NEVADA

estaciones.-677hh.-invierno.-nieve.-Alfred Sisley.-Nieve en Louveciennes.-1878

“¡Menuda noche! Aúlla el viento, susurra y casi calla

para aullar aún más fuerte, mientras la nieve incesante

golpea su sordo blanco contra el cristal,

y qué dulce se nos hace nuestro bienestar;

y en la mañana, cuando amaina la tormenta,

ante las puertas de las cabañas quedan

montes de nieve que allí posada obstruyen

el paso que a golpes de pala y rastrillo

se gana hasta el sendero, formando un muro a cada lado.

nieve-hybh. paisajes-Aldro Thompson Hibbard- Vermont- Museo de Bellas Artes de Boston

El pastor, que anchos y blancos valles recorre,

de nuevas sensaciones su memoria llena,

pues los setos que vio a la noche ya no están,

y son blanca extensión de ondulantes colinas,

y los árboles, ahora arbustos, medio cuerpo ocultan.”

John Clare.-“Nevada”

paisajes.- 55rrbb.- nieve.- Alexei Savrasov

(Imágenes:-1.-Alfred Sisley– nieve en Louveciennes-1878/ 2.-Aldro Thompson Hibbard– Vermont- Museo de Bellas Artes de Boston/ 3.-Alekséi Savrásov-1894-g1b2i3 wordpress)

Y LAS ESTACIONES PASAN

paisajes,.ttgbn.-bosques,. caminos.-Newton Bennett.-1854-1914

“Basta sentarse en el bosque o en los campos, a la orilla de un río o de un lago – decía John Burroughs, el amante y observador de la naturaleza al que he citado aquí alguna vez -, para que casi todo lo que ofrece interés venga a ofrecerse: los pájaros, los animales, los insectos;  y una vez que la mirada se habitúa al lugar, a la sombra y a la luz, hay muchas oportunidades de descubrir esa planta o esa flor que se había buscado en vano y de tener una agradable sorpresa. Así, a gran escala, el estudioso y el enamorado de la naturaleza tiene una ventaja sobre las

paisajes.-yyhuu.-paseos.- Maria Iakunchikova.- árboles.- 1898.- 1870-1902

gentes que recorren el planeta de arriba abajo, en busca de novedades y de emoción: les basta quedarse donde están y mirar la procesión. El globo inmenso se desliza por delante de ellos como un escaparate giratorio; el paso de las estaciones se parece al recorrido por comarcas extrañas y maravillosas; las diferentes zonas de la tierra, adornadas con todas sus bellezas y maravillas, desfilan ante su puerta sin prisas. ¡Qué viaje sin necesidad de abandonar ni por una sola noche el rincón

paisajes.-67bbg.-bosques.- Herry Ward

del fuego! Saint Pierre tiene razón cuando dice que nuestro corazón se llena tanto de los poderes y los misterios de la naturaleza después de haber dado un paseo por el campo como después de haber recorrido el mundo. Estoy sentado entre los enebros del Hudson con la intención, como todos los años, de ir a Florida o las Antillas o a las costas del Pacífico, y las estaciones pasan, y yo sigo merodeando distraídamente, animado tal vez con la vaga intuición de que si permanezco

bosques.- 77gr.- árboles.- Childe Hassam

tranquilo y al acecho, esas comarcas alejadas vendrán hacía mí. Puedo, en todo caso, aguantar y no perder gran cosa, después de todo. La gran preocupación de Mahoma es saber cuándo decidirá la montaña ir hacia él. A veces, un conejo, un arrendajo o un pájaro cantor traen el bosque a mi puerta.” Y así va esperando serenamente Burroughs a que las estaciones pasen como pasan igualmente ante la vida las edades del hombre.

bosque.- 456gh.- árboles.- Lasszlo Mednyánszky- húngaro

(Imágenes:- 1.-Newton Bennett.-askart.com/2.-Maria Yakunchikova.- 1898 3.-Henry Ward/ 4.-Childe Hassam/ 5.-Lászlo Mednyánsky)

