VERANO 2015 (3) : CAMUS, AGOSTO

 

sol-nhyy-paisajes- Pierre Prins- museo d Orsay

 

«En agosto el sol desaparecía bajo la pesada estopa de un cielo gris de calor, pesado, húmedo, del que bajaba una luz difuminada, blanquecina y agotadora para los ojos, que apagaba en las calles las últimas huellas del color. En las fábricas de toneles los martillos resonaban con más blandura y los obreros se interrumpían a veces para poner la cabeza y el torso cubiertos de sudor bajo el chorro de agua fresca de la bomba. En los apartamentos, las botellas de agua y las de vino, más raras, se envolvían en trapos mojados (…) Durante semanas el verano y sus súbditos se arrastraban bajo el cielo pesado, húmedo y tórrido, hasta olvidar incluso el recuerdo de la frescura y el agua del invierno, como si el mundo nunca hubiera conocido ni el viento, ni la nieve, ni el agua ligera, y como si desde la creación hasta ese día de septiembre no hubiera sido más que ese enorme mineral seco y perforado de galerías recalentadas donde se movían lentamente, un poco extraviados, la mirada fija, unos seres cubiertos de polvo y de sudor.

(…) Ah, sí, el calor era terrible y a menudo volvía locos a casi todos, cada día más nerviosos y sin fuerzas ni energías para reaccionar, gritar, insultar o golpear, y el nerviosismo se acumulaba como el calor, hasta estallar aquí o allá en el barrio, leonado y triste (…)»

Albert Camus .- «El primer hombre»

 

sol-nnbbi- Oscar Bluemmer- mil novecientos veintisiete

 

(Imágenes.- 1- Pierre Prins.- museo d`Orsay/ 2.- Oscar Bluemmer– 1927)

LABERINTOS DE ESCHER

 

Escher-onnu- relativity

 

«¡ Oh, rey del tiempo y substancia y cifra del siglo!, –escribió Borges en «Los dos reyes y los dos laberintos» -, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que te veden el paso».

Los singulares sitios de Escher aparecen ahora en una exposición que incluye más de un centenar de sus obras y sus vueltas y revueltas siguen fascinando. A veces provocan desasosiego. Son esperanzas andantes que suben y bajan escaleras sin esperanza de encontrar su final, figuras escalando espacios, tanteos de vidas, laberintos sin fin. De repente asoma una figura por los resquicios de una puerta, nos mira descolgada sobre el vacío, nos muestra que hace su camino al revés. Son las sorpresas inesperadas, las inquietudes en las esquinas de la vida, las escalinatas de los sueños.

 

Escher-nhhy-mil novecientos cincuenta y cinco- bocamuseum org

 

«El laberinto – recordaba el escritor Marcel Brion – es, esencialmente, un entrecruzamiento de caminos, en los que algunos no tienen salida y a través de los cuales se trata de distinguir la ruta que conduce al centro de esta curiosa tela de araña. La comparación con la tela de araña no es exacta porque ésta es simétrica y regular, mientras que la esencia misma del laberinto es circunscribir en el menor espacio posible la complejidad de los senderos y de este modo retrasar la llegada del viajero al centro que es lo que se espera».

A veces tardamos en encontrar la llave de nuestros laberintos.

 

figuras.-fv7n.-MC Escher.-all-art.org

 

(Imágenes- 1- Escher.- Relativity/ 2.- Escher- 1955- bocamuseum org/ 3.-Escher- all- art- org)

SIMENON Y «PEDIGREE»

 

Simenon-uiin-chateau terreneuve com

«Yo quisiera continuar «Pedigree» durante largo tiempo – le escribe Simenon a Gide en 1941 – e incorporar allí a cien o doscientos personajes que conozco, hacer una especie de canción de gesta, con sus alegrías, esperanzas, pequeñeces y grandezas profundas… Las palabras me superan. Entonces la historia me parece infantil, casi todos los trucos del oficio son indignos. ¿Diez, quince volúmenes? No lo he pensado. Una familia, calles, un barrio, casi una ciudad, no sé cuándo terminará… Yo miro siempre a mi hijo. Él puede ser el que me ha inspirado «Pedigree».

