NADIE ESTARÁ EN LA CASA

estaciones.-iinh.-invierno.-nieve.-Daniel Gerhartz

Nadie estará en la casa,

sólo las penumbras, sólo

el día de invierno en las ventanas

de cortinas abiertas.

sólo los terrones blancos y mojados

cayendo velozmente por los vidrios

Sólo los tejados, nieve y además

de tejados y nieve: nadie.

La escarcha volverá a crecer

y me volverá a tomar

la angustia del  invierno pasado

y las obras sin terminar.

De nuevo me punzará

la aguja de antiguas culpas

y el hambre volverá a estrechar

el abrazo sobre nuestra casa.

nieve.-5gb.-Jareck Troch

De repente en las cortinas

temblará una presencia

tus pies medirán el silencio,

Y, como el futuro, entrarás…

aparecerás en la puerta

en algo blanco, sin adornos,

en algo hecho de las telas

para los copos de nieve.»

Boris Pasternak (1931)

Parc de Sceaux, Cerisiers Japonais1983 or '89

(Imágenes.- 1.- Daniel Gerhartz/  2.  Jareck Troch/ 3-Edouard Boubat.-1983)

VIAJES POR ESPAÑA (1) : PLAYAS DE CIRO BAYO

estaciones.-5ggb.-verano.-mar.-Félix Vallotton.-La playa blanca

«Pero antes de llegar al mar- escribe Ciro Bayo en el «Lazarillo español» – hay que atravesar la vega almeriense, que se extiende hasta la ribera, donde la besan y acarician las espumas del Mediterráneo; una vega de un color típico no parecido a otra región alguna, mezcla de árabe y español, de andaluz y levantino. Chumberas, higueras, palmas esbeltas como las de África, parras y más parras que tejen la tierra con sus verdes pámpanos, y extensas plantaciones de naranjos y limones cuyos dorados frutos parece han de encenderse para alegrar de noche la espléndida fiesta del sol. E interpolados aquí y allá pueblecitos y caseríos, como manchas deslumbrantes de blancura entre el tono más suave del paisaje, con azoteas morunas.»

estaciones.-588j.-verano.-mar.-Robert Cardenal

Azorín, en el prólogo a esta obra, comenta que el libro de Ciro Bayo, que éste subtitula «Guía de vagos en tierras de España por un peregrino industrioso» – o «peregrino entretenido» -,  no es una Guía, ni aun en un sentido amplio, lato; es más bien una obra «sentimental». Y añade que aun cuando un extranjero llegara a escribir de España con entera imparcialidad, con absoluta escrupulosidad, siempre en su libro faltaría algo que sólo se puede encontrar en el libro de un español; «algo de nuestro espíritu, de nuestro ambiente. Lo más hondo, lo más castizo, lo que es etéreo e impalpable, no puede ser comprendido ni hablado sino por los naturales del país.»

mar-r5tttg-.-Leon Spilliaert- 1916

Ciro Bayo marcha por la sierra de Almería y saluda después su encuentro con el Mediterráneo:  llegan hasta él playas y arenas. «Desde allí se extiende la playa libre – escribe en 1911  -, pisada únicamente por carabineros y pescadores. Dos filas de  éstos, cantando la zaloma, tiraban de la red que iba empujando un bote desde el mar. En el relevo de uno de los gañanes le tomé el corcho y quise probar a tirar; pero me engañaron las fuerzas. Y para tonificar mi humanidad me aparté a honesta distancia a bañarme.

¡Con qué deleite lo hice! Un baño tomado en el seno de ondas mansas y acariciadoras, bajo una cúpula de azur, como sucede en las rientes playas mediterráneas, comunica cierta sensación voluptuosa y difícil de experimentar bajo el cielo variable del Norte y en mar de ordinario ceñudo. En éste se baña uno por higiene, casi a la fuerza; en el otro, por recreo, casi sin querer. Me zambullí, nadé como un atún, lavé bien la piel, y siguiendo el arenoso fondo en declive, la resaca me devolvió a la playa. Apenas si el cuerpo se enfría en las templadas ondas levantinas. Se sale del agua sin tiritar, y la reacción viene en seguida a favor de una atmósfera tibia, casi ardorosa.»

(Imágenes:- 1.- Félix Vallotton/ 2.-Robert Cardenal/ 3.-Leon Spilliaert.-1916)

SANTIAGO Y EL ECO DE ROSALÍA

Santiago.-rt67.-commons. wikimedia.org

«Lagos, cascadas, torrentes, vegas floridas – escribe Rosalía de Castro sobre Galicia -, valles, montañas, cielos azules y serenos como los de Italia, horizontes nublados y meláncólicos, aunque siempre hermosos como los tan alabados de Suiza; riberas apacibles y serenas, cabos tempestuosos que aterran y admiran por su gigantesca y sorda cólera…, mares inmensos…, ¿qué diré más? No hay pluma que pueda enumerar tanto encanto reunido. La tierra cubierta en todas las estaciones de hierbas y de flores; los montes llenos de pinos y de robles; los ligeros vientos que pasan; las fuentes y torrentes derramándose cristalinos (…) Galicia es siempre un jardín donde se respiran aromas puros, frescura, poesía…»

Más que las cosas, a Rosalíacomo dije en un artículo – le acompañará siempre el eco de las cosas.

