SOLILOQUIO

dolor.-488j.-llanto.-d-i-s-e-a-s-e

«Una gota

diminuta,

lenta,

circulatoria gota,

como un astro pequeño,

transparente,

consistente en su brillo,

una

minúscula

maravilla

redonda,

cae,

desde

un mundo sufriente

cae,

desde

un trasfondo

amargo,

triste,

desolado,

cae,

desde

tus ojos tan claros

cae,

y

cae,

y

mudamente

me habla

tu

terminante

lágrima.»

Alejandro Amusco: -«Soliloquio«.- «El sortilegio de Hécate»

(Imagen.-d-i-s-e-a-s-e)

EL TALLER DE » GRANDS – AUGUSTINS»

pintores.-rrffvb.-Picasso en su estudio de Grands -Augustins.-París 1939.-Brassai

«Desde la calle, la casa no parece muy grandecuenta Patrick O `Brian en su biografía de Picasso -, pero una vez dentro la escalera varía, y los dos pisos superiores ocupados por el pintor tenían talleres que parecían catedrales de techo bajo. Resultaban todavía más impresionantes debido a que se llegaba a ellos por una oscura escalera en espiral. Al paso de los siglos, el edificio había sido dividido y ampliado sin seguir un plan preconcebido, por lo que, ahora, tenía buena cantidad de pequeñas estancias accesorias, junto con más escaleras imprevisibles, pero lo que quedaba principalmente grabado en la memoria del visitante eran los estudios, vastos y polvorientos espacios con grandes vigas y traviesas desnudas, viejas y rojas losetas hexagonales en el suelo, y altas ventanas que daban a un patio interior. Estas ventanas estaban orientadas a poniente, pero Picasso nunca se preocupó gran cosa de la luz. De muchacho había utilizado una lámpara o una vela, cuando la luz del día no le servía, y, ahora, encendía la iluminación eléctrica cuando el cielo de París estaba cubierto o cuando, como ocurría con frecuencia, decidía trabajar de noche.»

pintores.-66h.-Brassaï.-estudio de Picasso.-rue des Grandes- Augustins.-1944

En este taller de Grands -Augustins se pintó el Guernica. Prácticamente todos los estudiosos de la obra del pintor hablan de este inmenso taller, en lo alto de una mansión del siglo XVll que al parecer — como indica Pierre Cabanne en «El siglo de Picasso» – había formado parte del Hotel Savoie- Carignan antes de la Revolución, en el que Balzac situaba la acción de su «Obra maestra desconocida«. La descripción que hace Balzac de esta casa, de la empinada y sombría escalera –así lo recuerda Brassaï en sus «Conversaciones con Picasso» -, es de una sorprendente semejanza. En 1937 Picasso se traslada a este taller, conocido en el barrio como «el desván de Barrault«, por haber vivido allí algún tiempo el joven actor Jean Louis Barrault. (…) Pero «el desván de Barrault» – continúa diciendo Cabanne – no era un lugar corriente. El acceso lo tenía no por la noble escalera ornada de una barandilla en hierro forjado, sino por una siniestra escalerilla de caracol a donde apenas llegaba la luz.

Picasso.-eedvvn.-Brassai.-mano de Picasso.-romanianculture.org

Brassaï hará por esa época una fotografía de la mano de Picasso con un pincel. «Examiné – dice el fotógrafo – la «paleta» que aparecía también en la imagen. Picasso no suele tenerla casi nunca en la mano, se desembaraza siempre de ella, dejándola en una silla, en un taburete, incluso en el suelo… Muchas veces ni la utiliza, En la rue des Grands- Augustins mezclaba sus colores sobre una mesa desplegable recubierta de una espesa capa de hojas de periódicos. Una vez saturado de colores, de aceite de linaza, de aguarrás, quitaba y tiraba este mantel.»

Picasso.-55ty.-Brassaï.-Picasso y los retratos de Dora Maar en el taller de Grands Augustins

Ahora que ese ático de París cobra actualidad, los recuerdos y evocaciones de aquel célebre taller reavivan la memoria. El cuarto donde pintaba Picasso tenía como se sabe las paredes inclinadas, y a través de las tablas que formaban el bajo techo caía una lluvia de polvo procedente de la buhardilla… Eran los tiempos de Dora Maar. Precisamente una de las noches en las que los dos se conocieron, sentado junto a ella en el café, Dora se quitó lentamente los guantes de lana negra bordados de florecitas rosa que llevaba y – como recuerda también Cabanne  – mientras Picasso hablaba, ella jugueteaba con una navajita afilada clavándola en la mesa entre sus dedos separados; de vez en cuando, fallaba el golpe y la punta le pinchaba la mano haciendo brotar una perlita de sangre. Fascinado, Picasso pidió a la joven que le diera sus guantes y los tuvo guardados en una vitrina del taller en la calle Grands- Augustins, donde conservaba sus recuerdos más preciados.»

