FOTOGRAFÍA Y CONCENTRACIÓN

 

 

“Tengo fotografías reveladoras en este despacho donde trabajo. Las he colocado hace tiempo entre libros porque son para mí  estimulantes. Tengo, por ejemplo, esta fotografía de Italo Calvino, que creo le hizo Sebastiao Salgado. Está Calvino aquí acodado sobre su mesa de trabajo, sentado al aire libre, concentrado; el brazo izquierdo lo tiene muy cerca de su cabeza y la mano izquierda como envolviendo toda su cabeza, como sujetándola y sujetando su cráneo, como si no quisiera que se le escapasen las ideas; el codo de su camisa aparece apoyado en el manuscrito que escribe y que va corrigiendo con un pequeño bolígrafo. Es toda una imagen de concentración.

De Calvino admiro su rompimiento con todo lo que escribió anteriormente, con el realismo, y cómo se lanza a crear su trilogía “Nuestros antepasados”, que es un prodigio de audacia y de fantasía. Y también de humor. Y me atraen también sus “Seis propuestas para el próximo milenio”. Todo lo que sea creación audaz, nuevos caminos, me ha interesado siempre.

 

 

Me detengo igualmente ante esta otra fotografía colocada en otro  ángulo de la habitación. Se trata de Virginia Woolf sentada en la butaca de su cuarto, escribiendo. Se la hizo su marido, Leonard Woolf, en 1932, cuando ella tenía cincuenta años. Está aquí, en esta habitación de madera en su casa de campo, en Monk ‘s House; sentada en esta butaca tapizada en estampado a cuadros, con un almohadón para apoyar los hombros, cerca de una ventana que da al jardín. Son los meses en que empieza a concebir “Los años” y los meses también en que está escribiendo su novela sobre un perrito, “Flush”.

He admirado siempre a Virginia Woolf. He admirado su audacia como escritora, su constancia, su lucha por concentrarse en la creación a pesar de todos sus problemas.

Un año antes de esta foto había publicado “Las olas”, que había sido muy elogiada. Pero en ese año de 1932, en julio, había sufrido un desvanecimiento y su corazón, como ella decía mientras escribía con rapidez, se le desbocaba como un caballo.

Dos fotografías que suelen acompañarme. Dos recordatorios de concentración”.

José Julio Perlado – ( del libro “Relámpagos”) (texto inédito)

(Imágenes- 1- Italo Calvino – Sebastiao Salgado/ 2- Virginia Woolf – por Leonard Woolf)

LEER CON VIRGINIA WOOLF

 

 

“Me gustaba leer aquí. Una acercaba  la mecedora maltrecha a la ventana, para que la luz cayera sobre la pågina – escribe Virginia Woolf  en uno de sus Ensayos – A veces, la ensombrecía la silueta del jardinero que cruzaba el prado (…) Había damas altas que entraban y salían de la casa (…) Pero nada me distraía del libro (…)  De una u otra manera el libro se sostenía como si se apoyara en los setos, y el azul lejano; me parecía, en lugar de un libro, algo que no estaba impreso, ni encuadernado, ni cosido sino que era producto de los árboles, de las colinas, del caliente día de verano, como el aire que flota, en las mañanas claras, alrededor de las cosas (…) Los grandes escritores son crueles, como la naturaleza lo es. En cuanto a que Cervantes supiese qué estaba haciendo, quizá los grandes escritores nunca lo saben. Quizá por eso los que vienen después encuentran allí lo que buscan.”

“¿Te dije que estoy volviendo a leer toda la literatura inglesa? – le  escribe a Ethel Smyth en febrero de 1941 – Para cuando llegue a Shakespeare estarán cayendo bombas. De modo que he arreglado una última escena perfecta: leyendo a Shakespeare y habiendo olvidado mi máscara de gas (..) Ayer abatieron a un bombardero del otro lado de Lewes. Yo iba en bicicleta a conseguir nuestra mantequilla, pero sólo escuché un zumbido en las nubes. Como tú dirías, ¡ gracias a Dios que nuestros padres nos legaron el gusto por la lectura! En lugar de pensar: para mayo estaremos…como sea, pienso: !sólo tres meses  para leer a Ben Jonson, Milton, Donne y el resto (…) Ya no puedo controlar mi cerebro. Leo y leo como un asno describiendo círculos en torno a un pozo.”

 

 

(Imágenes -1- Virginia Wool – foto Gisele Freund/2-James C Christensen)

¿ES POSIBLE ESCRIBIR LA VIDA DE ALGUIEN?

 

 

«Estoy muy confusa mientras escribo mi libro, y creo que sería mejor si fuera representado. Debería convertir el final en una obra de teatro para que actúes en ella – le escribe Wirginia Woolf a Angelica Bell en 1935 -. Una parte es buena. La mayoría es mala. Es demasiado larga. Y además tengo que ponerme a escribir sobre Roger Fry. Por lo menos eso es lo que quiere Nessa.  Y Margery Fry me ha dado montones de cartas; y todos sus diarios; cómo cenaba fuera o iba a París. ¿Crees que es posible escribir la vida de alguien? Lo dudo. Porque las personas no se están quietas. Aquí estás tú, por ejemplo, paseando por las Tullerias; comprando collares; mirando el atardecer; y escribiéndome; dime, ¿cuál de ellas eres tú?».

(Imagen – Virginia Woolf a los 18 años)

LAS CARTAS DE JANE AUSTEN

 

 

«Jane Austen tenía la figura alta y esbelta, su paso era ligero y firme y toda su apariencia rebosaba de salud y animación – así la evoca Somerset Maugham recordando a su biógrafo-. Poseía una piel de tono moreno claro de rico color; tenía las mejillas redondas, nariz y boca pequeñas y bien formadas, brillantes ojos castaños y cabello del mismo color, que formaban naturales rizos en torno a su rostro». Virginia Woolf  la dedicó varios textos, entre ellos un ensayo publicado en «Nation and Atheneum» en diciembre de 1923 en el que escribe : » el equilibrio de sus dotes era singularmente perfecto. Entre sus novelas terminadas no se encuentran fracasos , y, entre los capítulos de cada una de estas novelas, pocos hay que sean notablemente inferiores a la calidad de los restantes. Pero, a fin de cuentas, Jane Austen murió a los cuarenta y dos años de edad. Murió en el momento culminante de su capacidad de escritora, y cuando aún no había experimentado estos cambios que, a menudo, determinan que el último período de la carrera de un escritor sea el más interesante. Vital, incoercible, dotada de una inventiva de gran fuerza, no cabe la menor duda de que, si hubiera vivido unos años más, hubiera escrito más, y es tentador pensar  si acaso no hubiera escrito de manera diferente».