Rosalía.-ru8.-Casa de Rosalís.-turgalicia.es

«Recuerda el trinar del ave

y el chasquido de los besos;

los rumores de la selva

cuando en ella gime el viento,

y del mar las tempestades

y la bronca voz del trueno;

todo halla un eco en las cuerdas

del arpa que pulsa el genio.»

Santiago.-tuuk--domingoaleman.es

No, no es sólo recuerdo

sino que es juntamente

el pasado, el presente, el infinito,

lo que fue, lo que es y ha de ser siempre.»

(Pequeña evocación de Galicia ante el doloroso accidente ocurrido en Santiago de Compostela)

(Imágenes.-1- calle de Santiago de Compostela.-commons- wikipedia/ 2.-Casa- museo de Rosalía de Castro.-turgalicia. es/ 3.- Santiago de Compostela.-domingoaleman.es)

RECUERDOS DE MONTMARTRE

ciudades.-t7uu.-París.-música.-rue Saint Vincent.-Montmartre.-1910.-foto Neudein

Montmartre es una pequeña ciudad de provincias a las puertas de París evocaba el crítico de arte Jules Champfleury  en 1860 -; sin vehículos, sin policía, sin multitudes en las calles tranquilas; pequeñas habitaciones rodeadas de jardines, pequeños comercios que recuerdan a la provincia.»

ciudades.-52sw.-París.-Maurice Utrillo.-Montmartre.-1937

«Para aprovisionarse de forma más completa – contaba también Jean-Paul Crespelle al hablar de la vida cotidiana de estas calles -, las amas de casa tenían que ir a la rue Lepic, donde los verduleros ambulantes colocaban en fila, a lo largo de la cuesta, sus carritos de frutas y verduras. También podían ir a la rue des Abbesses, donde había gran cantidad de carnicerías, pastelerías, charcuterías e incluso casas de comidas preparadas. Los pequeños comerciantes de la Butte procedían a menudo de Montmartre. Max Jacob era un habitual de madame Anceau, la vendedora de ultramarinos de la rue Gabrielle, que reservaba siempre algunas mesas para sus «fieles» en el comedor.»

ciudades.-9yy.-París.- calles.-Maurice Utrillo.-Montmartre 1922

Pero Montmarte fue también – como otras zonas de París – escenario de lo que en otoño de 1911 se llamó la «reforma del traje«, con ocasión sobre todo del encuentro entre cubistas y futuristas. Fernande Olivier, compañera de Picasso, relata el siguiente encuentro en el Café de L`Ermitage: «Boccioni y Severini, a la cabeza de los pintores, habían inaugurado una moda futurista que consistía en llevar dos calcetines de color diferente pero que hicieran juego con la corbata. Para que se les viera bien en el Café de l `Ermitage, que se había convertido en sede social del grupo desde que Picasso vivía en el bulevar de Clichy, se subían los pantalones hasta muy arriba y descubrían dos piernas, una verde y otra roja, que salían de los zapatos. Al día siguiente, el rojo había cedido el sitio al amarillo y el verde al violeta, pero los colores en general tenían que ser complementarios. Creo que juzgaban esta innovación como algo genial.»

jardines.-ttyyn.-Renoir.-el jardín en Montmartre.-1890

Narra todo esto Olivier en «Picasso y sus amigos» (Taurus) – páginas a las que ya me he referido aquí  en más de una ocasión -, y cuando ella se remonta al Montmartre más antiguo recuerda que, después de haber sido derribada la casita de Berlioz, en la calle Mont-Cenis, quedaba todavía una última morada célebre: la vieja casa número 12 de la calle Cortot, que albergó a muchos artistas de todas clases. «Fiesz y Dufy fueron los primeros que habitaron allí, al mismo tiempo que Émile Bernard, André Antoine y el escritor Léon Bloy. Más tarde fueron Pierre Reverdy Suzanne Valadon, quienes llegaron a colocar allí sus tiendas, así como Utrillo.»

ciudades.-6uun.-Montmartre.-París.-Ramon Casas i Carbó

Viejo Montmartre de recuerdos pintado por Ramón Casas…

Montmartre.-ttggb.- Jean Dufy

Viejo Montmartre de recuerdos pintado por Dufy…

(Imágenes.-1.-Montmartre.-1910.-foto Neudein/ 2.-Montmartre.-Utrillo.-1937/3,. Montmartre.-Utrillo.-1922/4.- Renoir.-jardines en Montmartre.-1890/ 5.- Montmartre.-Ramón Casas/ 6.-Montmartre.- Dufy.-sothebys.com)

HISAE IZUMI

paisajes.-998.-monte Fuji.-Japón.-1880.-por Kimbey Kusakabe

«Después de muchos años de dudas no se ha llegado a confirmar la fecha exacta del nacimiento de Hisae Izumi, una dama japonesa nacida en la pequeña ciudad de Ayabe, cerca de Kyoto, en los inicios del siglo Xll. Célebre profesora y educadora, mujer enormemente versátil, musa de escritores y artistas durante mucho tiempo, gran viajera y autora a su vez de varios libros hoy muy reconocidos, estuvo dotada desde el principio de su vida con una prodigiosa imaginación y una despierta inteligencia que, unidas a los rasgos de su belleza que se haría legendaria, le confirieron una poderosa personalidad.