(Imágenes:- 1.Brassaï.-Picasso en su estudio de la calle des Grands- Augustins-1939/2.-Brassaï.-Picasso en ese mismo taller.-1944/3.-Brassaï.-mano de Picasso.-romanianculture.org/ 4.- Brassaï.- Picasso y los cuadros de Dora Maar en el taller de Grands- Augustins.-1939)

LOS HUMORISTAS

fantasía.-5gyy.-dibujos.-humor.-David Fleischer.-1933.-Elephinks Silvester

«Sabemos qué es lo que hace reír a la gente. Lo que no sabemos es por qué se ríen», dijo W. C. Fields, que durante sesenta años divirtió a la gente desde el escenario, la radio y las películas y que Paul Johnson en su volumen, «Humoristas» (Ático de los libros) quiere recordar. Sobre esta obra hice ya alguna referencia en Mi Siglo y sobre el humor y la risa, y desde enfoques muy distintos, hablé aquí en varias ocasiones.

gentes.-edcv.-René Magritte.-el espíritu cómico.-1928

Johnson reúne numerosas anécdotas sobre el reír a lo largo de la Historia y entre otras muchas destaca la del oficial al mando del regimiento Totenkopf de los húsares, antes de la Primera Guerra Mundial, que, molesto de la forma en que reían sus subordinados, convocó a todos los oficiales de rango inferior a capitán en la antesala del comedor de oficiales y les arengó así:

«Ustedes, los oficiales jóvenes, ríen de una forma que no me gusta ni voy a permitir. No quiero oír de ustedes risitas, risas ahogadas ni carcajadas. No son ustedes comerciantes, judíos o polacos. Un oficial de caballería sólo puede reír de una forma: con risa corta, afilada y masculina. Así : ¡Ja! ¿Me escuchan ustedes? ¡Ja! No toleraré ninguna otra risa. Ahora, quiero oír a todos ustedes ensayarla. Uno, dos tres, ¡ Ja! ¡Vamos, quiero oírles! Uno, dos, tres ¡Ja! Así está mejor. Ahora, otra vez, todos juntos. Uno, dos, tres, ¡Ja! Sigan practicándola entre ustedes. ¡Pueden retirarse!».

Autographs On Set

El encadenamiento de opiniones sobre el humor, lo cómico, la risa y los humoristas se ha ido enlazando de un modo u otro con Bergson, Pirandello y tantos otros, y la voz de Ionesco ha querido participar también a su modo de tales enfoques. En sus «Notas y contranotas» (Estudios sobre el teatro), Ionesco reconoce que no se da del todo vencido por el gran desasosiego de la vida «y si, como espero, logro en la angustia y a pesar de la angustia introducir el humor – síntoma feliz de la otra presencia  – el humor es mi descarga, mi liberación, mi salvación. (…) Lo cómico me parece ser la expresión de lo 

humor.-ttbbnn.-Charles Chaplin el 11 de abril de 1915.-taringa. net

insólito. Pero lo insólito no puede surgir, a mi juicio, sino de lo más opaco, de lo más cotidiano, de la prosa de todos los días, siguiéndola hasta más allá de sus límites. Sentir lo absurdo de lo cotidiano y del lenguaje, su inverosimilitud, es ya haberla superado; para superarla, primeramente, hay que introducirse en ella. Lo cómico es lo insólito puro, nada me parece más sorprendente que lo trivial; lo suprarreal está ahí, al alcance de nuestras manos, en la charla diaria.»

humor.-rvgyu.-risa.-Einstein.-ojocientifico com

(Imágenes:- 1.-David Fleisher.-1933.-elephinks silvester/ 2.-René Magritte.-el espíritu cómico- 1928/ 3.-Laurel y Hardy firmando autógrafos-1932/ 4.  Charles Chaplin el 11 de abril de 1915.-taringa. net/ 5.-Einstein.-ojo científico)

EN LA FLORISTERÍA

(c) John Hitchens (son); Supplied by The Public Catalogue Foundation

«Un hombre entra en una floristería

y elige unas flores.

La florista envuelve las flores.

El hombre introduce la mano en su bolsillo

para buscar el dinero,

– el dinero para pagar las flores –

pero al mismo tiempo se lleva

repentinamente

la mano a su corazón

y cae.

flores.-ttggbb.-amapolas.-Martiros Sarian.-.1958.-colección privada

Y al tiempo que se desploma,

rueda el dinero por el suelo,

y luego caen las flores

al mismo tiempo que el hombre,

al mismo tiempo que el dinero.

Y la florista se queda allí,

con el dinero que rueda,

con las flores que se estropean,

con el hombre que muere.

Evidentemente todo esto es muy triste,

y ella, la florista, debe hacer algo,

pero no sabe qué hacer,

no sabe

por dónde empezar.

Hay tantas cosas que hacer

con este hombre que se muere,

con estas flores que se echan a perder

y este dinero,

este dinero que rueda

y que no para de rodar.»