 

Simenon- vree- mil novecientos sesenta y siete- Paris Match- trussel com

 

Ahora una nueva edición de «Pedigree» aparece en los escaparates y retornan la visiones y opiniones que sobre Simenon tuvieron algunos de sus contemporáneos. Jean Renoir  observaba al escritor belga y decía de él: «Me gusta Simenon porque es rico. Sus tesoros son incalculables. Acaso también sea rico en dinero. Pero en este aspecto su riqueza es más modesta. Conozco parecidos millonarios. Son pobres. Me dan pena. Querría darles una rebanada de pan negro. Sería un verdadero lujo para esos millonarios. Los pobres millonarios llorarían. Simenon no lloraría.  Sobre todo porque sería él y no yo quien contara la historia

 

Simenon-tccd-mi novecientos cincuenta y seis- galerie parismacht com

 

(…) Como confesor Simenon ha elegido al público. En este confesor se tiene una enorme confianza. Recíproca (…) En cada confesión, Simenon entrega al público una parte de sí mismo. Y de este modo, él es rico. Simenon llega a modelar la propia vida privada sobre la de sus futuros héroes (…) Simenon es lo contrario de un astuto. No sabe disimular. Posee la preciosa inocencia de los creadores. Los demás siguen modelos deteriorados. Los personajes de Simenon en cambio son nuevos e inocentes como recién nacidos, porque son sus hijos. Gracias a ellos, el padre puede concederse el lujo de ser uno de los últimos clásicos. No es él el que se confiesa sino los personajes a los cuales él ha dado la vida, personajes que, quizá sin saberlo, reaccionan con sus vicios, sus nervios, su espíritu y su corazón. Y estos personajes pueblan el mundo».

 

Simenon-byr-quartelyconversation com

 

(Imágenes.- 1-Simenon- Chateau- terreneuve com/ 2.- Simenon- París Match- 1967- trussel com/ 3.-Simenon- galerie Paris Match- 1956/ 4.-Simenon- quaterlysconversation com)

MÚSICAS NATURALES

música- trrem-Turner- mil ochocintos treinta y cinco

 

» A veces pensamos que unos aires de música oídos tiempo atrás y en otro lugar tienen el poder de despertar en nosotros el recuerdo y como el encanto de los lugares, de la época en que los oímos. Pues el recuerdo conserva el pasado sin mutilarlo, y lo que unido estuvo en la realidad unido queda en nuestra memoria. Y esas músicas naturales que no contienen, como las músicas de arte, un sentimiento independiente del tiempo en que las oímos, que no tienen ninguna otra cosa que expresar, cuánto más vivamente conservan para nosotros el mismo encanto de la hora, de la estación, del país en que las oímos. Y este encanto no está sólo aquí, como en la música humana, en nuestra memoria, está verdaderamente en esas músicas naturales. Una melodía de Schumann puede

 

árboles- nyuu- mujer- Francis Picabia- mil novecientos treinta

 

recordar la voz amada que la cantaba. Bien sabemos que no ha conservado nada de ella, que desde entonces ha sido de otras muchas voces, que, como la naturaleza, deja que cada uno esconda en ella su felicidad y sus recuerdos sin cuidarse de ellos, sin sentirlos, sin preferir ninguno, porque es de todos, porque expresa un ideal más elevado, superior a los individuos. Sabemos que presta simplemente su belleza a las ilusiones de nuestro recuerdo y que, mensajera indiferente, irá así hacia cada uno, llevándole el recuerdo que le es caro y que ella no ha conservado, de la misma manera que los bosques son bastante profundos para guardar tantos secretos como confesiones han oído, para enterrar tantos

 

árboles-uhhnn- André Derain - museo de l´Ermitage- San Petersburgo

 

goces como amores han escondido. Pero esas humildes músicas naturales tienen una relación profunda, una armonía oculta con la estación en que fueron oídas. Puede decirse que nacieron de su esencia y participan simplemente de su encanto. Nacidas de ella, voces de despedida de la golondrina en cuanto llegan los primeros fríos, o zumbido de las moscas cuando asoma el calor, esas músicas nos hablan de la estación con toda naturalidad, puesto que es la estación misma quien nos habla en sus cantos. No hay necesidad de nuestra amiga para cantar la melodía de Schumann. Y otras muchas que no serán ella la cantarán para otros que no seremos nosotros. Pero si no viniera el verano con su calor que nadie podrá nunca imitar, ¿creéis que no habría terminado la música de las moscas? Por eso, cuando las oímos, tenemos pleno derecho a reconocerlo, y el gozoso saludo que le dirige su amiga, nuestra memoria, no se equivoca».