Ya desde su juventud destacó por su poder de crear, algo que le acompañaría toda su vida, y todos los Anales cuentan de ella la asombrosa organización casi teatral con la que lograba atraer y fascinar a sus oyentes en cuanto desplegaba sus historias.

Solía contar, por ejemplo, por las noches muchísimas historias del pasado en aquella humilde casa de Ayabe, rodeada de amigos y vecinos.

paisajes.-uuyn.-Japón.-cascada.-Shunkyo Yamamoto 1871- 1933

El pasado se erguía cada noche en la habitación de Hisae Izumi adornada de telas transparentes y a través de las telas y delante de los que escuchaban sentados en el suelo asomaba de pronto hacia las doce el majestuoso aspecto del emperador Tenmu vestido con su coraza de hierro, los gruesos brazos tatuados y sosteniendo en las manos el luminoso globo de la astronomía. El emperador Tenmu, lejano antecesor de los padres de Hisae, había sido el hombre más versado en astronomía de toda Asia y se decía que los caminos de las estrellas y las sendas de las galaxias eran para él tan conocidos como los de su propia casa: atravesaba los cielos infinitos con una mirada lenta y andaba con sus ojos muy despacio sobre el suelo de las constelaciones. Eso lo solía hacer el emperador Tenmu en la medianoche, cuando el universo estaba encendido, y después de dar ese paseo espaciado, como vigilando a qué fuerza brillaban las estrellas de la constelación del Cisne, escuchaba los silbidos de la Vía Láctea como una fuga de vapor. Aquel silbido alargado y quejumbroso penetraba hasta los oídos de Hisae, de pie ante el auditorio, sosteniendo en alto las cortinas de la habitación hasta que Tenmu desaparecía. Porque el emperador Tenmu se hacía en aquellos momentos invisible. El arte de hacerse invisible lo dominaba Tenmu de tal forma que Hisae, muchas noches, al contar su leyenda, apartaba de un golpe las telas y cortinas y preguntaba a quienes seguían escuchando su relato: «¿Acabáis de ver a Tenmu? No, no lo habéis podido ver porque Tenmu no existe. La coraza que habéis creído ver no existe, tampoco sus brazos tatuados, tampoco el globo de la astronomía. No existe Tenmu. Sólo existen mis palabras. Mis palabras son las que le han sostenido. Si no existieran mis palabras, el emperador Tenmu no se os hubiera aparecido en la imaginación. La imaginación, a los que habéis escuchado mis palabras, os ha hecho creer que veíais a Tenmu detrás de esas cortinas. Pero ahora yo no dejaré de hablar. En cuanto yo deje de hablar Tenmu desaparecerá por completo. Ya. Ya ha desaparecido.» E Hisae dejaba caer las telas y ante el círculo de los oyentes su silencio disolvía todo lo que ellos habían pensado; ya no sabían quién era el emperador Tenmu, no habían oído nada sobre él, nada habían visto, ni siquiera aquel cielo estrellado que ahora se contemplaba al otro lado de las telas parecía un inmenso mundo astronómico fulgurante y parpadeante. Pero Hisae proseguía: «¿Es que hay algo en el espacio?«, y sostenía con su mano las cortinas descorridas. «¿Está dando su paseo Tenmu como todas las noches sobre las estrellas? No. Él no está paseando. No puede pasear. No existe Tenmu. Lo están diciendo mis palabras. Creedme. Mis palabras sí son visibles. Es Tenmu el invisible. Son mis palabras las que poseen la fuerza.»

japón.-44tty.-Shunkyo Yamamoto.- artelino. com

Y entonces Hisae dejaba caer las cortinas y se sentaba en el suelo en medio del círculo de los oyentes y retaba a los demás a que escribieran todas aquellas cosas que ella acababa de decir. «Veréis como no es posible – les decía -. Escribir lo que ahora os cuento es muy difícil. Escribir en sí es muy difícil. Las palabras se las lleva el viento y hay que ir hasta el viendo del noroeste que sopla en invierno sobre las costas del mar interior para detener a las palabras que se van, y traerlas y fijarlas en el papel. Todo lo que no se fija sobre el papel con los signos de la escritura sólo lo oímos por los oídos y los oídos después ya no escuchan nada, los oídos descansan cada noche en la almohada y de los oídos que duermen van saliendo poco a poco los hilos de las palabras recibidas durante el día y ellos salen de nuevo vaciando la cabeza para que la cabeza pueda llenarse al día siguiente. Las palabras que no fueron escritas se las lleva el viento y el viento las lleva hasta las dunas de Tottori. ¿Conocéis vosotros las dunas de Tottori ante la bruma de las islas? Sí, sí las conocéis. Están ante el mar de Japón, mirando a la isla de Dögo. Esas dunas están hechas con palabras. Son kilómetros de palabras, arenilla sedosa y ondulada de todas las palabras que se pierden y que nunca fueron registradas, todas esas palabras que no fueron escritas, como las mías ahora si no las escribís. Estas palabras mías que yo pronuncio están yendo ya hacia las dunas de Tottori. Allí se convertirán muy pronto en arena. Allí el mar las disolverá.»