Jaques Prévert: «En la floristería» (traducción de Juan Bravo Castillo)

dinero.-er7y.-Abelardo Morell.-Falling Coins.-2006

(Imagen:-Ivon Hitchens.– 1942/2.- Martiros Sarian.-1958.-colección privada/2.-Abelardo Morell.-Falling Coins.-2006)

ROMA EN CONFIDENCIA

ciudades.-yt789.-Roma.-Constante Moyaux.-vista desde la Villa Médicis en 1863

Siete de la tarde de hace muchos años. Luces encendidas en una calle del corazón de la Roma bohemia: Via Margutta. Aquí es donde vive desde hace más de veinte años este corresponsal francés, Jean D`Hospital: juego de luces, horizonte de telas abstractas. El periodista me sirve un té mientras charlamos:

– Cuando miro a Italia, una observación general que me hago es sobre la curiosa manera que han tenido los italianos de olvidar el régimen de Mussolini, el «fascismo». El fascismo para los italianos es como una cosa remota. Tienen la facultad de olvidar. Viven al día. Parece que no tengan recuerdos. Es un pueblo joven, jovencísimo, y olvida enseguida. Tienen una gran energía para olvidar, una ligereza. Si las cosas internacionales van mal los italianos se dicen «ya se arreglarán».

ciudades.-5yyu.-Roma.- 1951.-foto Henr Cartier Bresson.-Magnum Photos

Roma es una de las pocas ciudades del mundo en donde aún queda el gusto y el gozo de saber vivir. Pero un extranjero aquí no se italianiza nunca. En España, el extranjero llega un momento en el que se «españoliza». España se le va pegando a la piel. Aquí eso no suele ocurrir. El extranjero encuentra que Roma no cambia. No hay duda de que se ha engrandecido y ha transformado en estos últimos años algo de su fisonomía, pero su esencia no cambia. No cambia su aire centenario ni  esa atmósfera característica de Roma, su carácter de ciudad única, su aire señorial de filosofía sonriente. Y sin embargo,

café.-t66nnm.-El Caffé Greco de Roma en 1943.-Aldo Palazzeschi, Goffredp Petrarse, Mirko, Carlo Levi, Pericle Fazzini,  Orson Welles, Elio Plaiano y Vitaliano Brancati entre otros.

Roma tiene peligros para su futuro. No es industrial. Y su comercio es pequeño; no tiene fábricas. Uno se puede preguntar lo que será Roma dentro de unos años, y es necesario contestarse que Roma es muy posible que nunca sea un centro de actividad industrial. Roma es espíritu. Lo saben los romanos, con su lenguaje y sus actitudes picarescas. En la última guerra, por ejemplo, Roma fue la ciudad italiana que menos sufrió y para los romanos eso era natural. Pensaban y piensan que tienen derecho a no sufrir, sencillamente porque son romanos. Lo encuentran natural y razonable. Tienen la cúpula de San Pedro como protección. Pienso que esa cúpula continuará protegiéndoles largo tiempo.»

agua.-44bb.-Fontana del Tritone.-Roma.-

Cuando salgo de via Margutta destacan aún más en penumbra los mármoles, los jarrones, claustro de colores en barros y en hierros. Diez de la noche de hace muchos años, horizonte de tantas nostalgias.

(Imágenes:- 1..-Constant Moyaux. Roma 1863/ 2.-Henri Cartier-Bresson.-Roma 1951/ 3.– Roma: café Greco.-Aldo Palazzeschi, Carlo Levi, Orson Welles, Vitaliano Brancati, entre otros/ 4- fontana del Tritone)

FIGURAS DE GIACOMETTI

pintores.-yybbhh.-escultura.-Giacometti.-El Palacio a las cuatro de la mañana-1932-1933-Museo de Arte Moderno.-Nueva York

Contaba Alberto Giacometti que su obra el «Palacio a las cuatro de la mañana», delicada estructura de varillas de madera, cristal, alambre y cuerda, fue gradualmente tomando cuerpo en su mente durante el verano de 1932, y en otoño «era tan real que su ejecución en el espacio no tomó más de un día». El sueño del soñador – comenta el historiador del arte George Heard Hamilton -se hizo visible en tres dimensiones. Un ejemplo más del proceso creador – la lenta elaboración en la mente del artista – y la rápida ejecución final.

pintores.-66tgbb.-Alberto Giacometti

La figura humana de Giacometti cuando desciende rápida las escaleras de su taller parisino ya lleva el proyecto de esas otras figuras alargadas y esbeltas que él compondrá trabajando directamente con yeso sobre una estructura de alambre. En varias ocasiones he hablado de Giacometti en Mi Siglo. Ahora, una exposición en Madrid, nos acerca de nuevo a esos perfiles escultóricos, cercados por el aislamiento del vacío, que parecen andar solitarios y únicos presidiendo sus propios espacios.

gentes.-uuyttb.-Albert Giacometti.-Mart Engelen

«Estamos en el reino de lo infinitesimal – dijo de él Jean Cassou – y basta un microscópico espesor de la forma para que pierda su naturaleza arácnida, para que se desnaturalice, y un microscópico desplazamiento para romper su equilibrio. Esas fantásticas criaturas de Giacometti se mueven en un espacio tan particular que puede ser para nosotros el mundo de  Liliput. Ellas mismas suscitan su espacio, extendiendo su alcance, sus medidas, sus distancias, y hay que reconocer que es a ellas y no a nosotros a quienes pertenece ese espacio. Arte de líneas de fuerza, y de líneas de fuerza reducidas a su rigor más delgado, el de un hilo.»