Marcel Proust.- «Jean Santeuil»

 

árboles- nui- Georgia O ` Keeffe- mil novecientos cincuenta y tres- Georgia O´Keeffe Museum

 

(Imágenes.- 1.-W Turner– música company -1835/ 2.-Francis Picabia– 1930/ 3.- André Derain– museo de L´Hermitage- San Petersburgo/ 4.-Georgia O`Keeffe– 1953-Georgia O´Keeffe museum)

COCINAS REALES

comer.-mjutgb.-letaldinstudio com

 

Se anuncia estos días que las cocinas del Palacio Real de Madrid van a ser abiertas al público de modo excepcional, como así ocurre en muy contadas ocasiones. Las cocinas se encuentran en el sótano, a varios tramos de escalera por debajo del comedor de gala; disponen de los clásicos fogones de carbón ; en un extremo de las cocinas se encuentra el depósito de este combustible, y puede verse la carretilla con que se traslada. Aparecen varias pilas de piedra y centenares de utensilios de cocina de cobre – fuentes, moldes de repostería, etc-, así como varios morteros gigantes, paelleras gigantes y varios calientaplatos decorados con el escudo real que intentan mantener el calor de los alimentos dada la distancia entre las cocinas y el comedor. Hay igualmente una nevera que funciona con grandes bloques de hielo. Y un enorme horno del tamaño suficiente como para asar corderos o terneras enteros.

 

comer-ubbnn-Claude Monet

 

Contemplando ese enorme horno y remontándonos con él en la Historia, el siglo XVlll nos evoca un instrumento nuevo que significará mucho para la revolución gastronómica: será el gran horno llamado «hortelano«, provisto de doce a quince fuegos. Con un escalonamiento en la intensidad de los fuegos, con él se podía lograr la cocción lenta, la cocción viva, las largas ebulliciones o la espera a fuego dulce. Asimismo permitía la preparación simultánea de los platos y  Jean -Francois Revel, cuando compendia la historia literaria de la sensibilidad gastronómica, recuerda que a partir de esa época, la redacción de las recetas cambia. El horno permitía entregarse a nuevos preparativos, mientras una primera batería del plato iniciado empezaba a hacerse. El plato, incluso cocido a fuego lento, deja de ser una especie de receptáculo de cocción único, al que se añaden más o menos progresivamente cosas, sino que se prepara eventualmente en varias cacerolas y por separado.

 

comer.-ttggb.-Helene Schjerfbeck

 

 

«La cocina – sintetizará Revel – es un perfeccionamiento de la alimentación, la gastronomía es un perfeccionamiento de la cocina misma» y destacará y elogiará el prólogo a la obra de Francois Marin (1739), cocinero de Mme de Grèsves, en la que puede leerse: «la ciencia del cocinero consiste en descomponer, en hacer digerir y en quintaesenciar las viandas, en extraer los jugos alimenticios, sin embargo ligeros, en mezclarlos y fundirlos juntos, de manera que nada domine y todo se aprecie, en conseguir por último esa unión que los pintores dan a los colores para homogeneizarlos, de tal forma que de distintos sabores no resulte más que un gusto fino  picante, y aún me atrevo a decir una armonía de todos los gustos conjuntados. En esto radica la finalidad de este oficio y la gran obra relacionada con la cocina«.

 

comer.-5fvvb.-interiores.-Dick Ket

 

(Imágenes.- 1.-letaldinstudio com/2.-Claude Monet/ 3.-Helene Schjerfberck/ 4.- Dick Ket)

EL LENGUAJE DE LAS COSAS

objetos-uynn-elconfidencial com

 

«Los objetos son con frecuencia la referencia más recurrente en el transcurrir de nuestras vidas – recuerda Deyan Sudjic en «El lenguaje de las cosas» -; los usamos para que nos definan, para que emitan señales sobre quiénes somos y quiénes no somos. A veces son las joyas las que juegan ese papel, en otras ocasiones son los muebles de nuestros hogares, las pertenencias más personales o las prendas que vestimos». Cuenta también Sudjic que el diseñador alemán  Dieter Rams dedicó ingentes esfuerzos y mucha paciencia para diseñar objetos perfectos, capaces de de escapar a las modas y resistir el paso del tiempo. Soñó con objetos que resultaran intemporales tras haber quedado despojados de lo superfluo. Creó la calculadora perfecta, con los ángulos redondeados, las teclas más pulcras y la más limpia secuencia de funciones operativas (…) Pero las radios, las calculadoras y los tocadiscos de Rams fueron suplantados no solo por nuevos modelos, sino por categorías de objetos totalmente nuevas.