José Julio Perlado: (del libro «Una dama japonesa») (relato inédito)

japón.-ervbb.-Shunkyo Yamamoto.-aac.pref.aichi

(Imágenes:- 1.-monte Fuji.-1880.-Kimbey Kusakabe/2 3 y 4.--Shunkyo Yamamoto.-artelino. com)

LITERATURA Y DINERO

vida cooriente.-7hh.-dinero.- Norman Rockwell.-soñar despierto de una contable.-1924

«He encontrado la felicidad en Cambo confesaba Edmond Rostand, el autor de «Cyrano« – Allí paseo, respiro, sueño. Voy a hacerme construir una casa en un sitio incomparable. Tengo flores, tengo montañas, tengo el agua del gentil Nive, tengo la compañía de magníficos vascos. He ahí mi vida. ¿Para qué recargarla de cuidados superfluos? ¿ Y por qué he de trabajar a la fuerza? ¿ Qué es esa obligación de trabajo que se quiere imponer a todo el mundo? Si no tengo ganas de trabajar, ¿por qué he de trabajar?.» Lo comenta todo esto Rubén Darío en su libro «Opiniones» (Mundo Latino) y añade que «en el inmenso vulgo hay la creencia de que, al contrario que Rostand, al artista le es necesaria la penuria, la miseria«. Darío hace eco de los comentarios que repiten cómo Cervantes no cenó cuando concluyó El Quijote, que Homero fue un mendigo y que muchos grandes poetas vivieron y murieron en el sufrimiento y en la escasez. Al propio Rubén Darío le dijeron un día: «Dios quiera que nunca le sonría a usted la fortuna«, y el poeta nicaragüense añade en otro momento: «¿Qué no hubiera hecho Verlaine poderoso o Mallarmé 

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con rentas copiosas?.» Antiguo debate el de literatura y dinero que nos podría llevar, entre muchos otros casos, hasta la vida de Dostoievski, para preguntarnos: «¿qué habría hecho si le hubieran suprimido sus deudas, sus adelantos, sus compromisos acuciantes?.» Hay poquísimos escritores a los que ha sonreído la fortuna y muchos en cambio que han trabajado cercados siempre de tensiones económicas. Es el dominio de  los «trabajos forzados» a los que ya he aludido aquí al referirme al libro de Daria Galateriatoda la variedad de profesiones que los autores han debido abrazar para poder comer. Las situaciones han sido diversas y a veces sorprendentes. Es el mundo de los intelectuales sin dinero.  Cuenta Curzio Malaparte que, recién llegado a París, al llegar a la Île  Saint- Louis, se detiene para comprar cigarrillos en

dinero.-tujm.-realmccoy.-mano con dinero aislado en fondo de arte pop flash.-123RF

un estanco, cuando un taxi se acerca. Baja un joven alto y flaco, con pequeñas manchas rojas en la cara; con decisión le pide a Malaparte veinte francos. Los coge, se los da al taxista, se guarda en el bolsillo el resto y, sin decir una palabra, se aleja. Pocas horas después, en el salón de la casa a la que Malaparte está invitado –  salón de intelectuales – le presentan al joven de las manchas rojas en la cara. «He aquí a André Malraux», le dicen. Malraux empieza a hablar con su famosa elocuencia nerviosa – anota Galateria – y nunca más se referirá a aquellos veinte francos tan asombrosamente requeridos.

(Imágenes:- 1.- Norman Rockwell.-1924/2.-monedas/3.- realmccoy.-mano con dinero aislado en fondo de arte pop flash.-123RF)

LOS PASOS

mujer.-3sec.-Rodney Smith

«Tus pasos, hijos del silencio,

situados lenta y santamente,

al lecho de mi vigilancia

se acercan helados y mudos.

Mujer pura, sombra divina

¡qué dulces son tus pasos tímidos!

¡Todos los dones que adivino

llegan a mí en tus pies desnudos!

Si con tus labios que se acercan

preparas, para apaciguar

al habitante de mis sueños,

el celeste manjar de un beso,

no retrases tu tierna acción,

dulzura de ser y no ser,

porque he vivido de esperarte…

Mi corazón era tus pasos.»