 

 

Naturalmente todos los que se acercan a la vida de Jane Austen tienen que acercarse también a la de su hermana Cassandra a la que dirigió tantas cartas. Jane Austen escribía sus cartas en una primera hoja normal y luego la ponía apaisada y escribía de nuevo de través, aprovechando los huecos, método que ahorraba papel pero agotaba el ojo, como ha señalado algún comentarista. «Creo que Austen escribió cartas mejores que las que otras personas como ella habrían sido capaces de escribir», declaró el profesor John Mullan dedicado desde hace años a estudiar la figura de Jane. Sobre las cartas de la novelista ha habido opiniones para todos los gustos: desde quienes las encuentran aburridas hasta quienes, como Maugham, opinan que están llenas de naturalidad. » Las mujeres solteras – decía en una de ellas – tienen una terrible propensión a ser pobres, lo cual representa un muy fuerte argumento en favor del matrimonio». «Mr. W. tiene veinticinco años, no es mal parecido y nada agradable. No tiene nada más.  Unos modales fríos y caballerosos, pero es muy silencioso. Dicen que su nombre es Henry, una prueba de la desigualdad con que los dones de la fortuna son repartidos. He visto a muchos que se llamaban John o Thomas que son mucho más agradables».

Maugham recuerda que los Austen no eran ni pobres ni ricos. La señora Austen y sus hijas se hacían casi todos sus vestidos, y las muchachas confeccionaban las camisas de sus hermanos. » Los planes eran sencillos y representaba un gran acontecimiento el baile dado por alguno de sus encumbrados vecinos. En Inglaterra, en aquella lejana época, había centenares de familias que vivían aquella vida apacible, casera y decente. ¿No es extraño que en el seno de una de ellas, sin ritmo ni razón, naciera una novelista soberbiamente dotada?».

 

(en recuerdo de Jane Austen, cuando en estos días se cumplen dos siglos de su muerte)

(Imágenes-1- residencia donde vivió Jane Austen sus últimos ocho años- hoy museo- wikipedia/ 2- imagen de una sociedad de la época. wikipedia/ 3- Jane Austen- Wikipedia)

ROPA DE MUJER

 

vestidos-mmuy-espacio-madrid

 

Virginia Woolf, además de sus Diarios y novelas, proyectó su interés a muy diversos temas de costumbres, como por ejemplo el de la moda y los modales en el siglo XlX. «La vestimenta de una mujer –escribe – es tan sensible que, lejos de buscar una determinada influencia explique sus transformaciones, hemos de buscar millares. La inauguración de una línea férrea, la boda de una princesa, el prendimiento de un canalla, son acontecimientos externos que dicen mucho de la ropa femenina (…) Despertamos una mañana y encontramos las tiendas llenas de lo que está de moda; pronto inunda las calles. Al pasar las páginas ilustradas de las revistas se vé cómo interviene el espíritu. Viaja sin cesar sobre el cuerpo. Comienzan a crecer las faldas, hasta formar una cola de más de un metro y medio, que se arrastra por el suelo; de pronto el espíritu salta al cuello y crea una gorguera gigantesca, al tiempo que la falda se acorta hasta las rodillas; entra en el cabello, que de inmediato se alza como los pináculos de la catedral de Salisbury; aparece una cierta hinchazón a la altura de la falda; crece de un modo alarmante; al final es preciso insertar un bastidor para que soporte tantos volantes; acto seguido son los brazos, que imitan pagodas chinas; los aros de acero hacen lo posible por darles alivio. El cabello, entretanto, ha vuelto a su ser. A la dama se le han quedado pequeñas todas las capas y capellinas y solo un echarpe de gran tamaño valdrá para abrigarla. Sin previo aviso, todo el tejido se arruga; el espíritu impregna a la emperatriz Eugenia una noche, en enero de 1859, y le aconseja que prescinda del miriñaque. En un visto y no visto, las faldas de toda Europa desaparecen, y con un fruncimiento en los labios, con modales cáusticos, las damas pasan por las calles con faldas bien ceñidas a la altura de las rodillas, en vez de nadar como antes.

 

vestidos-nhu-imagen-de-la-pelicula-ana-karenina-wall-street-international

 

La moda trató  con más discrección a los hombres, y sobre todo se fijó en sus piernas. No obstante, existía una gran empatía entre ambos sexos. Cuando las faldas se parecían a los globos, los pantalones se henchían; cuando menguaban, él usó corsé; cuando el cabello femenino era gótico, el masculino era romántico; cuando ella llevaba vestido de cola, él arrastraba la capa por el suelo. Hacia 1820, el chaleco era más ingobernable que ninguna de las prendas femeninas; en cinco ocasiones a lo largo de ocho meses cambió de forma; durante mucho tiempo la corbata preservó un lugar para las joyas cuando hubo que rivalizar con las gargantillas..»

Y así proseguía evocando la moda Virginia Woolf para The Times Literary Supplement en 1910, sentada en su butaca cerca de la pequeña ventana donde  ella solía ponerse a escribir.

 

vestidos-in-wikimedia

 

(Imágenes .- 1-espacio Madrid/ 2.-imagen de la película «Ana Karenina»-Wall Street international/ 3.-trajes- wikimedia)

FOTÓGRAFOS Y ESCRITORES

cartier-iun-truman-capote-1stdibs-com

 

«El silencio interior de una víctima que consiente». Esto es lo quería captar Henri – Cartier Bresson cuando retrataba a un escritor – así lo recuerda el periodista francés Pierre Assouline -. A pesar de sus descripciones limitadas, Bresson nunca fue anecdótico. Había conocido a Truman Capote en Nueva York a finales de los años cuarenta. Capote en aquel tiempo no había publicado más que cuentos. El escritor tenía admiración por el fotógrafo. Y fue un Capote vegetal el que Bresson quiso  ver.

 

cartier-tyb-jung-mientras-59-rssing

 

Por otro lado, Cartier- Bresson nunca ametralló con su fotografía, no agredía, no bombardeaba. Apenas veinte minutos con cada escritor, una simple visita de cortesía, el tiempo de una conversación para conseguir mejor lo insólito.

 

cartier-nyu-ezra-pound-oscarenfotos-com

 

A Ezra Pound lo encontró Bresson en un palacio veneciano, en 1971, donde un aristócrata le estaba dando a Pound asilo poético. El fotógrafo se arrodilló casi una hora a los pies del poeta alucinado, sin que ni uno ni otro pronunciaran palabra. Una hora de silencio absoluto, cara a cara, mientras Pound se retorcía las manos y cerraba los ojos.

 

fotografia-yybber-cartier-bresson

 

Cartier-Bresson fue igualmente un gran lector. Amaba a los escritores y éstos le apreciaban puesto que el fotógrafo hablaba siempre bien de sus libros. Nunca había dejado de leer y sobre todo de releer. El gran fotógrafo llevaba siempre un libro de 10 francos en el bolsillo dispuesto a releerlo o a ofrecerlo a quienes visitaba.