 

objetos.- 655hhj.- Augustin Luis

 

Los novelistas nos han entregado muchas veces el mapa de los objetos que, en el fondo, es el mapa de una época y de una sociedad. Balzac, por ejemplo, había conseguido reproducir tantos objetos familiares en sus novelas, abarcándolo todo con tal exhuberancia descriptiva a través de innumerables catálogos y listas que a veces todo ello obstaculiza su narrativa. Y sin embargo nos deja una minuciosa fotografía de la vida parisina en el XlX. El mobiliario de una casa en Balcac lo revela todo. Si los sillones, por ejemplo, aparecen desparejados es que esa familia ha tenido reveses de fortuna. Balzac se interesa mucho mas por los objetos deteriodados que por los objetos nuevos. Los objetos son los huesos del tiempo. En la novela del siglo XVlll los objetos son datos, pero en el XlX los objetos  – y sobre todo, los muebles – son uno de los puntos de referencia seguros.  Proust nos muestra igualmente el universo de las modas y de los objetos con enorme precisión. Georges Perec en el siglo XX nos habla a su vez de los objetos de su mesa de trabajo: el secante, el metro plegable, la taza de café,un portalápices de vidrio, tres cajas de madera torneada, una gran caja de cigarros (sin cigarros, pero llena de objetos pequeños), una espiral de acero donde se pueden deslizar las cartas en espera, un mango de puñal de piedra tallada, cuadernos, múltiples instrumentos o accesorios de escritura…

 

objetos-gyuuj-Carlo Bugatti- escritorio- mil novecientos dos

 

Los objetos – en ocasiones, aquellos cachivaches que acompañaron a la vida cotidiana en muchos siglos -forman parte de nuestro escenario. El lenguaje de las cosas ilustra nuestro lenguaje interior: el orden ordenado y el desordenado orden que tanto conocemos y por el que discurrimos cotidianamente en nuestro oficio.

 

Volare Digital Capture

 

(Imágenes.-1.-el confidencialdigital/ 2.-Augustin Luis/ 3.-Carlo Bugatti.-1902/ 4.-George Richmond- 1950)

SIMENON Y «EL ESTADO DE GRACIA»

maigret.-8junm.-Simenon en su domicilio de Lausanne.-photo. ina.fr

 

«Esto no ha cambiado – confesaba Simenon en una carta en 1939 – ¿Cómo describir sinceramente la gestación de una novela? (…) De entrada me interesa neutralizar todo lo que hay en mí, todas mis preocupaciones, para encontrar pronto, entre todos los recuerdos, el personaje que me va a interesar. Esto dura algunas veces una hora, algunas veces dos días, según las circunstancias del momento, el clima, etc. Más rápido en invierno que en verano, no sé porqué. La novela entonces puede comenzar, ya que suelo iniciarla con un mínimo de acción. Pero la dificultad viene en el número de días que durará la acción. Nada de vida interior ni exterior. Nada de vida psíquica. Y de la mañana a la noche la obsesión, con raros oasis que son partidas de cartas que neutralizan. Una especie de embrutecimiento voluntario, integral. Y una palabra más: «el estado de gracia«. Y permanecer allí cueste lo que cueste. Si yo lo he iniciado todo con un aire de Bach, hace falta que eso lo escuche cada día a la misma hora. Nada debe cambiar en el orden de las jornadas. El menor imprevisto corre el riesgo de echarlo todo por tierra. Nada de correo, nada de teléfono.»

 

maigret.-3ses.-Georges Simenon.-photo.ina.fr

 

Hasta llegar a ese «estado de gracia»  – dirá nuevamente seis años después en «El novelista» -,» ningún plan. Algunos nombres los voy introduciendo tras escribirlos en un trozo de papel, pues yo no tengo memoria para los nombres. Su edad, su número de teléfono, su lugar. Son personajes reales y hay que adaptarlos enteramente a la realidad. Después, en la pared, el plano de la pequeña ciudad. Un horario de trenes, pues se toma el tren en las novelas como en la vida real y hace falta tomar verdaderos trenes.» Trece años más tarde, en una entrevista en «Medicina e higiene», Simenon añadirá: » Conozco ya al personaje. Establezco su árbol genealógico. Conozco la personalidad de su abuela, de su abuelo, de sus padres. Tengo su estado civil completo. Conozco sus enfermedades, aquellas que ha tenido la familia, aquellas que se quieren ocultar. Estos son los días que menos me gustan en la preparación de mi novela. Cuando mis personajes están maduros pero aún no tienen número de teléfono ni dirección, tomo entonces los anuarios telefónicos para buscar los nombres. Dibujo también el apartamento o la casa, muy esquemáticamente, pues debo saber si las puertas se abren a la derecha o a la izquierda, si el sol entra por tal o por cual ventana. Todo eso es necesario: hace falta que yo pueda desenvolverme en esa casa como si fuera la mía. Este es el plan. No hay otro.»