Paul Valéry.- «Tus pasos»

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(Imágenes:-1.-Rodney Smith/ 2.-theachingliteracy)

PÁJAROS EN LA POESíA

animales.-4vgn.-pájaros.-Giovanni Dalessi

De Berceo a Gerardo Diego los pájaros van y vienen por los bordes de los poemas, van y vienen por entre sus ramas, picotean unas veces en Alfonso el Sabio, descienden luego al Arcipreste de Hita, suben piando por las Cantigas, saltan a Garcilaso, la corneja aparece de pronto en Juan de Mena, las aves del Romancero  (alguna avecilla, algún ruiseñor) se mezclan con las aves épicas de la caza de altanería, el halcón, el gavilán, la garza. Garcilaso mismo seguirá en sus versos el arco en el cielo de una cacería de pájaros, las cumbres de Góngora hablarán de una «lira de pluma volante», de «sirena con plumas«; Quevedo, en cambio, evocará a los pájaros que huyen, jilgueros que pican en los labios de la amada, avecillas que mueren en las manos de las muchachas…

Recuerdo que cuando estábamos en clase de literatura mi admirado y excelente profesor José Manuel Blecua abría las ventanas de los poemas y entraban desparramados y esparcidos los mullidos vaivenes de los pájaros alados de todos los colores, alondras, ruiseñores, golondrinas, jilgueros, tortolillas enamoradas; volaban entonces los cuellos y las plumas, se vaciaban los nidos y piaban entre libros sus cantares, cada hoja era lamento y a la vez requerimiento, movían el pico, doblaban la cabeza, los versos saltaban de una a otra rama del soneto y los pinzones y los petirrojos, con los gorriones y las golondrinas, volaban y volaban por toda la clase llamando a ruiseñores de Jorge Guillén que llamaban a ruiseñores de Juan Ramón Jiménez. Así nos quedábamos, estudiando la lección de los pájaros para examinarnos luego sobre los poemas.

pájaros.-rffbnn.-Giovanni Dalesssi

(Imágenes:- 1y 2 .-Giovanni Dalessi)

GARABATOS

escribir.-392j.-Conelis Gijsbrechts.-Mueso de Bellas Artes de Gante

«¿Qué sabemos de nuestras obras? – se pregunta Joyce en «Sobre la escritura» (Alba) – ¿alguno de nosotros es consciente de lo que está creando? ¿Acaso sabía Shakespeare lo que estaba haciendo al escribir Hamlet? ¿Lo sabía Leonardo al pintar La última cena? A fin de cuentas, el genio originario de un artista está en sus garabatos: su talento esencial hay que buscarlo en sus acciones triviales. Más tarde puede desarrollar ese talento hasta crear Hamlet o La última cena, pero, si los ínfimos garabatos que configuran la gran obra carecen de valor, no le habrá servido de nada crearla, por ambiciosa que sea. ¿Quién de nosotros puede controlar sus garabatos? Éstos son los signos con los que escribimos nuestra personalidad, como la voz o la forma de andar.»

escribir.-6hhhjj.-Paul Signac.-estudio de Asnieres

Vieja cuestión esta la de no consciencia del artista a la hora de crear. Serán muchas veces los intérpretes quienes le expliquen al autor qué ha querido hacer o decir. Aquí, hace ya algún tiempo, comenté  las «revelaciones» que Claudio Magris le hacía al escritor judío Isaac B. Singer sobre uno de sus cuentos o las interpretaciones que Felice Bauer le comentaba a Kafka sobre su relato «La condena«. Joyce – entre muchas otras cosas, dice, por ejemplo: «creo que un libro no se debe proyectar de antemano: a medida que uno escribe irá tomando forma, sometido a los impulsos emocionales de uno» – y da mucha importancia a lo que él llama garabatos – y que a mí me gusta calificar de «esbozos de esbozos» . Es en esos esbozos de esbozos, en esos garabatos en cuadernos – que llegan fulgurantes de la mente, o de los creadores paseos – donde anida el germen de una idea o el brillo en perfil de un personaje. Esos garabatos que al principio parece que no se tienen en pie son – si poseen auténtico valor – los que edificarán toda la obra aún desconocida.

(Imágenes:- 1-Cornelis Gijsbechts.- Museo de Bellas Artes de Gante/2.- Paul Signac.-estudio de Asnieres)

FIESTA

toros.-ttrbb,.San Fermines.-rtv.es

«Oí el cohete y me di cuenta de que no podía llegar a los corrales a tiempo para ver entrar los toros. De modo que pasé a través de la gente hasta la cerca. Fui apretado contra los tablones de la cerca, donde la Policía estaba sacando a la gente. Corrían hacia los corrales. Luego la gente empezó a llegar. Un borracho resbaló y cayó. Dos policías le agarraron y lo empujaron violentamente hacia la cerca. La gente corría rápidamente ahora. De la multitud se elevaba un gran grito, y pasando la cabeza a través de los tablones vi a los toros salir y seguir por el largo corral entre las empalizadas. Iban apremiados, persiguiendo y empujando a la multitud. Justamente en ese momento un borracho se separó de la cerca con una blusa en la mano.