AL OTOÑO

estaciones.-9jjn.-otoño.-William Trost Richards

“Estación de la bruma y de la dulce abundancia,

íntima amiga del sol que todo lo madura;

que planeas con él bendecir y cargar

con frutos las parras que rodean los aleros;

inclinar con manzanas los árboles musgosos

y hacer que las frutas hasta el corazón maduren;

hinchar las calabazas y con dulces frutos

llenar las avellanas; abrir más y más

las últimas flores para las abejas, hasta que crean

que nunca tendrán fin los días calurosos

pues colmó el Verano sus pegajosas celdas.”

John Keats. “Al otoño”

estaciones.-uuyy.-otoño.-Paul Gauguin

(Imágenes.- 1.- William Trost Richards/ 2.- Paul Gauguin)

VOTOS FLORIDOS

“En lo tibio del soto,

levantando las piedras,

esquivando las zarzas, apartando las hojas,

buscaba violetas.

Por tu inclinarte noble

sobre las claras yerbas,

tocándolas con gracia, moviéndolas sin daño,

que encuentres violetas.

Por tu mirar sereno

cuando, irguiéndote, dejas

todo a tu lado, el soto encendido y riente,

que encuentres violetas.

Para tus manos suaves

donde tienen las venas

el color delicado de las flores menudas,

que encuentres violetas.

Para adornarte el pecho

en el día de fiesta,

porque adoras su gracia acabada y oculta,

que encuentres violetas.

Porque al pasar, las zarzas,

revolviéndose tercas,

en la nieve del cuello te arañaron con sangre,

que encuentres violetas.

Porque nunca maldigas

de la piadosa tierra,

y el buscar no te canse, y el sufrir te consuele,

que encuentres violetas,

un montón de olorosas violetas”.

Eduardo Marquina.- “Votos floridos”

(Imágenes:- 1.-alejandroaura net/ 2.-dicasparaminhacasa com br/ 3.-inforjardin com/ 4.-infojardin com/5.-bellezasentrebamoolinas com/ 6.-biankycarias tk/7.-arwen7 lacotelera net)

NO HAY ESTACIÓN COMO LA PRIMAVERA

“No hay estación como la Primavera

cuando en todas las cosas está viva la vida,

antes de que las nuevas crías canten

y las golondrinas se retiren veloces

por caminos sin sendas.

– Dios guía su vuelo

y prepara su mesa para que nada les falte -,

antes de que una flor más sean las margaritas,

antes de que tenga fuerza el sol

de abrasar el mundo al mediodía.

No hay estación como la Primavera,

la Primavera que tan pronto se va;

no hay vida como la vida efímera que nace en Primavera:

el cesped reverdece,

se viste la desnuda tierra,

hay vida en el nido,

pluma sobre rama agitada,

poderoso vuelo:

no hay estación como la Primavera, tan efímera,

recien nacida ahora y ya

apresurándose a morir”.

Christina Rossetti .-“Primavera”.

(Imágenes:- 1.-Henri Edmund Cross.-1856-1910/ 2.-Edward Atkinson Homel.-1864-1933)

LAS HOJAS MUERTAS

“Alrededor del seis de octubre, las hojas suelen empezar a caer, en sucesivos chaparrones, tras una lluvia o una helada, pero la principal cosecha de hojas, el súmmun del otoño, suele ser alrededor del  dieciséis” –  así lo va contando en sus paseos solitarios el norteamericano Henry David Thoreau. enamorado, como tantos otros, de los movimientos de la naturaleza. “Las calles están cubiertas por una capa espesa de trofeos, y las hojas caídas de los olmos crean un pavimento oscuro bajo nuestros pies. Tras uno o varios días especialmente cálidos del veranillo de San Martín, percibo que es el calor inusual lo que provoca, más que nada, la caída de las hojas, quizá cuando no ha habido lluvia ni heladas durante un tiempo. El calor intenso las madura y marchita repentinamente, igual que ablanda y pone a punto a los melocotones y otras frutas y las hace caer”.