 

escritores.-7huu.-Simenon

 

En septiembre de 1973 Simenon completaba estas confesiones: «Cuando yo me pongo a escribir, estos personajes, inconsistentes la víspera, reducidos a un nombre, a una dirección, a una profesión, toman rápidamente vida y entonces mi propia vida desaparece (…) Creo que para mí es suficiente una cierta luz, un cierto género de lluvia, un olor a lilas. Eso despierta en mí una imagen, que yo no he elegido y que a veces no tiene relación alguna con la sensación inicial (…)  En el fondo es una sensación fugitiva, un olor, incluso un ruido (…) No soy yo el que dirige la acción; son mis personajes. Esto parece fácil. Pero lo mas difícil es entrar en eso que se llama «el estado de gracia«, es decir, un vaciarme por competo de mí mismo, ya que es necesario hacer sitio a otro. En resumen,  durante toda la novela, ser otro, permanecer otro, sin dejarse distraer ni por mí mismo ni por nadie.»

 

Maigret.-u7uj.-Simenon durante la entrevista televisiva sobre su novela El gato.-photo. ina.fr

 

Pero para llegar a ese «estado de gracia« Simenon cuidará hasta el detalle una precisa carpintería gracias a la cual levantará una consistente  realidad. Pregunta, indaga.  En 1962 le presentó un cuestionario al profesor Pluvinage, médico  de los hospitales de París, porque necesitaba datos para hacer verídica una novela. Le preguntó: « ¿el despertar en las salas de los hospitales se hace con una campanilla, un timbre, etc, o simplemente por la aparición de las enfermeras? ¿ Existe una capilla cercana, y si existe, a qué hora escuchan los enfermos las campanas a primera hora de la mañana? ¿ El capellán hace su recorrido cada día o cada semana? ¿Ciertos enfermos van a misa los domingos? ¿a qué hora? ¿ Los enfermos llevan también uniforme? Si eso es así, ¿ es el mismo uniforme o  es uno diferente? ¿ Las comidas son presentadas en una especie de carretillas o simplemente en cacerolas? Tengo necesidad también de conocer el ritmo de los ruidos que escucha un enfermo cuando está acostado y que para él tienen tanta importancia.»

Una vez completados todos los detalles el novelista podrá vaciarse de sí mismo y entrar a escribir en ese ‘estado de gracia.«

(Imágenes. – 1 .-Simenon en su domicilio de Lausanne-foto ina/ 2,3 y 4- fotos ina)

PÉGUY

Péguy- ffccr- Charles Péguy- wikipedia

 

«Un solo crimen rompe y es suficiente para que rompa todo el pacto social, un solo deshonor es suficiente para perder el honor, para deshonrar a un pueblo. Es un punto de gangrena el que corrompe todo un cuerpo. Esto que nosotros defendemos no es solamente nuestro honor. Es no solamente el honor de nuestro pueblo, en el presente, es el honor histórico de nuestra raza, el honor de nuestros antepasados, el honor de nuestros niños. Y cuanto más tenemos de pasado, más tenemos de memoria (más también de responsabilidad) , más debemos defendernos por tanto. Cuanto más tenemos de pasado tras nosotros, justamente más nos debemos defender, la mirada pura. Yo entregaré mi sangre pura tal como la he recibido (…) Una sola mancha ensucia a toda la familia. Ella mancha también a todo un pueblo.»

Charles Péguy.«Nuestra juventud»

 

(Pequeña evocación del escritor francés Charles Péguy, muerto hoy hace cien años: el 5 de septiembre de 1914 en Villeroy, en vísperas de la batalla del Marne)

 

guerra-rrfyyb-Käthe Kollwitz

 

 (Imágenes.- 1.-Charles Péguy- wikipedia/ 2.- Käthe Kollwitz)

 

 

 

SAINT- EXUPERY

escritores.-96bdd.-Saint Exupery

 

«Solo respiramos libremente cuando estamos vinculados a nuestros hermanos por un objetivo común, situado fuera de nosotros mismos, y la experiencia nos muestra que amar no es mirarse uno a otro sino mirar juntos en la misma dirección», escribió en «Tierra de hombres».

