gallery- Londres

 

 

Uno de los críticos que más han tratado el tema del museo como fue Arthur C. Danto, titula uno de sus trabajos “Los museos y las multitudes sedientas” y aunque él se refiere a los museos americanos, las multitudes sedientas están por todo el mundo. Avanzan por las salas descubriendo, observando, algunos ojos

 

arte-bhhy- museo- Lina Bo Bardi

 

de estos museos de hombres y mujeres se quedan intrigados ante otros ojos que aparecen en un lienzo. Se acercan, se alejan, susurran un comentario, vuelven a

 

pintura-nbbb- National Gallery- Frederick Wiseman

 

acercarse. Pasan del asombro a la contemplación. No recuerdan que gentes como ellos- proyectadas en el tiempo – han servido como modelos de pintores, los museos de las vidas guardan aún más riqueza que la vida de los museos.

 

 

arte-rcc-museos- Tim Walker- W Magacine

 

(Imágenes.- 1.-Burt Glinn– 1964/ 2.-National Gallery- foto REX/ 3.-Marie Sechtlová– Schely- museo de la fotografía-Vosecek-limonous- lint/4.-Holbein-Los embajadores- Wikipedia/ 5.- Holbein-Cristina de Dinamarca- National Gallery/ 6.-Lina Bo Bardi/ 7.-National Gallery/ 8-Tim Walker– W Magacine)