toros.-rbyynn.-fotografiad. com

Quiso capear un toro.  Los dos policías se precipitaron sobre él, lo acogotaron y uno le pegó con su cachiporra y lo arrastró hacia la cerca, y allí se quedaron parados, apretándose contra los tablones, cuando pasaron los rezagados de la multitud y los toros. Había tanta gente corriendo delante de los toros que la masa se condensó y se hizo más lenta al pasar a través del portal de los corrales. Cuando los toros llegaban galopando en montón, pesadamente, con los flancos llenos de barro, balanceando los cuernos, uno disparó hacia delante, agarró por la espalda a un hombre de los que corrían entre la multitud y lo levantó en el aire. Los dos brazos del hombre estaban rígidos a lo largo del cuerpo, la cabeza se echó atrás al entrar el cuerno; el toro lo levantó y luego lo dejó caer. Luego el toro agarró a otro hombre de los que corrían ante él, pero el hombre desapareció entre la multitud que había pasado entretanto a través del portal y estaba en el redondel con los toros detrás. El portón rojo del redondel se cerró, la multitud que asomaba por los balcones exteriores se volcó hacia el interior, y se sintió un grito, después otro.»

Ernest Hemingway.-«Fiesta»

Alguna vez he hablado en Mi Siglo de Hemingway. Cuando corren los toros en Pamplona me acuerdo de él.

escritores.-rvbn.-Hemingway.-modern-nostalgic

(Imágenes:- 1.-Corridas en los encierros de San Fermin.-rtv.es/ 2.corridas en los encierros de San Fermin.-foyografiad.com/ 3.-Hemingway y Antonio Ordóñez .-modern-nostalgic)

VIEJO MADRID (35) : BUEN SUCESO Y LA PUERTA DEL SOL

Madrid.-t5gg6.-iglesia del Buen Suceso

«Llegada la reina doña Ana cerca del monasterio de Nuestra Señora de la Victoria, que es de frailes de la orden de los mínimos, junto al hospital Real de esta corte  – cuenta Juan López de Hoyos en 1570 – se le ofreció un arco exquisitamente fabricado y medianamente elegido… Este se fabricó en un lugar harto espacioso, que llaman la Puerta del Sol; esta tuvo este nombre por dos razones; la primera porque está ella a Oriente, y en naciendo el sol, parece ilustrar y esparcir sus rayos por aquel espacio; la segunda porque cuando en España hubo aquellos alborotos, que comunmente llaman las Comunidades, este pueblo, por tener guardado su término de los bandoleros y comuneros, hizo un foso en contorno de toda esta parte del pueblo y fabricó un castillo, en el cual pusieron un sol encima de la puerta, que era el común tránsito y entrada de Madrid

Recoge esto Mesonero Romanos en «El antiguo Madrid« recordando que estas palabras pertenecen a uno de los libros más antiguos – «Enfermedad, tránsito y exequias de la reina doña  Isabel de Valois y del recibimiento de la reina doña Ana de Austria» – que se conservan de los impresos referentes a la capital. «Esta es, pues, la primera noticia escrita dice Mesonero – que encontramos de este sitio en los historiadores matritenses, y la primera vez también que hallamos estampado el poético nombre que, a pesar de haber desaparecido su objeto, y del transcurso de los siglos, le quedó para siempre vinculado.»

Madrid.-t55vvb.-Hospital del Buen Suceso según grabado del siglo XlX

Aparece ahí la Puerta del Sol, y dentro de la historia de la Puerta del Sol, este Hospital del Buen Suceso que en estos días es noticia. Fundado en 1529 por Carlos V – así lo evocan los historiadores, entre ellos Pedro Felipe Monlau en su «Madrid en la mano» – se estableció en unas casas que mandó construir y el objeto de su fundación» fue curar a los soldados y criados suyos que siguiesen la corte. En el día de hoy  sirve para los criados y tropa de la casa real; para hacer la primera cura a cuantos heridos se presentan; y para dar consultas médicas gratuitas todos los días a los enfermos pobres.»

Pero las ciudades tienen su propia voz, o al menos la suelen prestar a los cronistas, y estos toman la voz de las ciudades – y modulando las de las plazas y las calles – van narrando  su historia. En la «Autobiografía de Madrid», de Federico Carlos Sainz de Robles, la Puerta del Sol habla de sus vicisitudes y sus cambios: «Mi primitiva Puerta del Sol cuenta la misma 