 

freund-nij-henri-matisse-intercepted-by-gravitation

 

Como también una gran lectora y extraordinaria fotógrafa de escritores fue Gisèle Freund, que afirmaba: «el ojo no es nada si no hay alguien detrás«. Cada uno de sus rostros – así lo sigue recordando Assouline– cuenta una historia. Había planeado sus retratos una tarde de 1939 en la librería de Adrienne Monnier, en la rue Odeón. No usaba estudio, ni aplicaba retoques, solamente una cierta mirada. Su ambición era realizar una galería de retratos en colores de los escritores que se mostrara hoy como cuadros: el escritor destacando sobre el aspecto técnico de la fotografía.

Se ha dicho que la historia literaria del siglo XX tiene una deuda con estos retratos ya que lo que Freund  ha captado y restituido ningún otro lo ha sabido hacer, ni siquiera los ensayistas, los periodistas o los críticos. Ella leía a los escritores y los escritores lo sabían, siempre lo notaban cuando ella hablaba inteligentemente de sus libros. Victoria Ocampo, Henri Matisse, Marguerite Yourcenar, Eliot, Malraux, Virginia Woolf, Joyce… son algunos de sus ejemplos.

 

freund-nhy-virginia-woolf-garuyo-com

 

(Imágenes- 1- Truman Capote- Cartier Bresson/ 2.- Carl Jung- mientras 59 rssing/ 3.- Ezra Pound- Cartier Bresson/ 4.- Henri Cartier-Bresson/ 5.- Henri Matisse- Gisèle Freund- intercepted by gravitation/ 6.- Virginia Woolf- Gisêle Freund.-garuy com)

EL HABLA FEMENINA

 

mujer-nji- Pietro Antonio Rotari

 

«Hay ciertas lenguas, en el norte de Siberia, y también en el sudeste asiàtico – explicaba Steiner en una de sus entrevistas con Laura Adler (Siruela)  – en las que  existe un lenguaje para las mujeres y otro para los hombres. Quiere decir que las mujeres no pueden emplear ciertas formas sintácticas y deben conocer el vocabulario masculino para enseñárselo a sus hijos. Es una de las ironías de la injusticia de la condición femenina, que se encuentra realmente cristalizada allí, anclada en la forma.

 

mujer- nhu- Edward Robert Hughes

 

En nuestras lenguas ha habido milenios en los que las mujeres hablaban entre ellas. No se metían en las discusiones políticas, sociales o teológicas de los hombres. Las mujeres han tenido que desarrollar sus propios hábitos casi orgánicos de referencias, alusiones y comprensión. La entrada de la mujer en el discurso general es muy reciente. Yo mismo – recordaba Steiner – he llegado a conocer una Inglaterra – en Cambridge y Oxford – en la que después del postre las mujeres dejaban la mesa para ir a otra sala. Los hombres se quedaban juntos y se hablaba de política, de «cosas serias». Esa grotesca convención está desapareciendo en la actualidad, gracias a Dios. ¡Pero imagínese! Hay ciertos colleges de Oxford y Cambridge – la costumbre va desapareciendo poco a poco – en los que, cuando hay grandes celebraciones o cenas de gala, los hombres que van de etiqueta o con frac cenan en las grandes mesas del refectorio mientras que las mujeres están en una galería.

 

espejos- nuj- Christoffel Bisschop- mil ochocientos setenta y dos

 

El discurso femenino debe tener raíces muy profunda en la experiencia que la mujer vive con su hijo – que el hombre nunca puede compartir del todo (…) En gran medida la novela se ha convertido también en un territorio de las mujeres. Son ellas quienes la dominan. Y la novela es precisamente la forma multilingüe y políglota por excelencia, que pone en escena distintos niveles de discurso y de vocabulario. Virginia Woolf era perfectamente consciente de ello: escribió sobre el tema. Las grandes novelistas contemporáneas también han descubierto la incomprensión debida a la diferencia de género. En el fondo, nos comprendemos muy poco. De hecho, en los momentos esenciales de la comunicación suele haber diálogos de sordos, como suele decirse. Y en muchos hombres se da un sentimiento infantil («no me comprende»), una especie de resentimiento profundo ante el lenguaje femenino, que tiene cada vez más pujanza (… ) El ascenso de las mujeres tal vez traiga un discurso político y sociológico totalmente nuevo. ¡Será una gran aventura!».

 

nieve-nnhho-mujer- Christine De Grancy- mil novecientos noventa y seis

 

(Imágenes.- 1.-Antonio Rotari/ 2.-Robert Hughes/ 3.-Christoffel Bisschop– 1872/ 4.- Christine de Grancy– 1996)

JULIA MARGARET CAMERON

 

lectura.-9hbn-Julia Margaret Cmeron.-marzo 1867

 

«Añoraba atrapar toda la belleza que me pasara por delante y, a la larga, creo haber satisfecho tal anhelo«, declaraba la fotógrafa inglesa Julia Margaret Cameron, cuyo trabajo es celebrado estos días en el Victoria and Albert Museum con una amplia exposición. Esa búsqueda de la belleza, que así definía Cameron a la fotografía, la hizo decir una vez: «¿Por qué no viene la señora Smith a ser fotografiada?- le preguntó a una amiga sobre una dama de Londres a la que no conocía en persona -. Me dicen que es Hermosa. Pugna por que venga y se convertirá en Inmortal».

 

fotografía- nhy- Julia Margaret Cameron- wikipedia org

 

Los claroscuros y las nieblas, las miradas perdidas, los pómulos iluminados y reflejados, todo el misterio del retrato en el ser humano, Cameron lo buscó y lo consiguió.

 

fotografía- noim- Julia Margaret Cameron-

 

La diferencia en las fotografías de Cameron respecto a mujeres y a hombres ha sido tratada por Susan Sontag. «Fotografiaba de manera distinta a hombres y a mujeres. Los hombres, entre ellos los poetas, eruditos y científicos más eminentes de la era victoriana – afirmó Sontag – posaban para sus retratos.

 

fotografía-nyui- Cameron-Julia Jackson

 

Las mujeres – la mujer, hija, hermana, sobrina de alguien – servían de modelos para los «temas extravagantes» ( la frase es de Cameron).

 

rostros.-679.-foto por Julia Margaret Cameron.-Imagery Our World

 

Las mujeres estaban habituadas a personificar los ideales de la feminidad extraídos de la literatura o la mitología: la vulnerabilidad y patetismo de Ofelia; la ternura de la Madonna con el Niño.

 

foografía- in- Julia Margaret Cameron- Virginia Woolf- mil novecientos dos- venetianred net

 

Casi todas las modelos eran parientes o amigas; o su doncella, que, convenientemente vestida de nuevo, encarnaba diversos iconos exaltados de la feminidad.