“Las hojas del arce rojo tardío, brillantes aún, están esparcidas sobre la tierra, con frecuencia como un fondo amarillo con manchas rojas, como manzanas silvestres, pero sólo conservan esos colores sobre la tierra uno o dos días, especialmente si llueve. (…) Los nidos de los pájaros en los arándanos y otros arbustos, y en los árboles, ya están llenos de hojas marchitas. Han caído tantas en el bosque, que una ardilla no puede correr tras su nuez sin que la oigan. Los niños las rastrillan en las calles, sólo por el placer de tratar con un material tan fresco y crujiente. Algunos barren los senderos y los dejan escrupulosamente limpios, para quedarse a mirar el siguiente soplo que esparza nuevos trofeos”.

“Aquí no se trata sólo del mero amarillo de los granos – sigue diciendo Thoreau al hablar de losColores de otoño(Centellas) -, sino de casi todos los colores que conocemos, sin exceptuar el azul más brillante: el arce temprano ruborizado, el zumaque venenoso enarbolando sus pecados escarlata, la morera, el rico amarillo cromado de los álamos, el rojo brillante de los arándanos que pinta el fondo de las montañas. (…) La tierra está engalanada. Y, a pesar de todo, las hojas siguen viviendo alli en el suelo, a cuya fertilidad y volumen contribuyen, y en los bosques de los que vienen. Caen para elevarse, para subir más alto en los próximos años, por medio de una química sutil, trepando por la savia a los árboles y a los primeros frutos que caen de los árboles jóvenes, trasmutadas al fin en una corona que, al cabo de los años, las convierten en el monarca de los bosques”.

“Es agradable caminar sobre  este lecho de hojas fresco y crujiente – continúa Thoreau -. ¡Con qué belleza se retiran a su sepultura! ¡Con qué suavidad yacen y se convierten en mantillo, pintadas de mil colores, perfectas para ser el lecho de nosotros, los vivos!. Así desfilan hacia su última morada, ligeras y juguetonas. No caen sobre las hierbas, sino que corretean alegres por la tierra, eligen un terreno, sin vallas de hierro, susurrando por todos los bosques de los alrededores. Algunas eligen el sitio donde hay hombres que yacen debajo enmoheciendo y se reúnen con ellos a medio camino. ¡Cuántas revolotean antes de descansar en silencio en sus tumbas!”.

Y luego a las hojas las recogen voces y canciones antes de morir.

(Imágenes:- 1.-otoño en Ontario.-foto Ellioy Eskey/ 2.-mrhayata.-amayakeer/3.-Lynn Geesaman.-Parque de Sceaux.-París.-1997.-artnet/4.-la melancolía de la caída.-foto Balduino)

OTOÑO EN EL PARDO

“Contra el macizo negro y plata de Guadarrama, que asoma imponente, mina de hierro, entre sus nubes grandes, al fin del río, el agua gris viene al puente viejo, entre chopos deshojados, que aún conservan un festón amarillo.

El terreno bello, lomeado, hace un oleaje de verdeazul y sombras negras, y por las negras encinas sin bellotas, andan los cuervos negros.

El dramatismo de El Pardo no es nada ascético, como se ha dicho tanto, ni nada místico. Su trájico es sano, su fatídico saludable y con quien debiera concertar mejor que con Felipe ll, Felipe lV y Carlos lV, es con Carlos lll.

El Pardo se ha aconsejado como sanatorio. Sí, es sanatorio de sanos, concentrador de dispersos, arraigador de volubles, pedazo ejemplar de esta gran España otra – ¡ qué lejos de ésta! – con su Guadarrama de hierro y plata, sus encinas de hierro y fecundidad y su sueño de hierro y vida”.