 

Saint Exupery- nnggu- rohirrimka livejournal com

 

«Combatiré por el Hombre. Contra sus enemigos. Pero contra mí mismo también», escribió en «Piloto de guerra».

Saint. Exupéry.-7h7h-El Principito

 

«Construir el porvenir es construir el presente. Es crear un deseo para hoy, y de hoy para mañana», escribió en «Ciudadela».

 

Saint- Exupéry--.9mmn.--ilustración de El Principito

 

«La grandeza de mi civilización es que cien mineros deben arriesgar sus vidas para salvar a un solo minero sepultado. Ellos salvan al Hombre», escribió en «Piloto de guerra».

 

Saint. Exupery -nnbb-diasdehistoria com

 

«Formarás al hombre a partir de lo pequeño que hay en él, enseñándole ante todo a cambiar, porque, fuera del cambio, no hay más que endurecimiento», escribió en «Ciudadela».

 

Saint-Exupery- bbff-bonjourdumonde com

 

«… Esperaba a que  amaneciera. Las colinas de oro ofrecían a la luna su vertiente luminosa, y las vertientes de sombra subían hasta la línea de división de la luz», escribió en «Tierra de hombres».

(Pequeña evocación de Saint- Exupery en el día en que se cumplen setenta años de su muerte)

(Imágenes.-1.-Saint-Exupery/ 2.-Saint- Exupery- rohirrimka livejournal/3 y 4.-ilustraciones para «El principito»/ 5.-Saint.Exupery-diasdehistoria/ 6.-Saint.Exupery.-bonjourdumonde)

 

 

SONETO ESCRITO EN SECRETO

ciudades.- 4rr3e.- París.- Paul Maze.. 1887-1979.- Pont de Louvre

«Vi de nuevo a París, sus estatuas con sangre,

su cielo de color de alas de avión

bajo el sol de la tarde, y oí de nuevo un canto

lejano, parecido a un diluvio de chispas.

¡Amé por tanto tiempo hace ya tanto tiempo,

a París, en mi oscuro cuarto con sus paredes

color de viejo aurora! En el hielo empañado

del espejo un severo rostro meditabundo.

Los muebles, de caoba. Una flauta en el mármol.

A través de los vidrios emplomados, los árboles

(castaños) dibujaban su follaje, tan verde.

Y yo estaba de pie, cerca de la ventana;

y el asfalto cantaba con un ruido de fiesta,

una fiesta de todos los días, como el mar.»

Jean Cassou. «Soneto escrito en secreto» ( traducción de Leopoldo Rodríguez Alcalde)

París-dsg-Claude Monet- Parque Monceau.-1878

(Imágenes:- 1- Paul Maze– Pont de Louvre/2.-Claude Monet– parque Monceau- 1878)

PROUST, 14 DE NOVIEMBRE DE 1913

escritores.-9jbbn.-Marcel Proust.-colección Martinie

El viernes 14 de noviembre de 1913 apareció «Por el camino de Swann», primer volumen de «En busca del tiempo perdido» publicado por Bernard Grasset. El 18 de noviembre se presentaba en «Le Temps» una entrevista con el autor firmada por el periodista Élie- Joseph Bois. El texto – excepto el preámbulo – había sido  redactado por el propio Proust y en una época en la que aún no existía la publicidad literaria, el autor se esforzó para que el libro fuera anunciado en los días siguientes en «Le Figaro», «Gil Blas» y «Les Annales». Jean Cocteau en «Excelsior» el 23 de noviembre y Lucien Daudet en «Le Figaro» el 27 de ese mes

escritores.-95ff.-bloc de notas de Marcel Proust

firmaron sus artículos y el texto de Daudet se publicó gracias a la intervención de la emperatriz Eugenia. «Proust – decía Daudet conoce lo desconocido, explica lo inexplicable y es de una tal claridad que ella hace soñar con el azul puro de ciertos días de verano.» Pero quizá el más importante de todos los comentarios fuera el de Paul Souday en «Le Temps» el 10 de diciembre, donde los elogios se mezclaban con las críticas, a las cuales Proust respondería por carta. El 21 de diciembre André Arnyvelde en «Le Miroir» entrevistará al autor y éste hablará de

escritores.-56yy.-Marcel Proust.-por Richard Lindner

su trilogía que formará un todo y de sus personajes que revelarán facetas nuevas. Y otro artículo muy destacado será el de Maurice Rostand que en «Comedia» lo calificará de libro «único«, a propósito del cual puede hablarse de verdadero milagro, pues el autor emplea una lengua «que ha creado él mismo con el fin de hacer que se exprese su alma, una lengua que posee todos los matices, todas las singularidades, todas las audacias y todas las sensibilidades.»