Madrid-5ffb.-iglesia del Buen Suceso.- archivo Luis Paret y Alcázar.-wikipedia

ciudad de Madrid  – fue derribada hacia 1579. Sin embargo, la gran plaza en cuyo centro estaba emplazada siguió siendo conocida entre mis habitantes con aquel nombre sonoro y poético. Alrededor de la puerta, cuya forma era casi la de un trapecio, se levantaron numerosas casuchas, en su mayoría de una sola planta. Para que ustedes se den una idea de la insignificancia de tales edificios, les diré que cuando don Carlos lll quiso construir  la casa de Correos – hasta hace poco Ministerio de la Gobernación -, ¡necesitó treinta y nueve solares de ellas!. Todas estas casuchas, diminutas y feísimas, destartaladas, con uno o dos balcones por piso, las ocupaban tiendas de ínfima categoría: bodegones, ferreterías, cererías, traperías, cacharrerías… Los bodegones de la Puerta del Sol eran los más buscados por las meretrices, los soldados sin soldada y los pícaros y tahúres, quienes armaban en ellos, cada hora y me quedo corto, truculentos escándalos. Por el centro de la plaza tomaban el sol, lo más barato de tomar, gentes de mal aparentar y de peor vivir. Y como este centro quedaba ahondado en relación con los edificios circundantes, tan pronto como caían cuatro gotas convertíase ya en una laguna, ya en un pantano de mucha consideración, en la que se cogían renacuajos y paludismos. El sol era el único encargado de desecarlos y de sanear el ambiente. Y entre el camino de Alcalá y la Carrera de San Jerónimo se alzaba la iglesia del Buen Suceso, precedida de una pequeña lonja o atrio enrejado delante de su puerta, y contigua al Hospital Real

Y así va Madrid comentando y rememorando episodios de su biografía…

(Imágenes: 1- Iglesia del Buen Suceso/ 2.-Hospital del Buen Suceso.-según un grabado del siglo XlX/3.-iglesia del Buen Suceso.-archivo Luis Paret y Alcázar.-wikipedia)

1984

detectives.-5rggb.-Sterling Hundley

«No es un libro por el que yo apostaría que se vaya a vender mucho«, le escribía George Orwell a su editor en diciembre de 1948 hablando de su novela «1984«. Como recordaba George Steiner en un artículo en el The New Yorker, Orwell,  en noviembre de 1948, al terminar su manuscrito, se limitó a invertir el orden de los dos últimos dígitos para elegir el título de su obra. «Ningún otro libro -decía allí Steiner ha sido objeto jamás de tanta publicidad, de tanto lanzamiento comercial y de tanto escudriñamiento. En una comparación estadística, los centenarios de Shakespeare han sido discretos. Pero ningún otro libro ha tratado de apropiarse, se ha apropiado para sí mismo, de un año del calendario de la historia del hombre.»Y sin embargo es el lenguaje que vamos descubriendo en «1984» – «El Gran Hermano te 

ciencia ficcion.-56vg.-Keith Carter.-1997.-PDNB Photo Not Ben Gallery.-photografie.-artnet

vigila», «la policía del pensamiento«, el «Ministerio de la Verdad«, y tantos otras frases, las que han permanecido a lo largo del tiempo y hoy extienden su tela de araña de vigilancia total y de espionaje múltiple hasta nuestros días. La actualidad estas semanas está teñida de espionaje y los ojos y oídos de los aparatos se adentran por nuestros oídos y ojos, arrastrándose por correos electrónicos hasta desnudar la intimidad. «Como visión terrorífica del mundo, «1984«  –  así lo recordaba Frederick Karl al hablar de la novela inglesa – , es una propaganda eficaz contra una centralización usurpadora, un efecto natural del deseo del autor de conservar una vida más simple y más pura.» Y por otro lado, la importancia de «1984» supuso – como evoca Mary McCarthy en su ensayo – «Escrito en la pared« (Lumen) – que un ejemplar de esa obra, traducido al húngaro y puesto en circulación secretamente, fuera el catalizador de la rebelión de Hungría.

Bajo los laberintos de la «neolengua« y entre las rendijas del «doblepensar« ( en el fondo,  lenguajes y palabras, palabras y lenguaje) , el espionaje total permanece.

(Imágenes.- 1.-Sterling Hundley/2.-Keith Carter.-1997.-artnet)

EL ENTREVISTADOR ENTREVISTADO

escritores.-3eed.-Sara Facio.-Julio Cortázar en París.-1968

Nuevamente Televisión Española ha tenido la deferencia de invitarme a hablar sobre distintas entrevistas que he realizado a lo largo de mi vida. Esta vez el entrevistador ha sido entrevistado y agradezco al programa «La aventura del saber» y a su Director, Salvador Gómez Valdés,  las atenciones que han tenido conmigo.

Siempre es un placer hablar de periodismo.

cine.-eedcv.-Fellini rodando Giulietta de los espíritus.-1965

(Imágenes:- 1.-Julio Cortázar, en París, 1968/ 2.- Federico Fellini rodando «Giulietta de los espíritus», en 1965)

RECITAR A DANTE

escritores.-997.-Giovanni di Paolo.- Dante Alighieri

«Yendo Dante a sus asuntos por Porta San Pietrocuenta Franco Sacchetti -, ve – y aún peor, oye – a un herrero que mientras batía el hierro en el yunque, cantaba a Dante como se canta un cantar, y desbarataba sus versos, cortando aquí y pegando allá; pareció a Dante que se le hacía así gran ofensa. Sin decir nada, se acerca a la fragua del herrero, donde éste tenía los hierros para su mester; agarra Dante el martillo y lo tira a la calle, agarra las tenazas y las tira a la calle, agarra unas pesas y las tira a la calle, y así fue tirando muchas herramientas. El herrero, revolviéndose furioso, le dice:

– ¿Qué diablos hacéis? ¿ Os habéis vuelto loco?