Juan Ramón Jiménez: “Otoño en El Pardo” (“Madrid posible e imposible”)

(Imágenes:- 1.- Mary Cassatt.-1880/ 2.- Lynn Geesaman-.-parq de Scaux.-France.-1997)

VERANO 2011 (3) : NO HAY EN EL MES DE JUNIO

“No hay en el mes de junio cielo tan azul que no pueda llegarse a uno aún más azul; ninguna puesta de sol es tan hermosa que no pueda despertar en nosotros el pensamiento de otra más hermosa aún. El alma está al propio tiempo gozosa y pesarosa. El velo ha sido levantado tan rápidamente que apenas tuvimos tiempo de darnos cuenta de que había desaparecido antes de que volviera a caer. Pero en el momento mismo de alzarse el velo tenemos una visión de algo que está detrás, que está más allá de él, que pasa antes de que sea claramente visto y que, al pasar, deja detrás de sí un indecible sentimiento de melancolía y anhelo. Sólo el místico alcanza una visión en cierto grado duradera, y por ella tiene que pagar inevitablemente un precio”.

E. M. Joad : “”Matter, Liffe and Value“.- London.-1929

(Imagen.-Ricard Miller.-1910)

PRIMAVERA 2011 (6) : ABRIL VENÍA

“Abril venía, lleno

todo de flores amarillas:

amarillo el arroyo,

amarillo el vallado, la colina,

el cementerio de los niños,

el huerto aquel donde el amor vivía.

El sol ungía de amarillo el mundo,

con sus luces caídas;

¡ay, por los lirios áureos,

el agua de oro, tibia;

las amarillas mariposas

sobre las rosas amarlllas!

Guirnaldas amarillas escalaban

los árboles; el día

era una gracia perfumada de oro,

en un dorado despertar de vida.

Entre los huesos de los muertos,

abría Dios sus manos amarillas”.

Juan Ramón Jiménez : “Primavera amarilla“.-Poemas mágicos y dolientes.-1909

(Imágenes.-1.-paperimages. tumblr/ 2.-Roger Scott.-paperimages)

PRIMAVERA 2011 (5) : JUNTOS ESTAMOS YA EN ESTA HERMOSA TARDE

“Juntos estamos ya en esta hermosa tarde

pues despierta el verano tan verde, alegre y lozano;

y os digo que brotan flores y yemas por todas partes,

ya que el alegre mes de mayo está rayano.

Que se levante el dueño de la casa y se atavíe de oro

pues despierta el verano, tan verde, alegre y lozano;

que no se ofenda si su nombre cantamos a coro,

ya que el alegre mes de mayo está rayano.

Que se levante la dueña de la casa con más oro en el pecho,

pues despierta el verano, tan verde, alegre y lozano;

Y si el cuerpo duerme, repose también el alma en el lecho;

ya que el alegre mes de mayo está rayano.

Que se levanten los niños de la casa con sus galas mejores,

pues despierta el verano, tan verde, alegre y lozano;

y en sus cabezas los cabellos refuljan de hermosos colores:

ya que el alegre mes de mayo está rayano.


Bendiga Dios casa y huerto, riquezas y provisiones,

pues despierta el verano, tan verde, alegre y lozano;

que el Señor te haga prosperar y te dé sus bendiciones,

ya que el mes de mayo está rayano.


Y ahora hemos de dejarte ya en tu paz y abundancia,

pues despierta el verano, tan verde, alegre y lozano;

hasta el año que viene no volverá de mayo la fragancia,

para llevarse el invierno con su bendita mano”.

Anónimo: “Canción de Mayo

(Imágenes:- 1.- A E Marty.-La Gazette du Bon Ton.-1924.-artophile.com/2.-Georges Lepape.-modos y maières d´aujourd `hui.-1912.-artophile.com/3.-A E Marty.-La Gazette du Bon Ton.-1914.-artophile.com/ 4.-Charles Pichon.-La Gazette du Bon Ton.-1921..-artophile.com/5.-A E Marty.-modos y manières d`aujourd `hui- 1919.-artophile.com/ 6.-A E Marty.-La Gazette du bon Ton.-1914.-artophile.com)