 

mujer.-4f4f.-por Julia Margaret Cameron.-The Victorian Webs

 

Sólo Julia Jackson, la sobrina de Cameron ( y futura madre de la futura Virginia Woolf), en homenaje a su excepcional belleza, nunca posó como nadie, salvo como ella misma.

 

fotografía- unnh- julia Margaret Cameron- Henry Taylor- mil ochocientos sesenta y siete- arttatler com

 

Lo que habilitaba como modelos a las mujeres era precisamente su belleza, como la fama y el éxito habilitaban a los hombres. La belleza de las mujeres las volvía sujetos ideales.

 

fotografía- nuy- Julia Margaret Cameron- Thomas Carlyle- mil ochocientos sesenta y siete

 

Notablemente – señala Susan Sontag -, no había papel alguno para la belleza pintoresca o exótica, así que cuando Cameron y su marido se mudaron a Ceilán, hizo muy pocas imágenes».

 

fotografía- nbui- Julia Margaret Cameron-- Ellen Terry- mil ochocientos sesenta y cuatro

 

(Imágenes.- 1.- Julia Margaret Cameron- 1867/ 2.-Julia Margaret Cameron- Wikipedia/ 3.-Julia Margaret Cameron/ 4.-Julia Jackson- 1867/ 5.-John Herschel/ 6.- Virginia Woolf-1902/ 7.-The victorians/ 8.-Sir Henry Taylor– 1867/ 9.-Thomas Carlyle-1867/ 10- Ellen Terry. a los dieciséis años- 1864)

ELOGIO DE LO COTIDIANO

 

gentes-bbgy- vida cotidiana- Maximilien Luce- mil ochocientos noventa y seis

 

«La vida es agradable. La vida es buena. El proceso de la vida, en sí mismo, es satisfactorio. Fijémonos en un hombre normal y corriente que goce de buena salud. Le gusta comer y le gusta dormir. Le gusta respirar aire fresco y caminar a buen paso por la calle. O, en el campo, canta el gallo encaramado en una verja; un potro galopa alrededor de un campo. Siempre hay algo que hacer a continuación. El martes sigue al lunes. El miércoles al martes. Y cada día emite las mismas ondas de bienestar, repite la misma curva de ritmos, cubre con un escalofrío la fresca arena, o se va lentamente con cierta pereza. De esta manera, el ser crea aros, la identidad se robustece. Lo que era ardiente y furtivo como un puñado de grano arrojado al aire, y desperdigado aquí y allá por soplos de vida nacidos en todos los puntos de la rosa de los vientos, es ahora metódico, ordenado y arrojado con un propósito. O así parece.

Señor, ¡qué agradable! ¡Señor, qué bueno! Cuán tolerable es la vida de los tenderos, pensaba, mientras el tren pasaba por los suburbios, y uno veía las luces de las ventanas en los dormitorios…Activos y enérgicos como una multitud de hormigas, me decía en pie ante el cristal, contemplando a los obreros, con la bolsa en la mano, entrando agrupados en la ciudad».

 

vida cotidiana-nuuj-Jeffrey T Larson

 

Estas palabras que escribe Virginia Woolf  en «Las olas» y de las que quise hacerme eco hace poco tiempo en un artículo, nos acompañan en esta sucesión de martes y de lunes, encadenadas horas febriles, engranaje feliz de una vida precisamente porque es vida, simplemente vida y no la nada, hojas de calendario que a veces nos abruman y nos marcan con su peso, pero únicamente hojas, felices hojas de existencia, tablado de gestiones y quehaceres, en ocasiones preocupantes, en ocasiones difíciles, pero siempre hojas, felices hojas de la vida que cada mes trae, se las lleva con el viento y las hace caracolear sobre nuestros días hasta envolvernos por completo.

 

vida cotidiana-ubbb-Elvi Maarni

 

Chejov decía: » la vida es hermosa y, no obstante, sólo lo parece«. Así lo confesaba Irina en «Las tres hermanas», y en otra ocasión y en la misma obra, podemos escuchar: «la felicidad y la paz se instalarán sobre la tierra y quienes nos reemplacen hablarán de nosotros con bondad, y bendecirán a los que viven ahora«.

 

café -innu - interiores- gentes- Jacqueline Osborn

 

Lo cotidiano tiene un secreto que a veces no advertimos. Nos encaja en el orden, en la necesaria sucesión. Ese caminar diario por calles y despachos, entre papeles e imágenes, esconde un valor singular: el descubrimiento de una jornada nueva, cargada de sorpresas, cargada de conflictos, cargada de soluciones. Es el ritmo de la vida, un latido permanente de nuestro pulso, la señal de que estamos vivos y de que luchamos por la existencia.

Lo cotidiano, como caja de sorpresas, es nuestra compañía habitual. El martes sigue al lunes y el miércoles sigue al martes. Ningún tedio. Es el lenguaje de los días. el aprendizaje de la experiencia, todo ese río de fechas enlazadas que arrastra en su cauce la sabiduría.

 

interiores-nhu-vida cotidiana- Henri Lebasque

 

(Imágenes.- 1.-Maximilien Luce– 1896/ 2.-Jeffrey Larson/ 3.-Elvi Maarni/ 4.-Jacqueline Osborn/ 5.-Henri Lebasque)

ANIMALES, HISTORIA, LITERATURA

interiores-innju- perros- Andrew Wyeth- mil novecientos sesenta y cinco

 

 

«Los mejores animales de la literatura – comenta Ricardo Piglia en «Los diarios de Emilio Renzi» – son los de Kafka: «Investigaciones de un perro», «Josefina, la rata que canta«, «El mono que presenta su informe a la academia». En verdad en Kafka los animales son intelectuales o artistas.  Mientras que el oso de Faulkner o la ballena de Melville son formas de la naturaleza bravía. Ahora bien, ¿ qué decir de los caballos que abundan en la literatura argentina?». Animales célebres han poblado novelas y poesías. Biografías de perros han sido inmortalizados por Virginia Woolf o por Mujica Láinez, entre numerosos escritores.

 

perros-nnhh-William Wegman

 

Los perros, a su vez,  en la Historia han tenido muchas veces espacios sorprendentes. Cuenta Paul Morand y así lo evoca Ignacio Peyró en «Pompa y circunstancia» – que  un tal lord Egerton tenía  siempre la mesa puesta con doce cubiertos: para sus doce perros; por su parte, el excéntrico John-Jack-Mytton tenía dos mil perros, ante todo rehalas para la caza del zorro, y no pocos de ellos iban con librea y eran alimentados por su generoso dueño con filetes y champagne. Respecto a gatos, el más célebre de la historia de Inglaterra, según Peyró, fue el gato Hodge, tal como nos lo cuenta James Boswell: el gran doctor Johnson se aliviaba las melancolías jugando con él y se ocupaba personalmente de comprarle comida, no fuera que los sirvientes «tomaran en desagrado a la pobre criatura» y Johnson lo alimentaba con ostras, por entonces baratas.