Giacometti.-e4ffb.-Chase Manhattan Plaza.-Mujer grande ll, 1960.-Kunsthaus.-Zurich

(Imágenes:- 1.-Giacometti.-el palacio a las cuatro de la mañana.-1932.33.-Museo de Arte Moderno de Nueva York/2.- Giacometti en su estudio/3.- Giacometti..- mart engele/- 3.Giacometti.-chase manhattan.- plaza.-mujer grande ll.-1960.-kunstaus.-Zurich)

ROSAS, LILAS, GLICINAS

flores.-yuinn.-rosas.-Francesco Vinea

Glicinas, rosas, lilas. Nada más nombrar estas flores, ya hacen una música de abril, ya nos traen un aliento fresco de primavera – escribe en su «Diario» (Trieste) Marià Manent el 7 de abril de 1919 -. Veo las rosas en un patio vecino, donde forman guirnaldas, combinándose con las hojas nuevas. Son unas rosas de color crema, menudas, especialmente abrileñas. A veces su imagen se espeja en un barreño de zinc, lleno de agua inmóvil, que mezcla las

flores.-9iiu.-rosas.-Josef Sudek.-1956

rosas con el cielo azul o con fragmentos de una nube que pasa. En este mismo patio hay también un lilo, pero es blanco: no hay que hablar de él porque es de los que no gustan a Francis Jammes. En cambio, el «lilo lila», como dice él, es una delicia. En un patio más alejado, vela uno de ellos junto a un gallinero

flores.-5ggt.-Franz Bischoff.-rosas en un cuenco azul

hórrido. Hoy he tenido en mi mesa un ramo de esta variedad azulada, venido de Cabrils, tierra florida. Exhala un olor tímido, y, entre las hojas perfectas,  los racimos cárdenos me recuerdan a Pomme d `Anis o a Clara d`Ellebeuse.

flores.-678nn.-anémonas rosas.-Berthe Morisot.-1841-1895

He visto la glicina florecida guarneciendo la reja de la última casa de un bello paisaje que da a la calle Clarís. Del tronco serpeante y adusto cuelgan las flores arracimadas y las hojas tiernas y frágiles, como temerosas de hacerse grandes. »

Marià Manent.-«Diario disperso» (1918- 1984) (Trieste)

flores.-rrvvft.-rosas.- Fantin Latour.-1883.-Museo del Hermitage.-San Petersburgo.- Rusia

(Imágenes:- 1.-Francesco Vinea.-cavetocanas/ 2.-Josef Sudek.-1956/ 3.-Franz  Bischoff/ 4.-Berthe Morisot/ 5.-Fantin Latour.-1883.-Museo de L`Hermitage.-San Petersburgo)

PARÍS, 1968

Televisión Española,  a través de su programa «La aventura del saber» ha tenido la deferencia de entrevistarme hace pocos día y éste es el resultado de la grata conversación que mantuvimos:

vida cotidiana.-4fyyu-París 1968.-Estudiante gráfico.-Montpellier.-mayo 1968

Agradezco a Televisión Española y al director del programa, Salvador Gómez Valdés, su interés y cordialidad durante este coloquio.

(Imagen .- uno de los grafitis que aparecieron en calles en mayo de 1968.- Montpellier)

VISIONES DE NUEVA YORK

estaciones.-87gg.-invienro.-nieve.-Nueva York 1940.-Frank Navara

» En el crepúsculo encantado de la metrópoli algunos días la soledad se volvía obsesiva, e incluso la sentía en otros, empleados jóvenes y pobres que mataban el tiempo delante de los escaparates y esperaban la hora de cenar solos en un restaurante; empleados jóvenes que, al anochecer, desperdiciaban los momentos más maravillosos de la noche y de la vida.– así leemos en «El gran Gatsby« del que hace pocos días hablé en Mi Siglo -.

ciudades.-499k- Nueva York 1950.-Eve Arnold

A las ocho, otra vez, cuando la calzada en penumbra de las calles Cuarenta se llenaba de la agitación de los taxis, en filas de cinco, que iban a la zona de los teatros, sentía una opresión en el corazón. Se unían las siluetas en el interior de los taxis a la espera de emprender la marcha, cantaban las voces, chistes que yo no oía provocaban risas, y cigarrillos encendidos trazaban ininteligibles espirales. Imaginando que yo también corría hacia la alegría y compartía su entusiasmo más íntimo, les deseaba lo mejor.»