PRIMAVERA 2011 (3) : GERARDO DIEGO

“Ayer

Los días niños cantan en mi  ventana

Las casas son todas de papel

y van y vienen las golondrinas

doblando y desdoblando esquinas

Violadores de rosas

Gozadores perpetuos del marfil de las cosas

Ya tenéis aquí el nido

que en la más bella grúa se os ha construido

Y desde él cantaréis todos

en las manos del viento

Mi vida es un limón

pero no es amarilla mi canción

Limones y planetas

en las ramas del sol

Cuántas veces cobijasteis

la sombra verde de mi amor

la sombre verde de mi amor

La primavera nace

y en su cuerpo de luz la lluvia pace

El arco iris brota de la cárcel

Y sobre los tejados

mi mano blanca es un hotel

para palomas de mi cielo infiel”.

Gerardo Diego: “Primavera“.- “Manual de espumas

(Imágenes: 1.- Grant Wood.-.-primavera en el campo.-1930/ 2.- Joseph Felix Bouchor.-1900)

PRIMAVERA 2011 (2) : LUIS CERNUDA

“Este año no conoces el despertar de la primavera por aquellos campos, cuando bajo el cielo gris, bien temprano a la mañana, oías los silbos impacientes de los pájaros, extrañando en las ramas aún secas la hojarasca espesura húmeda de rocío que ya debía cobijarles. En lugar se praderas sembradas por las corolas del azafrán, tienes el asfalto sucio de estas calles; y no es el aire marceño de tibieza prematura, sino el frío retrasado quien te asalta en tu deambular, helándote a cada esquina.

Abstraído en este imaginar, marchas con nostalgia por la avenida del parque, donde revuela espectral a ras de tierra y te precede, fugitiva ala terrosa, una hoja del otoño último. Tan reseca es y oscura, que se diría muerta años atrás; imposible su verdor y frescura idos, como la juventud de aquel viejo, inmóvil allá, traspuesta la reja, hombros encogidos, manos en los bolsillos, aguardando no sabes qué.

Al acercarte luego, hallas que el viejo tiene a sus pies manojos de flores tempranas, asfodelos, jacintos, tulipanes, de vívidos colores increíbles en esta atmósfera aterida. Casi da pena verlas así, expuestas en mercado norteño, como si ellas también sintieran su hermosura indefensa ante la hostilidad sombría del ambiente.

Pero la primavera está ahí, loca y generosa. Llama a tus sentidos, y a través de ellos a tu corazón, adonde entra templando tu sangre e iluminando tu mente; quienes a la invocación mágica, a pesar del frío, lo sórdido, la carencia de luz, no pueden contener el júbilo vernal que estas flores, como promesa suya, te han traído e infundido en tu miedo, tu desesperanza y tu apatía”.

Luis Cernuda: “La primavera”.-“Ocnos“.

(Imágenes:-1.-The Christian Science Monitor/ 2.-Lowell Nesbitt Blair.-1965.-Clarke Gallery.-still life quick heart)

HISTORIAS QUE SON AHORA DEL PASADO

Cosas que no hacen más que pasarrecuerda “El libro de la almohada” de Sei Shônagonal que ya me referí en Mi Siglo:

El barco cuando la vela va izada.

La edad de las gentes.

La primavera, el otoño, el verano, el invierno.

Las cosas pasan sobre los periódicos y los periódicos sobre las cosas. Las noticias son cubiertas por nuevas imágenes y las imágenes por nuevas noticias.

Pasan las cosas:

Cosas que llevan a la melancolía.

Cosas que contienen una gracia refinada.

Cosas que llenan el alma de tristeza.

También las cosas más bellas del mundo.