Dice Dante:

– ¿Y tú qué haces?

– Yo hago mi mester – dice el herrero – y vos me estropeáis las herramientas, tirándolas a la calle.

– Si no quieres que estropee tus cosas, no estropees tú las mías.

Dijo el herrero:

– ¿Qué os estropeo yo?

Dijo Dante:

– Tú cantas el libro y no lo dices como yo lo hice; yo no tengo otro oficio y tú me lo estropeas.

El herrero soberbio, no sabiendo qué responder, recoge sus cosas y vuelve a su trabajo; y cuando quiso cantar, cantó de Tristán y Lanzarote y dejó en paz a Dante

Dante.-rrvgg,..-Sandro Boticelli.-wikipedia

Evoca esto Umberto Eco en su prólogo a «Mi Dante», de Roberto Benigni (Confluencias), en donde el actor y director italiano ofrece su personal «Lectura de la Divina Comedia» desplegando todas sus habilidades interpretativas que le han llevado a reunir multitudes como, por ejemplo, en la plaza Santa Croce de Florencia, donde su espectáculo TuttoDante congregó en 2007 a más de setenta mil espectadores para escuchar – en la voz y con los gestos de Benigni – trece cantos de Dante, uno por noche, como una única gran narración.

Benigni recita a Dante recuerda Eco – con acento toscano, es decir, hace exactamente lo que hacían los contemporáneos de Dante y que Dante quería que hiciesen, si lo hubieran hecho de manera correcta.

Dante, hacia 1316, en una famosa carta al representante imperial Can Grande della Scala, argumentaba – y así lo recoge Alberto Manguel en «Una historia de la lectura» -que un texto tiene al menos dos lecturas «porque sacamos un significado de la letra, y otro de lo que la letra significa: al primero se le llama literal, y al otro, en cambio, alegórico.» Y Dante añade a continuación que el sentido alegórico comprende otras tres lecturas. Y todas esas variedades de lecturas, agrega Manguel, son posibles. Como es posible que esas lecturas se expandan en el aire, la voz las impulse en el espacio y del espacio y a través de la emoción y como si las palabras resonaran, convoquen aplausos de oyentes-espectadores.

BRONZINO.-BB.-caveza de Dante.-1532

Es la divulgación del genio ante las muchedumbres. Así, como señala Harold Bloom hablando de quienes han canonizado a DanteChaucer, Shelley, Yeats, Pound, Eliot, Borges y tantos más -, el íntimo sentido de la poesía inundará las calles, y muchos escucharán:

«Tan pronto como hirió a la vista mía

la alta virtud que ya me había herido

cuando estaba en mi infancia todavía,

los ojos a la izquierda he dirigido,

cual niño que a su madre corre y clama

si tiene miedo o hállase afligido,

por decir a Virgilio: «Ante esta dama,

cada dracma de sangre me ha temblado:

conozco el fuego de la antigua llama»;

pero Virgilio habíanos privado

de sí mismo, Virgilio, el padre amante,

Virgilio, a quien me había yo entregado;

todo cuanto perdió no fue bastante

la antigua madre, porque no mojada

fuera mi seca faz, ya sollozante.»

Dante.-4rrgg.-Henry Holiday.--el encuentro de Dante y Beatriz en el puente de Santa Trinidad.-wikipedia

(Imágenes: 1.- Giovanni di Paolo.-Dante Alighieri/2.-Dante en el exilio.-wikipedia/ 3.-Bronzino.-cabeza de Dante.-1532/4.- Henry Holiday.-«Dante y Beatriz».- el encuentro entre Dante y Beatriz en el puente de Santa Trinidad.-wikipedia)

MUNDO EFÍMERO

paisajes.-6gf78.-isla de Corwallis - foto Luc Hardy.-yellow kormer com

«Una vez que la criada terminó de fregar, el suelo de linóleo empezó a secarse y, mientras lo hacía, el agua que iba quedando formó algo así como un archipiélago de islas. Empecé a darles nombre a todas ellas: ésta era la de Barlovento, esa otra la de los Cormoranes, aquélla la del Capitán Blunt, la de más allá bien podía llamarse del Catalejo (porque tenía la forma de ese aparato). Aún me dio tiempo a cartografiar treinta y dos islas antes que el suelo se secara y se desvanecieran para siempre. Cuando mamá me vio allí, arrodillado y triste, me preguntó qué me pasaba.»

Manuel Moyano.– «Mundo efímero»

paisajes.-9i9.-Islandia.- Olgeir Andrésson

(Imágenes:- 1.-foto Luc Harly.- isla de Corvallis.-yellowkorner. com/ 2.-Olgeir Andrésson.- Islandia)