 

animales.-89nn.-gatos.- Chefchaouen.-Marruecos - copia

 

Durante mucho tiempo los gatos han sido mirados en Europa como un animal negativo. Poco a poco se ha ido transformando en animal doméstico, después en compañero familiar de la vida cotidiana para llegar al fin a ser alguien en el que depositar cariño. Montaigne, La Fontaine, Montesquieu, entre muchos otros, han hablado de su gato y han procurado revalorizarlo. Aldous Huxley, cuando le pidió consejo un joven amigo para iniciar su carrera literaria, se limitó a decirle: «Si quiere usted escribir, tenga gatos».

(Imágenes.- 1.-Andrew Wyeth- 1965/ 2.- William Wegman/ 3.- Chefchaouen– marruecos)

UN ESPACIO INTERIOR

 

interiores-bhy-ventana- Josef Sudek- mil novecientos cincuenta

 

«Por la mañana me levanto con el sol y me voy a un bosque mío que estoy haciendo talar – le escribía Maquiavelo a Francesco Vettori en diciembre de 1513 – Una vez salido del bosque me voy  a una fuente (…) Por la carretera me dirijo a una posada, hablo con los que pasan, les pido noticias de sus tierras (…) Cuando cae la tarde, vuelvo a casa y entro en mi estudio; en la puerta me quito la ropa de todos los días, llena de barro y suciedad, y me pongo un traje de rey o cortesano; vestido decentemente entro en las cortes de los antiguos, donde, afablemente recibido por ellos, me alimento de esos manjares que son los míos, y para los que nací; y allá no me avergüenzo de hablar con ellos, ni de preguntarles las razones de sus hechos; y ellos me responden con humanidad; y durante cuatro horas no siento ningún tedio, me olvido de toda preocupación, no temo la pobreza, ni me espanta la muerte: me identifico totalmente con ellos».

 

interiores-ugvv-silla- Erich Hartmann- mil novecientos setenta y cuatro

 

Es este el espacio interior que construye Maquiavelo, como lo construirá también Pascal y tantos otros. En tal ambiente íntimo se lee o se relee, se escribe y se medita. Siempre será necesario ese espacio personal para hombres y mujeres – esa independencia -, pero no siempre se consigue. Al hablar de los creadores y de sus distintos espacios interiores – los que de un modo u otro ellos han construido – quise evocar en «El ojo y la palabra»:

» Lo esencial es aprender a escribir en cualquier parte, con incomodidades o comodidad, con mucho o con poco tiempo, a horas distintas, en lugares diversos, en lugares creados por uno mismo, aprovechando retazos del día o de la noche, redactando de pie, en un atril, por problemas de espalda (como Hemingway), o viajando en tren a Chicago, escribiendo el capítulo catorce de Doktor Faustus (como hace Thomas Mann). Naturalmente no en todas partes se puede uno concentrar ni todos los sitios son los más indicados para trabajar de un mismo modo, pero en el arco de un proyecto o en las etapas de un proceso creador hay

 

interiores.-4vbbn.-William MacGregor Paxton.- 1969-1941

 

una fase para los apuntes y esbozos, otra para urdir las historias y sus claves, otra para bautizar personajes o trazar fechas y árboles genealógicos, otra para ampliar, reducir o modificar escenas, otra para pulsar y abocetar estilos que parecen incipientes y toscos pero que al fin madurarán y quedarán, y así podríamos seguir casi infinitamente atravesando las labores de invención y de observación, las habitaciones de cocción y de ajuste, los pasillos de la paciencia y de la perspectiva que, muy poco a poco, nos llevarán hacia el final. Ese célebre párrafo de El Quijote ‑Estando yo un día en el Alcaná de Toledo, llegó un muchacho a vender unos cartapacios y papeles viejos a un sedero; y como yo soy aficionado a leer aunque sean los papeles rotos de las calles, llevado desta mi natural inclinación tomé un cartapacio de los que el muchacho vendía.. no hay que aplicarlo sólo a la dedicación a la lectura (con ser ésta capital e importante), sino también a la dedicación a la escritura, mejor dicho, a la lectura y a la escritura a la vez, y entonces es como si ese capítulo IX de la Primera parte de El Quijote nos dijera: … y como yo soy aficionado a escribir aunque sea en los papeles rotos de las calles, llevado desta mi natural inclinación…, y uno prosiguiera diciendo: escribí en cualquier parte, tomé notas, apunté ideas, hice esbozos, redacté diálogos, perfilé personajes…, en fin…, escribí siempre, donde pude y en cuanto pude.

 

lectura-bhhi-interiores- Edmund Tarbell- mil novecientos nueve

 

Los ejemplos son numerosos. Juan Rulfo llevaba en el bolsillo una serie de papelitos verdes, blancos y azules en los que anotaba ‑decía él‑ lo que le dictaba alguien por la calle, cuando salía de su empleo. Al llegar a casa pasaba esas anotaciones a limpio. Así ‑proseguía‑ surgió Pedro Páramo. Es decir, así surgió el germen del sencillo lenguaje hablado en la obra de Rulfo. Esos papeles en que se apuntan cosas diversas, esos pliegos contenidos en una carpeta ‑pues todo eso se abarca en la palabra cartapacio‑es lo que llevaba Stravinsky en sus viajes en avión. En todos sus viajes, tiene siempre a mano ‑cuenta Robert Craft‑ papel pautado, o bolígrafos y papel sin rayar (…) Cualquier trozo de papel, un sobre de carta, el dorso de un menú o de un programa, una servilleta, el margen arrancado de un periódico, todo le sirve para sus anotaciones, y por ello las páginas de las agendas a las que tiene pegados tales bosquejos presentan el aspecto de collages. Stravinsky pone la fecha a cada uno de estos esbozos y hace uso de lápices de colores, debido a que, según dice, si no se hace así resulta muy difícil comprobar los errores, aunque, evidentemente, en el fondo hay algo más que esto, siendo en realidad la manifestación de una poderosa compulsión psicológica que le obliga a ser ordenado.

 

interiores-yvvd-Henry Alexander

 

Todo esto quiere decir que Stravinsky, como tantos otros artistas y creadores, inventa un espacio personal por encima de las paredes físicas y de la habitación propia. El tema ‑la necesidad‑ de tener una habitación propia ‑(esencialmente para la mujer, pero no sólo para la mujer, sino vinculada al quehacer del escritor o del novelista)‑ fue una constante en Virginia Woolf que con ese mismo título publicó un libro en 1929. Si es que podemos profetizar ‑señalaba‑, en el futuro las mujeres escribirán menos novelas, pero mejores, y no sólo escribirán novelas, sino también poesía, crítica e historia. Pero, al decir esto, estamos mirando a lo lejos, a esa dorada y quizás fabulosa época en que las mujeres tendrán lo que durante tanto tiempo les ha sido denegado: tiempo libre, dinero, y un cuarto para ellas. Tres años antes había comentado: [El novelista] debe enfrentarse con la vida, debe arriesgarse a que la vida le haga víctima de sus engaños y le desoriente, debe arrancar su tesoro a la vida (…) Pero, en determinado momento, ha de alejarse de la sociedad, y retirarse, solo, a esta misteriosa habitación en la que su cuerpo se endurece (…)  En una de sus cartas confesaba: cómo me gustaría tener un cuarto enorme para mi sola, sin otra cosa que libros, donde poderme encerrar, y no ver a nadie, y leer hasta encontrar la tranquilidad.