escritores.-77gg.-Marcel Proust.- carta manuscrita

Indudablemente la lectura de Proust encantará a muchos a lo largo del tiempo y a otros aburrirá o desencantará. Como en tantas cosas de la vida y del arte hay opiniones para todos los gustos y todas han de respetarse. Pero ante Proust se ha hablado siempre de la poesía de un mundo de sensaciones: sensaciones de las apariencias. «Estos encantos de una tristeza íntima  – dirá Proust – es lo que ella ensayaba imitar, recrear, e incluso ante su esencia que es por tanto incomunicable (…) la pequeña frase la había captado y hecha visible.» Se ha recordado que Proust evoca el mundo exterior a través de sí mismo, a través de

Proust.-2sww.-café de la Paix en 1900

sus visiones efímeras, ilusorias, las que él hace. No se presenta a sí mismo «mas que en la medida en que intenta comprender el mundo que le rodea. No es la confesión íntima ni tampoco la pintura de una sociedad. Es un texto que no es exactamente novela, ni relato, ni poema. Ofrece una forma nueva de visión y de reconstrucción del mundo. Desafía las tradiciones de la construcción novelesca, y su arquitectura es infinitamente más sutil que la de toda novela ya que las épocas del tiempo se deslizan unas sobre otras. Es una especie de sueño, un sueño

ciudades.-00n.-París.-Proust.-Bois de Boulogna.-J H Lartigue.-Ministere de la Culture -France

preciso, puesto que Proust sigue siendo un memorialista, memorialista de sí mismo y de una sociedad que habita en su memoria (…) Proust renuncia a la fatalidad y al interés superficial de una intriga continua y todo se compone bajo una forma de sueño, con todas las precisiones del sueño y bajo la forma de la música, también con todos los rigores matemáticos de las evoluciones musicales. El texto se abre así a toda suerte de encantamientos y se libera de las supersticiones de la intriga.»

escritores.-88hh.-Marcel Proust

(Imágenes.-1-Proust- fotografía H. Martinie/2.- cuaderno de notas de Proust/3- Proust por Richard Lindner/4- carta manuscrita de Proust/5- café de la Paix en 1900/6- Bois de Boulogne- Jacques- Henri Lartigue Ministerio de la Cultura francesa/ 7.- Marcel Proust por Jacques- Emile Blanche)

ELOGIO DE LOS CAMINOS

caminos.-78hh.-Nils Kreuger (1859-1930).-Peter Nahum.-Leicestergalleries

«Uno de los motivos que me hacen muy difícil imaginar el pasado más allá, aproximadamente, del siglo XVll – recuerda el gran escritor francés Julien Gracq -, es la casi imposibilidad de figurarme lo que eran entonces las carreteras, los caminos; no tanto su disposición técnica sumaria, sobre la que tenemos algunas informaciones, sino su relación viva con las ciudades, con los pueblos que unían, con los paisajes que atravesaban, con los setos y las cercas, los bosques, los cursos fluviales, el movimiento también de sus usuarios: ¿se trataba, como en el Great Trunk de la India, de un hormiguear de caminantes, vendedores, frailes, peregrinos, clientes de ferias bien abastecidas? ¿Predominaban los caballeros, solos o en grupos o, por el contrario, los carretones? ¿Hay que imaginarse más bien una soledad apenas alterada dos o tres veces al día por un chirrido de ejes, audible a varios kilómetros, como el de una telega rusa? ¿Eran abundantes las posadas?, ¿dónde estaban?, ¿había medios de reparación: carreteros, guarnicioneros,

caminos.-9njj.-Valle del Po.-Ernst Haas.-photograoher gallery.-artnet

herreros?, ¿existía, al igual que había entonces unas corporaciones de barqueros en todos los ríos, una pequeña población de tratantes, descuideros, lazarillos, salteadores, ladrones y ocultadores de caballos? ¿Cómo se veía la Tierra a lo largo de esos caminos cuando uno la recorría? ¿La incomodidad, la fatiga eran tales que el viaje era como una variante, más agotadora aún, del duro trabajo diario? En resumen, ¿qué podía constituir, en ese vasto cuerpo, la antigua circulación de la sangre?.»

