IMÁGENES Y PALABRAS (2) : EL CENTRO Y LOS VAIVENES

Como continuación de la entrevista que ha publicado la Universidad de Montevideo y cuya selección estoy recogiendo estos días en Mi Siglo,  una de las respuestas a otra de las preguntas que me formuló el Dr. Alberto Sánchez León fue la siguiente:

Pregunta: Si la palabra parece estar devaluada – como lo hace sugerir el propio Steiner -, pero a la vez parece que ella misma es necesaria para una nueva era, entonces, ¿en qué consiste esa nueva palabra, ese nuevo logos de la próxima era? ¿No podría referirse a una recuperación del logos a través de la imagen?

Y esta fue en síntesis mi respuesta:

Respuesta:-  (…) Hace ya tiempo que pienso que los vaivenes de la Historia ( ahora que estamos sufriendo uno más, con el tema económico y financiero mundial), suponen sólo eso, “vaivenes” – a veces esenciales y muy importantes y de grandes repercusiones -, pero que no pueden ocultar de ningún modo el centro ni la profundidad de las cosas, las esencias. Si se pierde el centro, los vaivenes son los que reinan y hay que preguntarse si el mundo, desde hace años, no va detrás de los impulsos de esos vaivenes, arrastrado por las modas y modos que ellos comportan, viajando a merced de las corrientes imperantes y haciendo que esas modas y esas corrientes sustituyan a lo capital, es decir, haciéndolo capital.

El centro es el centro, y si uno no tiene un centro vital sobre el que haga girar su vida tendrá que buscarlo y agarrarse a él  (Pienso de pasada en el título del libro de Sedlmayr, “El arte descentrado“). ¿El “centro” de una vida intelectual  puede ser, por ejemplo, el “postmodernismo“? Eso causaría risa.  No habría más que ver, en ese caso concreto, el resumen de los “ismos” que hace Guillermo de Torre para saber que todos pasan y con ellos se llevan épocas y actitudes que son sustituidas inmediatamente por otras. Eso son los “vaivenes“, muchas veces deslumbrantes, que, naturalmente deben ser motivo de estudio y de trabajo, pero que no pueden consituirse como “el centro”  o eje de una vida.

Se me pide mi opinión sobre en qué puede consistir esa nueva palabra en la próxima era. La palabra es la palabra y la Palabra con mayúscula es la que ha engendrado a las otras palabras. “En el principio fue la Palabra“, dice San Juan. No dice “En el principio fue la imagen”, aunque ahora, en nuestra época, la imagen parece que lo ocupara todo. Ya en mi contestación a la pregunta anterior dije que la palabra en ningún caso puede ser apartada ni olvidada. Lo más que puede hacer es completar a la imagen, explicarla. Pero hay que pensar que quienes han escrito sobre “la lectura de imágenes” ( “Cómo se lee una obra de arte“, de Omar Calabrese, por ejemplo, o “Leer imágenes” de Alberto Manguel, por citar dos obras )  no tienen más remedio que emplear palabras  para glosar tales imágenes, y no pueden glosarlas con otras imágenes. Por tanto, como ya dije en mi contestación precedente, para crear una historia en imágenes hay que, después de “verla”, edificarla y construirla  mentalmente con palabras, que son las que harán en su momento el guión, y luego, para glosar y comentar esas imágenes, también habrá necesidad de emplear palabras. Es decir, siempre – y felízmente – la palabra del hombre.

¿Qué significaría una recuperación del logos a través de una imagen? No alcanzo a comprenderlo. Algo he intentado ilustrar anteriormente. No puede olvidarse que la palabra no es sólo la palabra leída o escrita sino, antes de ello, la palabra hablada, el diálogo, ya en la infancia, enseñado por los padres en el bautismo de cada objeto que mira el niño – mira la imagen del objeto y los padres lo definen con palabras – y lógicamente en la escuela primaria y en los primeros diálogos. La palabra fluye incesantemente por todo ese mundo, y no las imágenes. El diálogo, esencial en la convivencia humana, es un eslabón de palabras y lenguas y no puede ser sustituido por imágenes.  Por mucho que se hable de la devaluación de la palabra, la palabra está ahí, y no se la puede ignorar, despreciar o manipular. El gran problema está en saber si una videoteca, por ejemplo, por sí sola y sin palabras, llena intelectualmente  lo que una biblioteca y su lectura pueden llenar. El reto estará en saber cómo se compagina la enseñanza de la sabiduría con el mundo de las imágenes.

“Diálogo con José Julio Perlado: un intelectual entre la imagen y la palabra“.- por Dr. D. Alberto Sánchez León.-“Humanidades”.-Año Vlll.-lX-Nº 1.-Diciembre 2008-2009. -págs 199-210.-Universidad de Montevideo

(Imágenes:-1.-Jasmina Danowski.-2008.-Spanierman Modern.-New York.-artnet/2.-Dora Frost.-1998.-artnet/3.-Chen Jian Guo.-2008.-Art Beatus- Vancouver-Canadá.-Honkong.-artner)