 

interiores-nhyy-Vilhelm Hammershoi

 

 

Pero como Stravinsky con sus servilletas en los aviones ‑aprovechando retazos de tiempo y no esperando a las comodidades‑ el Diario de Virginia Wolf está lleno de anotaciones como ésta: tengo exactamente 5 minutos antes de la cena… (17 de septiembre de 1928); así que puedo llenar la media hora antes de la cena escribiendo (22 de agosto de 1929). Y preocupada por su cocina: Pero lo que me interesa, por supuesto, es mi cocina de petróleo (…) En este momento se está haciendo mi cena en los platos de cristal, perfectamente espero, sin olores, desperdicio ni confusión; uno gira los mandos y hay un termómetro. Y así me veo más libre, más independiente ‑y toda la vida es una lucha por la libertad‑, capaz de venir aquí con unas chuletas en una bolsa y vivir sola. Repaso los platos que prepararé, los ricos estofados, las salsas. Los arriesgados platos extraños con un toque de vino. (…) Ayer por la mañana empecé otra vez Las falenas [Las olas], pero ése no será el título. Y varios problemas claman enseguida pidiendo una solución. ¿Quién lo piensa? ¿Estoy yo fuera del pensador? Se necesita un recurso que no sea un truco. (…) Ahora debo irme a ver cómo mi cocina hace el jamón. (25 de septiembre de 1929).

Por tanto, ella escribe en su habitación ‑(mi nueva habitación tiene ya un metro de altura y los marcos de las ventanas están puestos; bastante horrible, porque tapa el tejado del garaje y los “downs”, ambas vistas más agradables de lo que yo pensaba) (Diario, 5 de noviembre de 1929) ‑o escribe en la cocina o en cualquier parte».

 

escritores.-85fo.-Virginia Woolf.-Gisèle Freund.-1939- Galería Nacional de Retratos. de Londres.-foto.-los Bienes de Gisèle Freund, por cortesía de la Naional Portrait Gallery.-Londres

 

 (Imágenes.- 1.- Josef Sudek.-1950/ 2.-Erick Hartmann- 1964/ 3.-William McGregor Paxton– 1969/ 4.-  Henry Alexander/5.- Vilhelm Hammershoi/ 6.- Virginia Woolf- Gisèle Freund- 1939.-Galería de retratos de Londres- foto: los bienes de Gisèle Freund– por cortesía de la National Portrait Gallery) 

PRIMEROS DÍAS DEL AÑO

escritores.-ttgb.-Virginia Woolf, Vanessa Bell, Maynard Keynes, Angelica Bell y Clice Bell

 

«Ayer volvimos de Rodmellescribe Virginia Woolf en su «Diario» el 2 de enero de 1923 -, y hoy tengo uno de mis días más negros, como las enfermeras acostumbran a llamarlos. ¿Cómo y por qué me pongo así? Quizá sea por el deseo de tener hijos, y de vivir como vive Nessa; de tener la impresión de que las flores brotan a mi alrededor espontáneamente (…) Entonces mi incurable romanticismo me sugiere una imagen de mí misma avanzando sin cesar, sola, a través de la noche; sufriendo en lo más hondo, estoicamente, luchando por abrirme camino hasta el fin (…) No hay que pensar nunca que las cosas que uno no tiene no valen la pena. Un buen consejo, creo. Y luego añadí: hay que querer las cosas por sí mismas; o, mejor dicho, hay que evitar que afecten nuestra vida personal. Hay que arriesgarse por las cosas que existen independientemente de una misma. Pero esto es muy difícil, incluso, para una mujer joven».

 

Virginia Woolf

 

«Esta inmensa hoja inaugura un nuevo año, con un nuevo sistema. – confiesa el 3 de enero de 1940 – Escribir al anochecer, junto al fuego, en vez de hacerlo deprisa y corriendo al final de la mañana. Así espero mejorar mi letra y que el contenido sea más sólido. Pues, si no consigo darle más consistencia a este libro (estaba escribiendo su «Roger Fry«) , no tendrá interés ni siquiera para la anciana que lo hojeará.

Hemos salido a buscar un sitio para patinar. Este invierno es glacial – no recuerdo a cuántos grados llegamos una noche, creo que fueron 15 bajo cero – ayer un sol italiano, y nieve, blanca y dura; y la calle como cristal; el carnicero diciendo que estaba harto. Lo entiendo muy bien: el pobre tiene que estar en la tienda cortando chuletas a las seis de la tarde.

Me siento agobiada y aturdida de tantas ideas como se me ocurren. Todos esos cucos echando del nido al pájaro viejo.-Y aquí llega Leonard».

 

pintores.-3dvvb.-Delacroix en 1852.-Victor Laisné

 

«¿Desgraciado! ¿Qué se puede hacer de grande, en medio de ese trato eterno con todo lo que es vulgar? – escribe Delacroix en su «Diario» el 4 de enero de 1824 – Piensa en el gran Miguel Angel. Aliméntate con las bellezas grandes. Siempre me veo alejado de su estudio por distracciones estúpidas. Busca la soledad. Si tu vida es ordenada, tu salud no sufrirá por ese aislamiento».

 

escritores.-2sw.-Thomas Mann.-1948.-por Yousuf Karsh

 

«Tiempo sombrío, brumoso y fresco –escribe Thomas Mann el 1 de enero de 1950 – Café con Katia. Hemos hablado de la situación de hace diez años. Este va a ser uno de mis años plenos, donde yo cumpliré 75. «Los Buddenbrook» aparecieron hace 5o años y «La Montaña mágica» hace 25. He continuado trabajando tranquilamente en mi capítulo. He dado un pequeño paseo. Me he ocupado de libros y de revistas. Por la tarde, he escrito a diversas personas de Europa y he puesto a punto mi correspondencia. Por la noche, experiencias con el aparato para grabar que han estado parcialmente coronadas de éxito».