ciudades.-55r.-Nueva York.-1957-1958.-foto de W Eugene Smith

«Toda la noche los grandes edificios permanecen callados y vacíos – leemos igualmente en «Manhattan Transfer» -, sus millones de ventanas apagadas. Babeando luz, los ferries devoran su camino en el puerto de laca. A medianoche los trasatlánticos expresos de cuatro chimeneas zarpan de sus muelles luminosos para hundirse en la oscuridad. Los banqueros, con los ojos legañosos, oyen, terminadas sus conferencias privadas, los aullidos de los

ciudades.-33vv.-Nueva York.- Elliott  Erwitt.- 1955

remolcadores cuando los vigilantes, gusanos de luz, abren las puertas laterales. Se instalan refunfuñando en el fondo de sus limusinas y se dejan llevar rápidamente hacia la calle cuarenta y tantos, calles sonoras, inundadas de luces blancas como el gin, amarillas como el whisky, efervescentes como la sidra.»

ciudades.-96gg-Nueva York.-Park Avenue.- Johann Berthelsen

Son dos de los ejemplos que Luis Goytisolo comenta en su libro de ensayos «Naturaleza de la novela» (Anagrama) en el que, hablando de la narrativa norteamericana del siglo XX,  une el auge de la arquitectura y el poderío simbólico de los rascacielos de la gran ciudad con estos seres que Scott Fitzgerald y John Dos Passos ponen a andar- entre trepidantes y nostálgicos – por las calles de Nueva York. «El gran Gatsby», dice Goytisolo, podría mantener su influjo sobre otros novelistas y «La hoguera de las vanidades» de Tom Wolfe llegaría a ser el mejor ejemplo. (…) Los rasgos de esta sociedad regida por la codicia y la vanidad, Scott Fitzgerald los captó antes de la Gran Depresión.»

ciudades.-8uu88.-Nueva York en invierno.-Stow Wengenroth.-Brooklyn.-1959.-Smithsonian Ameican Art Museum

La novela de las ciudades y la ciudad de las novelas – Proust y París, Joyce y Dublín, Döblin y Berlín, Butor y Bleston, entre otros – han sido estudiadas y enlazadas por Jean-Yves Tadié, al que alguna vez me he referido. Nueva York ocupa entre todas esas ciudades un puesto destacado. Sus múltiples versiones literarias configuran todo un mundo.

(Imágenes:- 1.-foto Frank Navara.-1940/ 2.-Eve Arnold.-1950/3.-Eugene Smith.-1958-1959/4.-Elliott Erwitt.-1955/5.-Nueva York.-Johann Berthelsen/6.-Smithsonian-1959.-american art museum)

INTIMIDAD DE PISARRO

Pisarro.-99hhn.-el camino de Louveciennes.-1872.-Museo d `Orsay

«Pisarro era un hombre delicioso – escribe su biógrafo Adolphe Tabarant -, tan profundamente humano que una injusticia hecha a alguien le irritaba tanto como una ofensa personal. No podía uno acercarse a él sin quedar conquistado por su rostro patriarcal y majestuoso, en el que jamás se vio un gesto duro ni altanero. Sus ojos, sus pobres ojos de los que sufría tanto, eran magníficos; sonreían como sonreían su labios, dando confianza en el acto a cualquiera que acudiese a él. A veces hubo bastante tristeza en sus ojos de artista, adoradores de la belleza de las cosas, pero esto ocurría cuando estaba a

pintores.-98gfg.-Pisarro trabajando.-aloj.us es

solas consigo mismo, devorado tantas veces por la inquietud (…) Todo vestido de terciopelo negro, tenía un aspecto muy respetable (…) Era digno de ser pintado por Rembrandt enfundado en el abrigo de pieles con que el maestro de Amsterdarm vestía a sus rabinos eruditos y burgomaestres. Daba una impresión infinitamente venerable con su bello rostro de facciones regulares, sus grandes ojos orientales llenos de luz, su barba que la edad comenzaba a salpicar de copos blancos y sus manos finas de pintor…»

Pisarro.-rvgg.-la carretera de Versailles a Louveciennes.-1870

Pero si estos eran los reflejos que se escapaban de la intimidad de su carácter y su figura, otra intimidad artística se expandía en consejos concretos: «Tienes que buscar la naturaleza que convenga a a tu temperamento – le explicaba a un joven pintor -, contemplar el tema más por la forma y por el color que por el dibujo. Es inútil ceñirse a la forma, que puede figurar sin necesidad de eso. El dibujo conciso resulta seco y perjudica la impresión global, destruye todas las sensaciones. No frenar el contorno de las cosas; la mancha justa de valor y de color, eso es lo que ha de dar el dibujo. En una masa lo más difícil no consiste en detallar el contorno sino en hacer lo que hay dentro. Pintar el carácter esencial de las cosas, intentar expresarlo no importa de qué modo,

