MARZO EN LAS ISLAS GRIEGAS

“Hay más de dos mil islas griegas, muchas de las cuales no son sino un simple peñón, a lo sumo un campo, hasta el cual lleva el pastor su rebaño, por mar, para que paste –cuenta Lawrence Durrell en su libroLas islas griegas(1978) -. Las islas habitadas difieren mucho en su tamaño y población, desde un pueblecito de cien almas hasta la gran Samos, por ejemplo, que cuenta al menos con dos grandes ciudades. Algunas de las pequeñas están a merced del propietario de la barca, y el turista sólo las verá por casualidad”.

“El primer cuco y los primeros vientos de primavera llegan en marzo” – nos sigue explicando Durrell -. En las islas más meridionales las primeras cigarras empiezan a dar la bienvenida al sol, y las golondrinas a construir sus nidos en los aleros de las casas. (“Destruye sus nidos y te saldrán pecas“, dice el dicho popular). El día uno de marzo, los chicos hacen una golondrina de madera, la adornan con flores y van de casa en casa pidiendo dinero y cantando una cancioncita que varía de unos lugares a otros. Es una costumbre antiquísima, ya mencionada por los autores clásicos”.

“En algunas de las islas, los campesinos piensan que en marzo trae mala suerte regar o plantar vegetales durante los tres primeros días del mes. Los árboles que se planten se secarán. El sol de marzo quema la piel; un hilo rojo y blanco en la muñeca impedirá que sus hijos sufran las quemaduras solares”.

“Empiezan también en marzo a florecer algunas orquídeas de color púrpura que crecen en las zonas pantanosas. Aparecen los lirios. El lirio amarillo, de color brillante, asoma en las acequias y en otros lugares pantanosos con sus banderas como de cuarentena”.

“Todavía se encuentran narcisos en marzo; las anémonas van desapareciendo; y aún se hallan hierbas doncellas. Por su parte, el naranjo y el brezo están en plena floración”.

“Cuando partas para Ítaca ( escribió Kavafis)

ruega que tu camino sea largo,

lleno de aventuras y descubrimientos.

Lestrigones, Cíclopes, encrespado Poseidón,

no los temas, nunca encontrarás

tales apariciones si tus pensamientos son altos,

siempre que la gran aventura estimule

espíritu y mente.

Lestrigones, Cíclopes y encrespado Poseidón,

no los encontrarás a menos que tu pensamiento

los haya albergado y los haga emerger”.

“He bajado a sumergirme en el mar cálido y diáfano – escribe Nikos Kazantakis a Eleni Samios en 1933 –y luego me he tendido en una roca para secarme. Me dejo invadir  por una ligera somnolencia y esta tarde no trabajaré, saboreando la dicha futura. Vendrás, verás este mar y tendrás la visión divina del Sarónico. Aquí se encuentra la sublime soledad y la dulzura: como si nos hallásemos en el fin del mundo y nada pudiera molestarnos”.

Los cristales de las islas bajo el sol de tantos viajeros y poetas nos evocan lo que hoy nos ocultan de Grecia los telediarios.

Al otro lado de los estremecimientos económicos y los temblores bursátiles, extendida en el tiempo, sigue reposando impasible la prosa del mar.

(Imágenes:–1 y 2-islas griegas/ 3 y 4-isla de Santorini.-wikipedia/5.-isla de Naxos/6.-isla de Siros/ 7.-isla de Amorgos/ 8- isla de Lefkada)