 

 

Jünger-ubbbnn- Ernst Jünger-www vebidoo de

 

«El nuevo año ha comenzado con cielo azul y con sol – escribe Ernst Jünger en su «Diario» el 1 de enero de 1945 -. Muy pronto se ha cubierto la bóveda celeste de escuadrillas de aviones que ejecutaban sus complicadas maniobras bajo un intenso fuego. Entre los proyectiles era posible ver algunos que quedaban suspendidos en el aire como copos ardientes. Nuestra casa ha sido sobrevolada algunas veces en línea recta, las escuadrillas pasaban sobre ella cual rastrillos letales (…) Estamos acercándonos al remolino más interno del Maelström, a la muerte casi segura. De ahí que tenga que prepararme, que equiparme interiormente para pasar al otro lado, al lado luminoso del Ser, y hacerlo con libertad, no forzado, sino con un asentimiento íntimo, con una expectación tranquila ante la puerta oscura. Sin dolor he de dejar mi equipaje, mis tesoros. Pues sólo son valiosos por cuanto habita en ellos una relación con el otro lado».

Primeros días del año en lugares, personas y siglos distintos: Esperanzas. Ilusiones.  Anhelos. Vivencias. Propósitos.

¡FELIZ  2015 !

 

cielo.-87bbg.-Yajuro Takashima.-Mangestsu 1963

 

(Imágenes.-1.-Virginia Woolf, Vanessa Bell, Maynard Keynes, Angelica Bell, Clive Bell/ 2.-Virginia Woolf.-por Gisele Freund/3.- Eugene Delacroix- por Victor Laisné- 1852/ 4.-Thomas Mann.-por Yousuf Karsh.- 1948/ 5.- Ernst Jünger/ 6.-Yajuro Takashima – 1963)

 

SHAKESPEARE, NUESTRO CONTEMPORÁNEO

cine.-u7gg,-. Richard Burton en Hamlet.- de Shakespeare

«Leo a Shakespeare inmediatamente después de escribir, cuando mi mente está boquiabierta y al rojo vivo – confiesa en su Diario Virginia Woolf el 13 de abril de 1930 -. Entonces es asombroso. No había sabido cuán increíble es su alcance, velocidad y capacidad para acuñar palabras hasta que he sentido cómo me deja totalmente atrás; parece que partimos igualados y luego le veo adelantarse y hacer cosas que yo no podría imaginar ni en mis momentos de más desenfrenada  agitación y máxima presión mental. Incluso las menos conocidas y peores de sus obras están escritas a una velocidad superior a la más rápida de cualquier otro; y las palabras caen tan deprisa que uno no puede recogerlas». Dos años antes, en 1928 y también en su Diario del 24 de abril, Woolf había reseñado: «Estuve leyendo Otelo anoche y me impresionó el torrente, el volumen y la caída de sus

escritores.-5022.-William Shakespeare--Henry lV.-Parte l.-Acto ll.-Oxford LOondon.-1586-1600 palabras (…) Las metía cuando la tensión decaía. En las grandes escenas todo encaja como un guante. La mente se revuelca y chapotea entre palabras cuando no la impulsan hacia delante; quiero decir, la mente de un gran maestro de las palabras que escribe con una sola mano. Él se prodiga. Los escritores menores escatiman. Como siempre, me impresiona Shakespeare

shakespare-nngy-Macbeth- stevewinick com

Es la fuerza del gran dramaturgo inglés atravesando varios siglos hasta llegar a nuestros días, potencial de palabras e intenciones en permanente actualidad. El mapa de las citas sería innumerable. El padre del novelista V.S. Naipul, por ejemplo, le leía en voz alta a su hijo de apenas doce años varios parlamentos de «Julio César» para que se acostumbrara a Shakespeare. Harold Bloom, constante admirador del autor de Macbeth a través de sus célebres y debatidos «cánones» literarios, habla en su «Anatomía de la influencia» (Taurus)  del 

teatro.-558uu.-Shakespeare.-Stephen Reid.-Macbeth.-1817.-coleccción privada

enorme influjo que el autor de Hamlet ha tenido sobre Dostoievski, Goethe, Manzoni, Dickens o Melville,»todos poderosos creadores en los que los préstamos de Shakespeare suelen asomar en sus textos, y sólo rara vez dejan de ser una molestia (…) así como en el ámbito teatral ha sido manejado oblicuamente por Ibsen, Chejov, Pirandello o Beckett.».» Frecuento a Shakespeare – ha confesado a su vez estos días Javier Maríasporque para mí es una fuente de fertilidad, un autor estimulante. Lejos de desanimarme, su grandeza y su misterio me invitan a escribir, me espolean, incluso me dan ideas: las que él sólo esbozó y dejó de lado, las que se limitó a sugerir o a enunciar de pasada y decidió no desarrollar ni adentrarse en ellas. Las que no están expresas y uno debe “adivinar”. Por eso he hablado de misterio

escritores.-7gtg.-Shakespeare.-mapas.-bigthink com

Es todo ello la presencia de « Shakespeare, nuestro contemporáneo» tal como reza el título del muy interesante libro de Jan Kott (Alba). El estudioso y crítico polaco no gusta de muchas escenografías que han llevado hasta los escenarios a Shakespeare «y solo el cine -opina – ha logrado mostrarnos la visión que el propio Shakespeare tenía de sus obras, mostrándonoslo a través de la gran pintura renacentista y barroca, o de los tapices, como en Ricardo lll (…) Los romanos shakespearianos – afirma Kott – deben ser iguales que los que imaginó y pintó el Renacimiento. Éste es el enfoque de Peter Brook. Como un gran artista, él no copia, pues prefiere gozar de plena libertad creativa, ni impone una uniformidad artificiosa. Se inspiró en Tiziano para las diversas tonalidades de amarillo y en Veronese para el irritante verde opaco de los trajes de los sacerdotes.»

Shakespeare- bbgy-Macbeth- Laurence Olivier

Cuando se celebran los 450 años del nacimiento del gran autor, la luminosa sombra de sus influencias se reparte en el mundo entero.

Borges dijo de él: «“Shakespeare, empresario y actor, escribió para su hoy, que es el ayer y que será el mañana.

shakespeare-bbnn-Macbeth- Thedore Chasseriau-wikipaintings org

(Imágenes.-1.-Richard Burton en Macbeth/ 2.-Henry lV.- parte 1- acto ll- Oxford- London.- 1586-1600/3 – Macbeth- stewinick.com/ 4 -Macbeth – Stephen Reid -1817.-colección privada/ 5-Shakespeare mapas- bigthsay/ 6-  Laurence Olivier en Macbeth/ 7.-Macbeth- Théodore Chassériau -wikipaintings. org

 

«MISTERIO Y UTILIDAD DE LA CREACIÓN»

Copio del blog de Juan Pedro Quiñonero, «Una temporada en el infierno« y le doy las gracias por su muy cordial y generosa referencia:

«MISTERIO  Y  UTILIDAD DE LA CREACIÓN

enero 26, 2014

España quizá sea víctima de un proceso de desertización espiritual.