“En primavera – sigue diciendo Sei Shônagon – es la aurora lo que yo prefiero. La cima de los montes se vuelve poco a poco distinta y se aclara fácilmente. Nubes violáceas se alargan. En verano, es la noche. Admiro, naturalmente, el claro de luna; pero también la oscuridad en la que vuelan cruzándose las luciérnagas. Incluso si llueve, me encanta la noche de verano. En otoño, la tarde. Las puestas de sol lanzan sus rayos brillantes y se aproximan a la cresta de las montañas. Entonces los cuervos van a dormir, y se les ve pasar tres, cuatro, dos, y se siente uno deliciosamente triste. Y cuando las largas filas de ocas salvajes aparecen tan pequeñas todo aún es más bonito. Después, cuando el sol ha desaparecido, el ruido del viento y la música de los insectos posee una melancolía que me encanta. En invierno, en cambio, amo la mañana desde muy temprano. No hay palabras para hablar de la belleza de la nieve; pero me agrada igualmente la pureza extrema del hielo blanco o simplementre del frío extremo; muy pronto, se enciende el fuego, se acerca el carbón de madera incandescente: es eso lo que conviene a la estación. Sin embargo, al aproximarse el mediodía, el frío se relaja y no es agradable que el fuego de los braseros se cubra de cenizas blancas”.

Pasa Sei Shônagon.

Pasan los siglos.

Los periodicos pasan sobre las cosas y las cosas sobre los periódicos. A las noticias las cubren nuevas imágenes y a las imágenes las cubren nuevas noticias.

(Imágenes:-1–japanese.art/2 .Kano Eitoku -wikipedia/3.-Utagawa Hiroshige.- lluvia en el puente Atake.-wikipedia)

INVIERNO 2011 (4) : RENATA SCHWEITZER

“En un mar de luces multicolores se refleja hechicero

en el asfalto negro y mojado.

Las fachadas, los anuncios luminososos y poderosos

irrumpieron multiformes en aquella época.

Y cada ruido que traen los motores

acelera el latido del pulso de las calles iluminadas.

Con un sordo zumbido se detiene en las esquinas

y se precipita incontenible en la corriente de la muchedumbre.

La vida borbollea en la red extendida

en el laberinto de la risa, los bostezos, el comercio

donde se buscan tesoros no vistos.

Pero me parece ver la oscuridad y las lágrimas

y un cruel vacío que se esconde en las esquinas

y un mortal suspiro que hiela mi sangre”.

Renata Schweitzer ( joven escritora alemana que durante años estuvo carteándose con Pasternak, visitándole luego en su casa de campo, cerca de Moscú): “La gran ciudad en invierno” (“Boris Pasternak: “Cartas a Renata“) (Guadarrama)

(Imagen: Nueva York 1927.-Georgia O ´Keeffe.-arthistoryarchive)

OTOÑO 2010 (5) : HAN YÜ

“Todo resuena, apenas se rompe el equilibrio de las cosas. Los árboles y las yerbas son silenciosas; el viento las agita y resuenan. El agua está callada: el aire la mueve y resuena; las olas mugen: algo las oprime; la cascada se precipita: le falta suelo; el lago hierve: algo lo calienta. Son mudos los metales y las piedras, pero si algo los golpea, resuenan. Así el hombre. Si habla, es que no puede contenerse; si se emociona, canta; si sufre, se lamenta. Todo lo que sale de su boca en forma de sonido se debe a una ruptura de su equilibrio.

La núsica nos sirve para desplegar los sentimientos comprimidos en nuestro fuero interno. Escogemos los materiales que más fácilmente resuenen y con ellos fabricamos instrumentos sonoros: metal y piedra, bambú y seda, calabazas y arcilla, piel y madera. El cielo no procede de otro modo. También él escoge aquello que más fácilmente resuena: los pájaros en la primavera; el trueno en verano; los insectos en otoño; el viento en invierno. Una tras otra, las cuatro estaciones se persiguen en una cacería que no tiene fin. Y su continuo transcurrir, ¿no es también una prueba de que el equilibrio cósmico se ha roto?

Lo mismo sucede entre los hombres; el más perfecto de los sonidos humanos es la palabra; la literatura, a su vez, es la forma más perfecta de la palabra. Y así, cuando el equilibrio se rompe, el cielo escoge entre los hombres a aquellos que son más sensibles, y los hace resonar”.

Han Yü (768-824) : “Misión de la literatura” ( traducción de Octavio Paz)

(Imagen: foto Kurasovas Olegas.-The National Geographic)