Pisarro.-uubbem,.-los techos rojos.-1877.-wikipedia.org

sin preocuparse por el oficio. Cuando se pinta, hay que escoger un tema, ver lo que tiene a la derecha y a la izquierda, trabajar en todo simultáneamente. No componer trozo por trozo; hacerlo todo a la vez, esparciendo tonos por todas partes, mediante toques en su coloración y en su valor, observando lo que haya al lado. Es mejor trabajar a base de pequeños toques y probar a fijar las percepciones inmediatamente. El ojo no debe concentrarse en un punto particular, sino que ha de verlo todo y al mismo tiempo observar los reflejos de los colores sobre lo que les rodee. Al mismo tiempo conviene dedicarse al

Pisarro.-3ddv,.el puente de Charing.-Cross.-Londres.-1890.- National Gallery

cielo, al agua, a las ramas, a la tierra, enfrentarse con todo y no abandonarlo, hasta que ya esté; cubrir la tela durante la primera sesión, después atacarla  hasta que ya no falte nada que añadir. Fijarse bien en la perspectiva aérea, del primer plano al horizonte, los reflejos del cielo, del follaje. Ningún miedo a dar color, afinar la tarea poco a poco. No proceder según reglas y principios, sino pintar lo que se observa y lo que se siente. Hay que pintar con generosidad y sin vacilación, pues vale más no fallar la primera impresión sentida. Ninguna timidez delante de la naturaleza: hay que atreverse, a riesgo de engañarse y de cometer faltas. Sólo se puede tener un maestro, la naturaleza: a ella es a quien siempre conviene consultar.»

Pisarro.-5ftt.-Huerta y árboles en flor.-primavera.-Pontoise.- 1877.-Museo d´Orsay

Intimidad de Pisarro.  Sin embargo, alguien había dicho de él en 1876: «Intenten explicarle al señor Pisarro que los árboles no son violetas, y que el cielo no tiene el color de la mantequilla fresca.»

Pisarro.-98bgg.-El bosque de Marly.-1891.-Museo Thyssen- Bornemisza

Intimidad de Pisarrro cuando estos días se inaugura en el Museo Thyssen de Madrid una gran exposición sobre el pintor.

Pisarro.-uunn.-Place du Havre.- París.-1893.-Art Institute of Chicago

(Imágenes.- 1–Pisarro.-el camino de Louvenciennes.- 1872.- Museo d `Orsay/2- Pisarro trabajando.- us. es/ 3.- Pisarro.- la carretera de Versailles a Louveciennes.-1870/ 4 -Pisarro.- los techos rojos.- 1877.-wikipedia/ 5.-Pisarro..- puente de Charing- Cross.-Londres– 1890.- National Gallery/6.-Pisarro.-árboles y flores en primavera-Pontoise.-1877.-Museo d ´Orsay/7.-Pisarro.-el bosque de Marly.-1871.-Museo Thyssen/8.-Pisarro.-Place du Havre.-1893.-Art Institute of Chicago)

ROMA EN EL TIEMPO

ciudades.-Roma.-fuente en Via Margutta.-foto Chris Warde Jones for The New York Times23 de octubre de 1963. — Escribo en una trattoria romana, al aire libre, en via Margutta. Profusión de recién casados que acuden aquí. Día radiante, agradabilísimo. Un fondo musical, inesperado, acompaña a quienes comemos bajo el sol: dos hombrecillos, uno dedicado a su acordeón y un trompetero nos ofrecen una melodía sencilla. Roma, otoño. Sonrisas de niños jugando alrededor de las estatuas. Son como animales revoltosos que se pelean. Juegos en orden y desorden que tienen pendientes a los comensales de la trattoria...

ciudades.-77.-Roma -Via Margutta.-foto Chris Warde Jones for The New York Times

1 de junio de 2013.– Georg Simmel me va diciendo en su «Roma, Florencia, Venecia» (Casimiro), desde el fondo de la lectura: «En ningún otro lugar la abundancia de cosas permite a esta actividad específicamente humana desplegar su dominio como en Roma. En ningún otro lugar un alma recibe tanto y debe acometer tanto para dar forma a la imagen. Ésta es la razón que

ciudades.-22.-Roma.-Via Margutta.-foto Chris Warde Jones for The New York Times

 explica en última instancia la incomparable y duradera relación que se establece entre la riqueza de las impresiones romanas y nuestra alma: es como si todos los contenidos de nuestra alma alcanzaran, al mismo tiempo, su máxima expresión.»

ciudades.-5frr,.-Roma.-1959.-Henri Cartier-Bresson

Extiendo la mirada para seguir viendo jugar a los niños en via Margutta...

Bajo de nuevo la mirada para seguir leyendo a Simmel.

(Imágenes.- 1, 2 y 3.-via Margutta.-fotos Chris Warde Jones.– The New York Times/ 4.- Roma 1959.-foto Henri Cartier- Bresson)

¡AÚN DICEN QUE EL PESCADO ES CARO!