[ .. ]

La destrucción de lo bueno y lo bello, a través del arte (degradado), la cultura (a través de su conversión en mercancía publicitaria), y los medios de com. e incomunicación de masas (atizando el suicidio moral, ofreciendo pasto a las multitudes lectoricidas), es un proceso saturnal cuya raíz última se pierde en el dédado de la picaresca.

Sin duda, también hubo y hay (proscritos, las más de las veces) creadores que intentan salvar lo que salvarse puede de ese naufragio histórico.

José Julio Perlado pertenece a esa especie, amenazada. Prosigue en su nuevo libro, El proceso creador (Villanueva, Centro Universitario), la tarea que abordó en su última novela, Perlado y las palabras de la tribu.

Con sencillez, precisión y sabiduría, José Julio desgrana, desmenuza y resume de manera muy pedagógica muchos de los caminos y misterios del proceso creador (literario). Aquí y allá recurre con mucha eficacia a las citas de grandes maestros, aportando preciosos materiales de acarreo.

Recuerda a Virginia Woolf, anotando en su diario, una noche de octubre de 1920:

“Si nunca sintiera tensiones extraordinariamente omnipresentes -de desasosiego, o sosiego, o felicidad, o incomodidad- flotaría y caería en la conformidad. Aquí hay algo con lo que luchar: cuando me despierto temprano me digo a mí misma: lucha, lucha.”

Más adelante, José Julio escribe por su cuenta: “La felicidad significa última perfección.”

Entre ambas citas, recuerdo a Luis Rosales“A mí, en rigor, me han hecho como soy los que amé”. Esa tarea de amar y nacerse, a través de la creación, quizá sea la tarea esencial del creador. Su obra es una formade resistencia contra la realidad desalmada de las cosas dominantes, contra la historia, contra Todo diría el maestro Agustín García Calvo. Amén»

proceso-creador

«EL PROCESO CREADOR»

proceso-creador

Hablar de un nuevo libro – que hace el número nueve entre los publicados – es siempre una alegría.

Aparece estos días «El proceso creador» (Netbiblo), que intenta ser una reflexión sobre el misterio de la creación artística. Voy recorriendo en él brevemente las cinco etapas y retos que todo escritor debe superar en su quehacer. Indago – en la medida en que eso es posible – en las preguntas esenciales del por qué se escribe y qué puede hacer uno para desbloquearse. Procuro adentrarme en el instante en que nace el germen de una idea, y en el plano material  desciendo a cómo deben usarse – a mi parecer – los cuadernos de notas y de qué forma se han de emplear los sentidos para la escritura. También en estas páginas intento abordar las dificultades que pueden encontrarse para hallar la “voz” en cada relato e igualmente y sobre todo cuánta inspiración y disciplina deben unirse a la vez en el trabajo de un escritor, así como en qué momento debe corregirse un texto, a qué se llama “la escritura de la autenticidad” y cuál es la utilidad de la belleza.

escribir-rfttn-Leopoldo Maler

Son, como digo, páginas sobre la creación, no sólo literaria sino también pictórica y musical – la creación en Mozart, en Beethoven, en Schubert, por ejemplo; la creación en Picasso o en Juan Ramón Jiménez – anotando, ya en el caso de la literatura, opiniones muy diversas que van desde Umberto EcoPatricia Highsmith, desde Clarice Lispector a Virginia Woolf  o a Zadie Smith, desde Orhan Pamuk a Stefan Zweig, o desde Flannery O`Connor a David Foster Wallace por citar a algunos de los que aquí aparecen.

Se unen en este libro reflexiones generales y testimonios concretos, respuestas y preguntas que todo creador suele hacerse.

Sobre todo hablar de un nuevo libro es siempre – al menos para el autor – una gran alegría.

libros-biurt-escribir.-ilustración de vonMonkey

(Imágenes:- 1.-portada de «El proceso creador»/ 2.- Lepoldo Maler.-Hommage.-La Colección Hess.-Mount Veeder- California- EEUU/ 3.-ilustración de vonMonkey)

PALABRAS AMARILLLAS, PALABRAS BLANCAS

«Son palabras blancas«, dijo Susan, «como los cantos rodados que se encuentran en la playa».– escribe Virginia Woolf en «Las olas«.

«Mueven la cola a derecha e izquierda cuando les habla», dijo Bernard  (y así se expresa en esa misma novela). «Menean las cola, agitan la cola, se mueven por el aire en rebaño, ahora aquí, ahora hacia allá, avanzan juntas, ahora se separan, ahora se reúnen».

«Son palabras amarillas, son palabras flamígeras», dijo Jinny. «Me gustaría tener un vestido llameante, un vestido amarillo, un vestido leonado, para ponérmelo, para ponérmelo por la noche».

El color destaca en esta novelista inglesa de modo indudable.»Ahora se han ido todos, dijo Louis. «Estoy solo. Todos han entrado en la casa para desayunar, y he quedado en pie junto al muro entre las flores. Es muy temprano, antes de las clases. Flor tras flor puntean la profundidad verde. Los pétalos son arlequines. Los tallos surgen de los negros hoyos. Las flores nadan como peces de luz, en la superficie de las oscuras aguas verdes. Sostengo un tallo en la mano. Soy el tallo. Mis raíces descienden hasta las profundidades del mundo, a través de tierras secas, de roca, a través de húmedas tierras, de vetas de plomo y de plata. Soy todo fibra. Todos los temblores me estremecen, y el peso de la tierra oprime mis costillares. Aquí, mis ojos son hojas verdes que no ven. Soy un chico vestido de franela gris, con un  cinturón de hebilla en forma de serpiente, aquí. Allá, abajo, mis ojos son los ojos sin párpados de una estatua de piedra en un desierto junto al Nilo. Veo mujeres que pasan, con cántaros rojos, camino del río».

Son los colores los que que dan un tono especial a esta novela  de Virginia Woolf, como serán los sonidos en otros paisajes y en diversos novelistas  (se ha hablado, por ejemplo, de «la gran oreja» de la francesa Nathalie Sarraute, – del  rumor que retiene su prosa – o de lo visual en Robbe-Grillet). Paisajes y ciudades quedan apresados por distintos estilos y en el caso de «Las olas»– como recordó el crítico Ralph Freedman – «los poemas en prosa describen simultáneamente un ciclo del alba al anochecer, de la primavera al invierno, del amanecer de la historia a su declinamiento e inminente perdición. (…) El sol pasa por todas las fases en las que, por ejemplo, el calor de la cosecha de verano se identifica con el intenso calor de las primeras horas de la tarde».

Son los sentidos en la literatura: son el ojo, el oído y la voz.

(Imágenes.1.-Norman Bluhm/ 2.-Isaac Layman.-2011.-Frye Art Museum/ 3.-Grace Gollen.-Hampstead Road.-1934.-petipoulailler/4- Giuseppe de Nittis.-/5.--Pete Turner.-Time Square 1958/ VirginiaWoolf en Monk.-Sussex)