Viajamos en el tren de la Historia, recorremos los siglos, y cuando nos asomamos a las ventanillas los caminos van y vienen en el fulgor del traqueteo, se alejan y acercan sus venas de extensiones, se cruzan con las vías, las soledades apartan a las muchedumbres y el campo y el cielo vienen y van entre tonos que la palma de la mano del día cubre con paisajes, y los paisajes a su vez bullen en conversaciones, y las conversaciones nos traen los elogios del camino, ese descubrimiento de la confidencia, ese compartir andando la vida de los otros.

paisajes.-rrvg.-invierno.-Ivan Aivazovsky

Un caminante muy valorado en sus escritos, como fue el catalán Josep Pla, recomendaba siempre un viaje a pie para conocer el país, para ver cómo la gente vivía, para empaparse de la manera de ser básica, inalienable, insoluble, del material humano.

Los caminos serpean continuamente entre las soledades y sus andares silenciosos van llenos de elogios.

(Imágenes:- 1.-Nils Kreuger.-leicestergalleries/ 2.-Ernst Haas/ 3.-Ivan Aivazovsky)

MOMENTOS CLAVES EN LA CREACIÓN

«Al volver al trabajo -le escribe Dostoievski a su sobrina Sofia Ivánova -, de repente entendí cuál era el problema y dónde había cometido un error en «Los Demonios«. Asi que, de forma espontánea y como si fuera producto de la inspiración, apareció un nuevo plan en todas sus dimensiones. Había que cambiarlo todo de forma radical. Sin dudarlo un instante, taché todo lo que había escrito y empecé de nuevo por la primera página. El trabajo de un año entero a la basura».

Muchos comentaristas aclaran que Dostoievski sólo tuvo que revisar cuarenta páginas de las doscientas cuarenta que había escrito el año anterior, pero esa revisión era necesaria para trazar ese «nuevo plan«como señala el novelista  -, es decir, dar un giro total a su libro, que  sin duda supuso un momento clave en su creación.

Estas apariciones de relevantes momentos creadores en los artistas se han sucedido a lo largo de la historia. Es muy conocido el recorrido que hace Gabriel García Márquez en su pequeño Opel blanco por la carretera de Acapulco con la intención  de disfrutar de unas vacaciones con su familia. «No llevaba mucho tiempo conduciendo aquel día – relata su biógrafo Gerald Martincuando «de la nada«, la primera frase de una novela se le presentó en su cerebro. (…) La fórmula secreta de la frase se hallaba en el punto de vista y, por encima de todo, en el tono: «Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento..«. García Márquez, como sumido en un trance, se hizo a un lado de la carretera, dio media vuelta con el Opel, y tomó rumbo de nuevo a Ciudad de México«. Hay una versión del propio novelista que señala que nunca llegó a Acapulco y otra, en cambio, en la que confirma que sí llegó, pero que ya» no tuvo un momento de sosiego en la playa» y que volvió a Ciudad de México «el martes«: en cualquier caso, el momento clave en la carretera sucedió.

Hace ya tiempo, en MI SIGLO, recordaba la experiencia de Wagner con su «Lohengrin«:

“Apenas había entrado en mi baño hacia el mediodía – escribe el músico en sus «Memorias» – cuando el deseo de anotar Lohengrin se apoderó violentamente de mí. Incapaz de pasar una hora entera en el agua, salté fuera de mi bañera al cabo de pocos minutos; y tomándome a duras penas el tiempo de vestirme, corrí como un loco a mi cuarto para arrojar sobre el papel lo que me oprimía”.

Son instantes insólitos, únicos, repetidos a lo largo del tiempo.

El escritor francés Georges Duhamel confesaba: «El relato que quiero escribir lo tengo atravesado en mi garganta desde hace un año y me pesa enormemente sobre el pecho. Es tiempo ya de que me libre de él«.

Son impulsos decisivos. Sea para enderezar una obra o para iluminarla definitivamente, son momentos claves en la creación.

(Imágenes:- clickfordetails/ 2.-Jason Taylor.-2007/ 3.-Arman Fernández.-1975)