Sorolla.-4fty.-pescadora con su hijo.-Valencia.-1908

«Cuatro tablas unidas a una peña

que borda con espuma el mar rugiente;

una red, una barca muy pequeña,

y un chiquitín, rubillo y sonriente,

durmiendo en pobre cuna…

compendian el amor de los amores,

la dicha, el bienestar y la fortuna

de humildes y sencillos pescadores.

Sorolla.-uggb.-esperando la pesca

Cuando entre nubes de zafir y grana

despierta el rojo sol con la mañana,

por buscar la comida de su hijuelo,

entonando dulcísimos cantares,

el ave cruza la extensión del cielo;

y raudo, como el ave, el barquichuelo

surca las olas de los turbios mares.

Sorolla.-rwwa.-pescador.-1904

Cuando mueren del sol los resplandores,

cuando el lucero de la tarde brilla

con trémulos fulgores,

desgarrando los velos de la bruma,

a su nido retorna la avecilla;

y, también como el ave, la barquilla,

entre montañas de bullente espuma,

retorna al nido que labró en la orilla.

Sorolla.-edvv.-Playa de Valencia.-Pescadoras.-1919.-Museo de Bellas Artes de Valencia

Y en el nido roquero,

donde gozoso el pajarillo canta,

y en el modesto hogar que se levanta

sobre peñón costero,

el pájaro y el hombre

gustan los goces del amor fecundo:

inefable placer, dichas sin nombre,

que ni comprende ni adivina el mundo.

Sorolla.-ubgg.-pescadores valencianos.- 1895

Y los pescados de rosáceo brillo

que saltan en las mallas de las redes,

y las cuatro paredes

que cobijan el sueño de un chiquillo,

y el chasquido del tronco que se quema,

y del hogar las plácidas canciones…

son las notas vibrantes del poema

que ritman al latir dos corazones.

Sorolla.-5bby.-pescadoras valenciana.-1915

Mas a veces la joven pescadora

regresa a su cabaña

al despuntar la aurora,

y triste llanto su pupila empaña,

y se nubla su rostro bondadoso

al pensar en su esposo,

que lucha con las olas denodado

en combate infecundo,

por obtener un poco de pescado,

que apenas si se vende en el mercado,

pues dice que es muy caro todo el mundo.

Sorolla.-rvuuj.-a la sombra de la barca- Museo Sorolla

Cuando entre nubes de zafir y grana

despierta el ro o sol con la mañana,

ya no sale a la pesca el barquichuelo;

y cuando el astro de la tarde brilla

sobre el azul del cielo,

ya tampoco retorna la barquilla,

cual ave errante de cansado vuelo,

buscando el nido que labró en la orilla.

Sorolla.-playa de Valencia.-1908

Ya las tablas unidas a la peña

que el mar rugiente azota

y la barca pequeña

por el empuje de las aguas rota,

y la modesta cuna

compendio del amor de los amores…

féretros son que encierran la fortuna

de humildes y sencillos pescadores.

Sorolla.-34vb.-Ayamonte.-la pesca del atún.-Museo Sorolla

Ya los pescados de rosáceo brillo

no bullen en las malla de las redes;

ya las cuatro paredes

son el lecho de muerte de un chiquillo

que agoniza cual débil pajarillo,

falto de pan y dulces afecciones;

ya en el hogar un tronco no se quema,

y el rugir de los fieros aquilones

es la fúnebre nota del poema

que rimaron dos nobles corazones.

Sorolla.-ewsv.-Y aún dicen que el pescado es caro.-1894.-Joaquín Sorolla.-Museo del Prado

Perdida la razón, la pescadora

regresa a su cabaña

al despuntar la aurora,

y triste llanto su pupila empaña;

la pobre mujer llora

la muerte de su esposo idolatrado,

y contemplando un cesto de pescado,

exclama con dolor acre y profundo:

– Dos vidas ha costado;

y al quererlo vender en el mercado,

¡aún me dice que es caro todo el mundo!».

Sorolla.-uuyn.-barcas pescadoras.-1908.-colección particular

M.R. Blanco -Belmonte.-«¡ Aún dicen que el pescado es caro!».- (Aves sin nido) en «La Corte de los poetas.- florilegio de rimas modernas»– edición de Marta Palenque-2009)

(Imágenes.-.-Joaquín Sorolla: 1-pescadora con su hija.-Valencia.-1908/ 2.-esperando la pesca.-1908/ 3.-pescador.-1904/ 4.-Valencia.-pescadores.- 1919-Museo de Bellas Artes de Valencia/5.-pescadores valencianos-1895/ 6.-pescadoras.-Valencia.-1915/ 7.-a la sombra de la barca.-1903-1904.- Museo Sorolla/ 8.-playa de Valencia.-1908/ 9.-Ayamonte.-la pesca del atún.-Museo Sorolla/ 10- aún dicen que el pescado es caro.- 1894.-Museo del Prado/ 11.-barcas pescadoras.-1908.-colección particular)

VIEJO MADRID (34) : CARRERE, LOS CAFÉS, LA BOHEMIA

escritores.-5vgy.-Emilio Carrere.-bremaneur.wordpress

Cafés y palabras, escribí aquí hace ya algún tiempo.  Ahora, al empujar la puerta del Café Varela en la madrileña calle de Preciados, las palabras me llegan desde el fondo del tiempo, como llegan de todos los espacios, ruido de cucharillas y rumores de voces de antiguas y célebres tertulias. Palabras de Unamuno, de los hermanos Machado, de Emilio Carrere.

