SER VIEJO ES REGRESAR Y YO HE VUELTO A SER NIÑO

 

 

“Ser viejo es regresar y yo he vuelto a ser niño.

Eché un poco de agua en una palangana

y oí toda la noche el croar de las ranas

como, cuando muchacho, pescaba yo en Fang- Kuo.

Palangana de barro, estanque verdadero:

el renuevo del loto es ya una flor completa.

No olvides visitarme una tarde de lluvia:

oirás, sobre las hojas, el chaschás de las gotas.

 

 

 

O ven una mañana : mirarás en las aguas

peces como burbujas que avanzan en escuadra,

bichos tan diminutos que carecen de nombre.

Un instante aparecen y otro desaparecen.

Un rumor en las sombras, círculo verdinegro,

inventa rocas, yerbas y unas aguas dormidas.

Una noche cualquiera ven a verlas conmigo,

vas a oír a las ranas, vas a oír al silencio.

Toda la paz del cielo cabe en mi palangana.

Pero, si lo deseo, provocó un oleaje.

Cuando la noche crece y se ha ido la luna

¡Cuántas estrellas bajan a nadar en sus aguas!”

Han Yü “La palangana”- poeta chino (año 800 después d. Cristo)

 

 

(Imágenes—1- Michael Kenna/ 2-Don Hong oai/ 3-Zhang daqian)

INVITACIÓN PARA LA PRIMAVERA

 

paisajes,.csx.-Wang Wusheng.-niebla en Nueva Celeste Camino del Mar.-2004

 

“Últimamente, durante el mes de las ofrendas, el tiempo ha sido apacible y soleado, y podría haber cruzado la montaña sin dificultad. Pero sabía que estabas encerrado con los clásicos y temía molestarte. De modo que he deambulado por la ladera de la montaña, he descansado en el templo de Kan-p´ei, he cenado con los monjes que viven allí y, después de cenar, he vuelto a casa. Cuando iba hacia el norte, he cruzado el Yüan-pa, sobre cuyas aguas brillaba una luna clara con un contorno deslumbrante. Ya avanzada la noche, he subido por la colina de Huan-tzu y desde lo alto he visto cómo las olas agitadas del río Wang lanzaban la

 

paisajes,.202n.-Wang Wusheng.-Huangshan

 

luna arriba y abajo. En la montaña invernal parpadeaban luces distantes y luego desaparecían; en algún sendero escondido detrás del bosque un perro le ladraba al frío, con un grito tan feroz como el de un lobo. El sonido de los aldeanos moliendo maíz en la noche llenaba los silencios entre el repiqueteo de una campana lejana.

Estoy aquí sentado, solo. Escucho, pero no oigo moverse ni hablar a mis criados. Pienso mucho en el tiempo pasado: en cómo andábamos de la mano por

 

escritores-unnhh- Wang Wei- China- wikipedia

 

senderos serpenteantes hasta la orilla de arroyos de aguas transparentes, componiendo poemas al paso.

Tendremos que esperar a que llegue la primavera: a que brote la hierba y florezcan los árboles. Entonces, cuando paseemos juntos en primavera, veremos cómo saltan las truchas en el río, cómo despliegan sus alas las gaviotas blancas y cómo se desvanece el rocío en el musgo. Y por la mañana oiremos el grito de los sarapicos en los campos de cebada.

 

 

paisajes.-66bb.-montañas.- Wang Wusheng, Huangshan .- Montaña amarilla

 

No falta mucho. ¿Estarás conmigo entonces? De no conocer la sutileza natural de tu inteligencia, no me atrevería a mandarte una invitación tan remota. Entiendes que es un sentimiento profundo el que dicta su curso.

Escrito sin falta de respeto por Wang Wei, un habitante de las montañas.”

Carta de Wang Wei a P éi  Ti  invitándole para la próxima primavera (después de 730) (Cuando la correspondencia era un arte) (Elba)

(Imágenes.- 1, 2 y 4- Wang Wusheng/ 3.- Wang Wei.- wikipedia)