¿Se envolvió Carrere en el aire de la bohemia? Cuando Julia María Labrador y Alberto Sánchez Álvarez- Insúa estudian «La obra literaria de Emilio Carrere» allí  podemos leer que “no cabe meter en el mismo saco a Alejandro Sawa o Pedro Luis Gálvez que a Emilio Carrere . Por más que llevara chalina, capa, chambergo, barba cerrada y fumara en pipa, Carrere no era tan bohemio como pretendía ser. Todos esos atuendos los llevaban otros situados en los antípodas de la bohemia: Sassone o García Sanchiz, por citar a algunos. Tampoco vivió jamás lampando, sino ganando buenos duros como funcionario del Tribunal de Cuentas, sin ir, publicando uno o varios artículos diarios y varias veces la misma novela. Gustaba, eso sí, de la mala vida nocturna y del “café con media” del Varela, el Regina o el Victoria, sus locales preferidos. La bohemia vendía bien en el Madrid del inicio del siglo, y en los círculos literarios, aún mejor. Carrere se revistió de una máscara a la francesa”. Y en la entrevista que le hiciera a Carrere López Pinillos (“Parmeno”) en 1920, el poeta afirma: “Yo no he sido nunca bohemio. Odio a los bohemios, me repugnan los bohemios que, en el fondo, son unos cretinos sin vergüenza y sin voluntad. Yo he ordenado el desorden, y, si no como un burgués, vivo como un artista que se respeta”.

café,.56bg.-Denis Allbertowich

 “Carrere, por vocación- comentaba igualmente González Ruano – era un poeta de las más o menos mustias florecillas del mal. Cantor de la cigarra y no de la hormiga. Una maravillosa buena persona que era todo lo contrario de una persona de orden. Vate de la media tostada, de los sofás de peluche, de las coimas y de los vendedores ambulantes. Hombre de sensaciones y de impresiones, con un vértigo vital del que se zambulle en la existencia con audacia y casi con ánimo de bebérsela. Personalidad que era en sí misma un espectáculo”.

Pero Carrere y el «Varela» siempre irán unidos. Dedicó Carrere una serie de artículos a los cafés de Madrid, aquellos que aún existían y aquellos que habían desaparecido. «Entre los siete cafés de la Puerta del Sol – escribía en uno de ellos -,» el Oriental» fue el preferido de los provincianos que venían a la corte y villa: descubrían la Puerta del Sol, y ya se quedaban como pegados con cola a los divanes de rojo peluche. «El Universal» era para las pensionistas y para una tertulia tradicional de canarios, a la que alguna vez iba D. Benito Pérez Galdós; el «Colonial», para las cupletistas y sus mamás, y los admiradores de la niña; «Levante» para los toreros; «Lisboa», para Loreto y Chicote; el de «Puerto Rico«, que se llamó de las Columnas, para agentes de negocios, y «Correos», para los paletos que «paran» en las posadas de las Cavas o en la del Peine; y arriba, en los billares, se veía reproducida la página más pintoresca de la tafurería de Quevedo y de Solórzano. Pero después de la guerra cambió la estampa de los cafés de la Puerta del Sol, y hubo una dispersión de parroquianos hacia los cafés flamantes de la Gran Vía».

Como dije hace un año, café y palabras, palabras y café. Entre sorbos, cucharillas que remueven las tertulias.

(Imágenes:- 1.-Emilio Carrere.- bremaneur.wordpress/ 2.-Denis Allbertovich.-2photo.ru)

SOBRE EL AMIGO FIEL

gentes.-5eer.-Albert Weisgerber.-Biergaten,. 1904

«Sean muchos los que te saludan, pero confidente, uno entre mil; si adquieres un amigo, hazlo con tiento, no te fíes en seguida de él; porque hay amigos de un momento que no duran en tiempo de peligro; hay amigos que se vuelven enemigos y te afrentan descubriendo tus riñas; hay amigos que acompañan en la mesa y no aparecen a la hora de la desgracia; cuando te va bien, están contigo, cuando te va mal, huyen de ti; si te alcanza la desgracia, cambian de actitud y se esconden de tu vista.

Apártate de tu enemigo y sé cauto con tu amigo. Al amigo fiel tenlo por amigo, el que lo encuentra, encuentra un tesoro; un amigo fiel no tiene precio ni se puede pagar su valor; un amigo fiel – concluye el Eclesiástico (Sirácida) – es un talismán.»

gentes.-4g89.-foto de Sheldon Levy

(Imágenes.- 1.-Albert Weisgerber–1904/ 2. foto.–Sheldon- levy)